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12/5/18

NO, NADA VA BIEN


Corren malos tiempos. Tiempos de miseria material e intelectual. Tiempos de miedo. Tiempos de censura.

Al poder se le ha caído la careta. Se ve lo que hay detrás de las bambalinas y a los que tiran de los hilos de la caterva de políticos que figuran al frente de la sociedad: Se ve a la banca y su dinero falso, a las multinacionales y su expolio absoluto, se evidencian las guerras extractivas. Y a la etnia dominante y su dios único.

Sin careta, el poder fáctico se ha lanzado al dominio por la fuerza y al control de las personas a través de sus metadatos con una desvergüenza sin límites.

Como borregos de rebaño, cada hombre lleva clavada una etiqueta en la oreja que permite identificarlo y ordenar su sacrificio en el momento apropiado. A los que aún no llevan identificación, se les acorrala para marcarlos. Con suspensiones de derechos sin motivo y exigencia de datos físicos, personalidad, ubicación, relaciones.


Mientras, la sociedad vulgar, la mayoría sin una sola idea propia, entrega voluntariamente todos sus datos, sus fotos y el control de sus vidas a maleantes como Zuckerberg, otro pájaro de la banda, para que éste los venda o los ceda a sus colegas, y manipule sus vidas.

La Humanidad está perdida con estos líderes al timón.

No esperemos nada de la política y sus partidos: las ideologías ya no existen. Ni de las asociaciones sindicales para las que ya no hay clases sociales. Los escándalos políticos se suceden a diario. Cuando un partido se agota, hay ya otro para reemplazarlo y seguir con la fiesta de las mentiras.

Para saber quiénes mandan, hay que observar quiénes no son nunca criticados por los medios. Ahí están, expuestos en negativo, como sombras. No son los políticos, meros juguetes del pimpampúm creados para ser vapuleados y cuyo relevo en el poder se produce mediante el inexorable mecanismo de hacer bueno al electo anterior.


No esperemos nada de la democracia. De la partitocrática, porque no hay otra. La voluntad mayoritaria no existe porque la mayoría no tiene voluntad, no hay voluntad donde no existe criterio. Por indigerible que resulte, la minoría aún capaz de pensar está siendo aplastada por la mayoría que vive inmersa en una ficción social que asumen como real. El régimen del 78 está agotado. El bipartidismo con bisagra nacionalista ya no existe, ha sido sustituido por un provisional caos(*). 

Lo que traiga el poder como recambio será una versión aún peor de lo que hay. Con menos libertades, pero con muchos lugares donde mostrar acatamiento o ser marcados como piezas de caza.

En España, no se puede disentir fuera de ámbitos estériles, diseñados para despotricar sin consecuencias. En el resto de campos se legisla incluso para impedir no ya la crítica, sino hasta la legítima duda. El siglo nos conduce hacia una infrahumanidad altamente tecnificada incapaz de resistirse a su jodido destino.

No, nada va bien.


(*) España va muy mal. Sin entrar en detalles, las cifras macro son todas falsas. El PP no controla nada. Sigue órdenes de la Sinarquía Financiera Internacional y endeuda a España a todo meter. Rajoy se va a cargar las pensiones antes de irse. Y el sucesor, Albert Rivera, no las va a arreglar. 

Sobran administraciones. La autonómica, sin duda. pero el futuro no es la racionalidad, sino el federalismo. Tranquilos. No es más que una palabra. España es, desde 1978, un estado federal de facto.

Este diario vaticinó en 2006 que la crisis sería gravísima --como la de 1929-- y que persistiría hasta 2025. ¡Cómo lamentamos estar acertando! Porque vamos a vivir tiempos realmente horribles.

Con salud, eso sí.


FUENTE: acratas.net
01/05/2018

30/11/15

TAMBORES DE GUERRA, PÍFANOS DE DISTRACCIÓN

 

La amenaza yihadista se ha convertido en la excusa perfecta para el estado de excepción. Se trata de detener el pensamiento con el fin de culminar el propósito de echar el cierre a los derechos sociales, núcleo central de la L Legislatura que recién acaba (y que empezó no con las elecciones del 20N que ganaría Rajoy, sino cuando Zapatero, con apoyo del PP, reformó el artículo 135 para darle la más importante paletada de tierra al maltrecho estado social español). En toda Europa hay un criterio claro compartido por el bipartidismo vigente: terminar con el contrato social nacido de la derrota de la derecha tras la Segunda Guerra Mundial. Esa coincidencia es lo que explica la Gran Coalición que tienen los socialistas y Ángela Merkel en Alemania, prólogo a la gran coalición que el nostálgico de las dictaduras de Pinochet y Franco, Felipe González, recomienda para España sabiendo de su ascendiente sobre Susana Díaz.


El estado de excepción puede acabar con el Estado social, democrático y de derecho en nombre de la seguridad. Los seres humanos activamos con urgencia el hipotálamo -un avance evolutivo de la hominización– cuando el peligro acecha. Los seres humanos activamos el neocortex -un avance evolutivo de la humanización– cuando queremos pensar en el medio y largo plazo. La propuesta de Rajoy, en la que le acompañan un desconcertado Sánchez y un utilitarista Rivera, quiere que marchemos a las elecciones de diciembre con un anonadante ¡Que la patria se rompe! y un no menos conmocionador ¡Que vienen los moros a matarnos! La diferencia es que estamos en 2016 y convendría actualizar un poco el discurso.


Rubalcaba, que no fue un entusiasta de la salida de las tropas de Iraq, sabe que el Pacto Antiyihadista es la penúltima oportunidad de resucitar el moribundo bipartidismo. Por eso lo defiende con ese ánimo que invoca su “razón de estado” que nunca he compartido y que ha hecho mucho daño a la democracia española. Si queremos acabar con la amenaza yihadista, debemos dejar de vender armas a quienes luego las regalan al ISIS, cortarle la financiación acabando con el secreto bancario de los paraísos fiscales, cortar la cooptación acabando con las desigualdades en los suburbios de las grandes catedrales europeas y apoyando a los grupos moderados en esos países. Todo lo contrario que los bombardeos que sólo logran radicalizar a las víctimas. ¿No es eso lo que pasa cuando en nombre de los derechos humanos se deja a Raqa sin electricidad? Si quieres la paz, prepárate para la paz. Los latinos escribieron aquello de “si vis pacem, para bellum”. Y uno le puso ese nombre a una pistola. 


FUENTE: publico.es
Comiendo tierra
Juan Carlos Monedero
28/11/2015

17/11/15

PUES VAYA UNA MIERDA

 

Consciente de que los Servicios de Inteligencia lo saben todo y más sobre sus ciudadanos, principalmente de aquellos que piensan de forma diferente a lo establecido, hay algo que no termina de convencerme:
 

¿Cómo es posible que con la cantidad de información que manejan CIA, MOSAD, MI6, BND, DGSE, CNI... y con el control total que poseen a través de las nuevas tecnologías, no logren enterarse de lo que se cuece en las organizaciones terroristas internacionales? Pues vaya una mierda de servicios; a no ser, claro está, que a los gobiernos les interese que, de vez en cuando, el terror haga acto de presencia y siembre algo de miedo entre la población para, aprovechando ese temor, ir recortando libertades a "tutiplén", sin que los ciudadanos se  reboten demasiado.


Ciudadano Plof