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21/2/19

EL TRIBUNAL SUPREMO SIGUE BENEFICIANDO A LA BANCA

El Supremo se vuelve a 'aliar' con la banca y no frena los abusos en planes de pensiones


El tribunal vuelve a ponerse del lado del sistema financiero al omitir establecer con claridad las condiciones de gestión y de cobro de los fondos de jubilación y al evitar determinar qué información tienen derecho a recibir los ahorradores.

Pensionistas protestan frente al Congreso. EFE
Pensionistas protestan frente al Congreso. EFE

La Sala de lo Civil del Supremo ha evitado imponerle a la banca unas reglas claras para gestionar los ahorros que sus clientes depositan en fondos de pensiones y se ha limitado a establecer que las entidades financieras deben informarles “de manera expresa y con claridad del riesgo que entraña” en caso de fallecer antes de acabar el periodo de cobro tanto el titular como la persona señalada como beneficiaria alternativa.

Sin embargo, el tribunal, cuya Sala Primera celebró un pleno para resolver este asunto, eludió resolver la parte más sustanciosa del recurso que había llegado a su mesa, y que le instaba a fijar una doctrina legal “en materia de percepción de los derechos consolidados por los partícipes de planes y fondos de pensiones”.

¿Y eso qué significa?


Básicamente, que "ha dejado pasar una oportunidad para aclarar si las aseguradoras con las que los bancos contratan el pago de los planes de pensiones deben cumplir las mismas normas de transparencia que rigen para la banca", para establecer las condiciones de esos contratos, para determinar cómo han de informar a los ahorradores, "para poner negro sobre blanco si los herederos de los beneficiarios lo son también del dinero pendiente de cobrar" y, también, para despejar las dudas sobre si estos deben recuperar el capital ahorrado, hacerlo con intereses (y cuáles) o si, por el contrario, quedan expuestos a sufrir mermas.

"No es la primera vez que el Supremo deja pasar la oportunidad de fallar a favor de los consumidores en asuntos relacionados con la banca".

"Ocurrió con las cláusulas suelo", cuya retroactividad acabó ordenando el Tribunal de Justicia de la UE; "volvió a pasar con la revisión de las hipotecas" que poco después las entidades financieras impusieron a sus clientes, que está en manos del mismo órgano comunitario, "y, también, con la polémica rectificación con el AJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados)" que acabó corrigiendo el Gobierno vía decreto.

Toga bancaria

La sentencia llega a seis años vista de la ‘liberación de más de 160.000 millones de euros tras el cambio de normas de estos productos que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó hace ahora un año y cuando su rescate se va a acelerar con la jubilación de los babyboomers".

“El Supremo no ha aclarado qué condiciones de los planes de pensiones son admisibles y cuáles no”, explica Fernando Pozo Remiro, el abogado zaragozano que llevó hasta el Supremo el litigio de tres mujeres que vieron cómo la mitad de los ahorros de su padre se esfumaban como consecuencia de un acuerdo entre Ibercaja y su aseguradora, Caser.

Una operativa demasiado enrevesada


El padre de las tres herederas había ahorrado 36.266 euros en dos planes de pensiones que iba a recuperar en los quince años siguientes a su jubilación en 2003 "con sendas rentas mensuales que sumaban 237,45 y para las que señaló como destinataria en caso de muerte a su esposa". Sin embargo, esta falleció en 2008, dos años antes que él.

La sorpresa para sus hijas fue comprobar cómo, pese a que quedaba más de la mitad del dinero por cobrar, Ibercaja les hizo saber que “la renta se extingue totalmente en caso de fallecer los dos beneficiarios, cesando automáticamente toda obligación de pago”.

Desconocían que lo que había hecho el banco era, en lugar de ir devolviendo el dinero a su cliente en plazos mensuales, "contratar con Caser un seguro en el que figuraban como asegurados, por este orden, el ahorrador y su esposa, y en el que aparecía como 'beneficiario' el propio banco". 


"Este último era quien iba a quedarse el 'sobrante' tras la muerte de ambos si el Supremo no hubiera entendido que se trataba de algo demasiado enrevesado para un consumidor medio sin conocimientos específicos sobre planes de pensiones”.

“Sin una explicación e información adecuada no es fácil deducir que se va a concertar un seguro de vida de modo que se requiere la supervivencia del asegurado durante el plazo de quince años para que no se extinga el derecho al cobro de la renta”, señala la sentencia, que añade que “en consecuencia, no puede concluirse que se extinguiera la relación [entre banco y ahorrador] derivada del plan [de pensiones] ni que quedara sustituida por el seguro (…) concertado con un tercero”.

“Al menos tendrán que informar por escrito”


"Se trata de una práctica frecuente entre las entidades financieras que quedaba al margen de las exigencias de transparencia y claridad informativa" que se les exigen a la hora de comercializar otros productos financieros complejos como hipotecas, créditos de consumo, préstamos ‘swap’ y participaciones preferentes. Sin embargo, la sentencia del Supremo apenas va a afectar a la operativa de la banca con los planes de pensiones, que "han perdido un millón de partícipes en la última década".

“Ahora, al menos, los bancos tendrán que informar por escrito a los clientes de lo que su familia recibirá en caso de fallecimiento”, indica Pozo, que recuerda cómo tanto el juez que inicialmente vio el caso como uno de los magistrados de la Audiencia de Zaragoza dictaminaron que el dinero ahorrado en un plan de pensiones forma parte del patrimonio del cliente.

"En este caso, no obstante, las tres hijas del ahorrador fallecido cobrarán los intereses que les correspondían por los pagos que deberían haber seguido recibiendo desde mediados de 2010", ya que así lo determinó el juez de Primera Instancia de Zaragoza que resolvió inicialmente su demanda.


FUENTE: publico.es
Eduardo Bayona
Zaragoza - 17/02/2019

Está clarísimo que el Estado, a través del "Misterio" de Justicia, protege a la Banca en lugar de a los ciudadanos. 

Dan ganas de decir aquello de...

"¡El Estado es una mierda!"

pero no voy a hacerlo, no vaya a ser que me caiga algún paquete.

18/2/19

EL SISTEMA ES CULPABLE

“Yo culpo al sistema por toda la miseria del mundo”


La cineasta libanesa Nadine Labaki da voz en ‘Cafarnaúm’ a los niños ‘olvidados’ del mundo, condenados solo por nacer a malvivir en medio de la pobreza y la violencia de la calle. Ganadora del Premio del Jurado en Cannes, es la primera directora árabe que aspira a un Oscar.

'Cafarnaúm' de la cineasta Nadine Labaki, primera mujer árabe 
nominada al Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa

El 45%, ¡casi la mitad!, de los niños del mundo vive en la pobreza. Los niños “tienen el doble de probabilidades que los adultos de vivir en la pobreza extrema”, declaró hace unos días Isabel Ortiz, directora del departamento de Protección Social de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la presentación del informe realizado junto a UNICEF y en el que se incluye ese dato estremecedor.

Líbano no solo no es una excepción, sino que la llegada al país de un gran número de refugiados sirios complica gravemente la situación. A finales de enero, "29 niños habían muerto de frío en los campos de refugiados libaneses. Hambre, sed, frío, violencia, trabajo infantil, abusos sexuales…" son el día a día de muchos menores en Beirut, a los que dedica y da voz en su nueva película titulada  ‘Cafarnaúm’, la cineasta Nadine Labaki, primera mujer árabe nominada al Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa y ganadora del Premio del Jurado y Premio del Jurado Ecuménico en el Festival de Cannes.

De una crudeza casi insoportable, pero con ánimo de resistencia y de denuncia, la película cuenta la historia de Zain, un niño de doce años que ha denunciado a sus padres por “haberle traído a la vida”. Acude a la justicia a demandar a unos adultos que no tenían medios ni posibilidades de atender a sus hijos y aun así los trajeron al mundo, condenándoles a sobrevivir en medio de la miseria y la violencia de la calle. "La película recibió quince minutos de aplausos con el público puesto en pie en Cannes". La cineasta Nadine Labaki habló con Público en el Festival de San Sebastián.


¿‘Cafarnaúm’ es una película contra el sistema?

Sí. Eso es, una película contra el sistema. Y ahí, los padres también son víctimas del sistema, que excluye a estas personas porque son pobres. Alrededor de nuestro mundo, en nuestra sociedad, hay muchas personas invisibles, muchos niños que no van al colegio, personas sin papeles, gente que no tiene derecho a hospital… "Y yo culpo al sistema por ello, por toda la miseria del mundo". Es un sistema caduco que ya no puede más y que no sabe qué hacer con todas esas personas. En tu propio país tienes a gente sin identidad, empujada a las periferias.

Es una situación que desgraciadamente se agrava, ¿qué podemos hacer?


Ese es el debate, pero yo no tengo la solución. Lo único que puedo hacer en mi caso es poner la lupa sobre el problema. "Hoy están creciendo con hambre generaciones de millones de niños y adultos". Desde luego sé que lo que se está haciendo no es lo que se debe hacer. "Poner fronteras y barreras, crear pozos de rencor y de odio, de gente que ha perdido todos los sentimiento". Esto es una catástrofe.

Aunque sea urgente, a mucha gente no le gusta ver en el cine esos problemas.

Cuando el problema es tan grande, la gente hace como el avestruz, mete la cabeza en la arena. Es verdad. Pero todo lo que aparece en la película pasa y la realidad es aún peor. En una familia donde la madre ha tenido doce hijos, donde no tienen dinero, venden a las hijas con la excusa del matrimonio, pero lo hacen para comer. "Eso sucede de verdad. Es tráfico de personas, una tragedia que no es ninguna fantasía, y que ocurre no solo en Líbano, sino en todos los países". Es verdad que en las estadísticas no hay números exactos, nadie quiere hablar de este problema.

Nadine Labaki durante el rodaje.
Nadine Labaki durante el rodaje.

¿Cree que el cine tiene obligación de hablar de ello?

Sí y, además, yo creo en el poder del cine, creo que el cine es mucho más poderoso que cualquier discurso político y es mucho más directo porque visualizas el problema. Con el cine te puedes identificar con otros seres humanos, con emociones, sentimientos… compartimos los mismos valores. "Creo que es una obligación, que es nuestro deber". No tenemos elección. Todos debemos estar involucrados en las decisiones políticas y proponer alternativas.

En la circunstancia de la pobreza y abusos en la infancia, ¿la religión no es uno de los peores enemigos?


Lo es y hay que hacer algo, pero no es el único. Lo que pasa en esta familia de la película, ocurre también en las familias cristianas de Beirut. "Lo de casar a las niñas es una transacción para todos. Las casan porque no tienen para comer, no lo hacen por fe religiosa".

Las mujeres…

Es especialmente duro. Duro para todas. Estoy harta de que cuando discuto en el rodaje alguna decisión, alguien diga que debo estar con el periodo. Durante este rodaje estaba dando de mamar a mi hijo y rodábamos en sitios tan horribles que tenía que irme a duchar antes de darle el pecho.

Imagen del rodaje de ‘Cafarnaúm’

Iba a decirle que ahora atribuyen mucho a las mujeres cineastas un exceso de sentimientos en las películas…

Sí, sí, es eso de la contención, de contener tus sentimientos, pero eso es ir contra natura. Es la nueva moda de la contención, la ‘retenue’, como dicen los críticos. No hay emociones, no puedes demostrar ninguna emoción.

De usted dijeron que hacía ‘pornomiseria’. ¿Qué le parece?

 


Aprendí el término en Cannes. Pornomiseria, ¿pero qué significa eso? "No me importa lo que digan los críticos, analizando las películas desde sus casas". Mi instinto me dice que estoy muy cabreada y muy frustrada y eso es por la realidad. "La realidad es mucho peor que de lo que yo muestro en la película: violaciones, abusos, palizas…"

Desde luego no puedes gustarle a todo el mundo, pero los que dicen eso no han visto nada en toda su vida, porque la película prácticamente no es nada comparado con la realidad. Y son cosas que yo no he querido mostrar. "Así que si esto que hago es pornografía, pues sí, hago pornografía y pornomiseria".

¿Cada vez se acerca más al realismo?


Sí. La película viene de las observaciones del momento. Esto es lo que quiero hacer, explorar la realidad, el cine "verité".

"Hay quienes desean que sea una cínica y haga otro tipo de películas, pero no las voy a hacer".

FUENTE: publico.es
Begoña Piña
Madrid - 15/02/2019

8/10/18

¿COBARDES O FASCISTAS?

Mis oficiales, son ustedes unos cobardes o unos fascistas

Entrega de despachos a nuevos oficiales del Ejército de Tierra

Sí, le hablo a usted, oficial militar que luce las estrellas en sus galones con orgullo. A usted que afirma defender España, la Constitución y, por supuesto, la Democracia. Con mayúsculas, faltaría más. Es usted un cobarde o, peor aún, un fascista o un filofascista, que para la que está cayendo viene a ser lo mismo. Usted que se embolsa todos los meses casi 2.000 euros y, sobre todo, usted que se embucha más de 2.000 euros. Y le hablo de salario porque sus verdaderos valores y principios empiezan y terminan en lo monetario. Es para que nos entendamos. Usted tiene un precio, como todos los cobardes, como todos los estómagos agradecidos. Y, como tal, no sería capaz de arriesgar un céntimo de ese salario.

Acobardado, temeroso y dócil hasta el extremo y hasta la vergüenza será capaz de reprochar después a la ciudadanía que mayoritariamente no le apoye, que no le respalde, que le rechace. Pero, mírese al espejo, por favor. Haga ese ejercicio al menos un instante y, después, pregúntese qué ha hecho usted para merecer el cariño de esa ciudadanía que tanto le reprocha. Nada, señor oficial. Nada.

Ha callado cuando sus compañeros han fallecido en el Yak-42 por negligencias, corruptelas e infamias. E incluso ha abandonado a su suerte a sus familiares. A las familias de sus compañeros. A sesenta y dos compañeros suyos hechos trizas, sus familiares en los juzgados y Usted callado. Indignamente callado.

Restos del Yak-42 tras el accidente ocurrido el 26/05/2003 en Turquía

Por esa picadora de carne han pasado decenas de militares: más de 40 víctimas del BMR y el Lince; una decena masacrados por minas en mal estado, principalmente en Hoyo de Manzanares y Almería; siete en dos accidentes de helicóptero en el Servicio Aéreo de Rescate; y podría seguir. Y sus familiares en los juzgados una y otra vez.

Más de cien compañeros suyos fallecidos e incontables heridos y mutilados. Más de 4.000 militares han causado baja por diferentes expedientes psicofísicos. Y todo ello ha acontecido frente a sus narices. Pero Usted ha preferido y prefiere seguir cobrando a ejercer el valor que un día juró no perder jamás. No le duró ni el campamento.

Ha callado ante todo tipo de negligencias, abusos, acosos y privilegios anacrónicos injustificables en una democracia avanzada. Ha permitido que la justicia militar se despache a placer con sus compañeros mientras mantenía su remunerado silencio, ha permitido que los carros de combate se amontonen en almacenes por falta de combustible o que los helicópteros o aviones terminen en hangares. Ese es su patriotismo. Qué decir del submarino que no flota o del catastrófico avión A400M. Pero si la muerte de sus compañeros le importa un pimiento, que el país malgaste decenas de miles de millones de euros en material que no vale ni para el campo de maniobras a usted se la refanfinfla.

Submarino español S-80 cuando aún se hallaba en astilleros

Ha callado ante un capitán condenado por 28 agresiones sexuales que continúa en las Fuerzas Armadas gracias a una bochornosa peripecia jurídica que solo puede ser comprendida desde la prevaricación generalizada de una justicia militar por completo corporativa. Y no es un caso único: intentos de violación, violaciones, agresiones, acosos… los condenados o exonerados siguen dentro y las víctimas fuera.

Y ellas fueron acosadas laboralmente en un gran número de ocasiones gracias a su complicidad; gracias a sus testimonios lo suficientemente difusos, ambiguos o amnésicos; gracias, incluso, a su apoyo en tan infames cacerías. Gracias, en definitiva, a su falta de escrúpulos y honorabilidad. A su silencio. A su nómina.

Y como ha callado ante todo lo anterior, como su silencio y su dignidad ya no tiene límite, como carece de los más elementales principios democráticos y no tiene ni puñetera idea de lo que es el servicio al ciudadano, pues que hayan firmado un manifiesto franquista más de 1.000 oficiales que hasta hace poco desempeñaban las tareas y los puestos de mayor responsabilidad de nuestras Fuerzas Armadas a usted se la chifla unas cien o doscientas veces. No siente la más mínima vergüenza ante un episodio que ensucia el enorme y loable trabajo hecho por tantos y tantos militares durante las últimas décadas.

Mujeres militares en la base de El Goloso (Madrid)

Porque ese manifiesto franquista es una ocurrencia perversa que da la razón a los que durante años hemos estado denunciando que las Fuerzas Armadas se han modernizado, pero no se han democratizado. Y lo digo con pesar.

Por eso le hablo a usted, oficial demócrata, al que se indignaba cuando según usted yo generalizaba al afirmar que la oficialidad en su mayoría es franquista, cobarde y absolutamente responsable de los males que acontecen en las Fuerzas Armadas. Porque solo faltaría que de ello culpáramos a los suboficiales o a la tropa. Aunque, seguramente, no le importaría. Mejor, para sus intereses; mejor para seguir con sus residencias, sus veraneos y sus campos de golf. Que eso sí es de su incumbencia.

Usted, oficial que afirma ser demócrata, pero calla ante semejante infamia no espere que los ciudadanos le quieran. ¿Cómo van a admirar y a amar los ciudadanos a quienes callan ante el bochornoso estado y comportamiento de nuestras Fuerzas Armadas y ante la dantesca e infame corrupción y degeneración que las mismas sufren a diario? ¿Cómo van a amar los ciudadanos a los oficiales que callan ante las exigencias de ex altos oficiales que exigen que se entre en Catalunya con los carros de combate?

Vehículo de Combate de Infantería Pizarro

Porque, ante un órdago de la magnitud del mostrado por los más de 1.000 oficiales franquistas y fascistas ni un solo oficial en activo o en la reserva ha firmado el manifiesto antifranquista por la democracia. Y no lo han hecho por miedo, por cobardía, por temer más el perder su empleo y su salario que el perder la dignidad. Ese es el límite de su valor: su nómina.

En ésas, ha tenido que ser un cabo, el cabo Santos, secundado por un subteniente, varios militares más y dos guardias civiles los que hayan demostrado patriotismo, amor infinito a su uniforme y su país, servicio abnegado hasta las últimas consecuencias y los valores y principios democráticos en lo más profundo de sus entrañas.

Porque llegados a este punto, llegados a la situación en la que más de 1.000 oficiales se han posicionado a favor de Franco y ni uno solo lo ha hecho a favor de la democracia, solo me queda concluir que, señores oficiales, son ustedes todos unos cobardes o unos franquistas. Y ni lo uno ni lo otro será jamás recompensado ni aclamado por la ciudadanía.


Espero, de ahora en adelante, no volver a escuchar a ninguno de ustedes lamentarse ni quejarse al ser considerados ‘fachas’ por una gran mayoría de la ciudadanía. Y ni mucho menos afirmar que al generalizar al hablar sobre la oficialidad me confundo, pues se comportan como un todo. De hecho, no hay ni siquiera un oficial militar con el valor suficiente para posicionarse a favor de la democracia. Penoso.

Así pues, su silencio les hace responsables de considerarles franquistas a todos y si no lo son,  unos auténticos cobardes.

FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura
07/10/2018


¡¡¡Con dos cojones!!!

"Chapeau", mi teniente.

19/2/18

VEJACIONES SACERDOTALES

Ortigas "en las partes íntimas": las vejaciones de sacerdotes en los internados franquistas


Las denuncias de violación y abusos contra la Iglesia católica destapadas por el documental 'Els internats de la por' continúan sin justicia

Cartel del documental "Els internats de la por"

"Me dijo 'No se lo puedes contar a nadie' (…) 'Tus papás se pueden morir' (…) 'Hoy vamos a hacer una cosa que no se la puedes decir a nadie' (…) Se subió los hábitos, me puso la cosa en la boca, me empezó a escurrir algo asqueroso por la cara, me toqueteó lo que quiso, y cuando terminó me dijo que dios me iba a castigar por aquello". La entonces niña Dolores Zamorano, que ya es mujer madura, todavía no ha empezado a llorar cuando narra su experiencia infantil con el sacerdote católico que la preparaba para su Primera Comunión.

Recientemente, el papa Francisco ha aprovechado su visita a varios países latinoamericanos para "pedir perdón" por los abusos sexuales y las torturas practicadas por miembros de la Iglesia católica contra niños y niñas, gesto que acaba de concluir con su renovación de miembros en la Comisión contra el abuso sexual. Para quien haya seguido este devenir latinoamericano, ha quedado claro el barro de sus pies.

El papa Francisco en Lima (Perú)

Entonces, la carta de la abogada Montserrat Fernández Garrido llega al mail de la redacción reclamando una mirada hacia España, reclamándola otra vez. Y una no puede dejar de preguntarse, también otra vez, por qué España es uno de los pocos países evidentemente católicos en los que la Iglesia no se ha visto sometida a una severa revisión pública de su pasado.

En Estados Unidos se multiplican los expedientes de abusos (1993, 1998, 2002, 2004, 2008, 2010), así como en Francia (1994), Austria (1195, 2009), Reino Unido (1997), Australia, Holanda, Chile y Alemania, por poner algunos ejemplos. En España, sin embargo, parece que casos tan flagrantes como los referentes a los internados franquistas están condenados al silencio.

Hogares Mundet de Barcelona

La abogada Montserrat Fernández Garrido, mujer sin duda tenaz, ha vuelto a dirigirse a los medios de comunicación para denunciar la falta de atención de la Iglesia católica a las reclamaciones que ella, y con ella centenares de personas, remitieron a la Conferencia Episcopal. ¿Su demanda? Pedir una disculpa por los abusos cometidos en los centros de internamiento franquistas para niños. ¿La espoleta? La emisión en TV3 del sobrecogedor documental Els internats de la por, dirigido por los periodistas Montse Armengou y Ricard Belis.

"Recuerdo que me quemaban el culo con velas por orinarme". La entonces niña Mikae Ortiz, que ya es mujer madura, se derrumba ante la cámara al recordar sus 10 años de internamiento en un centro para niñas. "Cogían ortigas y me las frotaban en mis partes íntimas".

Hogares Mundet de Barcelona

Joan Sisa narra cómo, en los Hogares Mundet de Barcelona, el sacerdote se masturbaba contra su espalda aquella noche en la que estaba castigado en pijama contra la pared del pasillo. "El mismo que a las ocho de la mañana siguiente estaba dando misa".

FUENTE: publico.es
Cristina Fallarás
19/02/2018
¡Malditos sádicos!

La última fotografía me ha traído a la memoria una historia que contaba mi amigo Manuel de los Reyes Peña Siverio (q.e.p.d.) referida a su internamiento, siendo niño, en un colegio religioso de Santa Cruz de Tenerife que disponía de una finca en la zona de Geneto, a donde solían llevarlos de excursión. Al parecer había un estanque en el que les permitían bañarse, pero el agua estaba siempre tan sumamente fría que a los pocos minutos pedían salir, pero el cura los obligaban a permanecer durante bastante rato, hasta que se quejaban de dolor testicular. 

¿Saben por qué?... Para luego poder masajearles el escroto.

7/5/14

UN PASO AL FRENTE

Me entero por la prensa local, de la presentación esta misma tarde, a las 19 horas, en la sede de la MAC (Mutua de Accidentes de Canarias) calle Robayna, nº 2 de esta capital, de una novela que levantará  ampollas en la rancia estructura militar española, al poner al descubierto abusos y corruptelas en el seno de las Fuerza Armadas. Su título "Un paso al frente", y su autor, el teniente del Ejército de Tierra Luis Gonzalo Segura, cuyas palabras dejo al pie.


La trama gira en torno a tres militares –un oficial, un suboficial y un soldado- que se conocen durante su estancia en un centro de instrucción. Posteriormente vuelven a encontrarse en Afganistán, país donde el autor sirvió temporalmente.

El relato, según indica Gonzalo Segura, está plagado de hechos y situaciones reales, vistas y vividas durante sus 12 años de servicio activo, y que ponen en cuestión el actual modelo y funcionamiento del ejército español.

 Luis Gonzalo Segura

"En España existe una cúpula militar infame que sistemáticamente ha cometido una cantidad de atropellos que han sido silenciados; aquí hay generales que creen que un cuartel es su castillo medieval. Lugares en los que en ocasiones se celebran bautizos y comuniones y nadie sabe quién paga esas facturas". 

"Escribir este libro conllevará días de arresto y, posiblemente, la expulsión de las Fuerzas Armadas, pero no me voy a retractar ni un milímetro de mi postura".

Ciudadano Plof