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11/7/18

VIVIR COMO RATAS


Esta mañana Público ha seguido en directo la paralización de un desahucio, de un acto miserable a manos de la empresa Inversión en Proindivisos S.L. con la connivencia del Estado y la colaboración de la Justicia y Cuerpos de Seguridad. Nadie había dejado de pagar el alquiler ni la hipoteca. Se pagaba como, de hecho, se había pagado durante las dos últimas décadas, pero los vampiros capitalistas quieren más, prefieren vernos vivir como ratas desde su montaña de oro que favorecer la convivencia. Lo llaman libre mercado y yo, terrorismo habitacional.

Lamentablemente, el de Josefa Santiago no es un caso aislado. España está siendo atacada por los fondos buitres y su servidumbre bien pagada, sus Ana Botella e hijo, a los que no tiembla el pulso a la hora de poner en la calle a familias enteras con tal de pillar tajada. La sociedad lleva tiempo revolviéndose, pero no es suficiente. Hoy se ha conseguido paralizar el desahucio unos días, pero volverán. Habrá más casos.


Perfomance frente a la sede de Proindivisos para protestar por los desahucios

Llenarán las ciudades de turistas y élites adineradas y la mugre como nosotr@s les estorbaremos. Primero nos echarán de nuestros hogares, porque puede que no sean nuestras casas, pero 20 años viviendo en el mismo inmueble lo convierten en nuestro hogar. Después nos echarán de nuestras calles, de las de todo@s, de esos espacios públicos que un día disfrutamos y que nos van arrebatando poco a poco con proyectos comerciales de ricachones que maldita la hora que se fijaron en España.

El gobierno socialista y algunos de sus socios de investidura avanzan que tomarán medidas para resolver con el alquiler lo que nadie intentó con la compra-venta: la burbuja. Unidos Podemos, de hecho, presentó en abril una propuesta de ley para limitar el precio de los alquileres.



No olvidemos tampoco que ya a principios de año la PAH llevó al Congreso una renovada Ley de Vivienda para atajar esta burbuja, con el apoyo de Unidos Podemos, Compromís, ERC y Bildu; o que el mismo PSOE, junto a Ciudadanos, dejaron plantada a Ada Colau para hablar de esta cuestión. Es urgente tomar medidas para acabar con este terrorismo habitacional, con esta masacre que están cometiendo por todo el país con la más absoluta impunidad.

No perdonaremos jamás a la izquierda si no toma medidas, pero medidas de verdad y no parches cosméticos. Las listas de espera para alquileres sociales se cifran en miles y miles por todo el país. Desesperación. Las ayudas al alquiler no sirven absolutamente de nada, porque los precios están tan por las nubes que es imposible encontrar lugar donde dar con nuestros huesos.



Por otro lado, ponemos el punto de mira en los fondos buitre y demás holdings inmobiliarios para descargar nuestra ira, nuestra indignación, pero hay más miserables. Todas esas personas propietarias de segundas residencias que, sin precisar tanto dinero, alquilan sus pisos a precio de oro porque “es precio de mercado”, son miserables, mezquinos. No son mejores que un fondo buitre, no se equivoquen. Si me apuran, todavía me revuelven más el estómago porque si los primeros se deben a unos accionistas e inversores que les aprietan (más ruindad), las personas propietarias son autónomas, libres de sus actos y se inclinan por la avaricia.

Toda es mezquindad, a todos esos terroristas habitacionales no les importa hacernos vivir como ratas… y una plaga de ratas es peligrosa. Empiezan revolviendo en la basura, a oscuras, sigilosamente; pero más pronto que tarde, corren por las casas a plena luz del día y toman lo que consideran suyo. Llegado un punto, no hay alerta sanitaria que pueda con ellas.



FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
05/07/2018


A este ciudadano le resulta inadmisible que, en un estado de derecho, no se cumpla una de las sagradas máximas de su constitución: el derecho a la vivienda.
 

29/3/18

HAY QUE QUITARSE DE ENCIMA ESTE PODER JUDICIAL (II)

...CONTINUACIÓN:


El soberanismo popular sorprendió a sus propios dirigentes el día 1 de octubre. Una parte muy importante de la población catalana dio un ejemplo extraordinario de civilidad y eso sacó de casillas a los gobernantes que habían pensado, por decirlo de manera indulgente, que la convocatoria a las urnas se podía hacer fracasar a base de detenciones, registros, requisas, amenazas, pelotas de goma y golpes de porra a discreción.

Prometieron que el referéndum no existiría, pero existió, con menos participación de la deseada por los participantes, pero mucho más alta de la prevista, teniendo en cuenta la intimidación de las “autoridades” de Madrid, y equiparable a la registrada en otras convocatorias a las urnas no desautorizadas por el Estado.

Y como que no pudieron impedirlo, y como el Parlament de entonces no pudo ignorar el resultado, el ejecutivo del PP aplicó mucha más mano dura. Disolvió el Parlamento destituyó el gobierno de la Generalitat, cesó a 260 cargos de la Administración catalana. Entendió que el artículo 155 de la Constitución le autorizaba a ignorar totalmente la voluntad de la mayoría de la sociedad catalana y en ello sigue.

Su objetivo no es el pacto, ni ninguna solución dialogada. Lo que exige es la capitulación de un amplio sector de la sociedad catalana y cree que lo conseguirá con una escalada de medidas coercitivas.



“La situación en Catalunya es de completa normalidad”, dice y repite el ministro portavoz, con aquel aire de personaje de “buena familia” franquista que siempre habla de “la Generalidad”. A estas alturas ya saben que el soberanismo tiene raíces profundas y por eso pretenden normalizar la situación actual, normalizar la represión contra una sociedad que persiste en el deseo de votar “incorrectamente”.

El tiempo que se avecina es de más 155, más detenciones, más “investigaciones”, juicios, sanciones económicas, encarcelamientos, y esto pondrá a prueba la capacidad de entendimiento entre gente normal, dispuesta a defender su derecho a convivir en libertad y democracia.

Hará falta que las personas republicanas, independentistas o no, reflexionen sobre el apoyo social que se necesita para hacer efectivo en algún momento un régimen político republicano y que tomen conciencia tanto de las fortalezas como de sus debilidades, para ver si la República es realmente un objetivo o sólo una palabra representativa de un tiempo político del pasado y de unos “valores” imprecisos. Tendrán que identificar claramente quiénes son y dónde se encuentran sus aliados, y también sus enemigos, los responsables del deterioro de la democracia, los interesados al mantener la inseguridad, la precariedad, la pobreza… Y explicarlo.

Tendrán que revisar esquemas del pasado y distinguir entre quién defiende hoy en día privilegios de clase, de género y de poder administrativo y quien apoya a discriminadas y discriminados.



Y necesitarán mecanismos de solidaridad, de la sociedad civil, también económicos, porque a estas alturas ya son muchos lo que han tomado conciencia de la existencia de un conflicto de larga duración, en el cual el Estado, lejos de prestar protección, ha dejado y dejará damnificados.

El gobierno del PP no esconde sus cartas, herederas de una lógica militar. En vez de diálogo utiliza la fuerza. Y si el enemigo se retira, le persigue.

Lo que tiene delante, por el momento, es una movilización independentista excepcional, pacífica, atípica, no comparable a ninguna otra de las que se han visto en Europa occidental. La última encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió indica que los catalanes partidarios de la independencia habrían perdido apoyo en los últimos meses, del 48,7 al 40,8%; pero hay que recordar que, según el mismo estudio, si hubiera elecciones, los partidos independentistas podrían obtener en el Parlamento una mayoría algo más sólida que la actual.

Siempre queda la incógnita sobre si el tejido asociativo soberanista conserva su capacidad de convocatoria en la calle. Depende de la coyuntura, está claro, y de su propia organización, y de la conducta de sus dirigentes, pero no parece debilidatado. En las movilizaciones de este viernes no ha dado muestras de flaqueza.



Conviene, en cualquier caso, que demócratas de todas partes del Estado se pregunten por el escenario de un eventual repliegue del independentismo al autonomismo, del que provienen muchos de sus actuales representantes. Que se pregunten sobre quién sería el beneficiario de una eventual pérdida de impulso del movimiento soberanista catalán. Hace cuatro años, el actual teniente de alcalde del Ajuntament de Barcelona, el constitucionalista Gerardo Pisarello, ya señalaba en Madrid que una derrota del proceso en Catalunya significaría una derrota para movimientos de todo el Estado. Hoy parece más evidente que entonces.

Si el soberanismo cede, ¿quién lo celebraría? ¿Quién sacaría provecho? ¿Habría menos represión si sus dirigentes renunciaran a lo que se aprobó el 1 de octubre? ¿El PP, C’s y el PSOE harían algún gesto de reconocimiento de la realidad nacional catalana?

El gobierno de España utilizará todos los recursos que tiene para impedir que el Parlamento trabaje como cámara con capacidad de legislar. Rajoy, Sáenz de Santamaría, Rivera, Arrimadas, Sànchez, Robles, Ábalos han negado de todas las maneras posibles la consideración de Catalunya como un sujeto político soberano, en cualquier aspecto, en cualquier ámbito. Es por este motivo que ninguno de ellos ha pronunciado nunca en relación a Catalunya una frase tan sencilla como esta: “sentémonos a hablar”.

La intervención del Estado sobre la Administración catalana se convertirá en algo permanente. Lo dice y reitera el ministro portavoz. Lo confirma el secretario de Estado de Administraciones Territoriales, Roberto Bermúdez de Castro, hombre clave en la aplicación del artículo 155. Mientras no haya un gobierno catalán que se conforme con el actual orden constitucional y estatutario, el gobierno español seguirá en Catalunya, dice.



¿Qué se puede hacer con un Estado que considera delictiva una aspiración política como es el ejercicio del derecho de autodeterminación, que en tiempos de la transición reivindicaban todos los demócratas?

Un gobierno de la “Generalitat” adaptado a las actuales exigencias del aparato de Estado podrá utilizar, de la mejor manera posible los espacios institucionales propios de una comunidad autónoma, pero si la nueva izquierda y la tradicional no hacen frente al autoritarismo y al régimen monárquico, sin ambigüedades, si no se dispone a tejer alianzas con todos los soberanistas y republicanos para sacarse de encima un poder judicial estrechamente vinculado al poder político, los márgenes de actuación desde la Generalitat, y seguramente desde cualquier administración autonómica, se irán haciendo cada vez más estrechos.

Un “autogobierno” marcado por la doctrina del miedo, lejos de hacer respetar los derechos democráticos de la ciudadanía, dejaría pista libre para todo tipo de oportunistas, que entienden la política como un juego de maniobras, de golpes bajos, amenazas, inconfesables alianzas y traiciones, para conseguir adhesiones, fidelidades, negocios y espacios miserables de poder.

Hay que hacer todo el posible para tener una administración cercana y totalmente alejada de los gustos de los que este viernes han celebrado o intentado ridiculizar el exilio de Marta Rovira y el encarcelamiento de Carme Forcadell, Jordi Turull, Dolors Bassa, Josep Rull y Raül Romeva.


FUENTE: publico.es 
Marià de Delàs 
23/03/2018


Digo yo que habrá que hacer 
lo que quiera el pueblo ¿no?
 

27/3/18

HAY QUE QUITARSE DE ENCIMA ESTE PODER JUDICIAL (I)

Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)

Hay individuos y también colectivos que no saben disimular su tendencia a apoyar a los privilegiados, a los poderosos o a todo aquel que tenga pinta de ‘jefe’. No lo hacen por obligación. Se trata normalmente de personas educadas en el servilismo, a menudo humilladas, a veces corruptas, pero esto no las hace necesariamente crueles y desprovistas totalmente de buenos sentimientos. Sus codazos, sus acciones insolidarias, y también sus omisiones, para obtener algún beneficio o promoción, a menudo resultan asquerosas, pero hasta cierto punto, a veces, resultan relativamente comprensibles.

Cuesta más entender la satisfacción que expresan otros conciudadanos ante el sufrimiento de los diferentes, los insumisos, discrepantes, extranjeros, rebeldes…. Hay quien no se conforma con “hacer la pelota al encargado” y quiere ver castigado a quien no se resigna a ceder ante el más fuerte.

Entre estos, desde hace un tiempo, en Catalunya, llaman particularmente la atención las palabras de personas que quieren ver a otras privadas de libertad, por el hecho de haberse significado en defensa de derechos políticos elementales. Convendría entender el motivo real de ese deseo. Son los que han aplaudido el largo encarcelamiento de Jordi Cuixart, Jordi Sànchez, Oriol Junqueras y Joaquim Forn y los que no esconden su satisfacción por la privación de libertad de Carme Forcadell, Dolors Bassa, Jordi Turull, Raül Romeva y Josep Rull.

A determinados dirigentes ya les va bien la idea de intervenir en la vida política con adversarios apaleados, atemorizados, encarcelados, encausados o bajo la amenaza de serlo. No representan ninguna novedad. Los libros de historia están llenos de personajes que se mostraron dispuestos a hacer cualquier cosa para conseguir poder económico o administrativo, conservarlo y hacerlo crecer. Individuos que explotaron y explotan la extensión del miedo entre la población para conseguir negocios, fidelidades, adhesiones, envilecimientos, docilidades…

Carlos Lesmes Serrano, Presidente del Tribunal Supremo de España y del Consejo General del Poder Judicial.​
Felipe VI de Borbón, rey de España.
Rafael Catalá Polo, ministro de Justicia del Reino de España

Es triste pero se entiende. Inquieta bastante más, sin embargo, el apoyo social que obtienen algunos personajes cuando reclaman medidas de castigo severo contra sus adversarios, por haber participado en una manifestación, una asociación, por haber organizado un referéndum, haber encargado o distribuido propaganda, protestado por la detención de cargos políticos por su actividad estrictamente política, defendido el derecho a voto o haber aprobado por mayoría parlamentaria leyes relacionadas con la soberanía nacional. Esto tendría que angustiar a cualquier demócrata o, incluso, a cualquier persona razonable.

Las palabras y actuaciones de dirigentes de los partidos que apoyan en el gobierno de Mariano Rajoy resultan sospechosamente coherentes con la conducta de altos estamentos de la Fiscalía y con las decisiones de la cúpula del poder judicial. Demasiado a menudo parecen coordinadas. 

Gobernantes que supeditan la voluntad de los ciudadanos, expresada en las urnas, a las decisiones de jueces y magistrados de dudosas convicciones democráticas. Y lo hacen sin complejos, abiertamente, sin vergüenza, impunemente. Fiscales y jueces que, cómo ha denunciado no hace mucho el magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, se creen con la facultad de decir a los representantes de la voluntad popular a quien pueden elegir y a quien no, qué pueden hacer o dejar de hacer en su actividad parlamentaria.

Todo esto resulta muy preocupante. Mucho. Porque pone en cuestión la separación entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, minimiza el valor del sufragio universal y hace tambalear las bases de la democracia.


Pero desconcierta más todavía ver gente tradicionalmente considerada como progresista que se refiere a los dirigentes que se encuentran en prisión o exiliados en términos similares a los que utilizan los partidos que apoyan al gobierno de Mariano Rajoy. “Ya sabían que esto podía pasar”, “no respetaron la legalidad”, “han dividido a la sociedad catalana”, “han huido de la justicia”, “decidieron voluntariamente irse al extranjero”, “quieren aparecer como víctimas”, afirman.

Hay que buscar explicaciones al hecho de que fuerzas democráticas, más o menos comprometidas tradicionalmente con la justicia social, hagan hincapié en la falta de flexibilidad de las víctimas de la represión y acepten de forma sumisa, como un dato invariable, inamovible, como si se tratara de una fuerza de la naturaleza, la voluntad del gobierno del PP y de la cúpula judicial de intervenir las instituciones catalanas, encarcelar dirigentes políticos y sociales y de cargar contra el soberanismo sin miramientos.

Reproches, más que manifestaciones de disconformidad, contra los independentistas, y pasividad ante las resoluciones de un poder judicial que califica de violenta la acción pacifica de activistas de indudable trayectoria pacifista y que con esta conducta han acompañado la movilización permanente, pacífica y solidaria de millones de personas.

Gente que siempre se ha proclamado de izquierdas, defensora de los derechos humanos, que ahora regatea el reconocimiento, como presos políticos, de personas privadas de libertad desde hace meses por su ideología, que han podido escuchar como todo el mundo lo que dice la Fiscalía y lo que reconoce reiteradamente el propio juez instructor sobre los motivos reales de las órdenes de prisión preventiva.


Demócratas, que se resisten a considerar como exiliados a Puigdemont, Serret, Ponsatí, Comín, Puig, Gabriel y Rovira, y afirman que son “fugitivos”, por el hecho de no querer sufrir el mismo castigo que Junqueras, Forn, los Jordis y los cinco que han vuelto a ser encarcelados este viernes…, “fugitivos” de una “justicia” que no entienden los tribunales de otros países de nuestro entorno, y que han buscado refugio fuera del Estado español por considerar más útil la defensa de la democracia desde Bruselas u otras ciudades de Europa que desde Estremera, Soto del Real o Alcalá Meco.

Las víctimas de la represión que hoy practica el Estado contra el soberanismo catalán no son delincuentes comunes. Se encuentran en prisión o fuera del Estado español debido a su actividad política. Quién niega la evidencia o se instala en la neutralidad, en la equidistancia respecto a esta realidad complica la convivencia.

Hace falta que gente intelectualmente honesta, que en algún momento se ha proclamado como defensora incondicional de las libertades, se esfuerce al buscar explicaciones a los comportamientos brutales, al lenguaje gratuitamente hostil contra gente pacífica, al fomento de la represión que abre heridas que necesariamente dejan cicatrices, imborrables y que sólo se pueden curar con un tratamiento: democracia.





CONTINÚA...

7/11/17

EL CIRCO ESPAÑOL Y SUS TERRITORIOS AUTOCÓMICOS

¡Hola don Pepito!... ¡Hola Don José!

Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.

Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.


También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos,  quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente.


Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, ¡manda güebos!).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes.

Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--. Menudo despiste.

Carles Puigdemont

También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, esos cuatro millones de personas que viven en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil.

Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas.


Lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol.

Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. 

Ese día, los dragones de la Kalesi van a parecer tres salamanquesas que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.


Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica. 

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween.

Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:


-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento, 

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta,

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.


Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes.
Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista revenido.


Salud.


FUENTE: acratas.net
MALDITO HIJO DE PERRA

17/2/17

EL GOLASSO DEL BANQUERO (ECUADOR)


Desde la década de los 70’, una nueva doctrina económica, política y social comenzó a extenderse por la mayoría de países del mundo. Esta doctrina nacía en contra del modelo que había impulsado el desarrollo del Estado de Bienestar y volvía a un modelo caracterizado por la reducción del Estado, las privatizaciones, el individualismo, la mercantilización de los derechos sociales y la acumulación de riquezas de aquellos que más tienen. Thatcher y Reagan fueron los impulsores políticos de la Revolución Neoliberal, auspiciados ideológicamente por Hayek, Mises o Friedman entre otros. El capitalismo entraba así en una nueva fase caracterizada por la subordinación de la economía real a favor de un mundo financiarizado especulativo. 


El neoliberalismo se extendió rápidamente por todo el mundo, y América Latina fue uno de sus principales laboratorios de experimentación e implementación. Ecuador no quedaría ajeno a esta impronta y rápidamente se convirtió en vanguardia de sus políticas que llevaron al país a una situación de crisis política, económica y social que tienen su punto culmen en el feriado bancario del 99.  

 
El feriado bancario, junto al resto de políticas de (des)ajuste, desencadenaron el empobrecimiento general de la población, el aumento de la desigualdad, la desconexión entre el poder político y el pueblo… y culminó con la dolarización de la economía ecuatoriana, con la consiguiente pérdida de soberanía del Ecuador en materia de política monetaria. 


El malestar social iba en aumento. Unos se quedaban en casa sufriendo condiciones de vida infrahumanas, y otros hacían las maletas para salir (expulsados) del país buscando un destino mejor. Sin embargo, no perdieron todos. Hubo un ganador llamado Señor Banquero. Ellos fueron los beneficiados de esta crisis gracias a un raquítico Sector Público que hizo política económica a favor de este privilegiado agente económico-financiero.

Gana la Banca

Principalmente fueron 3 los destinos de aquellos que hicieron hacer las maletas y salir del Ecuador: España, Italia y Estados Unidos. En estos países confiaban encontrar un modelo más justo y unos políticos honestos que no estuvieran al servicio del gran capital. Pero tampoco fue así. La alegría duró poco porque el neoliberalismo hizo estragos por todas partes, y también en el seno de los países centrales. Nuevamente, las mismas políticas para salvar a la banca en detrimento de las mayorías. Por ejemplo, aquellos que se fueron a España o Italia sufrieron desde el año 2008, una nueva ofensiva neoliberal: la salida de la crisis del neoliberalismo con más medidas neoliberales. 


En el caso de España, estas políticas llegan al extremo. La gran estafa bancaria de las hipotecas provoca que los bancos desahucien a ciudadanos de sus casas, pero con la obligación de tener que seguir pagando la deuda hipotecaria. Un robo financiero a favor del sector bancario. Muchos ecuatorianos, al igual que muchos españoles, sufrieron en carne propia este tipo de políticas anti humanas. Quedaron así miles de casas vacías y miles de familias sin casa. Los bancos, al igual que en el Ecuador de 1999, habían recibido dinero público para “sanear” sus cuentas aunque fuera a costa de “enfermar” a la ciudadanía.


En Ecuador, este próximo domingo 19 de febrero hay una importante cita electoral a la que uno de esos banqueros se presenta con todas sus credenciales. El banquero Guillermo Lasso, ahora candidato presidencial, viene a representar al neoliberalismo en esta disputa electoral tan importante para Ecuador como para toda América Latina. 

Guillermo Lasso

Pero en la lista de candidatos opositores, Lasso no está solo. A él, también se suma otra candidata neoliberal, Cynthia Viteri, que presenta al banquero Mauricio Pozo como su Vicepresidente.

Cynthia Viteri y Mauricio Pozo
(Partido Social Cristiano)

La elección está clara: votar por la banca o votar por el modelo económico al servicio de las mayorías. Votar por un gobierno plutocrático al servicio del gran capital financiero o votar por un gobierno ciudadano.


FUENTE: rebelion.org
Sergio Martín-Carrillo
16/02/2017
 
El conocido en Ecuador como "feriado bancario", fue el mayor atraco económico en la historia del país. Se congelaron los depósitos bancarios superiores a 2 millones de sucres durante un año y se vaciaron las arcas públicas para conceder créditos extraordinarios que salvaran a los bancos, lo que conllevó, para la economía nacional, la pérdida total de 8.000 millones de dólares, dejando al descubierto la connivencia entre corrupción, banca y poder político.



Hace ya 16 años de eso, pero el pueblo ecuatoriano no olvida, lo que ha llevado a acuñar la siguiente máxima:
"Prohibido Olvidar, 
nunca más el capital por encima del ser humano". 

31/5/16

BANCOS Y JUECES

Ausbanc ingresó 38 millones de los bancos en diez años y pagó a jueces para "ganar su simpatía"


Las prácticas "cuanto menos intimidatorias", como las define el sumario de la causa, eran perpetradas por Pineda para lograr la colaboración de las entidades financieras a cambio de no emprender contra ellas una "campaña de desprestigio"
El presidente de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc), Luis Pineda 
a su salida de la sede. - EFE / BALLESTEROS
Ausbanc recaudó 38,9 millones de euros procedentes de distintas entidades financieras en el periodo de diez años que ha sido analizado por la Policía Nacional y tuvo un especial "empeño" en que la asociación ingresara "directamente" los pagos que efectuaba a los jueces, magistrados y fiscales que participaban en sus foros para "ganar simpatías".

Así consta en el sumario de la causa, en la que los investigadores han detectado que Ausbanc Empresas ingresó 37.033.138 euros, mientras que Ausbanc Consumo recibió 1.939.297 euros en el mismo periodo.



Las prácticas "cuanto menos intimidatorias" perpetradas por Pineda para lograr la colaboración de las entidades financieras a cambio de no emprender contra ellas una "campaña de desprestigio" es "muy probable" que se hayan extendido a otros países en los que se publicitan sus medios, como Reino Unido, Estados Unidos, Colombia y Venezuela.

La Policía expone que en la base de datos nacional de subvenciones del grupo, presidido por Luis Pineda, consta la concesión de subvenciones por importe superior a los 5,3 millones de euros y llama la atención de que recibiera las ayudas públicas cuando estuvo excluida del Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores y Usuarios entre 2005 y 2012, así como en 2014.

Subvenciones

Es "muy significativo" el fragmento de la conversación intervenida entre Pineda y uno de sus empleados, en la que el primero deja claro su "empeño" por que los ponentes de las jornadas organizadas por Ausbanc reciban su contraprestación "directamente" de su grupo. "Nosotros lo hacemos para aprender, para que aprendan y para ganar simpatías, si tú no pagas, ¿Qué simpatías ganas?".

FUENTE: publico.es
Europa Press - Madrid
25/05/2016

23/11/14

EXENCIÓN DE IMPUESTOS

El 90% del patrimonio de la Casa de Alba está exento del pago de impuestos


El patrimonio de la Casa de Alba está estimado entre los 2.200 y 3.200 millones de euros. El impuesto de Sucesiones y Donaciones en Madrid, donde residen sus herederos, está bonificado al 99 por ciento.
Foto: Fundación Casa de Alba
 
La cantidad libre de impuestos oscila entre los 2.065 y los 2.875 millones de euros
El 90% del patrimonio de la Casa de Alba está exento del pago de impuestos debido a su consideración de Patrimonio Histórico y por la cesión de obras de arte y antigüedades a la Fundación Casa de Alba, según indicaron los Técnicos del Ministerio de Hacienda.


La mayoría de los hijos y nietos de la Duquesa residen en Madrid, comunidad en la que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones está bonificado al 99%

Esto provoca que, de un patrimonio estimado en 3.200 millones de euros, solo se pague a Hacienda seis millones, lo que supone un exiguo tipo efectivo del 0,2%. En el caso de que las obras de arte y antigüedades no se hubieran cedido a la Fundación, Gestha estima que la Casa de Alba tendría que pagar 9,7 millones de euros, mientras que si sus castillos y palacios no estuvieran catalogados como bienes del Patrimonio Histórico, el desembolso ascendería a 57,8 millones de euros.


Tras el fallecimiento de la duquesa, sus herederos tendrán que añadir a la declaración del Impuesto sobre Sucesiones el valor de los bienes y derechos que les fueron donados ya en 2011 tras el reparto que hizo Cayetana de Alba, reduciendo así la cuota a pagar en la ya desembolsada por el Impuesto sobre Donaciones en 2011.

FUENTE: 
20 Noviembre 2014

COMENTARIOS

sptmdr
España = aristócratas, políticos corruptos, leyes y jueces al servicio de los canallas que "gobiernan".

caguntolokesemueve
Así es España, un país con mentalidad medieval de reyes, príncipes, condes, duques y gobernantes corruptos que amasan riquezas mientras el pueblo sufre calamidades. En España jamás ha existido la democracia moderna, porque todavía es un país del medievo. Nada ha cambiado en siglos. El poder es hereditario de sinvergüenza a sinvergüenza. 

antonio
Tengan en cuenta que el PSOE estuvo en el poder 21 años y el PP lleva 11. No valen disculpas ¿No tuvieron tiempo de cambiar las leyes para que la justicia distributiva funcione?




¡Ay, amigo Antonio!... Se llama connivencia  y es un mal endémico 
de esta _uta sociedad.

24/10/14

¡LA CORRUPCIÓN AL PODER!


Como una parte significativa de la sociedad está indignada por la corrupción y sus escándalos, se han hecho frecuentes las declaraciones tajantes de algunos responsables políticos. Ja, ja, ja, murmura en mi oído el diablo que llevo dentro y que siempre le da la vuelta a todo. Es diablo por viejo y por diablo.

Jesús Posada, presidente del Congreso de los Diputados, acaba de declarar que “Quien la hace, la paga”. Ja, ja, advierte el diablo, y no porque sepa bien que muchos corruptos no la han pagado, sino porque desconfía del sentido de esa rotundidad. La voz justiciera de don Jesús Posada intenta reducir el problema de la corrupción al ámbito individual. Todo está bien, señores, y el mal se debe a la avaricia individual de unos malvados personajes concretos. Por este camino se castiga a unos pocos, a veces chivos expiatorios, con el fin de que todo siga igual.


Planteadas así las cosas, se salva la responsabilidad de las instituciones y la política española. Pero las instituciones y la política española están enfermas. Corremos el peligro de que sus dolencias se vuelvan crónicas. La corrupción exige algo más que el pago de los que se portaron mal. Hay factores que han trabajado en favor de la corrupción. Si queremos recuperar la autoestima, conviene no olvidar algunos de los más importantes:

1.- La connivencia de las élites económicas y políticas. Este es un mal generalizado, pero en el caso de España adquiere especial gravedad por la debilidad democrática y por el modo en el que se preparó la Transición. Fueron las propias élites del franquismo las que impusieron su idea de democracia para entrar de lleno en el capitalismo avanzado europeo, en contra de los movimientos obreros y estudiantiles que habían luchado por una transformación real de la sociedad.

2.- El vértigo de privatizaciones que se dio a partir de los años 80, propiciando al mismo tiempo los negocios oscuros entre amigos cercanos al poder y el desprestigio sistemático de los ámbitos públicos. La corrupción es un aspecto más de la falta de respeto al bien público, igual que la telebasura o la falta de escrúpulos políticos.

3.- Unas leyes fiscales opacas encaminadas a encubrir los movimientos de fraude o de falta de cotización de las grandes fortunas y las empresas más poderosas. La poca independencia de los inspectores y la legislación aprobada hacen que buena parte del daño al bien público no venga del dinero negro o del delito, sino de un funcionamiento legal establecido en nombre de los privilegios.

4.- La falta de independencia judicial, el sometimiento de la fiscalía y la policía a los interesas partidistas de turno y la forma de elección de los órganos del poder judicial. Las investigaciones están marcadas desde el principio y las sentencias dependen del valor de algunos jueces a la hora de poner en riesgo su carrera. Atreverse con las corrupciones del PP, no ha significado sólo perder la posibilidad de los ascensos. Se ha llegado incluso a la expulsión de los osados.

5.- La aprobación de leyes sobre el suelo que eran una verdadera llamada a la especulación corrupta, sobre todo si se unían a una precaria financiación de las instituciones municipales encargadas de ofrecer muchos servicios básicos a los ciudadanos.

6.- La incapacidad para solucionar, ordenar y hacer transparente la necesaria financiación de los partidos políticos.

7.- La falta de democracia interna de unos partidos burocratizados y tendentes a la profesionalización de la política. Quien la hace no la paga, porque están obligados al silencio o al compadreo quienes no tienen otro trabajo y quieren flotar.

8.- La inconsciencia de una opinión pública que votó a corruptos mientras se movían el dinero y el consumo de forma generosa. Volvemos a la Transición, que no fue sólo la sustitución de una dictadura a una democracia, sino el paso de una sociedad subdesarrollada a un capitalismo avanzado de tono prepotente. Se olvidaron en poco tiempo no ya las responsabilidades criminales de la dictadura, sino la realidad de un país de pobre y de emigrantes. Se nos invitaba a perder la decencia cuando nos convencieron de que triunfar era acumular dinero de un modo rápido. La pulsión triunfalista callejera fue más aleccionadora que la educación obligatoria.


9.- A todo el mundo le gusta ser tratado a cuerpo de Rey. Aunque se intentará durante años dar a la sociedad una imagen idealizada del Rey, las costumbres de Palacio fueron un mal espejo para los servidores públicos, muy conocedores de esto, aquello y lo otro.

La lista podría seguir. Pero basta con estos puntos para pensar que la corrupción en España no es cuestión de unos pocos malvados, sino de un funcionamiento político e institucional lleno de heridas democráticas. Merece la pena intentar transformaciones que miren más allá del ámbito penal.



Y una cosa más: aunque parezca paradójico, sólo asumiendo que hay causas generales para la corrupción, podremos comprender que no todos los políticos son iguales. Hay diferencias muy notables entre los sinvergüenzas, los que se han podido equivocar en algo y los honestos. El camino de los chivos expiatorios es malo porque trata de forma injusta a personas decentes y porque evita un esclarecimiento real de los hechos. Que cada cual asuma su responsabilidad. Aznar, Rajoy, Matas, Álvarez-Cascos, Acebes, Rato, Blesa… no pueden escabullirse en el griterío generalizado que hoy corre por España.

FUENTE: publico.es
La realidad y el deseo
Luis García Montero
23 oct 2014

26/3/13

¿DIFAMACIÓN O CONNIVENCIA?

El Vaticano denuncia una campaña de difamación contra el papa Francisco I, promovida por elementos de la "izquierda anticlerical".

El portavoz del Vaticano ha tachado de "calumnias" las informaciones sobre una supuesta colaboración del Papa con la dictadura argentina.  

Monseñor Federico Lombardi

Monseñor Lombardi salió así al paso de las informaciones aparecidas en estos días, tras la elección del cardenal Jorge Mario Bergoglio como papa, referentes a sus actuaciones durante la dictadura militar argentina. "Jamás ha habido una acusación creíble contra él. La justicia argentina lo interrogó pero como persona informada de hechos y jamás fue imputado por algo", subrayó el portavoz.

Lombardi agregó que Bergoglio "hizo mucho para proteger a las personas durante la dictadura" y una vez nombrado arzobispo de Buenos Aires "pidió perdón en nombre de la Iglesia por no haber hecho bastante durante el periodo de la dictadura".

Las acusaciones se refieren a una supuesta colaboración de Francisco con la dictadura argentina. Insinúan que el actual Papa pudo ayudar a la detención de dos jesuitas. 


Franz Jalics

Sin embargo, se ha difundido que uno de los afectados, el jesuita Franz Jalics, uno de los sacerdotes secuestrados por la dictadura argentina siendo Jorge Mario Bergoglio Provincial de la orden en Buenos Aires, está "en paz" con el papa Francisco, según fuentes de la orden.

El sacerdote, de origen húngaro, vive desde 1978 en Alemania y, actualmente, en la pequeña localidad bávara de Wilhelmsthal, junto a Kronach. Viajó hace unos años a Buenos Aires, por invitación del arzobispado de la capital argentina, y "abordó la cuestión", indicaron fuentes de esa orden en Múnich a la edición digital del semanario Der Spiegel.

Jalics fue secuestrado en 1976, junto con el también jesuita Orlando Yorio, cuando ambos ejercían el sacerdocio en una villa miseria bonaerense en tiempos de la dictadura argentina (1976-1983).

Orlando Yorio

Los dos jesuitas fueron liberados tras cinco meses de torturas. Yorio murió en 2000 en Uruguay, mientras que Jalics se refugió en la meditación para sobrellevar la experiencia sufrida.

El sacerdote tiene actualmente 85 años y sigue consagrado a los ejercicios espirituales contemplativos, apunta la radio pública bávara Bayerischer Rundfunk (BR).

El propio Jalics ha rehuido hacer declaraciones y el único pronunciamiento ha sido a través del portavoz de la orden jesuita de su distrito a Der Spiegel y a medios bávaros.


Jalics está ahora de viaje por Hungría, hacia donde partió "recientemente", al parecer para una estancia de varios meses largamente planeada, indicaron las fuentes jesuitas a la emisora pública bávara.

El portavoz de la orden dejó asimismo claro que Jalics no se ha "escondido" para evitar el revuelo mediático, que su viaje no tiene nada que ver con la elección del Papa y que se espera regrese a Alemania el próximo 10 de mayo. De acuerdo con ese portavoz, Jalics no tiene intención de hacer declaración alguna sobre Bergoglio.

PREGUNTAS DE ESTE CIUDADANO:

¿Y el silencio cómplice de la Iglesia para con la dictadura?

¿Y si la campaña de difamación es un sin sentido, para qué se necesita tal contrataque mediático?

¿Y por qué es siempre un portavoz de la orden jesuíta, quien habla por boca de Franz Jalics, y nunca él mismo?... ¿No quiere, no sabe o no lo dejan?

¿Y qué distancia existe entre hacer mucho y no hacer bastante?

También es "casualidad" que el viaje de Jalics coincida exactamente con la entronización de Bergoglio.

Recuerden aquellos versos de Don Ramón de Campoamor:

"En este mundo traidor / nada es verdad ni es mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira".

Si es rojo, lo verán rojo, si es azul, azul, pero si es negro... ¡¡¡no verán nada!!!

Hablo de ese demonio que llamamos conciencia.