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21/2/19

EL TRIBUNAL SUPREMO SIGUE BENEFICIANDO A LA BANCA

El Supremo se vuelve a 'aliar' con la banca y no frena los abusos en planes de pensiones


El tribunal vuelve a ponerse del lado del sistema financiero al omitir establecer con claridad las condiciones de gestión y de cobro de los fondos de jubilación y al evitar determinar qué información tienen derecho a recibir los ahorradores.

Pensionistas protestan frente al Congreso. EFE
Pensionistas protestan frente al Congreso. EFE

La Sala de lo Civil del Supremo ha evitado imponerle a la banca unas reglas claras para gestionar los ahorros que sus clientes depositan en fondos de pensiones y se ha limitado a establecer que las entidades financieras deben informarles “de manera expresa y con claridad del riesgo que entraña” en caso de fallecer antes de acabar el periodo de cobro tanto el titular como la persona señalada como beneficiaria alternativa.

Sin embargo, el tribunal, cuya Sala Primera celebró un pleno para resolver este asunto, eludió resolver la parte más sustanciosa del recurso que había llegado a su mesa, y que le instaba a fijar una doctrina legal “en materia de percepción de los derechos consolidados por los partícipes de planes y fondos de pensiones”.

¿Y eso qué significa?


Básicamente, que "ha dejado pasar una oportunidad para aclarar si las aseguradoras con las que los bancos contratan el pago de los planes de pensiones deben cumplir las mismas normas de transparencia que rigen para la banca", para establecer las condiciones de esos contratos, para determinar cómo han de informar a los ahorradores, "para poner negro sobre blanco si los herederos de los beneficiarios lo son también del dinero pendiente de cobrar" y, también, para despejar las dudas sobre si estos deben recuperar el capital ahorrado, hacerlo con intereses (y cuáles) o si, por el contrario, quedan expuestos a sufrir mermas.

"No es la primera vez que el Supremo deja pasar la oportunidad de fallar a favor de los consumidores en asuntos relacionados con la banca".

"Ocurrió con las cláusulas suelo", cuya retroactividad acabó ordenando el Tribunal de Justicia de la UE; "volvió a pasar con la revisión de las hipotecas" que poco después las entidades financieras impusieron a sus clientes, que está en manos del mismo órgano comunitario, "y, también, con la polémica rectificación con el AJD (Impuesto de Actos Jurídicos Documentados)" que acabó corrigiendo el Gobierno vía decreto.

Toga bancaria

La sentencia llega a seis años vista de la liberación de más de 160.000 millones de euros tras el cambio de normas de estos productos que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó hace ahora un año y cuando su rescate se va a acelerar con la jubilación de los babyboomers".

“El Supremo no ha aclarado qué condiciones de los planes de pensiones son admisibles y cuáles no”, explica Fernando Pozo Remiro, el abogado zaragozano que llevó hasta el Supremo el litigio de tres mujeres que vieron cómo la mitad de los ahorros de su padre se esfumaban como consecuencia de un acuerdo entre Ibercaja y su aseguradora, Caser.

Una operativa demasiado enrevesada


El padre de las tres herederas había ahorrado 36.266 euros en dos planes de pensiones que iba a recuperar en los quince años siguientes a su jubilación en 2003 "con sendas rentas mensuales que sumaban 237,45 y para las que señaló como destinataria en caso de muerte a su esposa". Sin embargo, esta falleció en 2008, dos años antes que él.

La sorpresa para sus hijas fue comprobar cómo, pese a que quedaba más de la mitad del dinero por cobrar, Ibercaja les hizo saber que “la renta se extingue totalmente en caso de fallecer los dos beneficiarios, cesando automáticamente toda obligación de pago”.

Desconocían que lo que había hecho el banco era, en lugar de ir devolviendo el dinero a su cliente en plazos mensuales, "contratar con Caser un seguro en el que figuraban como asegurados, por este orden, el ahorrador y su esposa, y en el que aparecía como 'beneficiario' el propio banco". 


"Este último era quien iba a quedarse el 'sobrante' tras la muerte de ambos si el Supremo no hubiera entendido que se trataba de algo demasiado enrevesado para un consumidor medio sin conocimientos específicos sobre planes de pensiones”.

“Sin una explicación e información adecuada no es fácil deducir que se va a concertar un seguro de vida de modo que se requiere la supervivencia del asegurado durante el plazo de quince años para que no se extinga el derecho al cobro de la renta”, señala la sentencia, que añade que “en consecuencia, no puede concluirse que se extinguiera la relación [entre banco y ahorrador] derivada del plan [de pensiones] ni que quedara sustituida por el seguro (…) concertado con un tercero”.

“Al menos tendrán que informar por escrito”


"Se trata de una práctica frecuente entre las entidades financieras que quedaba al margen de las exigencias de transparencia y claridad informativa" que se les exigen a la hora de comercializar otros productos financieros complejos como hipotecas, créditos de consumo, préstamos ‘swap’ y participaciones preferentes. Sin embargo, la sentencia del Supremo apenas va a afectar a la operativa de la banca con los planes de pensiones, que "han perdido un millón de partícipes en la última década".

“Ahora, al menos, los bancos tendrán que informar por escrito a los clientes de lo que su familia recibirá en caso de fallecimiento”, indica Pozo, que recuerda cómo tanto el juez que inicialmente vio el caso como uno de los magistrados de la Audiencia de Zaragoza dictaminaron que el dinero ahorrado en un plan de pensiones forma parte del patrimonio del cliente.

"En este caso, no obstante, las tres hijas del ahorrador fallecido cobrarán los intereses que les correspondían por los pagos que deberían haber seguido recibiendo desde mediados de 2010", ya que así lo determinó el juez de Primera Instancia de Zaragoza que resolvió inicialmente su demanda.


FUENTE: publico.es
Eduardo Bayona
Zaragoza - 17/02/2019

Está clarísimo que el Estado, a través del "Misterio" de Justicia, protege a la Banca en lugar de a los ciudadanos. 

Dan ganas de decir aquello de...

"¡El Estado es una mierda!"

pero no voy a hacerlo, no vaya a ser que me caiga algún paquete.

29/12/11

CUATRO GOLFOS

eldigitaldecanarias.net 
Economía
16-12-2011 a las 10:09

 Juan Hernández (Coag): ‘Hay cuatro golfos metidos en el negocio de los alimentos que nos están atracando a los productores y a los consumidores'

El estado ruinoso de la agricultura canaria es por culpa de los especuladores.

EDDC.NET | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Juan Hernández, portavoz de Coag Gran Canaria, dijo en Radio San Borondón que el sector primario de las islas está afrontando un momento histórico en el que está en juego la subsistencia del mismo por culpa de la especulación existente con los productos alimenticios, como se puede comprobar con el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) de los productos, es decir la diferencia abismal que existe entre el dinero que se paga a los productores y el precio al que se ponen en los mercados, dicho lo cual anima a la administración autonómica a combatir el encarecimiento de la cesta de la compra, cuyos récords se baten en las islas mes tras mes, para lo cual debería investigar y perseguir a los “golfos” que están especulando con la alimentación y que están ganando auténticos dinerales a costa de machacar el trabajo de la gente del campo.

Juan Hernández afirma que gran parte de la culpa del estado ruinoso en el que se encuentra el sector primario de las islas la tienen los golfos que se dedican a especular con el trabajo de la gente del campo, por un lado pagando una miseria a los productores locales y atracando a los consumidores por otro lado.

Insiste en que lo que ocurre con la cesta de la compra en estos momentos es que se está produciendo un auténtico atraco a los consumidores tal y como comprueban todos los días de Coag al ver la miseria que pagan a los productores y el precio abusivo que ponen en el mercado a los ciudadanos, una realidad que les lleva a hacerse la reflexión de que en la administración no hay nadie que se atreva a meter mano en este asunto con el objetivo de acabar con los abusos y establecer un sistema de margen en el cual podamos vivir todos.

El responsable de Coag en Gran Canaria considera intolerable que en estos momentos estemos asistiendo a una situación en la que los productores locales se vean abocados a la ruina y a dejar sus producciones porque hay cuatro empresarios que se dedican a especular con los productos alimenticios como hicieran anteriormente cuando explotaron la burbuja inmobiliaria.


Advierte que la ciudadanía canaria se sorprendería al ver la cantidad de hectáreas abandonas de terreno agrícola de alta calidad que hay en Gran Canaria puesto que sus propietarios se han visto obligados a dejar la actividad al dejar de ser productiva, razón por la que sostiene que no se puede entender que políticamente no se haga algo para remediar este problema.

Invita a los responsables autonómicos a tener altura de miras y voluntad política para tratar de solucionar un problema que ha ido creciendo por el desinterés político y el ansia de enriquecerse de cuatro especuladores que no se dan cuenta de que están acabando con el sector primario y sostiene que es preciso crear entre todos los agentes implicados un código de honor que permita la subsistencia del sector y las ganancias de los empresarios.

Hernández explica que el sector primario podría absorber una buena parte del paro entre los jóvenes si este espectro de la sociedad viera que se puede recurrir a la ganadería o agricultura y de su trabajo poder vivir dignamente, al igual que ocurriría con muchos propietarios que dejaron las explotaciones en su día porque dejaron de ser rentables si entendieran que pueden ser viables, para lo cual debe haber políticas que los estimulen a seguir adelante.

Otra cuestión a tener en cuenta es que el sector primario pierde por todos lados, por un lado se ha ido perdiendo en los últimos años la cuota de mercado que copaban las producciones locales y, por otro, ahora se pierden las ayudas comunitarias, con lo que en esta operación matemática el resultado es cero y, por ello, el abandono del sector.


Me parece lógico y coherente todo lo aducido en este artículo, pero... ¡Oiga!  Sr. Hernández ¿por qué no dice también quiénes son esos golfos? Dé sus nombres y apellidos para que todos sepamos de quiénes se trata y podamos apretarles las clavijas. Es que si no, seguirán siendo una entelequía en nuestras cabezas y un agujero en nuestros bolsillos.