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4/1/16

CARTA A FELIPE VI

No se olvide de las putas, las comisiones, el tráfico de drogas y de armas...

Felipe VI de Borbón

No vaya a pensar mal, porque cuando me he referido a las putas, en ningún caso quise sugerir las aficiones de ningún antepasado suyo. Es cierto que algún que otro hijo ilegítimo han dejado por ahí, pero no me refería a ello. Tampoco piense en Isabel II, a la que tacharon de ninfómana y de haber tenido múltiples aventuras, una de ellas con el militar y aristócrata Enrique Puig Moltó (si ello fuera cierto, resultaría que su apellido debería ser Puig y no Borbón). Puntualizar que Isabel II no fue ninguna ninfómana y que semejante calificativo se debe al país machista en el que vivimos, porque la realidad es que ella solo fue un Borbón más… Pero no apuntaba a ello en el titular.


No se sienta aludido en cuanto a las comisiones pues no estoy citando la fortuna que ha acumulado su padre, Juan Carlos I (más 1.800 millones de euros, según New York Times) o la próxima imputación de su hermana.

Menos aún pretendía señalar al rey Juan Carlos con el tráfico de armas por mucho que haya sido muy del gusto de ir de monterías con el comerciante de armas libio El Assir. Por cierto, tengo entendido que también conoce al comerciante de armas libio, pues estuvo en su propia boda y tiene muy buenas relaciones con Alejandro Agag y José María Aznar… ¿quién no conoce un comerciante de armas libio? Es de lo más normal.

Tampoco vaya a pensar que le reprocho que los Borbones mantengan excelentes relaciones con países que cometen crímenes de guerra, seguro que es por amor a la patria. No hay que olvidar que nos han conducido a cotas inalcanzables en estos tres siglos de reinados borbónicos.


A lo que me refiero es a su discurso de la Pascua Militar del próximo 6 de enero. El año pasado, en su primera alocución, sus palabras respaldaron a la cúpula militar pues no se observó crítica alguna. No sé si es dado a informarse en los medios de comunicación, pero por si no fuera del gusto, aquí le dejo unos pocos titulares de noticias del mundo militar que se han producido en este último año:

Imputaron a trece empresas contratistas de Defensa por cohecho y a dos tenientes coroneles intendentes por fraude.



En el Hospital Militar Gómez Ulla, se han procesado a tres mandos (coronel, teniente coronel y teniente) por cobrar comisiones, gastos pagados en clubes de alterne, yates, relojes…

El fiscal militar decidió hacer un pacto con el juez para procesar a solo 40 militares del Ejército del Aire implicados en el caso de las mudanzas falsas (entre ellos, un comandante, ocho capitanes, diecisiete tenientes y cinco sargentos) porque de lo contrario se podrían quedar varias unidades sin pilotos.


Condenaron a tres mandos militares (coronel, comandante, subteniente) por trapicheos varios en la comida de los estudiantes de una residencia militar en Sevilla.

Descubrieron un entramado de tráfico de armas en el que estaba involucrado un coronel de la Guardia Civil y varios militares. Por cierto, la noticia informaba que el coronel era de extrema derecha y frecuentaba los locales de alterne…

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Se encontraron doscientos kilos de hachís en un camión de la Legión y uno de los implicados en el tráfico de drogas que se produjo en el buque Juan Sebastián Elcano (total de 150 kg de cocaína), afirmó que había más de 50 implicados y que no era la primera vez. Es decir, más de un tercio de los tripulantes…


Detuvieron a dos coroneles de la Guardia Civil implicados en el tráfico de drogas, uno de ellos de Asuntos Internos.

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Se descubrió un feo asunto de tráfico de armas en la empresa pública DEFEX, en la que estaban involucrados militares que trabajaban en la empresa, la sobrina de un exespía (Beatriz García Paesa sobrina de Francisco Paesa, nada más y nada menos) y un “King”. Habían hecho negocio en Angola y pretendían venderle carros de combate y aviones a Arabia Saudí. Yo creo que el “King” nada tiene que ver con un rey, y menos con un Borbón, y menos con Juan Carlos I, y menos con Arabia Saudí… Total, más de 150 millones de euros cuando el material vendido no llegaba a los 50 (solo en Angola).

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En verano salió a la luz el Irangate español. Unas diez empresas vendieron a Irán, utilizando a Turquía, material para que podría ser usado para fabricar una bomba nuclear.

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Hay más casos pero relatarlos todos sería interminable…

Ahora, Majestad, dígales en su próximo discurso que todo va de rechupete, mejor que bien, reparta palmadas a diestro y siniestro y confírmeles que no son necesarias auditorías, ni órganos de control externos, ni independencia judicial, ni transparencia, ni nada de nada… Dígales que no necesitan de esas historias raras porque tienen los valores que les transmitió Franco, y después su padre Juan Carlos I, que se llevaba la mar de bien con el dictador y con más de un golpista y con más de un comerciante de armas…


En fin, Majestad, y ahora ya en serio, creo que ha llegado el momento de terminar con la corrupción, los abusos y los privilegios anacrónicos dentro de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Por si no ha quedado claro, estamos en el siglo XXI y empieza a ser insoportable que año tras año suframos las mismas infamias y más aún que un rey les ría las bromas y no tenga, por lo menos, la decencia y la valentía de reprochar en sus discursos lo que sucede. Es por completo intolerable que el hijo del teniente coronel Tejero celebre una paella en un cuartel para conmemorar el 23F y después sea ascendido a coronel y destinado al Consejo de la Guardia Civil. Estas vilezas se tienen que terminar de una vez por todas porque no tienen ninguna gracia.

En mi opinión, solo hay dos motivos para que no exija un cambio en su próximo discurso: está de acuerdo con la situación actual o carece de poder para ello. Si es por la primera cuestión malo, y si es por la segunda, si tan poco pinta, si nada tiene que decir al respecto, si no va a realizar un discurso duro exigiendo reformas y cambios… ¿para qué narices es el Capitán General? 


FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura, exteniente del Ejército de Tierra y autor de las novelas “Código rojo” (2015) y “Un paso al frente” (2014).
01/01/2016

5/3/15

NI ENTERRAR A LOS MUERTOS

Teniente Luis Gonzalo Segura

Siempre supe —y el tiempo me lo ha confirmado—, que no sería nada fácil. Sabía que en las Fueras Armadas hay excelentes militares por los que merece la pena luchar: oficiales que no rehúyen sus obligaciones —aunque escasos—, suboficiales a los que deben permitir ascender y tropa a la que deben permitir ser militar de carrera.

También sabía que una parte de la cúpula militar comete abusos, corruptelas y disfruta de unos privilegios inadmisibles mientras el resto de la cúpula militar lo tolera por miedo o por interés o por ambos.

Era fácil prever que nunca se haría una auditoría en condiciones, que la justicia militar se dedicaría a tapar lo sucedido, que el Rey miraría para otro lado o que me encontraría con una obscena persecución. 


Lo que jamás llegué a imaginar, es que no me concediesen un permiso de tres o cuatro horas para poder enterrar a mi tío —fallecido ayer— y poder abrazar y consolar a mi familia, al tiempo que ellos lo hacían conmigo. No lo pude imaginar porque pensaba que podrían ser mezquinos o ruines, pero tendrían un código de honor, uno de esos códigos que hasta los delincuentes poseen.

Lo pensé porque yo, que pienso luchar hasta el final por conseguir justicia me encierren el tiempo que me encierren, sí les habría dado ese permiso. No lo habría hecho por caridad, ni tampoco por ser buena persona, lo habría hecho porque hay un código de honor no escrito que permite poder hacer concesiones como que cada uno entierre a sus muertos, sin que por ello se pierda un ápice en la batalla, sea del tipo que sea, hasta en el caso de su vendetta.

Esta noche, sólo en la habitación, después de casi 130 días de arresto (más de lo que sufrirán la mayoría de corruptos) y de haber pasado por todo tipo de abusos, siento más que nunca que este no es el Ejército que había soñado, ni el que quiero, ni el que debería ser.

 

Esta noche lloro porque no podré cumplir mi promesa de ver a mi tío el día que recupere mi libertad porque ya no estará, lloro porque no he podido abrazar y consolar a mi familia y que ellos me consolaran, lloro porque ninguna otra noche me dolió tanto ser prisionero de esta batalla, pero esta noche también lloro por un Ejército que ya no tiene un código de honor, ni tan siquiera, el que comparten los ladrones.

FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Teniente Luis Gonzalo Segura
02/03/2015

COMENTARIOS


Después de leer el artículo del teniente Segura me he quedado sin palabras. Un oficial que, tras denunciar casos de corrupción que ha conocido por su trabajo, ¡y que no han sido investigados! se está viendo sometido a una auténtica persecución, con prolongados arrestos injustificados... ¡Esto no es una democracia!


Una estructura franquista que no ha cambiado con el tiempo.


Lo de no dejarle ir a abrazar a sus familiares es de canallas. Sus jefes tienen el cerebro de una rata de alcantarilla.

23/2/15

EJÉRCITO VERSUS TENIENTE SEGURA

El Ejército aplica un régimen disciplinario de máxima seguridad al teniente Segura

 

Luis G. Segura, teniente del Ejército de Tierra junto a su libro "Un paso al frente" - EP

- "Si publicas algo sobre esta visita, él tendrá problemas", amenazó la policía militar a un periodista que accedió al centro donde se encuentra arrestado

- Está aislado, sin acceso a aparatos electrónicos o libros, algo no contemplado en el régimen interno del centro disciplinario

"La tercera vez me identifiqué como amigo, no como periodista, y me dejaron pasar. Me revisaron como si fuera una cárcel de máxima seguridad: me cachearon, me pasaron un detector de metales, se lo pasaron a la bolsa. Pude hablar con él 15 minutos y cuando salía, el policía militar me dijo: Bueno, ya sabes que si publicas algo relativo a esta visita, el que va a pagar las consecuencias va a ser él, le quitaremos los privilegios que tiene".

Fernando de Oyarbide

Es la experiencia de Fernando de Oyarbide, escritor y periodista, para entrevistarse con el teniente Luis Gonzalo Segura en el centro disciplinario, donde se encuentra arrestado desde el 15 de enero y en el que deberá permanecer hasta el 15 de marzo.

Oyarbide, autor de Soldados de Afganistán, al otro lado del silencio (Edita), prepara un nuevo libro sobre los casos de suicidio de los soldados y está intentando contar con el testimonio de Segura, pero el Ejército parece decidido a no facilitar que el teniente siga hablando sobre las entrañas de las Fuerzas Armadas.

Segura, autor del Un paso al frente (Tropo Editores), donde denuncia casos de corrupción de los que ha sido testigo en el Ejército, acumula ya cinco meses de arrestos administrativos en menos de un año por la publicación de su libro y su colaboración con medios de comunicación.


"Se están saltando el régimen disciplinario militar a la torera", denuncia su abogado. En su arresto, —una privación de libertad por vía administrativa por la que España se vio obligada a enmendar el Convenio Europeo de Derechos Humanos— a Segura se le ha prohibido el acceso a CDs, DVDs, ordenador, libros o radio. "Solo papel y boli", confirma el propio Segura a este medio desde el centro disciplinario. 

"Es demencial; él no es un delincuente, simplemente se le ha aplicado un procedimiento administrativo sancionador, no lo pueden tener en estas condiciones", manifiesta su abogado, que adelanta que está preparando acciones legales para protestar por la situación de su defendido. 


Esta situación viola el propio reglamento interno de los centros disciplinarios militares, que solo considera "objetos no autorizados" aquellos que "contengan alcohol, precisen ser cocinados para su consumo, exijan para su control una manipulación que implique riesgo de deterioro, y en general los que impliquen riesgo para la seguridad o sean nocivos para la salud". 


Esta situación, sumada a las restricciones que se imponen a sus visitas, ha convertido su régimen disciplinario en una prisión de máxima seguridad. "Están intentando machacarme psicológicamente. Estoy aislado, no me dejan hablar con los soldados y no hablo con nadie salvo las dos horas de teléfono. Son 22 horas solo. Me parece algo impropio de este país", continúa Segura.

El régimen interno de los centros disciplinarios tampoco contempla en ningún caso el aislamiento o la prohibición de las visitas. 

Inquirido por Público sobre las condiciones del arresto del teniente, el Ejército se ha negado a comentar su caso, limitándose a referir que la Defensora del Pueblo realizó una visita al centro en 2013 y manifestó que las condiciones del mismo eran "excelentes" y que "el comportamiento de los mandos correcto y ajustado a derecho".



"Me están apretando al máximo. Me increpan por cualquier cosa y me amenazan con sumarme más arrestos para que no salga de aquí", relata el teniente. "Me dicen que soy un mal militar por quejarme", asegura.

Segura cree que los mandos están intentando presionarle para que pida la baja psicológica, lo que le sacaría automáticamente del centro disciplinario. "Es lo que ellos pretenden, para poder decir que soy una persona inestable. Es lo que buscan, y yo desde luego no lo voy a hacer", asevera.

FUENTE: publico.es
Carlos del Castillo
19/02/2015

16/1/15

CARTA ABIERTA A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Señores periodistas: ¡Estoy encerrado de nuevo!

Hoy me pongo en contacto con ustedes, con los medios de comunicación, tanto en España como en el extranjero. Lo hago desesperado, al comprobar que no se está dando prácticamente difusión, por parte de la mayoría de ustedes, a la gravísima situación que acontece en las Fuerzas Armadas, lo que no deja de ser un extraordinario perjuicio para toda la sociedad. Ya sabemos que, en muchas ocasiones, lo que se busca es entretener al público, distraerle como sea, y que en este escenario tenemos que ver en los telediarios, radios o periódicos, noticias absurdas como que a un señor le han multado por correr en una mediana y le han restado puntos del carné de conducir o situaciones similares, mientras se guarda un infame silencio con respecto a esta y a otras muchas historias más. Un silencio que me corroe más cuando veo, leo u oigo este tipo de noticias absurdas, y máxime hoy que tengo la certeza de ser encerrado mañana (15 de enero de 2015), debido a que uno de los muchos militares que está conmigo me ha informado de ello.

La propia CNN en uno de sus reportajes critica de forma dura la falta de cobertura de estos hechos  por parte de la mayoría de los medios de comunicación españoles, lo que les tendría que hacer reflexionar sobre su labor. No deja de ser un hecho cierto que el ser humano es un animal de costumbres muy reacio al cambio, pero de la misma forma que hoy podemos decir que el bipartidismo se derrumba ante el auge de dos nuevos partidos (Podemos y Ciudadanos, que se apoyarán de una forma u otra en los partidos que no han formado parte del bipartidismo como IU y UPyD), tarde o temprano, si ustedes no siguen informando al ciudadano, llegarán nuevos medios de comunicación o nuevas fórmulas de transmisión de la misma, que dejarán formatos como el telediario reducidos a la nada. 


Sé que, por ejemplo, en el mundo de la prensa, aunque los diarios como tal casi no se leen, periódicos como El País o El Mundo siguen siendo referentes, igual que cadenas de radio o televisión que todos tenemos en la mente, pero si se continua tergiversando la información, desinformando y manteniendo el tabú sobre determinados temas, un día, los ciudadanos terminarán por buscar otras alternativas, como ya lo han hecho en el mundo de la política. Y ese día, no está muy lejano, pues ya se pueden observar síntomas claros de agotamiento, ya que hay muchos ciudadanos que encuentran mayor credibilidad en la red o en los nuevos medios de comunicación que en los medios tradicionales. Yo pienso que mantener determinados tabúes es pan para hoy y hambre para mañana. ¿Qué se puede decir de la crítica situación a nivel económico de los medios de comunicación? Pues en mi opinión, ello se debe a que no se informó de muchos hechos cuando se tenía que haber hecho y demuestra la clara falta de independencia de los mismos.

Les suplico, por tanto, responsabilidad, les suplico que no me abandonen en las manos de los que me están maltratando (tres encierros, que sumarán más de cuatro meses y una propuesta de expulsión) por contar un problema que atañe a toda la sociedad, incluidos ustedes. No puede ser que no haya una correcta fiscalización en las Fuerzas Armadas o la imprescindible independencia judicial (esto se lo enseñan a cualquiera en la escuela cuando le definen a un estado moderno, no es que me invente absolutamente nada), no puede ser que se hagan compras de armamento que no se necesita por valor de 40.000 millones de euros y no haya un cataclismo en los medios de comunicación, no puede ser que se me persiga, encierre y expulse, y no puede ser por muchas razones.


La primera de ellas es que la impunidad que le están otorgando al ministerio de Defensa en sus compras de armamento está generando un perjuicio enorme a toda la sociedad. Ya se debían más de 30.000 millones de euros a finales de noviembre de 2014, cuando se apalabraron compras por valor de otros 10.000 millones de euros más. ¿Cómo se van a pagar? ¿Quién las va a pagar? Es una vergüenza que en un país con más de cinco millones de parados (Estados Unidos tiene nueve millones de parados con casi diez veces más población), la enorme cantidad de desahucios, los 700.000 hogares sin un salario, los enfermos de hepatitis C sin medicación…, y un largo etcétera, se produzcan semejantes gastos. Y no es que esté en contra de comprar armamento o del gasto en Defensa, pero lo que no se puede es comprar por comprar, hay que comprar el armamento que se necesite, para escenarios que se puedan producir y, sobre todo, que se pueda pagar. En una sociedad avanzada, la Defensa es una partida importante pero nunca debe estar por encima de partidas como educación o sanidad, porque la primera es el futuro de los ciudadanos y la segunda es su bienestar.


Constantino Méndez (Secretario de Estado para la Defensa) dijo en 2010: “Nunca debimos haber adquirido sistemas que no íbamos a usar, para situaciones de conflicto que no existían y, lo que es peor, con fondos de los que no disponíamos ni entonces ni ahora”. El investigador del reconocido SIPRI (Stockholm Internacional Peace Research Institute) Sam Perlo-Freeman afirmó sobre las compras españolas de armamento que ascendieron a 30.000 millones de euros que “podría decirse que carecían de una clara justificación estratégica”. Ambos dejan en evidencia los 30.000 millones de euros en compras realizados y, por supuesto, los otros 10.000 millones que se han acordado a finales de noviembre de 2014.


La segunda de las razones, también es vital. El escarnio y la persecución a la que se me está sometiendo, está sirviendo de ejemplo para el resto de los militares. Si se permite que sea encerrado, que sea expulsado, que sea perseguido, y ello se hace con la impunidad del silencio de los medios de comunicación y, por tanto, de la sociedad, esta batalla no solo la perderé yo, la perderemos todos nosotros, todos los ciudadanos. Ello se debe a que lo que sucederá en el futuro es que aquellos militares que tengan dudas sobre denunciar o no, aquellos que se encuentren en una situación en la que vean irregularidades o ilegalidades como yo las he visto, no se les pasará por la cabeza denunciar. En una sociedad la protección de los whistleblowers o alentadores es fundamental para la salud de la democracia.

En estos días, que a tantos y tantos medios de comunicación se les llena la boca con la libertad de expresión (como a los políticos), debido a los desagradables sucesos acaecidos en París (Je suis Charlie, dice todo el mundo), lo cierto es que en España yo pierdo mi libertad cada dos por tres por denunciar corrupción. El libro "Un paso al frente" ha sido censurado o saboteado en muchos medios de comunicación o en centros comerciales. Nadie cuenta en los medios de comunicación nacionales que hoy, en España, hay una persona que por escribir un libro, una novela, tiene una propuesta de expulsión de las Fuerzas Armadas. Este hecho debería ser un escándalo en sí mismo.


Esperemos que esta situación se termine y los medios de comunicación, me amparen de una vez por todas, ya que estoy luchando por denunciar la corrupción galopante en el seno de las Fuerzas Armadas, y lo único que pido es que se realice una auditoría externa y pública que demuestre que digo la verdad o miento, algo que por otra parte en una sociedad con unos mínimos de transparencia no debería ser solicitado… Si miento, que me juzguen por calumnias y me condenen a los años de cárcel que sean necesarios, pero si no es así, que los corruptos paguen, pero ha llegado la hora en la que los ciudadanos tienen que saber la verdad sobre este tema y los periodistas tienen que ser los encargados de buscarla.

No se trata de protegerme, se trata de justicia, de hacer justicia para toda la sociedad y de terminar con el infame silencio de los medios de comunicación sobre este y otros muchos temas. Si ustedes, los periodistas, no hacen su trabajo, si no son capaces de arriesgar sus empleos por contar la verdad, o al menos por buscarla, entonces estamos todos condenados.


Busquen la verdad y si la verdad es que soy un mentiroso, no tengan piedad conmigo (más allá de las vulgares difamaciones hacia mi persona de El Confidencial y Ángel Collado), céntrense en juzgar el mensaje, desmóntenlo, demuestren que carece de argumentos, que la intervención funciona de forma correcta en las Fuerzas Armadas o que la justicia hace su trabajo, desnúdenme delante de toda la sociedad para que se sepa el daño que le he hecho a una institución tan importante como son las Fuerzas Armadas. Pero si digo la verdad, si la verdad es lo que cuento, no tengan piedad con los corruptos y rompan ese tabú y ese miedo que hay a hablar de las Fuerzas Armadas, fuércenlas a que cambien, a que sean más transparentes, a que estén mejor fiscalizadas y a que haya justicia en su seno. Transparencia, fiscalización y justicia no creo que le vayan a hacer ningún daño a ninguna institución.

Es su obligación y es su deber llegar hasta el final de las historias para conocer la verdad. ¡Háganlo! Es lo único que les imploro, que hagan su trabajo…


A los medios de comunicación que no sean españoles, les ruego que informen sobre estos lamentables hechos que suceden en España, donde un ciudadano ha perdido su libertad y perderá su trabajo porque ha escrito un libro y ha contado en los medios de comunicación -los pocos que se han prestado a ello- lo que sucede, lo que todos los militares sabemos que sucede. Háganlo ustedes porque seguramente los medios de comunicación españoles, salvando contadas y honrosas excepciones, guardarán un infame y doloroso silencio al respecto, silencio que no parece humillarles ni preocuparles.


FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Teniente Luis Gonzalo Segura
14 ene 2015

18/11/14

EL TENIENTE SEGURA

El teniente Segura, recluido de nuevo en un centro disciplinario


El militar, colaborador de 'Público' y reconocido por su libro 'Un Paso al Frente', en el que denuncia la corrupción imperante en las Fuerzas Armadas, vuelve a prisión 

El teniente del Ejército de Tierra y colaborador de 'Público', Luis Gonzalo Segura.
El teniente del Ejército de Tierra Luis Gonzalo Segura - EP

Apenas dos meses después de abandonar el centro de reclusión militar donde permaneció encerrado ocho semanas por escribir un libro donde revelaba los casos de corrupción con los que se había encontrado en el Ejército de Tierra, el teniente Luis Gonzalo Segura ha sido ingresado de nuevo en un centro disciplinario de forma preventiva.

Segura llevó a cabo una huelga de hambre para protestar por su encierro, que tuvo que abandonar tras perder 13 kilos, cuando los médicos empezarón a temer seriamente por su vida.

Las redes sociales se volcaron en apoyo al teniente y un gran número de militares contactaron con él para comunicarle las injusticias que habían vivido y presenciado. Con esta información y comprometido a "servir de escudo a otros como él", Segura comenzó a colaborar con Público con un blog, que recibe el mismo nombre que su libro: Un paso al frente.


FUENTE: publico
Madrid - 18/11/2014

29/10/14

NADIE SE HA ATREVIDO

“Al Ejército nadie se ha atrevido a hincarle el diente”

Mario de los Santos y Oscar Sipán (Tropo editores)

“Son tiradas de 4 mil ejemplares” y ya van ya por la 7ª edición. Se trata de Un paso al frente, (Tropo 2014) la novela escrita por el teniente Luis Gonzalo Segura y que ha causado incomodidad en la cúpula del Ejército español. Ahora es ya todo un éxito y sigue dando que hablar. Venden un promedio de “100 libros al día” y todavía les quedan cortas las más de 40 presentaciones del libro pues en esta semana, además de Valencia han estado en Cuenca y los próximos días en varias ciudades de Zaragoza. Al teniente, a los editores y la agencia literaria Página tres, los une el azar o quizá debamos decir los une la escritura.

Oscar Sipán y Mario de los Santos (Tropo editores) al mes reciben cientos de manuscritos, cabe señalar sin embargo que así como invierten tiempo en leer aquello que les llega, se queman también las pestañas cada vez que escriben. Si da la casualidad que lo hacen a cuatro manos, acuden al seudónimo: Galgo Cabanas. Parte de este historial que los fusiona es la novela “Cuando estás en el baile bailas” Ganaron con ella el XVI premio Ciudad de Getafe de novela negra en 2012, sin imaginar que dos años más tarde dicho triunfo los conduciría a otro que tendría que ver con su labor editorial. 


Y es que haber ganado ese premio valió para que  desde la agencia literaria Página tres se pusieran en contacto con ellos con la finalidad de representarlos, la emoción fue grande. Además de lo interesante de la propuesta de alguna manera sirvió para que se pusieran en conjunto también a trabajar ya que desde la agencia les derivaban algunos manuscritos. Así fue como a editorial Tropo llegó la novela El Ejército de los mediocres que después pasó a llamarse Un paso al frente del teniente Luis Gonzalo Segura. “El cambio del título fue de común acuerdo entre todos”, destaca Sipán. “Nos parecía que El Ejército de los mediocres mataba un poco el subtítulo que quisimos poner: (el libro que ilumina y molesta al Ejército español), pues ese era un poco el sentido y entendíamos que dar Un paso al frente era lo que el teniente había hecho. 

Lo cierto es que la historia llegó por email a la agencia Página 3 de Barcelona. A Piluca Vega, (ahora agente literaria del teniente Luis), le llamó la atención “recibir un documento desde el Ejército y enviado por un militar; pero sobre todo el tono en el que estaba escrito”. Y así, de la agencia pasó a la editorial y de la editorial a la imprenta y de la imprenta a las manos de los lectores. ¿Y el resultado de esto? “El trece rojo en la ruleta”, admite Sipán rebosante de alegría y no es para menos. Para una editorial independiente como Tropo, por cierto a punto de cumplir ya los diez años de vida, la publicación de este libro  es un respiro con letras mayúsculas. 

Nicho editorial


Luego de leer el texto del teniente Segura en la editorial entendieron que no existía nada escrito respecto a lo que hacía un soldado en los cuarteles españoles en el siglo XXI. “Encontramos lo que se llama un nicho editorial” explica Oscar. Y es que el Ejército es “una administración a la que nadie ha podido meter mano: un reducto con bastantes reminiscencias del pasado”. Cualquiera que haya hecho la mili o haya tenido un familiar cercano, vecino o amigo, sin duda “debe haber escuchado cosas parecidas a las que se narran en Un paso al frente y muchas personas coinciden en que el teniente “se ha quedado corto con lo que cuenta en el libro”. En ese sentido Oscar Sipán añade que el teniente Segura “ha abierto una especie de buzón militar donde de momento le han escrito más de 2 mil soldados relatando todo tipo de historias”. Y es que Un paso al frente “es un libro que “señala” aun cuando sean personajes de ficción, pues son personajes que pueden encontrarse en el Ejército”, entiende.   

Un libro que cumple una doble función

 

Los editores de Tropo son conscientes de que lo primero que un libro necesita para calar “es que la gente se identifique con él”, el caso de Un paso al frente sin embargo, es muy peculiar pues se trata de un libro que cumple doble función, y es que por un lado descubre ese mundo para muchos oculto y por el otro, acerca las sospechas de muchísima gente con respecto a las fuerzas armadas”. Con ambas vertientes desde un principio “pensamos que podía ser un libro de éxito editorial”, explica.  

Es una novela

Eso sí, que quede claro que Un paso al frente es “una novela” y lo que les ocurre a los personajes en las 11 últimas páginas son links de noticias aparecidas en prensa y que en cierta forma está justificado porque ha pasado en la realidad. Con esa información “es imposible que vayan a por ti, ¡es una novela!” reitera Sipán convencido de que “sería una bomba ahora mismo retirar un libro del mercado”.

La primera presentación


Aun cuando hablamos de un material de ficción “ninguna de las grandes cadenas o librerías aceptaron este libro”; por ello la primera presentación tuvo lugar en una pequeña librería en Madrid. Sin embargo “fue increíble”, recuerda Oscar con ánimo en la voz  pues había más de 200 personas “y la cola para firmar ejemplares del libro daba la vuelta a la calle”. Ese día sin duda se agotaron todos los ejemplares. 

Censura descarada

Algunos días antes de la presentación del libro en Zaragoza el teniente Segura previno: “cuidado; ahí yo no conozco a nadie y segundo: es una ciudad enemiga” ¿A qué venía esto? Pues “porque Zaragoza es una ciudad de oficiales, hay una academia militar y este libro de alguna forma protege a soldados, a la tropa y a suboficiales pero les mete duro a los oficiales y a la cúpula militar”, agrega Sipán. Pese a que ya estaba concedida la sala de un centro comercial importante temían que  tampoco pudieran presentar el libro ahí. Y así fue: les negaron la posibilidad de presentarlo, tal suceso Sipán lo califica de “censura descarada”. Admite de forma inmediata que se debió más bien a que este centro comercial “trabajaba con la academia militar”. 


Lamentablemente no les quedó más remedio que  buscar “la biblioteca de un centro cívico muy alejado”. Era el día 22 de abril del año en curso, un día antes de celebrarse del día del libro, recuerda el editor. Y aunque tuvo en consideración el fracaso que podía suponer presentar el libro con un número reducido de personas quedó deslumbrado porque “aquello fue un lleno descomunal”, pero lo curioso de todo esto era que la cola para entrar al centro cívico estaba compuesta por las mujeres de aquellos militares posicionados a pocos metros del lugar y que por miedo a las represalias no se atrevían a comprar el libro. Ese día de golpe se vendieron 300 ejemplares y como a partir de entonces en tres ocasiones siguientes vendieron 400 libros en mano detectaron que la primera edición se iba a quedar corta, por ello en ese mismo mes “hicimos dos ediciones”, quizá porque ya no parecía arriesgado seguir editando, no obstante las presentaciones tendrían un componente mucho más inusitado.       

Cosas raras

Además de algunos infiltrados “en las presentaciones siempre había un soldado con una cámara de vídeo”. Como parte de un hecho anecdótico Oscar rescata que la tarde que hicieron una segunda presentación en Madrid, “Mario, mi socio que es bastante alto permaneció detrás del público asistente y vio como por WhatsApp un tipo escribía: posible célula de sindicato militar. Ambos ahí se dieron cuenta que el peligro que veía el ejército en todo esto no era el libro, sino que “los militares afectados cada vez que asistían a las presentaciones se unieran y empezaran a hablar” y que se fuera perdiendo el miedo. “Ya sabes que no pueden manifestarse, ni reunirse, pero sí pueden ir a la presentación de un libro”, dice. 

Lo cierto es que  en dichas presentaciones muchos de ellos aprovechaban para contar su problemática, en ese sentido los paracaidistas explicaban que los obligaban a saltar con paracaídas que ni siquiera eran para su peso o con siete años de caducidad y que incluso a quien denunció esto agregó que un capitán le dijo, no tú tranquilo…esto es como los yogures… duran más. “Parecía tan espectacular como una película de Berlanga”, compara Sipán.  

Más cosas raras

 Según el espía David Vidal, en España se pinchan unos 1.000 teléfonos al año.

Un día el teniente Luis Gonzalo Segura les dijo a los editores de Tropo que “teníamos pinchados los teléfonos”, relata el editor de Tropo esta vez con seriedad en la voz. Añade además que al teniente “sus mandos lo condujeron a unos baños para revelarle determinadas conversaciones que él había tenido con miembros de la editorial en privado”. Se acercaban al teniente “con una libreta para desvelarle que quedaban apuntadas conversaciones entre él y  compañeros de trabajo”.

Los escorpiones


Al margen de esto Oscar Sipán  y Mario de los Santos ya intuían que podía ocurrir, incluso tratándose de conversaciones que nada tenían que ver con el libro. Por ello “quien sabe si esta entrevista vía telefónica esté siendo registrada”, destaca Oscar pero al mismo tiempo deja en claro que todo lo que hablamos es público. Se detiene un momento y a continuación añade que en la medida que transcurría el tiempo “empezamos a descubrir que más que un libro Un paso al frente “estaba conformando un movimiento pues otro hecho curioso es que la portada de la novela, una especie de Hammer con cola de escorpión ha sido tan simbólica “que ahora dentro del Ejército existe un movimiento en torno a la democracia que se hacen llamar “los escorpiones”.  

Lo cierto es que empiezan a descubrir que el libro se está vendiendo de una forma brutal, “el primer círculo es militar y los segundos círculos están conformados por la sociedad. Lo pusimos fácil para que el libro pudiera estar visible en lugares de tránsito,  estaciones de tren, librerías de aeropuertos, en este tipo de sitios donde el acceso de los militares que se mueven mucho por España es más cercano”. Ahí comenzaron a cimentar el éxito de esta publicación, hasta que un día descubren una situación todavía más inesperada.  

Pirateo del libro


Un periodista que experimentó el fracaso luego de que le piratearan un libro sobre la relación entre la ultraderecha con la prostitución, a la semana de haberlo publicado, les advirtió a estos editores que de sucederles algo similar “os van a matar el libro”, y aun cuando parecía improbable, sucedió. 

“Descubrimos” relata Oscar Sipán que “el primer envío de Un paso al frente se hizo desde direcciones del Ejército de tierra y había llegado por correo electrónico a los 130 mil militares y a la Guardia civil.

“Fuera de las presentaciones no se les ocurrió otra cosa mejor, señala este editor. Destaca al mismo tiempo que “entonces nos asustamos mucho porque nosotros somos civiles, no hemos hecho nada, hemos arriesgado nuestro dinero por publicar una novela, el único mal que hemos hecho es publicar un libro”. Aun así  optaron por ir a  ver a un abogado que les planteó la posibilidad de demandar al Ejército por 3 millones de euros por el daño causado”, explica. Sin embargo “no nos atrevimos”. Cierto es sin embargo que “hay que felicitar al Ejército por la maravillosa campaña de marketing que han hecho pues ni al mejor publicista de Hollywood se le hubiera ocurrido cometer tantos errores de niño. Han dotado al libro de un valor monumental”. Ahora bien, un detalle que cabe señalar es que la gente pese a la piratería “por militancia” continúa comprando el libro.

Luis Gonzalo Segura

Desde la 1ª edición hasta ahora han transcurrido ya varios meses que todavía no alcanzan un año y, por si fuera poco, “ahora mismo vamos en la 7ª  edición. Hay  más de 30 mil ejemplares impresos de los cuales se han vendido 20 mil ya. Lo más asombroso de todo esto es que a la fecha se venden 100 ejemplares diarios. Esto es algo que “no nos había pasado nunca”, así como tampoco que recibieran una llamada  “para incluir el libro dentro de una enciclopedia”.   

Amor y odio

Ahora es ya de conocimiento general que la figura del teniente Luis Gonzalo Segura “es amada y odiada pero es más amada que odiada”. Sipán considera que el 90% de los componentes del Ejército apoya a este teniente que se ha gastado más de 15 mil euros de su propio bolsillo en denuncias. Y aun cuando existe una cúpula militar que le da la espalda cabe mencionar que al autor de esta controvertida novela, aun cuando reconoce que no es escritor, lo han venido a buscar todas las grandes editoriales para apoyarlo en sus futuros libros.



















Sipán admite que “es lo menos literario que hemos publicado, pero se trata de un fenómeno de proporciones enormes” y que se suma a otros referentes de libros de denuncia como  “Imán de Ramón J. Sender, publicado en los años 20 y que sirvió para demostrar las condiciones precarias de la tropa en Marruecos, o La forja de un rebelde de Arturo Barea, en los años 50 que mostraba esa cara amarga del Ejército”. Un paso al frente ha servido para “dibujar un estamento que nadie había dibujado. Y es que “al Ejército nadie se ha atrevido a hincarle el diente”, sentencia. 

Revista Rambla
Christian Jara 
22/10/ 2014

7/5/14

UN PASO AL FRENTE

Me entero por la prensa local, de la presentación esta misma tarde, a las 19 horas, en la sede de la MAC (Mutua de Accidentes de Canarias) calle Robayna, nº 2 de esta capital, de una novela que levantará  ampollas en la rancia estructura militar española, al poner al descubierto abusos y corruptelas en el seno de las Fuerza Armadas. Su título "Un paso al frente", y su autor, el teniente del Ejército de Tierra Luis Gonzalo Segura, cuyas palabras dejo al pie.


La trama gira en torno a tres militares –un oficial, un suboficial y un soldado- que se conocen durante su estancia en un centro de instrucción. Posteriormente vuelven a encontrarse en Afganistán, país donde el autor sirvió temporalmente.

El relato, según indica Gonzalo Segura, está plagado de hechos y situaciones reales, vistas y vividas durante sus 12 años de servicio activo, y que ponen en cuestión el actual modelo y funcionamiento del ejército español.

 Luis Gonzalo Segura

"En España existe una cúpula militar infame que sistemáticamente ha cometido una cantidad de atropellos que han sido silenciados; aquí hay generales que creen que un cuartel es su castillo medieval. Lugares en los que en ocasiones se celebran bautizos y comuniones y nadie sabe quién paga esas facturas". 

"Escribir este libro conllevará días de arresto y, posiblemente, la expulsión de las Fuerzas Armadas, pero no me voy a retractar ni un milímetro de mi postura".

Ciudadano Plof