Mostrando entradas con la etiqueta Fuerzas Armadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fuerzas Armadas. Mostrar todas las entradas

8/10/18

¿COBARDES O FASCISTAS?

Mis oficiales, son ustedes unos cobardes o unos fascistas

Entrega de despachos a nuevos oficiales del Ejército de Tierra

Sí, le hablo a usted, oficial militar que luce las estrellas en sus galones con orgullo. A usted que afirma defender España, la Constitución y, por supuesto, la Democracia. Con mayúsculas, faltaría más. Es usted un cobarde o, peor aún, un fascista o un filofascista, que para la que está cayendo viene a ser lo mismo. Usted que se embolsa todos los meses casi 2.000 euros y, sobre todo, usted que se embucha más de 2.000 euros. Y le hablo de salario porque sus verdaderos valores y principios empiezan y terminan en lo monetario. Es para que nos entendamos. Usted tiene un precio, como todos los cobardes, como todos los estómagos agradecidos. Y, como tal, no sería capaz de arriesgar un céntimo de ese salario.

Acobardado, temeroso y dócil hasta el extremo y hasta la vergüenza será capaz de reprochar después a la ciudadanía que mayoritariamente no le apoye, que no le respalde, que le rechace. Pero, mírese al espejo, por favor. Haga ese ejercicio al menos un instante y, después, pregúntese qué ha hecho usted para merecer el cariño de esa ciudadanía que tanto le reprocha. Nada, señor oficial. Nada.

Ha callado cuando sus compañeros han fallecido en el Yak-42 por negligencias, corruptelas e infamias. E incluso ha abandonado a su suerte a sus familiares. A las familias de sus compañeros. A sesenta y dos compañeros suyos hechos trizas, sus familiares en los juzgados y Usted callado. Indignamente callado.

Restos del Yak-42 tras el accidente ocurrido el 26/05/2003 en Turquía

Por esa picadora de carne han pasado decenas de militares: más de 40 víctimas del BMR y el Lince; una decena masacrados por minas en mal estado, principalmente en Hoyo de Manzanares y Almería; siete en dos accidentes de helicóptero en el Servicio Aéreo de Rescate; y podría seguir. Y sus familiares en los juzgados una y otra vez.

Más de cien compañeros suyos fallecidos e incontables heridos y mutilados. Más de 4.000 militares han causado baja por diferentes expedientes psicofísicos. Y todo ello ha acontecido frente a sus narices. Pero Usted ha preferido y prefiere seguir cobrando a ejercer el valor que un día juró no perder jamás. No le duró ni el campamento.

Ha callado ante todo tipo de negligencias, abusos, acosos y privilegios anacrónicos injustificables en una democracia avanzada. Ha permitido que la justicia militar se despache a placer con sus compañeros mientras mantenía su remunerado silencio, ha permitido que los carros de combate se amontonen en almacenes por falta de combustible o que los helicópteros o aviones terminen en hangares. Ese es su patriotismo. Qué decir del submarino que no flota o del catastrófico avión A400M. Pero si la muerte de sus compañeros le importa un pimiento, que el país malgaste decenas de miles de millones de euros en material que no vale ni para el campo de maniobras a usted se la refanfinfla.

Submarino español S-80 cuando aún se hallaba en astilleros

Ha callado ante un capitán condenado por 28 agresiones sexuales que continúa en las Fuerzas Armadas gracias a una bochornosa peripecia jurídica que solo puede ser comprendida desde la prevaricación generalizada de una justicia militar por completo corporativa. Y no es un caso único: intentos de violación, violaciones, agresiones, acosos… los condenados o exonerados siguen dentro y las víctimas fuera.

Y ellas fueron acosadas laboralmente en un gran número de ocasiones gracias a su complicidad; gracias a sus testimonios lo suficientemente difusos, ambiguos o amnésicos; gracias, incluso, a su apoyo en tan infames cacerías. Gracias, en definitiva, a su falta de escrúpulos y honorabilidad. A su silencio. A su nómina.

Y como ha callado ante todo lo anterior, como su silencio y su dignidad ya no tiene límite, como carece de los más elementales principios democráticos y no tiene ni puñetera idea de lo que es el servicio al ciudadano, pues que hayan firmado un manifiesto franquista más de 1.000 oficiales que hasta hace poco desempeñaban las tareas y los puestos de mayor responsabilidad de nuestras Fuerzas Armadas a usted se la chifla unas cien o doscientas veces. No siente la más mínima vergüenza ante un episodio que ensucia el enorme y loable trabajo hecho por tantos y tantos militares durante las últimas décadas.

Mujeres militares en la base de El Goloso (Madrid)

Porque ese manifiesto franquista es una ocurrencia perversa que da la razón a los que durante años hemos estado denunciando que las Fuerzas Armadas se han modernizado, pero no se han democratizado. Y lo digo con pesar.

Por eso le hablo a usted, oficial demócrata, al que se indignaba cuando según usted yo generalizaba al afirmar que la oficialidad en su mayoría es franquista, cobarde y absolutamente responsable de los males que acontecen en las Fuerzas Armadas. Porque solo faltaría que de ello culpáramos a los suboficiales o a la tropa. Aunque, seguramente, no le importaría. Mejor, para sus intereses; mejor para seguir con sus residencias, sus veraneos y sus campos de golf. Que eso sí es de su incumbencia.

Usted, oficial que afirma ser demócrata, pero calla ante semejante infamia no espere que los ciudadanos le quieran. ¿Cómo van a admirar y a amar los ciudadanos a quienes callan ante el bochornoso estado y comportamiento de nuestras Fuerzas Armadas y ante la dantesca e infame corrupción y degeneración que las mismas sufren a diario? ¿Cómo van a amar los ciudadanos a los oficiales que callan ante las exigencias de ex altos oficiales que exigen que se entre en Catalunya con los carros de combate?

Vehículo de Combate de Infantería Pizarro

Porque, ante un órdago de la magnitud del mostrado por los más de 1.000 oficiales franquistas y fascistas ni un solo oficial en activo o en la reserva ha firmado el manifiesto antifranquista por la democracia. Y no lo han hecho por miedo, por cobardía, por temer más el perder su empleo y su salario que el perder la dignidad. Ese es el límite de su valor: su nómina.

En ésas, ha tenido que ser un cabo, el cabo Santos, secundado por un subteniente, varios militares más y dos guardias civiles los que hayan demostrado patriotismo, amor infinito a su uniforme y su país, servicio abnegado hasta las últimas consecuencias y los valores y principios democráticos en lo más profundo de sus entrañas.

Porque llegados a este punto, llegados a la situación en la que más de 1.000 oficiales se han posicionado a favor de Franco y ni uno solo lo ha hecho a favor de la democracia, solo me queda concluir que, señores oficiales, son ustedes todos unos cobardes o unos franquistas. Y ni lo uno ni lo otro será jamás recompensado ni aclamado por la ciudadanía.


Espero, de ahora en adelante, no volver a escuchar a ninguno de ustedes lamentarse ni quejarse al ser considerados ‘fachas’ por una gran mayoría de la ciudadanía. Y ni mucho menos afirmar que al generalizar al hablar sobre la oficialidad me confundo, pues se comportan como un todo. De hecho, no hay ni siquiera un oficial militar con el valor suficiente para posicionarse a favor de la democracia. Penoso.

Así pues, su silencio les hace responsables de considerarles franquistas a todos y si no lo son,  unos auténticos cobardes.

FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura
07/10/2018


¡¡¡Con dos cojones!!!

"Chapeau", mi teniente.

15/8/18

DE ESOS FRANQUISTAS QUE DIRIGEN LAS FUERZAS ARMADAS


El manifiesto franquista, al que ya casi se han adherido 600 militares, no ha sido fruto de un brote psicótico contagioso, ni consecuencia del calentamiento global, ni tan siquiera ha sido producto de la estima, condescendencia y cariño con el que los monarcas, Juan Carlos y Felipe, han deleitado a los sucesores de Franco, como si de familiares suyos se tratase, sino que se ha debido a los cuidados favores y las meditadas dejaciones de una clase política, PP y PSOE, que, subyugada por las élites franquistas, jamás quiso demoler uno de los principales bastiones fascistas: el Ejército. Como jamás osó ni tan siquiera arañar el imponente edificio eclesiástico, hoy tan  resplandeciente como en tiempos más pérfidos.

Lo que ha sucedido, la masiva exaltación fascista de más de medio millar de militares, la mayoría altos mandos, muchos coroneles y generales, ha sido germinado y cultivado con las cariñosas y ensangrentadas manos de los que empuñaron las armas contra la democracia, mientras que los valientes militares que la defendieron fueron masacrados primero y olvidados después hace ochenta años (y purgados primero y humillados después hace cuarenta). Porque el PP y, lamentablemente, el PSOE prefirieron ascender fascistas y vejar demócratas que justamente lo contrario, lo que la razón dictaba que deberían hacer y lo que Europa hizo.

Franco

Es por ello que todavía hoy muchos altos mandos militares ensalzan la figura de Franco como valeroso y profesional militar, comen uniformados en Casa Pepe -Restaurante Museo Franquista-, escriben artículos incendiarios contra la memoria histórica, amenazan a los ciudadanos con intentonas golpistas, exhiben orgullosos símbolos fascistas, saborean libros franquistas, rememoran a héroes franquistas, exigen a su comandante de las Fuerzas Armadas -el Rey- usar las armas contra los ciudadanos, escriben cartas amenazadoras a políticos, dirigen y financian fundaciones franquistas, utilizan las redes sociales de forma impune para insultar y amenazar a progresistas, leen proclamas franquistas en los patios de armas, solicitan la ilegalización de partidos políticos democráticos, ensalzan franquistas en las páginas web de los Ejércitos, persiguen y acosan a los representantes asociativos, escriben cartas fascistas a medios de comunicación, exigen la invasión militar de Catalunya o menosprecian públicamente los derechos humanos (todo ello documentado en ‘El libro negro del Ejército español’).

Son de una calaña tan miserable que en Alemania, Francia o Italia serían delincuentes, aunque aquí alcancen las cotas más altas de la cúpula militar, mientras una gran parte de la ciudadanía ignora que son muchos más los franquistas prudentes que aguardan en la madriguera que los estúpidos que firmaron.

Felipe VI y Juan Carlos I

Lo acontecido no habría sido posible sin reyes franquistas y sin políticos que no fueran franquistas, oportunistas o marionetas. Porque lo que hubiera correspondido habría sido penalizar cualquier tipo de exaltación franquista y perseguir hasta en el escondrijo más recóndito a todo franquista y/o cómplice fascista que hubiera vestido el uniforme militar para condenarle inmediatamente al desempleo y a la repulsa. Previo paso por prisión, claro está. Pero no habiendo hecho esto, irónicamente, es justamente lo que los franquistas hacen con los demócratas: purgarnos como si fuéramos los más viles delincuentes después de humillarnos y encerrarnos.

Todo ello mientras Pedro Sánchez o Margarita Robles, actuales presidente del Gobierno y ministra de Defensa, miran al tendido como si aquí no pasara nada y todo se solucionara anulando convocatorias discriminatorias con las mujeres o desalojando al fiambre del palacio. Mal harán los gobernantes contentándose con tiritas cuando el negocio se resuelve en un lance a democracia o neofranquismo.

Margarita Robles y Pedro Sánchez

Porque las Fuerzas Armadas no pertenecerán al siglo XXI hasta que honren a los militares demócratas, que por miles murieron durante la sangrienta sublevación fascista y que por más de cien arriesgaron su vida antes y después de la plácida muerte del dictador en una democracia que jamás fue, que jamás se quiso que fuera.

Son los militares republicanos y los miembros de la UMD los referentes que debieran idolatrar nuestros militares, pero sin embargo hoy ni les conocen. Es esa la herida que sigue y seguirá contaminando la Institución y la sociedad misma: la promoción del fascista y la censura del demócrata.

Miembros de la UMD

Nuestros militares deberían aprender en las distintas academias que Franco fue un traidor entre los leales, un trapacero entre los traidores y un genocida entre los asesinos, al que solo tales atributos le permitieron liderar la horda de sedientos criminales que bombardearon ciudades asesinando mujeres, ancianos y niños para perpetrar su crimen; fusilaron maestras, escritores, intelectuales o poetas para laminar sus deficiencias; violaron, torturaron y cercenaron penes y cabezas para encumbrar su inhumanidad; o robaron y traficaron con bebés para enmendar sus impotencias.

Pues resulta aceptado casi unánimemente que el fascista es un ser bruto, corrupto, salvaje, muchas veces alcohólico, machista, clasista, trapacero, homófobo, generalmente racista, particularmente inculto y mayoritariamente despiadado, siendo el franquista entre ellos una subespecie ibérica con algunos de estos atributos más pronunciados.


Todo ello debería haber provocado en nuestra clase política, en nuestros intelectuales más destacados y en nuestras personalidades más respetadas el más inquebrantable e infatigable repudio hacia estos primitivos despojos, pero en ausencia de ello, las Fuerzas Armadas exhiben su franquismo a plena luz del día, teniendo a la Legión, cuerpo militar fascista responsable de atrocidades que harían perder la cordura al corresponsal de guerra más curtido, como símbolo más destacado. Cabra incluida. Una exhibición que estremecería a cualquier país con unos aceptables parámetros democráticos pero que en la actual España es recibida con vítores, banderitas y aplausos.

En definitiva, son las Fuerzas Armadas de un país reflejo del mismo, así pues obsérvenlas con atención para concluir que es España lo mismo que éstas: moderna en sus formas, corrupta en sus estructuras y franquista en su esencia.


FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura*
14/08/2018

 (*) Exteniente del Ejército de Tierra y autor de ‘El libro negro del Ejército español’.


COMENTARIOS:

Jaimito55
Hay que aclararle a la ciudadanía que Franco no fue ningún héroe, sino un traidor que se rebeló contra un gobierno legalmente constituido, faltando al juramento de fidelidad a la República que, tras la firma de la constitución, efectuaron todos los militares de carrera en abril de 1931, y que decía:

"Prometo por mi honor servir bien y fielmente a la República, cumplir sus leyes y defenderla con las armas"

Clorofórmico
¡Claro! Mientras pudieron meter mano en el gobierno, a la derecha les valía la República perfectamente, pero cuando la izquierda se alzó con la mayoría parlamentaria en el 36, dejó de servirles. Fue entonces cuando, en aras de sus propios intereses, se rebelaron contra ella arrastrando al país a una guerra civil. Eso es historia y no pueden negarlo.

19/1/18

UNA RELACIÓN PRIVILEGIADA

La “privilegiada” relación entre la Iglesia y el Estado, explicada en un hilo de Twitter

La cúpula eclesiástica española reunida con Mariano Rajoy

La Iglesia y el estado español tienen, a pesar de la separación de poderes, una relación interesada y favorecedora; o eso ha querido explicar el tuitero @FiloPolitics. Esta semana, la cuenta que habla de actualidad y política, sin dejar de lado el sentido del humor, ha abierto un hilo donde ha detallado a la "juventud" la relación entre ambas instituciones.


Filosofía Perdida@FiloPolitics

Debido a la reciente renovación de Carlos Herrera con la COPE (cadena de radio de la Conferencia Episcopal Española) voy a exponeros un hilo sobre la iglesia y el estado español que espero que os guste, juventud. Abro hilo:

Muerto Franco, la diplomacia vaticana comenzó a mover ficha para acabar bien colocada en el cambio de la dictadura a la democracia en que podían salir partidos que se opusieran a esta favorable relación, por lo que en 1976 comenzó la revisión del Concordato de 1953.

Firma del Concordato en 1953

El 3 de enero de 1979 se promulgó un acuerdo que dura hasta nuestros días. Un acuerdo que el Psoe siempre promete acabar con él y cada vez que gobierna se olvida de lo dicho, pero ¿qué dicen estos acuerdos?

Reestructuración del Concordato en 1979

Los acuerdos en sí son 4: 

1) Acuerdo de asuntos jurídicos.
2) Acuerdo de enseñanza y asuntos culturales.
 3) Acuerdo en materia de FFAA.
4) Acuerdo en materia económica.

Perdonad la turra inicial, pero es necesaria para luego detenernos en lo que nos estamos tragando.


En materia jurídica el art. IV garantiza asistencia religiosa en cárceles, hospitales, orfanatos (tanto públicos como privados) que, sorpresa, hoy financia el estado, o sea, vosotr@s juventud, entre otros.

Los art. VII y VIII marcan que las dudas de estos acuerdos se tienen que resolver conjuntamente. Quizás es que cuando quiere derogarlos, el PSOE lleva a Bono a hablar con su amigo cardenal.


Atención, que el siguiente mejora todo: el acuerdo sobre enseñanza y cultura. Comienza en el Art. I hablando de que la enseñanza en los colegios públicos debe ser respetuosa con la ética Cristiana... Y no bajará el nivel.


Los artículos siguientes tratan de la enseñanza religiosa en los centros. Os expongo: -contrata la iglesia -despide la iglesia -pone el contenido la Iglesia. Adivinad quién paga esto... ¡efectivamente!: el estado, o sea, vosotr@s jóvenes, entre otros.

En el art. XVI pone que el estado velará por qué se respete la libertad religiosa que, más allá de las ofensas a diversos credos, que yo he podido oir en la COPE, se refiere a que vele por el derecho de no ofender a la iglesia.

Voy al acuerdo de las Fuerzas Armadas y el servicio militar. De lo segundo poco hay que decir, por suerte no existe el servicio militar. Sobre las Fuerzas Armadas, cabe empezar porque la iglesia tiene un arzobispo y un clero castrense en los diversos cuerpos del ejército, con sueldo de oficiales pagados por tod@s.


El arzobispo es elegido por el jefe del estado, como Franco hacía anteriormente con los obispos, hasta que el reciente acuerdo lo dejó solo en el castrense. Lo interesante es que los curas se equiparan a los oficiales, con ascensos y privilegios y también con sueldo estatal. 

En cuanto al acuerdo económico, la Iglesia puede recibir de sus fieles dinero como desee (art.I) y el estado se compromete a colaborar en el sostenimiento religioso (art.II). Si no hay renta (cito literal) saldrá de los presupuestos generales una “adecuada dotación”.


Curioso leer hoy que la iglesia dará los pasos necesarios para su autofinanciación. Pasos que aún no se han visto. Lo cierto es que hoy la Conferencia Episcopal recibe hoy sobre 251 millones de € gracias a una estructura predemocrática que se prometió abolir.

Los arts. III -V son una retahila de exenciones de impuestos como de donaciones, sucesiones, el IBI también... porque ya lo dijo Jesús: "Dad al César lo que es...” bueno, esa ya no nos sirve, Jesús dijo muchas cosas y hace mucho... demasiado quizás.

Solo concluir con una reflexión: se habla de una reforma de la constitución, aún a pesar de la negativa del partido franquista por superar la constitución del 78 dirigida por un falangista como Suárez, pero ¿y estos acuerdos?

Adolfo Suárez

Estos acuerdos estaban arcaicos desde el momento en que queremos considerarnos una democracia, por mucho que el PP, para conservar el voto conservador católico (que no creyente) los defiende para que los obispos le defiendan en Cope y Trece hasta el día de hoy.

La renovación de Carlos Herrera es un ejemplo de lo expuesto: cadena de obispos al rescate de un gobierno que se hunde; un gobierno corrupto conteniendo unos acuerdos llenos de privilegios para un episcopado que perdió la hegemonía y la lógica hace tiempo.


FUENTE: 

3/4/17

EL BURKA

El secretario de Defensa: "El Ejército está para que nadie ponga un burka a mi hija"

El número dos de Cospedal desata sus prejuicios en el Congreso para defender el aumento del gasto militar

Agustín Conde, nuevo secretario de Estado de Defensa.

El secretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, ha dado vía libre a sus prejuicios este jueves hablando de la necesidad de contar con unas Fuerzas Armadas con capacidades para hacer frente a las "amenazas" externas.

Conde ha sostenido esta postura durante su comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso, donde ha insistido en que el Ejército español tiene la labor de defender los derechos y libertades de los ciudadanos frente a cualquier amenaza externa, la integridad del país y contribuir al mantenimiento de la paz.

 María Dolores de Cospedal y Agustín Conde

El 'número dos' de Defensa: 
homófobo, anti-Podemos y adulador de Cospedal

"Los que creemos que tenemos un gran país que ha construido grandes cosas, que ha levantado una sociedad ejemplar en muchas cosas y en el que se vive mucho mejor que en la mayoría de sitios del mundo, queremos tener la capacidad de defender eso y que nadie imponga un modo de vida a los españoles distinto del que defendemos —ha subrayado—.


"Para eso están las Fuerzas Armadas, 
para que a mi hija nadie le ponga un burka". 

El secretario de Estado ha hecho esta defensa de las Fuerzas Armadas después de las intervenciones de los portavoces de los grupos parlamentarios, algunos de los cuales habían criticado el gasto en Defensa. "Podemos sacar la conclusión de que quieren un país más débil, menos protegido y que garantice menos la seguridad de nuestros ciudadanos", ha dicho Conde censurando al diputado de Podemos Miguel Ángel Bustamante.


En este sentido, ha aprovechado para criticar los "modelos" del partido morado y ha expuesto que, mientras el gasto en Defensa de España no llega al 1% del Producto Interior Bruto, el de Venezuela es del 1,2%, el de Bolivia del 1,6%, el de Ecuador del 2,7% o el de Grecia del 2,2%.

No ha hecho referencia, sin embargo, al gran porcentaje del presupuesto de partidas destinadas al gasto militar que, hasta ahora, no ha sido incluido en las cuentas oficiales del Ministerio. Ejemplo de esto ha sido el pago de la deuda de armamento (vía créditos extraordinarios invalidados luego por el Constitucional), la I+D militar, que subvenciona el Ministerio de Industria, o las misiones en el exterior, a cargo del fondo de contingencia.


El gasto en armas da para mantener 
el poder adquisitivo de las pensiones

"Algunos parece que quieren un país cuanto más débil mejor. Otros queremos un país fuerte, sólido, seguro y con capacidad de disuasión", ha apuntado remarcando que siempre piensa en "amenazas exteriores y no en ninguna otra cosa".

El "sagrado"símbolo de España

Por el contrario, el diputado de ERC, Joan Tardá, ha explicado que su formación no cree que la unidad de España deba garantizarse mediante "la fuerza de un Ejército" ni tampoco está de acuerdo en que el modelo de defensa no sea preventivo sino que "esconda una opción desarrollista de la industria armamentística".

FUENTE: publico.es

9/11/16

COSPEDAL, OTRA BOFETADA DEL RÉGIMEN

María Dolores de Cospedal, nueva ministra de Defensa

Otro mamporro más y seguimos sin reaccionar. La composición del nuevo gobierno de Mariano Rajoy es una descarga de fusilería que se ha podido producir porque trece millones de personas nos han situado en el paredón. Se puede comprender la disparidad ideológica, máxime después de ocho décadas de infamia, pero es incomprensible por completo la estupidez sistémica que nos ha arrodillado ante unos caciques a los que parece siguen perteneciendo nuestras vidas y, peor aún, nuestras desgracias y nuestras muertes. Me explicaré.

Entiendo (aunque no comparto) que sean muchos los que defiendan la unidad de España, su soberanía y su independencia, aunque sean entelequias, fantasmas de un pasado de naciones-estado que la globalización y el liberalismo han dinamitado. Entiendo,por tanto, la respuesta conservadora macerada durante ochenta años en escuelas, libros, periódicos y discursos. También entiendo, finalmente, que sean mayoría los que apuesten por el capitalismo y el liberalismo salvaje, ese que consiste en esclavizar a los refugiados sirios en las fábricas de Zara y Mango para aumentar la desigualdad y la pobreza en nuestro país y convertir al resto del mundo en un campo de batalla con 65 millones de desplazados. Y hasta entiendo que se quiera defender esa esclavitud con concertinas que laceren a aquellos que tuvieron la desgracia de nacer en el lugar equivocado.


Ahora bien, por mucho que conozca los resortes que lo han producido, me parece absolutamente demencial que el electorado haya preferido a “Los Genoveses” antes que a Ciudadanos, un partido que en esencia representa todo eso y responde a los mismos estímulos, pero que no es ni por asomo tan retrógrado ni mucho menos tan corrupto y, por si fuera poco, plantean una medidas de regeneración que el PP no llegaría a vislumbrar ni aunque terminase embargado e imputado el país entero (y vamos camino de ello).

Este contexto, este suicidio colectivo, este psiquiátrico en el que nos han encerrado Antena 3, La Sexta, Telecinco, Cuatro, Televisión Española, El País y el resto del brazo armado del Régimen ha provocado que cuatro años después de un gabinete profundamente franquista nos encontremos con más de lo mismo. Si los anteriores ministros bien podrían haberlo sido del Caudillo, no cabe duda que el nuevo gabinete habría sido totalmente de su gusto de dictador. Más allá del Ángel Marcelo, las cadenas de aporrear progresistas o sindicalistas, las condecoraciones a las vírgenes, las morosidades, los choriceos, las policías políticas, las comisiones, las cuentas en paraísos fiscales, las ventas de armas para obtener dinero ensangrentado y los ruegos a las vírgenes para que solucionen los problemas existentes, este gobierno plantea un reto todavía más obsceno: María Dolores de Cospedal como ministra de Defensa.


Existen, no me cabe la menor duda, políticos muy capaces en el Partido Popular que bien podrían seguir la estela de los últimos ministros de la Guerra. Los habría que podrían seguir multiplicando la industria armamentista de forma muy eficiente; seguro que podrían comprar armamento inservible como el submarino que no flota y endeudar el ministerio en otros 40.000 millones de euros; no habría gran problema en sostener a una justicia militar que cobija mandos acosadores, agresores sexuales o malversadores; menos aún lo sería encontrar a alguien dispuesto a mantener los campos de golf o las residencias de verano aunque ello suponga recortar el gasto en el mantenimiento, aunque ello provoque la muerte de militares por helicópteros o explosivos en mal estado; hasta en los cachorros populares se encontrarían cerebros sometidos a frecuentes lobotomías que lucharían con fervor por la soberanía, la independencia y la integridad territorial, aunque no sepan lo que son ni si todavía existen, y si fuera necesario amenazarían a Catalunya, Euskadi y, hasta si se tercia y conviene distraer, Gibraltar, Cuba o Filipinas.


Por tanto, no había necesidad de cuatro años más del PP, lo digo por sus votantes y los del PSOE que le sostiene. Ni mucho menos había necesidad de sufrir a Cospedal como ministra de Defensa cuando su currículum, como nos recordarán, incluye un despido en diferido, martillazos en discos duros, una sede embargada, un recibí sucio y un partido imputado. En un país avanzado ello habría sido suficiente como para terminar con sus huesos en la cárcel o, como mínimo, se habría visto obligada a dimitir. Hasta en países que pensamos más indecentes que el nuestro lo narrado le habría supuesto el fin de su carrera profesional o una patada a una ‘puerta giratoria’. Sin embargo, en España le ha supuesto ser premiada con uno de los ministerios más importantes.

Así pues, solo me queda felicitar a todos los ciudadanos (especialmente a los militares de tropa que hayan votado al PP o al PSOE, pues a ellos les expulsan y maltratan sin piedad), al Partido Popular y a la ministra. Enhorabuena, Señora Cospedal, tiene usted una oportunidad histórica de conseguir que imputen a las Fuerzas Armadas y que la sede del Ministerio de Defensa termine embargada… ¡Adelante!



FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura
06/11/2016

3/4/16

NINGÚN EJÉRCITO


Sin embargo, para tratar de justificar sus invasiones militares, las disfrazan de ayudas humanitarias, y sin soltar las armas en ningún momento (recuerden que están invadiendo un país ajeno y para sus ciudadanos son el enemigo) mandan a nuestros hijos que, con grave peligro para su integridad física, en un estado de angustia y estrés permanente, esperando un disparo o una explosión en cualquier instante, ayudan a levantar viviendas, escuelas, hospitales... todo aquello que, previamente, les habíamos destruido. Es por ello que, a pesar de su labor, parte de la población no deja de considerarlos invasores y, en cuanto puede, los combate.

Ciudadano Plof

2/8/15

LA PROFESIONALIZACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS

La estafa de la profesionalización de las Fuerza Armadas

¿Son modernas nuestras Fuerzas Armadas?


Es curioso leer los discursos de los generales y las altas autoridades que resaltan de forma permanente la figura del soldado. No es difíciles escuchar que el soldado es el elemento fundamental de las Fuerzas Armadas (o los guardias civiles de la Guardia Civil), ni tampoco lo es que un periodista o cualquiera en general repita sin cesar que las Fuerzas Armadas se han modernizado por el mero hecho de no ser potencialmente golpistas. Lo hacen como si una mentira repetida miles de veces terminase convirtiéndose en realidad, y al final, lo han conseguido.

El problema es que las Fuerzas Armadas no son modernas, no son profesionales, no son democráticas y si no son golpistas es porque ello ya no es acorde con los tiempos. Tiene más que ver con que  recibiría la repulsa y la condena generalizada y con el sentimiento interior de los altos mandos, en los que sigue ocurriendo lo mismo que magistralmente relataba Javier Cercas en su relato del 23F (Anatomía de un instante), cuando los capitanes generales de las regiones militares no se movieron no por ganas, no porque no creyesen en el golpe, sino porque se arriesgaban a perder todo lo que habían conseguido.


Hoy, las ganas de actuar contra Podemos o contra Cataluña han quedado ampliamente documentadas por boca de los propios altos mandos, aunque sea cuando pasan a la reserva, ya que como explicaba el ex ministro José Bono en sus memorias, en activo no tienen agallas para jugarse un céntimo de su salario. Pero que no se tome una acción no significa que no se quiera o se desee tomar o, incluso, que no se desee recibir la orden de desarrollarla.

Por tanto, son muchos los ciudadanos que piensan que las Fuerzas Armadas son profesionales por la supresión del servicio militar obligatorio y por lo modernos que son algunos carros de combate (aunque no sepan que muchos ni funcionan o no hay dinero para pagar el combustible). A esa idea contribuye que las Fuerzas Armadas no permanezcan aisladas y participen en misiones internacionales, lo que parece dotarlas de modernidad.

¿Cuál es la realidad? 


La realidad es que hace casi quince años se bajaron los coeficientes intelectuales porque alguien decidió que para soldado valía cualquiera, sólo se necesitaba alguien que cumpliese las órdenes. Esto nos da una idea de la concepción que los mandos tienen de los soldados.

A día de hoy, los soldados ganan poco, son tratados con desprecio en muchas ocasiones y tienen unas condiciones de trabajo precarias.

Costumbres tan peregrinas como tener hijos o caer enfermos se pueden convertir en la tumba de cualquier soldado, aunque hayan tenido un expediente impecable durante años o décadas. Su futuro, una vez que topan con el sistema, es la picadora de carne: arrestos, persecuciones, expulsiones, etc.

Los militares, ya casi ni morirse pueden


Por desgracia, tal y como podemos ver con el trato que se da las familias de los fallecidos en Hoyo de Manzanares, a las que han dejado sin indemnización, ni morirse puede uno, al menos con cierta decencia y un trato digno.

Ni que decir tienen que los soldados carecen de los mínimos derechos jurídicos o las necesarias garantías laborales que les permitan desarrollar su trabajo de forma profesional.

¿Son profesionales nuestros soldados?


Si tan profesionales son, ¿por qué se les expulsa sin ningún escrúpulo?

Si de verdad tenemos unos militares profesionales de gran valía, ¿por qué no tienen un contrato laboral permanente?

Si son tan valiosos, ¿por qué se han expulsado a 10.000 en los últimos cinco años al tiempo que se han convocado unas 2.000 plazas?

Si el soldado es un militar profesional de gran valía, es difícil comprender que se le trate como a un peón que se elimina y sustituye sin el mayor problema por otro.

¿Es necesario profesionalizar a los soldados? 


Es más que necesario, es una obligación de todos. Necesitamos mejorar las condiciones laborales de los soldados: aumentar sus sueldos, terminar con su precariedad laboral y su temporalidad, dotarles de los necesarios derechos laborales como una verdadera conciliación familiar o ayudas a madres solteras, permitirles que hagan uso de la libertad de expresión para denunciar aquellas irregularidades de las que sean conocedores, etc.

¿Qué hay que pedirles a cambio?


Creo que es evidente que una persona a la que se le da un arma debe ser una persona formada en derecho internacional, derechos humanos, historia, geopolítica y otras materias. No es suficiente con saber apretar el gatillo, hay que tener muchos más conocimientos. Tenemos a extraordinarios militares a los que podemos y debemos exigirles más, lo cual no implica que no existan, como en todos los colectivos, personas incompetentes o no aptas.

Los soldados no saben porque están concebidos para un ejército en el que tienen prohibido pensar, solo obedecer. Esa fue de las primeras lecciones que como soldado (lo fui durante tres años). Ese concepto no creo que tenga mucha relación con la profesionalización, más bien al contrario.

La realidad es que los soldados que no piensan son para los ejércitos de las dictaduras y se supone que nuestro ejército ya no tiene nada que ver con algo parecido. Si nuestro ejército es profesional y se ha modernizado, ¿por qué trata a los soldados como reclutas con contrato?

¿Condiciona algo que los soldados estén o no formados, tengan o no derechos laborales y piensen o no…?


¡Mucho!

En los últimos años hay soldados que han cumplido a rajatabla las órdenes impuestas, fuesen las que fuesen, por temor a perder sus trabajos, por desconocimiento, por las represalias que han sufrido o que podían sufrir.

Así, hay soldados que han apaleado a prisioneros, otros han acarreado ladrillos para que un teniente coronel se edifique un chalé, otros han visto facturas faltas, cajas b y cientos de miles de historias similares.


Si un soldado tuviera la necesaria seguridad laboral y el imprescindible conocimiento en materia de derecho podría mudar su condición de compinche involuntario a denunciante concienciado. Todo ello supondría ahorrar millones de euros a los ciudadanos y un buen respiro para los soldados.

Es necesario cambiar, por tanto, esa visión de soldado-máquina: un médico o un bombero son profesionales con gran vocación que no están dispuestos a cualquier cosa, sino que tienen una formación que les permite tomar, o intentar tomar, la mejor decisión en cada momento.

¿Qué pasa con los antimilitaristas o los que piensan que las Fuerzas Armadas son innecesarios o han sido elementos de represión?


Me parece bien el debate sobre el antimilitarismo porque en una sociedad democrática deben tener cabida todas las opiniones. De hecho, creo que un militar puede ejercer su condición mejor desde una posición antibelicista, más crítica, que desde una posición de ardorosa entrega, más dispuesto a lo que le manden, sea lo que sea.

Respetándolo, pienso que es un debate que no debe enturbiar la necesidad de modernizar a los militares. Una cuestión es tener un ejército moderno y otra muy distinta es el uso que se haga de él, la necesidad de eliminar el artículo octavo de la Constitución que las convierte en garantes de la “integridad territorial, la soberanía o la independencia” o que sea necesario que las intervenciones militares se aprueben mediante un referéndum y, por ello, se redacte un nuevo artículo constitucional al respecto.

Mientras llegan todos estos cambios, necesarios e imprescindibles, mientras conseguimos externalizar la justicia militar o que exista transparencia en el gasto militar, no está demás que nuestros soldados sean verdaderos profesionales cuya formación les permita en un momento dado decir no a una orden ilegítima y hacerlo desde la convicción de la razón, el conocimiento de los derechos humanos e internacionales y la seguridad de que dicha negativa no va a suponer su despido.



Si no queremos que cualquiera coja un bisturí y nos opere, no deberíamos querer que cualquiera coja un fusil, sobre todo porque quizás sea más peligroso lo segundo que lo primero.

El problema es que tengo la sensación de que los políticos se conforman con contentar a los generales y éstos con reproducirse como hongos y los primeros con vender armas y acudir a guerras y los segundos con las puertas giratorias y los primeros también y… Aquí “café para todos” y la factura para los ciudadanos…

FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Teniente Luis Gonzalo Segura
30 jul 2015