Mostrando entradas con la etiqueta Bipartidismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bipartidismo. Mostrar todas las entradas

26/11/18

CUMPLEAÑOS "FLIS"

Happy birthday, Mrs. Constitución

Constitución española - Pedripol

En este rincón de CTXT que llamamos El Mentidero nos hemos dado a la tarea de poner en cuestión las narrativas dominantes y desmontar el intrincado mecanismo de los relatos del poder. Ahora que la Constitución del 78 está a punto de alcanzar los cuarenta cumpleaños, va siendo tiempo más que nunca de someter nuestro pasado a la prueba del algodón y hacer que los mitos sagrados de la Transición respondan a la máquina de la verdad. Faltan pocos días para que las pantallas se nos llenen de ceremonias conmemorativas, de purpurina real y de lugares comunes tan transitados que ya no significan nada. Democracia consolidada. Que nos hemos dado entre todos. Espíritu de diálogo. Consenso. Libertades. Concordia.

No se trata de menospreciar aquí el optimismo de tantas personas que tras la muerte de Franco cedieron a la esperanza de un prometido orden democrático. Ni siquiera se trata de reprochar a aquellos que plegaron sus banderas con la convicción de que los vientos de cambio bien valían algunas renuncias. Después de todo, los años setenta fueron convulsos y violentos y el debate constitucional estuvo gobernando por el miedo y por la amenaza de una nueva dictadura armada, o peor aún, de una nueva guerra. Contra el mito de la Transición pacífica, la investigadora francesa Sophie Baby registra 714 muertes violentas entre 1975 y 1982. Poco diálogo iba a ser posible en un clima viciado por los disparos, las organizaciones clandestinas y el chantaje reaccionario de las Fuerzas de Orden Público y las Fuerzas Armadas.


Sí queremos hablar, sin embargo, de una tiranía que murió en la cama y de todos aquellos sectores del franquismo que un día se fueron a la cama firmando sentencias de muerte y a la mañana siguiente se despertaron con una constitución y una urna debajo del brazo. 

Hay que hablar de la Transición como un dispositivo envenenado que sirvió para garantizar la impunidad de la derecha a cambio de unas migajas institucionales para la izquierda. Al fin y al cabo, la misma generación de franquistas que había administrado el retorno de la democracia fue quien construyó el relato oficial del nuevo consenso político. Como si quienes detentaban el poder y quienes sobrevivían entre la clandestinidad y el exilio hubieran participado en el debate público bajo las mismas condiciones. La Transición es una fábrica de amnesias consentidas.

Altos cargos del franquismo que acabaron mandando también en democracia

Todavía hoy llama la atención repasar los nombres de los Padres de la Constitución, todos hombres nacidos entre 1922 y 1940, la mayoría de ellos vinculados a partidos de derechas. El más veterano era Manuel Fraga, que había dado el visto bueno a la ejecución del dirigente comunista Julián Grimau; que encubrió la muerte de Enrique Ruano y pidió silencio a la familia; que cargaba a sus espaldas con la masacre de cinco obreros en Vitoria. 

Ahí está la paternidad de una constitución que santificaba la continuidad de todos los estamentos del régimen franquista, desde el Rey hasta los cuerpos policiales pasando por empresarios, banqueros, jueces y señores de la prensa. Todo aquel que se atreviera a poner en cuestión los términos del consenso era señalado como ingrato alborotador, antiespañol y enemigo de la democracia. Y hasta ahora.

La mayoría de los "padres de la Constitución", eran de derechas

Hay un episodio poco recordado del debate constitucional, un punto de giro que amenazó con hacer encallar las negociaciones. Y es que en marzo de 1978 el PSOE abandona la ponencia y terminará denunciando que UCD y Alianza Popular han urdido “la constitución más reaccionaria del mundo”

La pataleta surte efecto y UCD accede a negociar en privado los artículos más controvertidos. Al contrario de lo que sugiere la historia, la Constitución no fue ultimada en una ceremoniosa sala de las Cortes sino en los encuentros secretos que mantuvieron, entre otros, el vicepresidente del Gobierno, Fernando Abril Martorell y Alfonso Guerra en el restaurante José Luis de la calle Rafael Salgado de Madrid. A las puertas del Santiago Bernabéu. El futuro de la democracia en manos de una minoría constituyente entre reuniones a puerta cerrada y pactos de mantel. Aquellas sobremesas de madrugada anticipan el destino del nuevo orden político español: un sistema bipartidista a la americana sostenido por dos partidos turnantes, el uno social-liberal y el otro liberal-conservador.

Fernando Abril Martorell y Alfonso Guerra

El 31 de octubre de 1978, la Constitución supera el debate parlamentario con cierta apariencia de unanimidad. La prensa apunta a partidos vascos y catalanes como minoría de disenso y algunos periódicos, como el ABC, censuran que los diputados de PNV, Euskadiko Ezkerra y ERC se hayan negado a ovacionar el resultado. Hay, además, otro dato contundente. Y es que solo nueve de los dieciséis diputados de la Alianza Popular de Manuel Fraga respaldan la Constitución. Extrañas raíces constitucionalistas las del Partido Popular. 

En todo caso, cuando la Constitución se someta al aval de las urnas, aparecerán algunas anomalías que hoy en día nadie se molesta en recordar. En primer lugar, la llamada vasca al no o a la abstención hace que la Carta Magna solo cuente, por ejemplo, con un 27,7 % de apoyo Gipuzkoa y un 30,4 % en Bizkaia. La abstención, además, alcanza cifras elevadas en Galicia. En la suma total, la participación en el referéndum para la ratificación de la Constitución ha caído un 12% con respecto a las elecciones generales de 1977. Contra la euforia acrítica de nuestros días, los analistas hablan por entonces de desencanto y de fracaso de las fuerzas políticas, que solo han sido capaces de movilizar a dos de cada tres electores.

Aprobación de la Constitución española el 31 de octubre de 1978

Ahora, cuarenta años después de aquel proceso tramado entre bambalinas y con la pistola del franquismo encima de la mesa, podemos mencionar diferentes irregularidades. Por ejemplo, "la treta de Adolfo Suárez de incrustar a la familia Borbón en el texto constitucional y obligar a la población a aceptar todo el paquete sin que fuera posible el debate entre monarquía y república". Podríamos recordar también el papel de la televisión única en la creación de un estado de opinión favorable a las jerarquías políticas. 

"La ley de amnistía se convirtió, por encima de todas las cosas, en un blindaje de impunidad para los criminales del franquismo". Que los Pactos de la Moncloa desactivaron la movilización popular o que "el poderío de la CNT fue acallado con la tramoya policial del caso Scala". Podríamos también sacar a relucir el tenebroso papel del rey emérito en los tejemanejes castrenses del 23-F. Sin embargo, la mejor prueba del algodón, la más eficaz máquina de la verdad, es un examen casual del texto constitucional a la luz de estos cuarenta años.

Aprobación de la Ley de Amnistía en 1977

Artículo 128, punto 1. “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”. El Gobierno de Felipe González llevó a cabo alrededor de ochenta privatizaciones y mostró el camino al gobierno de José María Aznar, que privatizó un total de cincuenta empresas con la coartada de cumplir las exigencias de Maastricht sobre el déficit. También Zapatero y Rajoy se apuntaron al desmantelamiento del sector público. Empresas como SEAT, Repsol, Endesa, Telefónica, Tabacalera, Argentaria, Gas Natural o AENA han abierto sus puertas al capital privado.

Artículo 47. “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”. Este pasado abril, el Congreso aprobaba una propuesta del PDCat sobre desahucio exprés que contó con el apoyo de PP, PSOE, Ciudadanos y PNV. El impulso para la aceleración de los desahucios nace de una iniciativa del gobierno de Zapatero a favor de los desalojos rápidos que se materializa mediante la Ley 19/2009 con la contribución de CiU y el voto del PNV. Durante el año 2017 se ejecutaron 60.754 desahucios en España. El CGPJ contabiliza más de medio millón de desalojos desde el comienzo de la crisis.

En el año 2017 fueron ejecutados 60.754 desahucios en España

Artículo 35. “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo”. España cuenta con una tasa de desempleo del 15,2%, el doble que la media de la Unión Europea, y se sitúa en el segundo lugar del ranking detrás de Grecia. En un informe de este año publicado por el European Trade Union Institute, España se sitúa en los últimos puestos en calidad de empleo de la Unión Europea, solo por detrás de Grecia y Rumanía. España es también el país de la Unión Europea con más trabajadores que viven bajo el umbral de la pobreza a la vez que se ha multiplicado el número de millonarios.

En el papel mojado de la Constitución se acumulan los incumplimientos y las urgencias de una Transición que con el tiempo ha adquirido el estatus sagrado de un mandato bíblico. Hace no tantos años, al fragor del 15M, las calles indignadas hablaban de procesos constituyentes, de volcar el régimen, "no somos mercancía en manos de políticos y banqueros, no hay pan para tanto chorizo, error 404: democracia not found".


Parece que con el tiempo las calles se han fatigado, que ya no hay músculo constituyente o que podríamos dar por buenos otros cuarenta años de restauración borbónica sin que los barones del viejo orden encuentren resistencia. La Constitución llega a la crisis de los cuarenta con cuerpo de fake news, con la apariencia dudosa de un bulo que seguimos propagando sin habernos tomado la molestia de verificarlo. Feliz cumpleaños a quien lo celebre.

FUENTE: ctxt.es
El Mentidero
Jonathan Martínez
24/11/2018

30/11/15

TAMBORES DE GUERRA, PÍFANOS DE DISTRACCIÓN

 

La amenaza yihadista se ha convertido en la excusa perfecta para el estado de excepción. Se trata de detener el pensamiento con el fin de culminar el propósito de echar el cierre a los derechos sociales, núcleo central de la L Legislatura que recién acaba (y que empezó no con las elecciones del 20N que ganaría Rajoy, sino cuando Zapatero, con apoyo del PP, reformó el artículo 135 para darle la más importante paletada de tierra al maltrecho estado social español). En toda Europa hay un criterio claro compartido por el bipartidismo vigente: terminar con el contrato social nacido de la derrota de la derecha tras la Segunda Guerra Mundial. Esa coincidencia es lo que explica la Gran Coalición que tienen los socialistas y Ángela Merkel en Alemania, prólogo a la gran coalición que el nostálgico de las dictaduras de Pinochet y Franco, Felipe González, recomienda para España sabiendo de su ascendiente sobre Susana Díaz.


El estado de excepción puede acabar con el Estado social, democrático y de derecho en nombre de la seguridad. Los seres humanos activamos con urgencia el hipotálamo -un avance evolutivo de la hominización– cuando el peligro acecha. Los seres humanos activamos el neocortex -un avance evolutivo de la humanización– cuando queremos pensar en el medio y largo plazo. La propuesta de Rajoy, en la que le acompañan un desconcertado Sánchez y un utilitarista Rivera, quiere que marchemos a las elecciones de diciembre con un anonadante ¡Que la patria se rompe! y un no menos conmocionador ¡Que vienen los moros a matarnos! La diferencia es que estamos en 2016 y convendría actualizar un poco el discurso.


Rubalcaba, que no fue un entusiasta de la salida de las tropas de Iraq, sabe que el Pacto Antiyihadista es la penúltima oportunidad de resucitar el moribundo bipartidismo. Por eso lo defiende con ese ánimo que invoca su “razón de estado” que nunca he compartido y que ha hecho mucho daño a la democracia española. Si queremos acabar con la amenaza yihadista, debemos dejar de vender armas a quienes luego las regalan al ISIS, cortarle la financiación acabando con el secreto bancario de los paraísos fiscales, cortar la cooptación acabando con las desigualdades en los suburbios de las grandes catedrales europeas y apoyando a los grupos moderados en esos países. Todo lo contrario que los bombardeos que sólo logran radicalizar a las víctimas. ¿No es eso lo que pasa cuando en nombre de los derechos humanos se deja a Raqa sin electricidad? Si quieres la paz, prepárate para la paz. Los latinos escribieron aquello de “si vis pacem, para bellum”. Y uno le puso ese nombre a una pistola. 


FUENTE: publico.es
Comiendo tierra
Juan Carlos Monedero
28/11/2015

11/8/15

PERDIENDO EL NORTE Y LA VERGÜENZA



Un trimestre más, el CIS ha sondeado y los periódicos han manipulado. Ellos lo llaman “interpretar”, pero la tal interpretación suele pivotar, sin apenas variantes, sobre dos ejes fundamentales: Uno: Amarás el bipartidismo sobre todas las cosas y Dos: Machacarás a Podemos sin pudor alguno. Recordemos los datos básicos de la encuesta y luego les invito a repasar conmigo el caldo de cerebro que se han marcado en esta ocasión.


Barómetro del CIS de Julio 2015. Estimación de voto (en % sobre voto válido)

Partido Popular:  
28,2% frente a un 25,6 en abril de 2015 (+2,6)  
Partido Socialista: 
24,9% frente a un 24,3 en la misma fecha (+0,6)  
Podemos:  
15,7% frente al 16,5 también de hace tres meses (- 0,8)  
Ciudadanos:  
11,1% frente al 13,8  (- 2,7)


elmundo.750

Es decir, los 0,8 puntos menos de Podemos llevan a interpretar que la formación se “desinfla” pero los 2,7 que pierde Ciudadanos solo significan que Rivera se “frena”. El bipartidismo sube 3,2 puntos respecto a abril y, aunque desde 2011 ha perdido nada menos que el 20,2 por ciento, eso no es óbice para que el periódico que ahora dirige el nunca suficientemente bien ponderado David Jiménez lance ya las campanas al vuelo y concluya a cinco columnas que “resurge el bipartidismo”.


larazon.200

Nunca admitió Marhuenda, el inefable director de este producto (¿o subproducto?), que el PP se desinflaba, pinchaba o caía, pero al emplear ahora el verbo “remontar” reconoce implícitamente la debacle y se consuela añadiendo en el titular que Podemos cae 16 puntos… desde diciembre. Él sabrá de dónde saca esos datos, porque en su propio pasquín incluye un gráfico donde los datos de Podemos en Enero arrojaban una intención de voto del 27,2%. La caída, o si se quiere el batacazo es enorme pero, si yo aún sé sumar, de 27,2 a 15,7 van 11,5 puntos. Si el tortazo es ya de por sí espectacular, ¿qué necesidad hay de mentir añadiéndole 4,5 puntos más a tan clamoroso desplome?


abc.750

El titular de ABC, que se supera cada día en esta especie de campeonato de burradas en primera página, donde el reto parece ser "a ver quién la suelta más gorda", no tiene desperdicio.

Pero ¿qué poder ni qué gaitas, Bieito Rubido? ¿a quién pretendéis enredar? Me incomoda mucho reflejar obviedades, pero ni Rivera ni Iglesias han gobernado nunca. Hasta ahora solo han meneado el patio.

Quienes han votado por ellos, lo que han hecho es sacar tarjeta amarilla-casi roja para decir que están hasta las narices del mamoneo de siempre y lo que tú propones es una clara y nítida apuesta por el bipartidismo. Y lo haces enfrentando el exiguo 53,1 por ciento que alcanzan juntos PP y PSOE a un 26,8 que suman Podemos y Ciudadanos, dos formaciones inexistentes hace dos años en el panorama nacional. No entiendo nada.


elpais.200 

El titular de El País, ese antaño aceptable periódico al que hoy ya no reconoce ni la madre que lo parió, sobre todo desde que lo dirige Antonio Caño, es de una desconcertante ambigüedad, vive dios. ¿A qué elecciones se refiere? Parece que a las generales. Entonces, ¿por qué no lo precisa habida cuenta que para su celebración faltan aún cuatro meses mientras que las que están más “cerca” son las catalanas? Dado que no da puntada sin hilo, ¿qué nos está queriendo decir con esto el “periódico global“? Por otra parte, ¿qué significa que una coalición es “necesaria”? ¿Acaso es algo malo? ¿No es lo normal en democracia ¿No está clara esa “necesidad” desde hace ya más de un año? ¿Dónde está la novedad? ¿Está queriendo insinuarnos el cada vez más tendencioso rotativo que la coalición pp-psoe es la única aceptable, la única políticamente correcta y no desaprovecha oportunidad para plantear su apuesta e ir allanando el camino a su manera?

Resumen de todo esto: Clamor en los rotativos por un “inevitable bipartidismo“. Con ello, esta triste y penosa orquesta de papel impreso refuerza al PSOE para que crea tener un poder del que en realidad carece e intentar así escorarlo aún más hacia una derecha en cuyos caladeros los socialistas ya han pescado más de una vez.
  
Pedro Sánchez Pérez-Castejón, líder del PSOE

Helo ahí, Pedro Sánchez, convertido en el niño bonito de la prensa carca, en su más apetecible objeto de deseo. No te vayas con los perroflautas, parecen decirle a voces. Vente con nosotros, que tú eres de los formales, de los nuestros, de los que votas como Bruselas quiere y no como esos niñatos amigos de Syriza, que te van a acabar buscando la ruina. Cuidado, Pedro, cuidado, que viene el lobo, que los radicales no deben pillar cacho, Tú con nosotros, andemos nosotros calientes y ríase la gente.

Y Pedro, mientras tanto, deshojando la margarita, creyéndose el rey del mambo como aquel cuervo de la fábula que, adulado por el zorro, se puso a cantar como éste le pedía y al hacerlo perdió el trozo de queso que tenía en el pico. Lo adulan a Pedro los periódicos de papel en tromba. Todos a las órdenes del Banco de Santander y de la troika, todos con miedo a perder la línea de crédito que les permite sobrevivir, todos huyendo hacia adelante y haciendo cada día un ridículo más espantoso con sus portadas de tebeo. Todos rendidos a los pies de quienes nadie vota pero mandan sobre nuestro votos y nuestros votados.


El Mercado y el Banco de Santander

Mucha vergüenza me dan los medios. Mucha vergüenza su falta de vergüenza, su capacidad para distorsionar la realidad y manipular los datos sin recato ni miramiento alguno. Estoy seguro que la FAPE, la APM y otras asociaciones de la prensa, tan diligentes ellas a la hora de salir a saco contra iniciativas como la web municipal de Manuela Carmena, no tardarán en tomar cartas en el asunto y en breve harán público un comunicado donde denunciarán la descarada y vergonzosa manipulación por la que han apostado a calzón quitado esos productos de papel, editados básicamente en Madrid, y a los que todavía, no sé muy bien por qué, continuamos llamando periódicos.

FUENTE: publico.es
Las carga el diablo
Juan Tortosa
06 ago 2015


30/6/15

BANDERITA

¡Banderita tu eres roja, banderita tu eres gualda! 


Tuvo que ser bajo la vieja carpa de un circo legendario. Allí, la decrépita política de un país a la deriva, se sumó a la maldita metáfora del “poder central”.

Contraviniendo a su historia, a su huera deriva ideológica, a un pretérito que hablaba de un compromiso con la justicia social, el líder de un partido más manchado que histórico, jugó a la política como si estuviera en lo que estaba: en un circo.


Una monstruosa proyección convirtió el escenario, la carpa, en una gigantesca bandera. Dicen que la “constitucional” y esto parece redimirlo de todo.

Pero con esos colores se ha asesinado, fusilado y represaliado a miles de compatriotas. La oligarquía –y la casta- se han enriquecido bajo su emblema, se ha estafado, robado y corrompido hasta las hebras.



Se habla de “ofensas” por un quítame allá un chiste macabro. ¿No es esto una ofensa al casi millón de personas desaparecidas en una guerra civil, alzada por un clero ultramontano y una oligarquía rapaz, contra un pueblo, que no hay que olvidarse, defendía la legalidad vigente, tan legal y tan legítima como la Constitución, más o menos impuesta, que ahora se invoca como inodoro mental?

Si teníamos poco con un bipartidismo corrupto, ignorante del dolor y la miseria que causan sus innumerables casos de corrupción y rapiña rampante, que ahora, tenemos, la “política circo”. A la americana, con patriotas de tres al cuarto, bajo los focos de la bandera y la familia, pero en cuanto se apaguen los focos volverán al regazo de sus amantes y a vender la patria al primer banco que haya que rescatar.


Traficantes de ideas, en camisa inevitablemente blanca y remangada, quieren ser el pueblo que va a la oficina, pero son lo que son: la casta subida al trapecio y con las fieras detrás, a punto de saltar a la carpa.

La magnitud de su comercio agota nuestras propiedades, hasta las intelectuales e ideológicas, ahora todos serán “plazas de toros” bicolores, bipartidistas, bifrontes, donde el pueblo votante, embaucado por las cavernas mediáticas, elegirá siempre entre “lo malo” y “lo peor”.


El no sé qué 35, los banqueros y los capelos no iban a permitir otra cosa.

FUENTE: larepublica.es
Lucas León Simón
23/06/2015

24/2/15

LA UNIÓN EUROPEA NUNCA RESCATÓ A LOS GRIEGOS

Cuando estuvimos en Atenas, hace un mes y coincidiendo con el triunfo electoral de Syriza, no vimos por ninguna parte a ciudadanos rescatados por la Unión Europea. Tampoco rescatados por España, sobra decir. El hambre, la pobreza o la privación era lo que uno efectivamente podía ver en las calles. Y, desde luego, no es esa la estampa que uno imagina cuando se habla de sujetos rescatados. Uno espera que al menos los rescatados puedan sobrevivir con holgura. Sin embargo, los que vimos, a duras penas. Entonces, ¿qué ha pasado en Grecia en estos años?

 Campesinos griegos reparten fruta y verdura gratis entre sus conciudadanos.
ANGELOS TZORTZINIS (AFP)

Corría el año 2009. La fiesta de la especulación, la corrupción y el clientelismo había disparado hasta el 127% la deuda pública griega. Los responsables políticos de organizar aquella fiesta, Nueva Democracia y PASOK, se repartían entonces la mayoría de escaños y el 77% de los votos. Una desconocida Syriza apenas llegaba al 5%. Aquel bipartidismo griego se sentía seguro, puesto que Nueva Democracia era la aliada natural de la CDU de Merkel y del PP de Rajoy, mientras que PASOK era el aliado natural del SPD alemán y del PSOE español. Los gobiernos de Alemania, España y Grecia, unidos por la afiliación ideológica.

En aquel año de 2009, ningún Estado europeo tenía en su posesión deuda pública griega. Toda la deuda griega era de naturaleza privada. En concreto, los bancos franceses y alemanes habían comprado títulos públicos griegos por el valor astronómico de 183.200 millones de euros. Los bancos españoles habían invertido mucho menos, unos 2.000 millones de euros. En ese mar de tranquilidad, la prima de riesgo aún era desconocida.


Sin embargo, todo iba a cambiar en los meses posteriores. En cuanto el primer ministro griego –del PASOK- reconoció que habían hecho trampas contables –los de ND- para disimular el verdadero déficit, se disparó el miedo entre los inversionistas privados. Éstos comenzaron a deshacerse de los títulos de deuda pública griega por el miedo a no poder recuperar el dinero prestado. Esta dinámica generalizada –con un impasible Banco Central Europeo- tuvo como consecuencia que la prima de riesgo iniciara una intensa senda ascendente que alcanzaría su máximo en marzo de 2012.

El aumento de la prima de riesgo fue de tal cuantía que al estado griego no le quedó más remedio que pedir ayuda. Así llegó el primer acuerdo propuesto por la Comisión Europea, secundado por el Fondo Monetario Internacional, el presidente del BCE y la canciller alemana. La troika había nacido. Llegaban así los primeros préstamos, siempre condicionados a la ejecución de recortes en gasto público y otras reformas estructurales de carácter neoliberal. Mientras tanto, los bancos europeos se iban desprendiendo sigilosamente de sus títulos griegos. Los bancos alemanes y franceses que habían prestado al bipartidismo griego querían ahora quitarse de en medio. ¡Nadie quería tener deuda pública griega!


Unos meses más tarde el Banco Central Europeo vino al rescate. El BCE realizó una compra masiva de bonos griegos a muchos bancos europeos, que estaban deseando deshacerse de ese enorme riesgo. ¡Les hizo un favor! Si Grecia no pagaba, le hubiera tocado hacerlo a los bancos alemanes y franceses. ¡Mucho mejor que el riesgo lo tuviera el BCE!

Para mayor suerte para los bancos, unos meses más tarde se aprobó la creación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera. Se trataba de un mecanismo temporal que se utilizaría para financiar al Estado griego a precios levemente inferiores a los de mercado, utilizando para ello las garantías del resto de Estados miembros. Eso significaba que los inversores internacionales podían prestar ahora a Grecia sin peligro: si todo iba bien, ellos cobraban; si iba mal y el bipartidismo griego no podía pagar, entonces varios Estados europeos se harían cargo del coste.


Como consecuencia de esos acuerdos, durante este periodo de tiempo se fue trasladando el riesgo de impago griego desde los bancos hacia los Estados europeos. Ya en 2010 se puso de manifiesto que Grecia no podría pagar su deuda y que tarde o temprano debería reestructurarla, pero la Troika decidió ganar tiempo. Tiempo para que los bancos europeos pudiesen ir deshaciéndose de los títulos de deuda pública al mismo tiempo que los Estados europeos y el BCE pasaban a ser propietarios de los mismos. Así las cosas, cuando se hizo finalmente la reestructuración de la deuda pública, en abril de 2012 (¡dos años más tarde!), buena parte de los bancos europeos no perdieron nada porque ya se habían retirado del negocio.

Desde aquella reestructuración se ha seguido sucediendo el mismo fenómeno: retirada de los acreedores privados (en su inmensa mayoría bancos) e incorporación de los Estados Europeos a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, del Banco Central Europeo y de los préstamos bilaterales. Tal es así que, en octubre de 2014, la inmensa mayoría del riesgo de impago corresponde ya a los Estados europeos. A día de hoy, los bancos europeos apenas tienen exposición al riesgo.

bancos_grecia

¡Qué paradoja! A pesar de que fueron los bancos privados quienes realizaron malas inversiones al prestar dinero a un agente económico que más tarde se declaró insolvente, como Grecia, hoy en día los contribuyentes del resto de economías europeas somos los que corremos el riesgo de un impago de la deuda pública griega. A día de hoy, los contribuyentes españoles tenemos una exposición a la deuda pública griega de más de 27.000 millones de euros. Es mucho, pero en realidad se trata de una cantidad siete veces inferior a la exposición que tenían en diciembre de 2009 los bancos alemanes y franceses.

Pero encima son los caraduras del bipartidismo, alemán o español, los que nos insisten en “nuestros” riesgos. Son los aliados del bipartidismo español y alemán, PASOK y ND, los que hundieron a los griegos en las malas decisiones y en la deuda. Y fueron los bancos del bipartidismo quienes se arriesgaron prestando. ¿Alguien se explica por qué tenemos que pagar los de siempre, los parias de la tierra? ¿Acaso el pueblo griego tiene culpa de los excesos de su bipartidismo, que está más cerca de Merkel y de Rajoy que de ellos y de nosotros?


FUENTE: publico.es
Economía para pobres
Alberto Garzón y Eduardo Garzón
20 feb 2015

COMENTARIOS


Magnífico análisis del timo del tocomocho a escala global... Los timadores acusan a los timados de querer robarles la cartera. Y los medios de comunicación masivos a lo suyo, a desinformar, para asustar al personal y asegurarse las migajas que les sobren a los timadores.


Esta es la explicación de la cerrazón en banda de Alemania. Tendrían que explicar el pufo a sus ciudadanos. Me sorprende que el pueblo alemán no se haya enterado, porque nivel económico y estudios tiene para ello.





¿Y no se estarán haciendo "los suecos"?

6/11/14

PACTADAS CON LA DICTADURA

Nuestras instituciones fueron pactadas con una dictadura"

El ensayista y profesor de Filosofía del Derecho Jorge Urdanoz publica 'Veinte destellos de ilustración electoral', un texto de "combate político" que evidencia las enormes distorsiones que se producen en nuestro sistema electoral

El profesor y ensayista Jorge Urdanoz.
El profesor y ensayista Jorge Urdanoz

El profesor de Filosofía del Derecho Jorge Urdanoz Ganuza presenta estos días 'Veinte destellos de ilustración electoral', un libro-taller de manipulación electoral en el que se le enseñan al lector las tácticas habituales mediante las cuales los políticos manipulan las leyes electorales. Es también un libro de teoría democrática, ya que se recuerdan los principios básicos del ideal democrático, se detalla hasta qué punto se encuentran lesionados en España y se explica por qué la ciudadanía muestra unos niveles de desafección tan elevados hacia nuestros representantes.


Se habla mucho de regenerar la política pero muy pocos de sus protagonistas entienden que una de las claves reside en la necesidad de reformar la ley electoral.

A mí me parece que es la pieza fundamental que deberíamos reformar porque el sistema electoral es responsable del sentimiento de ausencia de representación que ha invadido a la gente, ya que no recoge con justicia las preferencias de la gente. A mi juicio, existen dos grandes problemas; el primero es que el sistema electoral desapodera a la gente, impone el bipartidismo y no da alternativas a la ciudadanía española, por tanto genera un duopolio representativo. El segundo problema es que la falta o la ausencia de democracia interna en los partidos hace que los militantes tampoco puedan controlar las cúpulas.

 ¿Hasta qué punto el fraude electoral ha tenido que ver en la desafección política actual?

Yo creo que ha tenido una importancia constatable o primordial, pues ha provocado que los políticos se desconecten de la realidad y de lo que la gente realmente quiere. Lo hemos visto desde el 2011 y el 15M, es decir, con un sistema electoral verdaderamente representativo en el que los partidos compitieran en igualdad de condiciones se controlarían entre ellos y por lo tanto la gente estaría mucho mejor representada. Dado que esto no ha ocurrido cada cuatro años porque no hay unas elecciones verdaderamente representativas, se ha ido acumulando el malestar y en vez de regenerar el sistema cada cuatro años, han tenido que pasar 35 para dar un vuelco al sistema político. Ahora, en lugar de ir a las urnas, tenemos que ir a las plazas y decir que ya está bien porque votar no acaba de representarnos adecuadamente.

 

El bipartidismo es responsable de ese sistema electoral fraudulento

El bipartidismo jamás ha querido tocar una ley electoral que claramente le beneficia y que perjudica a cualquier otro partido, es decir, deja espacio a los partidos nacionalistas periféricos pero a escala nacional o estatal no deja espacio a una alternativa. La gran culpa que tiene el bipartidismo es la de haberse aprovechado de este sistema electoral generado en la Transición mediante un pacto con el último gobierno franquista y no haberlo querido reformar en la creencia de que las cosas seguirían siempre igual. No ha sido así, y cuando hay un malestar  que ninguno de los partidos ha sabido encauzar pues ocurre lo que ocurre. 

¿De qué forma la profesionalización de la política fomenta que se haya perpetuado este sistema electoral injusto?

Este sistema electoral aísla a los partidos y a las cúpulas de la ciudadanía, la ciudadanía no puede controlar a los dos grandes partidos y solo puede elegir entre uno u otro, pero nada más. Además, como son sistemas muy cerrados a su propia militancia las cúpulas se eligen por congresos y por métodos de cooptación que no tienen nada de democráticos, los propios militantes tampoco pueden controlar a las cúpulas. De tal forma que la vida interna del partido se vuelve algo cerrado al exterior, los políticos viven en una especie de submundo político e institucional que no tiene nada que ver con el mundo real. 


¿Tenemos el voto más desigual de Europa?

No solo el voto más desigual de Europa, sino que es uno de los más desiguales del mundo. En el ranking de desigualdad de voto estamos el 16 por la cola, sólo nos ganan un puñado de países, que en su mayoría son países africanos, recién llegados a la democracia. Es una autentica vergüenza lo que ocurre en España.

Reflexiona en un reciente artículo sobre el desamparado que desde su punto de vista sufren los ciudadanos de centro-derecha y derecha de nuestro país, ya que solo tienen la opción de votar al PP. Algo muy parecido ocurre con los ciudadanos de izquierda,  que solo pueden votar al PSOE o dejar que gane el PP.

En pequeñas circunscripciones solo caben dos partidos, es decir, en aproximadamente la mitad de las circunscripciones españolas jamás ha habido un tercer partido, quitando aquellas con partidos nacionalistas, pero ese sería otro escenario político. En el resto jamás ha habido un tercer partido estatal, es el caso, por ejemplo, de Izquierda Unida y más recientemente de UPyD, dos formaciones que poco pueden hacer ante un bipartidismo que se impone.


Los sondeos apuntan a un vuelco del tablero político con la irrupción de Podemos. ¿Qué valoración hace de ello, le parece esperanzador?

La irrupción de Podemos ha venido para quedarse, por lo menos hasta las elecciones de 2015. Desde mi punto de vista, la misión histórica ha de ser romper estas reglas del juego. El sistema ha sido incapaz de ir reformando las instituciones poco a poco e ir representando a la gente cada cuatro años mediante las urnas, por lo que la única salida es una patada en el tablero y una alternativa política que lo que hace es poner en juicio no a un partido u otro, sino todo el tablero. El surgimiento de Podemos o el hecho de que decidiéramos salir a las plazas a gritar que no nos representan indica que las urnas no nos están representando. Creo que Podemos va a tener un éxito arrollador en las siguientes elecciones y lo que están diciendo es que hay problemas de representación evidentes, y que los dos grandes partidos no nos van a sacar de este atasco.


¿Qué modelo propone?

El libro o el ensayo lo que plantea son tres cosas. Primero, el voto igual es irrenunciable, segundo, no se trata de reformar el sistema electoral, sino que se trata de reformar todo el modelo representativo, es decir, el congreso y el senado. No se puede tocar el sistema electoral del Senado sin tocar a la vez la configuración territorial de España porque está incrustada en las reglas del Congreso, por tanto hay que atar esas dos cosas. Lo que propongo es una cámara de representantes de la ciudadanía, que sería el Congreso, elegida mediante distrito único. Así como un sistema proporcional al estilo alemán, que es puramente proporcional y que garantiza el voto igual con una barrera del 4%, pero necesariamente además un Senado o algún tipo de institución que recoja la representación territorial en el que estén representadas las Comunidades Autonómicas. Por último, habría que irse a un nuevo pacto constitucional porque está visto que el que nos dimos a nosotros mismos en el 78 ha llegado a su fin.


¿Qué opina de ese latiguillo habitual consistente en decir que la corrupción es una cuestión de cultura política?

Estoy radicalmente en contra de esa lectura de que llevamos la corrupción en los genes o que es inherente a la cultura de los países mediterráneos. Esto se combate siempre mediante voluntad política e instituciones que desincentiven la corrupción, es decir, un político que alega que la corrupción es una especie de rasgo cultural de los españoles es un político derrotista, un político que no va a hacer nada por cambiar el actual estado de cosas. Lo que hay que hacer es luchar contra esa inercia y esa inercia está en las instituciones, es decir, tenemos un duopolio político que se traslada al terreno de la economía. Vivimos en un capitalismo castizo con grandes empresas que en realidad no son emprendedoras, sino que tienen todo hecho porque lo único que tienen que hacer es comprar al poder político y éste es, a su vez, un duopolio que no compite en libre competencia con terceras alternativas. Ese duopolio político unido a ese oligopolio económico se traslada a las instituciones y así es como se genera un magma en el que la corrupción está institucionalizada. Debemos luchar contra ello y otros países nos marcan el modelo a seguir, como por ejemplo los países nórdicos, que disponen de unas instituciones muchísimo más razonables que las nuestras. Nuestras instituciones fueron pactadas con una dictadura durante la Transición, estuvo bien pero, obviamente, algún precio tuvimos que pagar y seguimos pagando. 


FUENTE: publico.es
Entrevista
J. Losa - Madrid  
05/11/2014

23/10/14

FASCISMO ELECTORAL:

Las venas abiertas de la democracia en "Caspaña"


Caspaña es un reino naranjero del sur de Europa donde la Virgen del Rocío intercede en la salida de la crisis (Fátima Báñez), los jóvenes emigran por su “impulso aventurero” (Marina del Corral) y princesitas de 8 años tienen derecho a sustanciosos sueldos públicos. Entre otros logros, tiene el mérito de pasear por el mundo una de las marcas europeas líderes en paro juvenil, fracaso escolar, hambre infantil y desahucios, así como de haber registrado el primer contagio por ébola fuera de África.

Caspaña tiene una historia reciente atravesada por dictaduras y cuartelazos. La cultura de la Transición enseña que entre 1977 y 1978 el país experimentó el tránsito a un régimen democrático, transformándose en una monarquía parlamentaria basada en la Constitución y la legitimidad ciudadana.
  
Carátula de la banda de punk-rock "Atrako A Mano Armada"
(Viene que ni pintada) 

Sin embargo, la memoria oficial de la Transición olvida que el régimen de 1978 estableció una continuidad renovada con el fascismo. Hubo continuidad en determinadas costumbres y formas de tomar decisiones que nos legaron un régimen que metafóricamente puede llamarse fascismo electoral: un sistema de democracia representativa normalizado con partidos políticos y elecciones formales pero controlado por élites políticas y económicas para impedir el poder popular y llevar a cabo políticas de masacre social favorables a sus intereses: destrucción de la sanidad pública, mercantilización de la educación, privatización de la justicia, etc.

El fascismo electoral reviste formas muy distintas, pero en la Caspaña actual sus principales expresiones son:

Democracia electoral de bajísima intensidad 


¿Por qué hasta hace poco el PP se empeñaba en convertir las elecciones municipales en un arma para liquidar el pluralismo político? ¿Cómo es posible que Susana Díaz gobierne en Andalucía sin el aval de las urnas?¿Por qué el PSOE, que reivindica sus “hondas raíces republicanas”, impide en sede parlamentaria un referéndum (ni siquiera consultivo) sobre la forma de Estado? La crisis ha dejado al descubierto la falsa democracia en la que vivimos: un régimen constitucional sin redistribución ni participación,  que suprime derechos, donde la mayoría de los electos representa los intereses de las élites que mandan en el país, represivo y saturado de corrupción.  Más de tres décadas de vigencia constitucional no sólo no han servido para garantizar derechos económicos y sociales esenciales como el trabajo, sino que además se han recortado y deteriorado.

Constitucionalismo desde arriba


La Transición nos legó una Constitución con una monarquía ligada a la dictadura y no sometida a la soberanía popular; con descendientes de las oligarquías franquistas y grupos afines en instituciones del Estado, consejos de Administración de grandes empresas, el poder judicial, etc.; con pactos de silencio para mantener cerradas viejas heridas históricas y no reconocer los horrores de la Guerra Civil; con un sistema político que contenía el germen de la degradación democrática que padecemos: representantes irrevocables, un sistema electoral tendente al bipartidismo, referéndums no vinculantes, rechazo del mandato imperativo, partidocracia, limitación de mecanismos de democracia directa, dogma de la “indisoluble unidad de la nación española”, etc.

Suspensión constitucional


En la práctica, el fascismo electoral ha creado, por una parte, zonas de suspensión constitucional convirtiendo el articulado social de la Carta en letra muerta y, por otra, zonas de hipertrofia constitucional en lo que se refiere a la soberanía de los mercados. La reforma exprés del artículo 135, pactada con nocturnidad por el PP y el PSOE, significó un nuevo impulso del sistema neoliberal y deudocrático imperante, así como la sustitución de un régimen representativo basado en elecciones libres por una democracia tutelada en la que ambos partidos se comprometieron a adoptar la política de recortes como norma suprema.

Tutelaje bipartidista


Éste, y no otro, es el verdadero escudo del país

El bipartidismo monárquico, que ha servido para fijar límites al progreso democrático y dar continuidad a los intereses del fascismo electoral, respondía a la aspiración franquista de que todo quedara “atado y bien atado”. El turnismo PP-PSOE ha permitido tutelar un sistema para el que votar cada cuatro años es suficiente para hablar de democracia, convirtiendo lo electoral en una cárcel bipartidista que genera la ilusión gatopardiana de votar para que todo siga igual. 

Las citas electorales de los próximos meses nos brindan una oportunidad histórica para combatir el fascismo electoral y sus expresiones. Desfascistizar la democracia quiere decir, en sentido amplio, situar la soberanía popular por encima de las fuerzas que desde tiempos remotos han gobernado el país: la oligarquía capitalista, la monarquía, el militarismo golpista y los altos estamentos eclesiásticos. Significa aprender la democracia más allá de las urnas, luchar contra su embrutecimiento diario, poner el campo institucional y electoral al servicio de las dinámicas de autoorganización popular y movilización social; y es, sobre todo, crear una cultura política que enfrente las nuevas formas de colonización, concentración de poderes y empobrecimiento con un programa audaz y renovado: democratizar, descolonizar y desmercantilizar.


FUENTE: publico.es
Opinión a fondo
Antoni Aguiló (Filósofo político y profesor del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra)
18 oct 2014

 


¡Ah! y no olviden aquella categórica frase de Amadeo Martínez Inglés*:

“La Transición española fue un paripé orquestado por el Ejército”




(*) Excoronel del ejército español, apartado del servicio activo tras haber pasado cinco meses en la prisión militar de Alcalá de Henares por sucesivas sanciones disciplinarias, iniciadas en noviembre de 1989 con un expediente por falta grave debido a sus declaraciones a diversos medios de comunicación, en las que se mostraba partidario de un ejército totalmente profesional.

Durante la Transición Española, ocupó varios cargos de importancia dentro del Ejército, tales como el de jefe de Movilización del Estado Mayor del Ejército y jefe del Estado Mayor de la Brigada de Infantería de Zaragoza, a la vez que fue profesor de Historia Militar en la Escuela de Oficiales del Estado Mayor.


Escritor también, aparte de historiador, es autor de libros tan interesantes y esclarecedores como:  "La transición vigilada", "23-F. El golpe que nunca existió" y "Juan Carlos I, el último Borbón" 

Datos tomados de la Wikipedia (la enciclopedia libre)