26/9/17

PRINCIPIO Y FIN

Las espigadoras (1857)
Pintura de Jean Françoise Millet


Variante actual del mismo cuadro.
Citizen Plof
 

NUEVO ENVASE PARA UN MISMO VENENO

Nazis a la moda en Alemania

Jóvenes de ultraderecha reclaman una renovación estética. Sostienen que se puede odiar a judíos y musulmanes y, a la vez, vestir a la moda o comer vegano. "Esto es una lucha política", dice Patrick
Foto: Un miembro de la formación de extrema derecha Partido Nacional Democrático Alemán (NPD) declara ante la policía en Hamburgo (Reuters).
Un miembro de la formación de extrema derecha Partido Nacional Democrático Alemán (NPD)
 declara ante la policía en Hamburgo (Reuters).

Botas militares con punta de acero. Preferiblemente, con cordones blancos. Vaqueros ajustados. Cazadoras tipo bomber, a ser posible, con el forro a cuadros escoceses. Cabeza rapada. Éste ha sido, invariablemente, el "look" de miles de jóvenes neonazis alemanes durante décadas. Su uniforme del odio. La carta de presentación sin palabras de su ideología nacionalista, racista y supremacista. Hasta ahora.

Un creciente grupo de jóvenes de extrema derecha de Alemania reclama, cada vez más alto, una renovación estética. Sostienen que se puede defender la cultura alemana, odiar a judíos y musulmanes y, a la vez, vestir a la moda o comer vegano (una opción alimenticia más ligada a la izquierda). Piden dejar a un lado su delatora vestimenta del pasado y zambullirse sin complejos en la cultura popular. Ser uno más por fuera. Y mantener intacto el fondo político.

"Yo era un skinhead (cabeza rapada) de joven. Como nacionalista, pensaba que me tenía que vestir así. Pero acabé con eso en 2002, 2003, porque me di cuenta de que era una completa estupidez", explica al medio digital Vocativ, Patrick Schröder, una de las caras más mediáticas de esta corriente ultraderechista. "Esto es una lucha política, no pretendemos ser una subcultura. Como movimiento deberíamos trabajar de esta forma para encajar mejor en la corriente mayoritaria", añade este bávaro de 30 años que viste siempre de negro y luce un cuidado peinado hipster, a máquina por los laterales, pero largo y cuidadamente peinado en la parte superior.
Patrick Schröder
Schröder, con pocos pelos en la lengua pero astuto con las palabras para no tropezar con la estricta ley alemana, que castiga con dureza la exhibición de simbología nacionalsocialista o el negación del holocausto, es el alma de un canal en el portal de vídeos youtube de neonazis y para neonazis. La emisión, camino de los cien programas y con una audiencia que en ocasiones ha superado las 5.000 visualizaciones, aborda las novedades de los grupos de ultraderecha (prohibiciones, concentraciones, revistas,...), comenta la actualidad -con especial énfasis en la llegada de inmigrantes- y especia las hasta dos horas de grabación en falso directo con ataques ácidos a otras razas y culturas, así como con canciones de bandas neonazis.

El arranque de las emisiones es siempre igual. Estudiadamente provocativo para ofender. Suficientemente ambiguo como para no acabar en los tribunales. Él y, en su caso, su acompañante, aparecen en pantalla y saludan con el brazo erguido, como los nazis en el Tercer Reich, pero cerrando convenientemente la mano en el último momento para formar un puño. Además, Schröder suele aparecer embozado en un pañuelo negro con las letras amarillas "H8", en una referencia que en el mundo ultraderechista se entiende como un "HH" o "¡Heil Hitler!", ya que la "h" es la octava letra del alfabeto.

Cocina vegana para neonazis

(Foto: http://hipsterhitler.com/)
(Foto: http://hipsterhitler.com/)
Tim y Kevin -ambos seudónimos- son otros dos neonazis de Hannover que destacan dentro de esta nueva ola. Ellos son los presentadores del primer programa de cocina vegana para simpatizantes de la extrema derecha, Balaclava Kücke (Cocina pasamontañas), ya que los dos aparecen siempre con las caras tapadas con este accesorio.La emisión es irregular y terriblemente amateur, pero recibe asimismo miles de visitas en Youtube. Su último programa, colgado hace dos semanas, explicaba como hacer un nutritivo desayuno vegano durante media hora, mientras cargaba contra detractores de su ideología y extranjeros. Todo además sazonado con una docena de "saludos identitarios" con el brazo en alto.

El surgimiento y la creciente repercusión mediática -sobre todo en internet- de esta corriente que algunos han dado en llamar "nipster", cruzando las palabras "nazi" y "hipster", tomó carta de naturaleza a raíz de una imagen obtenida a principios de 2014 por el fotógrafo alemán Jesko Wrede en la que aparecían tres neonazis en una concentración en Magdeburg.  

Uno de ellos llevaba una poblaba barba siguiendo las últimas tendencias, grandes gafas de sol, gorra de béisbol y una bolsa de tela con el mensaje: "Por favor, no empujes, llevo un yogur en la bolsa". La foto se hizo viral en las redes sociales. Luego la revista estadounidense Rolling Stone trazó una detallada radiografía del movimiento y sus objetivos en un largo reportaje titulado "Heil hipster".

 Manifestantes de ultraderecha insultan a periodistas durante una marcha nazi en Colonia (Reuters).
Manifestantes de ultraderecha insultan a periodistas durante una marcha nazi en Colonia (Reuters)

El revuelo ante el aparente éxito -al menos mediático- de este grupúsculo ha desatado un intensa controversia entre los veteranos de la ultraderecha, que reclaman la ortodoxia de las cabezas rapadas y las botas militares en lo estético, así como los ataques violentos y las manifestaciones como vía de expresión política, frente al sutil uso de blogs en el portal Tumblr o la red social Instagram, estratagemas que apenas comprenden. Pero, más allá de este choque generacional, lo relevante es que esta corriente está sobre todo alertando a estudiosos de grupos radicales y a la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, los servicios secretos alemanes del Interior. 

El perfil de los jóvenes ultraderechistas se está difuminando peligrosamente y ya no basta con atender a un determinado corte de pelo o escrutar los conciertos de ciertas bandas radicales (de hecho ahora proliferan grupos de hip hop nazi, como Dee Ex; de techno, como DJ Adolf, o incluso, de reggae nazi). Además, algunos observadores han alertado de que los "nipsters" están aprovechando estar nuevas formas no estigmatizadas para hacer más atractivo su mensaje.
Hacer del racismo algo moderno



El experto en la extrema derecha Alexander Häusler, de la Universidad de Düsseldorf, considera que tras esta corriente hay un intento consciente de hacer del racismo algo "moderno y a la moda". 

Simone Rafael, editora jefe del site Netz Gegen Nazis (La red contra los nazis) asegura que se trata de una estrategia para "llevar la ideología (nacionalsocialista) a otros círculos" y de lograr "puntos de entrada" en la cultura popular como la globalización o la protección de los animales aunque "al final siempre se trata de antisemitismo y nacionalismo", indica esta activista. "Se están volviendo más sutiles y confundiendo a la gente de que no son parte de la ultraderecha", explica.

El blog sobre neonazismo "Störungmelder" (Comunicador de problemas) del periódico conservador Die Zeit advierte que esta tendencia indica que la "ultraderecha no es un problema de ayer": "En lugar de resaltar siempre lo espectacular de la extrema derecha, deberíamos prestar atención a la normalidad de la ultraderecha". El autor, que se mantiene en el anonimato por motivos de seguridad, argumenta de seguido: "El anclaje a la moda en distintas subculturas permite despertar interés y buscar potenciales sucesores. Ofertas de umbral bajo facilitan la entrada en la escena (neonazi). Mediante la asunción de activos cotidianos se logran puntos de enganche que posibilitan precisamente esto".


La Oficina Federal para la Protección de la Constitución estimó en su último informe anual -publicado el 30 de junio- que en Alemania residen unos 21.000 ultraderechistas, de los que la mitad tiende a la violencia, una cifra ínfima frente a sus alrededor de 80 millones de ciudadanos, de los que uno de cada cuatro tienen "pasado migrante", esto es, algún antecesor de origen extranjero.

No obstante, la creciente presión migratoria en Alemania -con más de 200.000 peticionarios de asilo llegados en 2014 y la previsión de unos 400.000 para este año- ha convertido el tema de los refugiados e inmigrantes en un debate candente donde se cruzan opiniones de todo tipo. 

En este contexto se explica el auge del colectivo islamófobo Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente (Pegida), que llegó a convocar a más de 20.000 personas en una de sus concentraciones semanales en Dresden, y las tesis migratorias de Alternativa por Alemania, un partido euroescéptico de nuevo cuño que ha encontrado en la xenofobia un filón político.


FUENTE: elconfidencial.com
07/07/2015

ESTO NO LO HABÍA VISTO NUNCA


25/9/17

ESTABA CANTADO

Angela Merkel gana su cuarto mandato y el ultraderechista AfD entra en el Bundestag



Según las proyecciones de los resultados electorales en Alemania, la coalición CDU/CSU de la canciller Angela Merkel (CDU/CSU) ha obtenido la victoria en las generales con el 32,9% de los votos. 

Alternativa por Alemania (AfD) ha conseguido el 13,1% y se convierte en el primer partido de ultraderecha que accede al Parlamento alemán desde el fin del nazismo.


En el Bundestag, estos resultados preliminares se traducirán en 218 escaños (-93) de CDU/CSU, 138 diputados (-53) del SPD, 87 parlamentarios (+87) de AfD, 70 (+70) del FDP, 59 (-4) de Grüne y 59 (-5) de Die Linke, según las estimaciones de DPA-Infocom.

FUENTE: publico.es
24/09/2017

CUENTA ATRÁS PARA EL 1-O

El Estado recrudece la represión

 

Por favor, dejen de usar como rehén de su inmovilismo a la legalidad. Y dejen de hablar de ella como si en este país fuera sagrada. Como si ustedes la respetaran.

FUENTE: ctxt.es
Gerardo Tecé
20/09/2017

POR QUÉ NO QUIERO VOTAR

Tengo la impresión de que en Alemania se está acabando la democracia. No por revolución o por golpe militar, sino por indiferencia, aburrimiento y comodidad.

Angela Merkel 
Caricatura de Luis Grañena

En 2005 y 2013 voté a los socialdemócratas. Luego el SPD formó la Gran Coalición con la CDU para participar en el poder. Es decir: elegí a Merkel dos veces indirectamente sin quererlo. No me pasará una tercera vez

Es la primera vez que pienso así desde que cumplí los 18 años (hace casi cuatro décadas). ¿Y por qué considero renunciar a mi derecho más preciado como ciudadano democrático? Lo hago porque tengo la impresión de que en Alemania se está acabando la democracia. No por revolución o por golpe militar, sino por indiferencia, aburrimiento y comodidad. Angela Merkel va a ganar estas elecciones porque a una enorme mayoría de los votantes le parece la elección más cómoda. ¿No ha hecho bien su trabajo?, me preguntan hasta mis amigos supuestamente progresistas. Alemania prospera, la economía va viento en popa, hemos acogido a más refugiados que nadie en Europa, nos hemos despedido de la energía nuclear.

Lo que pasa es que estos logros tienen poco que ver con la señora Merkel. Su manera de hacer política es dejar que fluyan las cosas. ¿La economía? Marcha porque los alemanes trabajan como burros, y porque son más creativos en materia técnica que la mayor parte del mundo. Empresas medianas alemanas construyen todos los días elementos tecnológicos altamente sofisticados sin los cuales ningún ascensor, ningún coche, ninguna máquina metalúrgica puede funcionar. Y el ingeniero alemán trabaja mejor, inventa mejor, cuando se le deja en paz. Esto lo sabe a la perfección la señora Merkel, que también estudió física. Por esto, su forma preferida de hacer política es no hacer política.


Habla como una esfinge, con palabras de vapor. Es prácticamente imposible detectar cuáles son sus convicciones de fondo. Temo que no las tiene. Lo único que tiene es un instinto brutal de poder y esos talentos soporíferos que hacen que la ciudadanía duerma bien.

No me gusta Merkel porque es una defensora dura del mercado libre mundial, al que  yo acuso de ser responsable de una gran parte de las miserias del “tercer mundo“ que no puede competir con nosotros. Además, Merkel, con su persistencia testaruda hacía los países del sur de Europa, ha puesto en peligro el futuro de la Unión Europa durante la crisis del euro (que no ha terminado, solo ha sido tapada por otros temas, más emocionales, como la llegada de refugiados).

En política interior, Merkel todavía aprovecha que su antecesor socialdemócrata, Gerhard Schröder, reformó el sistema social de la República Federal de Alemania. Hay poco paro porque la gente se esfuerza como locos en buscar cualquier trabajo, porque sabe que en caso de necesidad, el Estado les dejará solos. Angela Merkel no habría sido capaz de ejercer una política tan decisiva y arriesgada como Schröder. Ella espera hasta que pasen cosas. Luego se pone en marcha, con rumbo dudoso.


Cuando estalló el reactor nuclear en Fukushima en el año 2011, Merkel decidió precipitadamente que Alemania se despediría de la energía nuclear, cuando antes la había defendido con fervor. ¿Pero es realmente verdad que un desastre así no se podía ver venir? ¿No se habría podido actuar antes, o al menos reflexionar sobre los riesgos? Antes de Fukushima, no se había oído ni una palabra crítica de Merkel sobre la energía atómica. Reaccionó ante el pánico de la gente, para quedar bien. No puedo detectar ni la más mínima convicción sobre nada en Merkel, ni hablar de pasión o determinación. Por eso la veo como una persona incalculable e hipócrita. Es peligroso dormirse cuando ella gobierna.

Lo mismo ocurre con el tema de los refugiados. ¿Cuándo fue que Manu Chao cantó la canción del inmigrante “clandestino“ que deja su vida en el Estrecho de Gibraltar? 1998. Fue un hit mundial. Excluyo que la señora Merkel sepa quien es Manu Chao. Pero ya en aquel entonces, cualquiera que tuviera los ojos abiertos podía ver que esto de la migración crecería. Angela Merkel, durante esos casi veinte años, no mostró el más mínimo interés para el tema. ¿La posición de su partido? Vaga. 

Los conservadores como ella preferían no pensar que un día el mundo rico tendría que pagar el precio por vivir a costa de los pobres en la parte sureña del globo. Cuando en septiembre de 2015, de repente, el desafío llegó a la fronteras alemanas con más de un millón de personas que pedían entrada y asilo, Angela Merkel no tenía ninguna hoja de ruta. Entonces optó por la vía fácil y reaccionó estrictamente según las leyes. Las leyes determinan que cualquiera que quiera puede pedir asilo en Alemania. Esto fue todo, no un acto heroico, sino una escasa reacción institucional.


Para Merkel fue su momento Stefinger. Logró que para un número importante de los alemanes, de repente, la jefa de gobierno figurara como la Madre Teresa de los migrantes. Cuando en realidad creo que a Merkel le dan bastante igual los refugiados. La empatía nunca ha sido su lado fuerte. Su interés consiste en ampliar su base de votantes.

Cuando Merkel se dio cuenta de que su reacción hacía la migración sobreexigía la tolerancia de su electorado tradicional, se puso en marcha, con rumbo contrario. Viajó a Ankara e hizo acuerdos con Turquía para que los turcos pararan la migración. En otros términos: logró que otros hicieron el trabajo sucio. Fue un negocio muy cuestionable que, como daño colateral, conllevó que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se convirtiera en semidictador. Erdogan se atreve a hacer todo lo que quiere, sabiendo  muy bien que nadie en la Unión Europea, y mucho menos Merkel, se va a meter realmente con él. Erdogan mantiene a los cientos de miles de refugiados en los campos de su país como objetos de chantaje político. Esto ha sido consecuencia de la política de Merkel. De Madre Teresa, nada.

Solo un cálculo de Merkel no funcionó. Seguramente pensaba que iba a mantener a sus seguidores tradicionales sí o sí, porque el votante conservador no tiene alternativa. Pero luego apareció un nuevo partido en la extrema derecha:  Alternativa para Alemania (AFD), partido xenófobo, que en este momento es la única oposición que Merkel tiene que temer. Pero es una oposición nefasta. Claro que no votaré para ellos.


¿Y los demás? Todos los partidos serios en Alemania, tanto los socialdemócratas (SPD) como los liberales (FDP) y los Verdes, no han descartado formar coalición con el partido de Merkel si ella no gana la mayoría absoluta. Es decir: igual corro el peligro de votar por un gobierno liderado por ella. Ya me pasó dos veces. En 2005 y 2013 voté a los candidatos socialdemócratas que perdieron las elecciones. Luego el SPD formó la Gran Coalición con la CDU de Merkel para participar en el poder. Es decir: elegí a Merkel dos veces indirectamente sin quererlo. No me pasará una tercera vez.

Queda la Izquierda (Linkspartei). Comparto algunas posiciones con ellos, por ejemplo, la lucha por una sociedad más solidaria. Pero su personal es gris. Solo su líder, Sara Wagenknecht, tiene un perfil marcado. La Izquierda se ha convertido en un One-Woman-Show, un partido de una mujer sola, similar a lo que le pasó a Izquierda Unida en España con Alberto Garzón. Pero debido al sistema electoral en Alemania, basado en el federalismo, en Múnich no podré votar directamente por la señora Wagenknecht. Puedo votar sólo por los candidatos de su partido que aparecen en la lista electoral de Baviera. Y la verdad es que el personaje bávaro de la Linkspartei me parece del todo insignificante. No les quiero dar mi voto.

Mis amigos y los colegas en el periódico donde trabajo me critican fuertemente. “Que al menos votes en blanco“, me dice una amiga. Tal vez, en el momento, me decida a hacerlo. Pero en realidad me estoy ganando una bronca fundamental. Quisiera demostrar que para mí no es democracia si, da igual qué partido vote, siempre sale Merkel ganadora. Democracia es la alternancia en el poder, y no por cuarta vez la misma cara. La política “sin alternativas” que suele proponer Merkel me deja sin alternativa. 


FUENTE: ctxt.es
Sebastian Schoepp
Múnich - 20/09/2017

El amigo Sebastian está hasta las narices de sus políticos. Más o menos como este ciudadano de aquí...


24/9/17

TRASTORNO BIPOLAR


A LA SOMBRA DE "LA GALLINA"

Un país a la fuerza nunca tendrá futuro. Es lo que le ocurre a éste. Los españoles nos enfrentamos a ese gravísimo problema aunque muchos se nieguen a verlo e incluso a querer entenderlo. Esta España en la que vivimos está cimentada en una mentira, en un engaño, en una falsa transición teñida de democracia, que sustenta un régimen político corrupto hasta la médula.


Todo ello porque no nos hemos atrevido a limpiar las cloacas del anterior Régimen que, por la fuerza de las armas, tras una contienda bélica de infausto nombre, se hizo con el poder hace casi 80 años, y que, a la sordina, todavía sigue detentando a través sus múltiples correligionarios y afines, convenientemente disfrazados de "demócratas de toda la vida".

Es muy posible que al gobierno pepero "el tiro catalán" le salga por la culata.Y es que "amores a la fuerza, no pueden ser". La convivencia y la armonía son cosa de diálogos, acuerdos y caricias, y no de mamporro y tentetieso.

Cosas de la "Ley Mordaza"

Junto con la derecha más rancia, la monarquía, metida al estacazo en el paquete constitucional que nos endilgaron, también se tambalea, y es que la Tercera República asoma la patita por debajo de la puerta. Y, lo que son las cosas, se lo vamos a tener que agradecer a Mariano Rajoy.


Tomando prestada una frase de "Un Republicano Constitucionalista":

 - El Régimen del 78 se acerca a su fin. Descansemos en paz.


Citizen Plof

REINSTALACIÓN Y DESINSTALACIÓN


23/9/17

LA PREVISIÓN DE UN REPUBLICANO CONSTITUCIONALISTA...

Sobre el asunto catalán


Si las cosas van como cabe prever, se destapará la cajas de los truenos:

El 1 de octubre, cientos de miles de ciudadanos (no hace falta que sean millones, pero pueden llegar a serlo) se dirigirán a sus centros de votación habituales y se quedará allí durante toda la jornada electoral, esperando a que abran sus puertas, lleguen las papeletas y votar. La noticia, las fotos de las multitudes sentadas a las puertas de los colegios electorales, recorrerán el mundo. Así son los catalanes. Y muchos que no somos independentistas, ni nacionalistas ni constitucionalistas estaremos allí también. No para apoyar a los delincuentes de Convergencia, sino para dinamitar el Régimen más corrupto de Europa, emanado de la Transición.



Se impone, lo dejo claro, que el mismo 2 de octubre la frustración del pueblo lleve a una huelga general indefinida en toda Cataluña y/o a la declaración unilateral de independencia, que viene a ser lo mismo por sus consecuencias. No sé si Puigdemont tendrá los huevos necesarios --no me extrañaría, es un perfecto imbécil-- y si los catalanes se olvidarán de sus intereses económicos transitorios, pero no me extrañaría, porque es la solución obvia a tanto despropósito político. Todo cerrado en Cataluña. Todo parado.

El resultado será, en menos de una semana, la caída del gobierno de Rajoy de manera ominosa, mediante una moción de censura por incompetencia manifiesta y por haber generado, él solito, crisis y problemas que no sabe cómo resolver. Esto no son unos hilillos que salen del casco de un petrolero... Se impondrá un gobierno de concentración nacional que estará pendiente de las consecuencias de la huelga en Cataluña. No hará otra cosa que llamar al diálogo. Sin embargo, el Parlament, dominado por los independentistas, declarará la independencia unilateral de Cataluña y el advenimiento de la República Catalana. Es lo que va a hacer. Porque puede y porque debe.



El único modo de parar ese efecto es que España deshaga todo el orden constitucional actual y declare, a su vez, la III República Española. Desde esa legitimidad, sí que puede pararse el conflicto catalán. Las negociaciones para una confederación republicana se abrirán y, al final, casi todos contentos.

¿Hay alternativa a lo que digo? Sí, claro: la represión violenta. Pero no solucionaría nada. Y, por lo tanto, es algo que no sucederá.



UN REPUBLICANO CONSTITUCIONALISTA


FUENTE: acratas.net
  

THIS IS SPAIN


RAZÓN FRENTE A VICTORIA

<p>Antidisturbios de la Policía Nacional, frente a la sede de las CUP, el miércoles 20 de septiembre. </p>
Antidisturbios de la Policía Nacional, frente a la sede de las CUP, el miércoles 20 de septiembre.
Adriana M. Andrade

Que nadie tenga la desfachatez de cantar victoria el día 1 de octubre. El colmo de la vergüenza sería que Mariano Rajoy, disponiendo de toda la fuerza del Estado, considerara un éxito personal la no celebración del referéndum catalán o que Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, empeñados en decantar a favor del independentismo --sin importarles el coste-- a todos aquellos catalanes que prefieren una tercera vía, colocaran unas urnas y se creyeran artífices del nacimiento de un nuevo estado. Los tres son ejemplos de políticos peligrosos que llevan a sus ciudadanos a callejones sin salida, pero que saben muy bien lo que hacen: están fortaleciendo sus opciones personales o las de sus partidos de cara a las nuevas elecciones generales y autonómicas, su verdadero objetivo. 

Por eso, porque el día 1 no habrá victoria posible de la razón ni de la democracia, es por lo que urge encontrar y proponer vías de encuentro. A la izquierda le corresponde cortar esta espiral y dar alternativas a una situación que amenaza con desembocar en un conflicto civil, en los que siempre pierde la ciudadanía. La salida no puede pasar por la humillación de las instituciones democráticas, ni españolas ni catalanas, porque esas instituciones no son propiedad de sus políticos, sino creación política de sus ciudadanos y merecen respeto.



La salida tendría que pasar por dos acuerdos prácticamente simultáneos: la desconvocatoria del referéndum y la apertura inmediata de una negociación entre todas las fuerzas políticas para debatir una reforma constitucional que contemple una nueva estructura territorial del Estado y que prevea una fórmula pactada para conocer, en su momento y con todas las garantías, la voluntad de la mayoría de los catalanes, expresada con conocimiento de causa.

La desconvocatoria del pretendido referéndum es imprescindible porque ni tan siquiera puede llevarse a cabo con las mínimas condiciones de solvencia ni credibilidad. Y la convocatoria de la negociación es igualmente indispensable porque un estado democrático como el español no puede ignorar su principal problema político. Encontrar una vía que permita conocer qué piensan los catalanes y qué consensos estamos dispuestos a compartir todos no es una propuesta ingenua, sino la condición necesaria para afrontar los otros graves problemas que sufre la ciudadanía española y catalana. Problemas acuciantes que se ven relegados una y otra vez, escondidos tras banderas, himnos y proclamas de unidad o independencia. Estos problemas no se resolverán con represión ni con victimismo, sino con análisis, conversación y negociación.


Es cierto que resulta improbable que el Partido Popular y su presidente Mariano Rajoy acepten sentarse a esa mesa de diálogo, con real voluntad de compromiso y acuerdo.  Nada indica en el historial de Rajoy que pueda dar ese paso, pero esa no puede ser la excusa para que el presidente Puigdemont no desconvoque su referéndum, si las demás fuerzas políticas se comprometen a plantear, en ese caso, una moción de censura y la inmediata celebración de elecciones. Lo que no son capaces de arreglar los políticos podemos, quizás, resolverlo los ciudadanos.

No hay punto de retorno, afirman algunos. Es inútil proponer que se activen los frenos. Es ingenuo creer que se puede encontrar una solución. Pero lo que está enfrente es lo suficientemente absurdo como para que ninguna propuesta resulte inútil o simple. Lo que está enfrente es muy grave. Para la razón, la inteligencia, la convivencia y la democracia, en España y en Cataluña.


FUENTE: ctxt.es
Editorial
20/09/2017

22/9/17

DEMOCRACIA A LA ESPAÑOLA


¡Oiga!... 

 

Y nosotros también, a título de sucursal.

Citizen Plof

SOLIDARIDAD CON CATALUÑA

Oleada de solidaridad en España en defensa del derecho a decidir de Catalunya

Plataformas ciudadanas y diferentes organizaciones de toda España han convocado numerosas movilizaciones en diferentes ciudades y municipios en defensa del derecho a decidir de los catalanes.



Este mapa continuará actualizándose a medida en que vayan surgiendo nuevas convocatorias.

FUENTE: publico.es
20/09/2017

UN DÍA NEGRO PARA LA DEMOCRACIA

20-S, el día que España sólo tuvo Poder Judicial

Consejo General del Poder Judicial

Lo sucedido ayer en Catalunya pasará a la Historia como un día negro para la democracia española. Tiene razón el Partido Popular (PP) cuando dice que todo lo que viene rodeando al referéndum del 1 de octubre y el propio plebiscito pone en riesgo la democracia. ¿Saben por qué? Sencillo, porque Rajoy, Rivera (en menor medida, Sánchez) y los suyos han apostado por una España sin Poder Ejecutivo y Legislativo… sólo el Judicial.

El presidente del Gobierno se ha borrado del mapa en todo este proceso de independencia. Las vías del diálogo no se han abierto jamás por parte de La Moncloa y su único discurso ha sido el de “o cumples la ley o atente a las consecuencias”. No deja de ser paradójico, irónico incluso, que esa frase salga por boca de Mariano Rajoy,  presidente del PP, acorralado por los casos de corrupción.

Mariano Rajoy

En segundo lugar, el poder Legislativo, representado por el Senado, también se ha esfumado. En un Estado de Derecho tan fuerte como dice Rajoy que tenemos, miembros del Ejecutivo deberían haber pasado por el Senado, aunque sólo fuera por estética democrática. Ni una sola explicación se ha dado en la Cámara Alta, algo que por ley será obligado si quieren aplicar el artículo 155 de la Constitución (que para muchos, ya se está aplicando de facto). Ese mismo artículo cuya aplicación socialistas como Susana Díaz ya defienden… Algo que no sorprende, porque para Díaz el socialismo es como tocar el violín, que se coge con la izquierda pero se toca con la derecha.

Finalmente, nos queda el poder Judicial, el único que ha actuado en esta deriva independentista por parte del Estado español… y hasta eso, se ha hecho mal. La oleada de registros y detenciones que se realizaron ayer vinieron por orden del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, algo que no parece tener sentido cuando el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), de rango superior, ya se ha hecho cargo de la investigación del referéndum.


Por parte del Govern se ha concebido ya 1 de octubre como un acto de desobediencia institucional. Se lleve a cabo o no, todo lo que se mueva alrededor del referéndum será eso, pura desobediencia institucional que para avanzar, como precisa Santiago Alba, deberá contar con la desobediencia civil. Lo plantean como un acto de fuerza y Rajoy ha caído en la trampa, porque lo que se está haciendo por parte del Gobierno de España es otro acto de fuerza mal concebido.

El PP, con el apoyo de Ciudadanos, está confundiendo la fortaleza de un Estado con la represión. Es innegable que lo vivido en España -no sólo en Catalunya- en las últimas semanas desprende un tufo de represión cada vez más inaguantable. La prohibición de actos públicos en los que únicamente se quiere hablar, debatir, compartir puntos de vista sobre el process catalán ha sido un gravísimo error. Para lo único que ha servido es para espolear a quienes veían desde lejos cómo sólo actuaba en este asunto una Justicia desprestigiada, cómo se ha violentado el derecho de reunión, el de libertad de expresión…


Rajoy ha perdido una ocasión de excepción para ganar la legitimidad que había perdido. La lacra de la corrupción que asola su partido, el modo en que el PP ha destruido pruebas, ha obstaculizado la labor de la Justicia, la manera en la que el presidente del Gobierno se ha reído de todos l@s español@s en sede parlamentaria y judicial… todo ello ha debilitado el Estado de Derecho, y no unos millones de ciudadan@s que reclaman otro modelo de Estado.

Inés Arrimadas, por su parte, habla de que al Govern sólo le queda tomar las calles. Olvida Arrimadas que las calles sólo las toma el ejército o la policía por la fuerza; lo que hace la ciudadanía, es reclamar lo suyo. Si el Govern tomara las calles, no sería por la fuerza, sino porque millones de personas libremente lo apoyan, porque las calles son de la ciudadanía, de quien emana la soberanía popular que, entre otr@s, ha colocado a Arrimadas donde está.


Así las cosas y, remitiéndome otra vez a Alba, a un acto de desbodiencia institucional debería seguirle uno de desobedicencia civil, participando masivamente en un referéndum pero votando NO, porque el mensaje que se trasladaría entonces sería de apoyo al derecho a decidir, dando una bofetada de realidad a es@s pseudodemócratas represiv@s y, al mismo tiempo, poniendo en su sitio a quienes han perdido el norte sobre el modo de disfrutar de ese derecho a decidir.

Es la hora de l@s valientes, para gobernar, para votar, para decidir, para hacer frente a la represión, en suma, para ser realmente democráticos.


FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
21/09/2017

 "Ellos", como herederos 
de Fraga Iribarne, 
siguen pensando 
que la calle es suya:



21/9/17

UN DESCOSIDO


EXCUSAS GUBERNATIVAS

Coartar el derecho a decidir en democracia, significa que ni está ni se le espera. Y es que no solo se atenta contra la libertad de los que quieran votar SÍ, sino también contra los que quieran votar NO.


Con su falta de diálogo, cerrazón e intransigencia, el gobierno central ha enquistado el asunto catalán hasta el punto de que (convencido estoy) muchos catalanes que no lo tenían claro, se decantarían por el SÍ, solo por el hecho de sentirse puteados. Es más, si se hubiera permitido realizar el referéndum desde un principio sin tanta majadería estatal (convencido estoy también) habría ganado el NO por goleada.

Pero resulta que nuestros dirigientes nacionales no son más torpes porque no pueden. Faltaba más. Estaría bueno que les pidiéramos un poco de mano izquierda y accedieran. Me bastó escuchar al ministro portavoz del gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, intentando darnos una lección de lo que consideran "democracia", para entenderlo. 

Íñigo Méndez de Vigo

Justificó las actuaciones judiciales y policiales llevadas a cabo en Cataluña para impedir el referéndum, como acciones encaminadas a poner en valor el Estado de Derecho. "Todo lo demás" -dijo, refiriéndose a la masiva respuesta callejera de la población- "no tiene legitimidad".

Según el presidente catalán, Carles Puigdemont, "Se ha aplicado un Estado de Excepción encubierto en Cataluña, lo que supone la suspensión de facto del gobierno catalán", amén de los registros y detenciones efectuados en diferentes departamentos de la Generalitat, empresas y domicilios particulares.

Carles Puigdemont

“Es una situación inaceptable" -ha dicho Puigdemont- "Han violado derechos fundamentales y la Carta de Derechos Humanos. Se ha realizado una ilegitima suspensión e intervención de la Generalitat por parte de un Gobierno que no respeta los principios elementales de la democracia”.
   
Parte de la población se ha echado a la calle en Barcelona 
para protestar por lo que consideran un atropello del Estado

Citizen Plof