Mostrando entradas con la etiqueta Violencia de género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Violencia de género. Mostrar todas las entradas

11/1/19

IGUALDAD

La diferencia es que Dios no existe y las feministas sí 


Lo primero, en Vox no lo aceptarán nunca, pero de lo segundo sí que no les va a caber ninguna duda

Me pregunto si Ciudadanos volverá a ir a la cabalgata del Orgullo Gay este año.


Me pregunto si Albert Rivera querrá seguir "liderando" la lucha feminista.

Me pregunto si se unirán a la manifestación del 8M, como hicieron el año pasado.

Aspecto de la manifestación feminista del 8M a su paso por la calle de Alcalá de Madrid
Aspecto de la manifestación feminista del 8M de 2018 a su paso por la calle de Alcalá de Madrid / 
Juanlu Sánchez

Me pregunto también si seguirán reflotando el tema de la gestación subrogada, ahora que necesitan tener contentos a quienes, dios mediante, no pueden aceptar todo lo anterior.

Me pregunto por qué luchan los votantes de Ciudadanos y el propio partido. Me pregunto cuál es su principio irrenunciable, más allá del capital. 


Me pregunto qué tipo de gimnasia mental estarán haciendo quienes apoyan a la formación naranja, los del "cambio tranquilo", para justificar que hayan metido en el poder al franquismo.

Me pregunto si en las próximas municipales volverán a pactar con ellos, con los del medievo,  como apunta Villacís. Quizás ya no tengan ningún dilema con ir o no al Orgullo porque directamente consigan que no se celebre ese día.

Begoña Villacís

Puede que lo deroguen para crear un nuevo evento, cambiándole el nombre, como han hecho con la Ley de Memoria Histórica en Andalucía. Quizás prohíban el Día del Orgullo Gay y lo llamen "Orgullo Hetero".

Me pregunto hasta qué punto, un partido que se llamaba centrista, se adapte a las exigencias de una formación de extrema derecha cuyo programa se basa en derogar leyes de igualdad.


¿Cuánto más desoirían a sus homólogos europeos? ¿Hasta dónde retorcerían la retórica para blanquear el cadáver del franquismo que se ha instalado en el Gobierno andaluz y que promete hacerlo en el resto de España?

Me pregunto si, llegado el caso y con tal de coger sillones en el Gobierno, legislarían con Vox para hacer realidad los sueños de estos: que sea legal difundir datos de personas migrantes y así poder expulsarlas; que sea legal derogar leyes como la Ley de Violencia de Género, apuntaladas por el Tribunal Supremo: que sea ilegal decidir sobre nuestro cuerpo y abortar.


Me pregunto cómo, progresivamente, van a ir sus votantes justificando cada atropello que se cometa contra los más vulnerables, contra los ideológicamente opuestos. 

Lo único que sé a ciencia cierta es que el feminismo de clase y antirracista es el último bastión contra la mancha de votos que se avecina. Lo único que tengo seguro, es que si salvamos el culo, va a ser por el genio, la fuerza y la imbatibilidad de las mujeres feministas.


No me estoy preguntando nada que no sea factible es un futuro próximo. No me estoy preguntando nada que no haya pasado en otros países con la llegada del fascismo. No me estoy planteando ninguna distopía imposible. Ni yo ni todas las que andamos en estas desde diciembre.

Somos peligrosas para ellos, y lo saben. Por eso Ciudadanos intentó aplacarnos en el pasado hasta que desistió. Por eso Vox arremete contra nosotras con esa fiereza machista. Estos últimos no van a desistir, porque a diferencia de Ciudadanos tienen algo más intocable que el capital: Dios. 


Ese Dios medieval al que hay que temer. Ese Dios furioso contra infieles. Ese Dios misógino, como todos los dioses. Ese Dios con el que cree que van a encontrarse cuando mueran y al que tendrán que dar explicaciones. No sólo tienen miedo a las feministas, tienen miedo a su propio dios. 

La diferencia es que Dios no existe y las feministas sí. Vox no aceptará nunca lo primero, pero de lo segundo sí que no les va a caber ninguna duda.

Barbijaputa
FUENTE: eldiario.es

24/2/18

NOSOTRAS PARAMOS

Razones por las que CTXT apoya la huelga del 8M. Añade la tuya

Editorial


1. Nosotras paramos porque, según Naciones Unidas, ganamos un 23% menos que los hombres en todo el mundo, en lo que la ONU considera “el mayor robo de la historia”.

2. Paramos porque en España cobramos un 30% menos que nuestros compañeros –unos 4.745 euros menos al año–, según datos de la Agencia Tributaria.

3. Paramos porque la tasa de paro entre las mujeres en España es del 18,35%, frente al 14,97% de los hombres, según la última EPA. Y porque somos 126.000 paradas más, pese a haber 1,54 millones de mujeres menos en la población activa.


4. Paramos porque en 2017 España ha creado el 60% de todo el empleo temporal femenino precario de la Unión Europea, según Eurostat. Y porque el 24% de las ocupadas tiene un contrato a tiempo parcial, frente al 7% de los trabajadores masculinos.

5. Paramos porque la cuantía media de nuestras pensiones de jubilación es de 742, 81 euros, 454,38 euros menos –el 37,95 %–  que las de los hombres, según un informe de UGT de enero de 2017.

6. Paramos porque el 81% de los casi dos millones de hogares monoparentales que se calculan en España están encabezados por una mujer, según la Fundación Adecco. Y porque la mitad de estas familias está en riesgo de exclusión.


7. Paramos porque el tiempo que dedicamos a los trabajos sin remuneración casi duplica al de los hombres. Y porque el 90% de las amas de casa somos mujeres.

8. Paramos porque de los 1,3 millones de cuidadores que hacen gratis ese trabajo en España, el 80% somos mujeres. Y porque según un estudio de la Universidad de Castilla-La Mancha el coste invisible de cuidar a los familiares dependientes alcanzaría el 5% del PIB.

9. Paramos porque, entre 2008 y 2015, 2.484 mujeres, casi una al día, han sufrido acoso sexual laboral en España, según datos de la Inspección de Trabajo.


10. Paramos porque en España miles de mujeres son violadas cada año, y según los datos de Interior, se denuncia de media una violación cada ocho horas desde 2009. Y porque esos datos, lejos de mejorar, siguen estables y son solo la punta del iceberg: según la Macroencuesta realizada por Igualdad en 2016, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado solo tienen conocimiento de la violencia de género en el 26,8% de los casos.

11. Paramos también porque, ocho de cada diez veces, el autor de esa agresión fue un conocido (47,1%) o un pariente (23,2%), y porque los poderes públicos siguen sin hacer nada para frenar la cultura de la violación entre los jóvenes.

12. Paramos porque una de cada cinco mujeres españoles sufre acoso en las redes sociales, según Amnistía Internacional.


13. Paramos porque casi dos de cada tres jóvenes españoles (27,4%) de entre 15 y 29 años considera que la violencia de género es una "actitud normal" en las relaciones de pareja, según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

14. Paramos por los techos de cristal, por la desigualdad en la ciencia, en el deporte, en los medios de comunicación, en la cultura.

15. Paramos por las casi mil mujeres que han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en los últimos 15 años. También por sus hijos.


16. Paramos por Diana, por Jennifer, por María del Pilar, por María Adela, por Celia, por Sacramento (ver http://feminicidio.net/).

17. Paramos porque el Gobierno del PP y los poderes económicos y empresariales no quieren que paremos.

18. Y porque no nos sentimos seguras en la calle.


19. Y porque se sigue objetivando a las mujeres y a sus cuerpos.

20. Y porque ni la justicia ni el Estado nos aseguran un trato igual al de los hombres.

21. Y porque nadie puede parar por nosotras.


Nos queremos vivas. Libres. Iguales. Sin miedo.

Por todo eso pararemos el 8 de marzo; y por eso invitamos a las lectoras y lectores de CTXT a parar también el 8 de marzo.

Porque una sociedad sana y democrática no puede permitir, ni un minuto más, tantos abusos, tanta desigualdad, tanta injusticia.


P.S. Os invitamos a añadir nuevas razones y datos en los comentarios a este editorial. Para que el 8 de marzo tengamos mil motivos para apoyar la huelga.

FUENTE: ctxt.es
Marisa Maestre
21/02/2018


¡¡¡Ánimo!!!

El futuro es vuestro.

11/6/17

FEMINISMO E INTERNACIONALISMO

No existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo


Donald Trump visitó Bruselas con motivo de la celebración de la cumbre de la OTAN, esa alianza "obsoleta", "baluarte de la paz y la seguridad internacionales", tal como él mismo la definió, eso sí, en dos instantes diferentes de su carrera. Poco antes de su visita en Florencia, se celebraba la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana.

En ella hemos hablado de seguridad, de terrorismo, de crimen organizado, de narcotráfico… y también hemos hablado de nosotras, las mujeres. Porque en un mundo globalizado, donde los Estados apenas tienen ya poder de decisión y los tratados comerciales socavan más que nunca la soberanía de los pueblos; donde la xenofobia y la intolerancia aumentan, espoleadas por figuras como la del inefable presidente americano, la solidaridad internacional entre mujeres es quizás más imperiosa que nunca. 




Creemos que no existe más digno ni más necesario internacionalismo que el feminismo. Porque quienes como la activista hondureña Berta Cáceres luchan y mueren por la tierra, por defender el agua, el territorio, los bienes comunes, la vida, para que ésta no caiga en manos de corporaciones privadas y sea destruida, necesitan que nos unamos.

Necesitan también saber que las escuchamos, que oímos sus voces y que las amplificamos en los espacios de poder en los que estamos presentes. Por eso hemos dado en Florencia las gracias a las mujeres periodistas, fotoperiodistas y activistas de México con las que hemos estado en contacto estos días. Mujeres que se juegan la vida documentando y denunciado cómo su país se está convirtiendo en un inmenso Ciudad Juárez. Porque, no lo olvidemos, todos los conflictos lo son siempre más duros para nosotras, ya que a la violencia del narcotráfico hay que sumar la violencia específica contra las mujeres solo por el hecho de serlo.




Una violencia cruel y desgarradora que deriva del odio relacionado con el género, y de las desiguales relaciones de poder entre hombres y mujeres. Una violencia específica que se evidencia con la mutilación de los cuerpos, la agresión sexual, la tortura y el intento de desaparición de los cuerpos. Las víctimas de feminicidio lo son triplemente en México y en muchos otros países del mundo: lo son cuando las asesinan, lo son cuando sus muertes no se investigan y lo son cuando la sociedad y los medios de comunicación las juzgan tras su muerte: por cómo vestían, cómo hablaban o cómo vivían.

Ya van siete asesinatos de periodistas en México este año para acallar a quien reportea el infierno. Por las y los periodistas de México debemos sumar nuestras voces al grito desesperado de: NO AL SILENCIO. No a la impunidad y no a una Comunidad Internacional que sigue prefiriendo mirar hacia otro lado, alzando muros en lugar de tender puentes. Vivimos una de las fases más intensas de la globalización capitalista, podríamos decir que estamos ya en las postrimerías del paso de la economía de mercado a la sociedad de mercado.




Una sociedad en la que todo, hasta nuestros vientres, nuestra capacidad de parir, se convierte en mercancía. Es cierto que el auge de la extrema derecha y de personajes como Donald Trump surge también como reacción a la omnipotencia del mercado y a la desposesión de las clases populares. Pero es una reacción que trae consigo terribles consecuencias. Necesitamos reaccionar, sí. Pero necesitamos una reacción basada en los valores de equidad, respeto, igualdad.

Una reacción feminista y no justo todo lo contrario. Somos las mujeres –brujas y curanderas, que diría Silvia Federicci– quienes desde muchos puntos del planeta, más nos hemos resistido siempre a las imposiciones del mercado. La economía de los cuidados que reclama el feminismo tiene que ver con una nueva forma de producir, de entendernos, de establecer las reglas que rigen nuestras sociedades. No sólo el beneficio económico cuenta. Cuenta la sostenibilidad de la vida. De una vida que merezca la pena ser vivida.



Debemos reclamar una vida digna y segura para nosotras y para nuestras hijas; donde la cultura de la violación no campe a sus anchas ni se expanda por culpa de unos medios de comunicación que hacen un uso irresponsable del altavoz que poseen como generadores de opinión pública y que tiene relación con la cosificacion de los cuerpos de las mujeres y, por tanto, con la mercantilización de la vida.

En España hay más de mil violaciones al año denunciadas. La punta del iceberg de todas aquellas que prefieren callar para no ser ellas las juzgadas. Últimamente, las violaciones en grupo de manadas de jóvenes que buscan diversión se están convirtiendo en espectáculos televisivos donde a quien se juzga es a la víctima y a quien se justifica es a ellos. Son los hijos sanos del patriarcado. Uno de cada tres pagará por sexo sin importarle si quien presta su cuerpo lo hace libremente, forzada, sin papeles, coaccionada, amenazada.



Los hijos sanos del patriarcado: 60 de ellos asesinarán a sus parejas cada año en España, porque entienden que en el sexo y en el amor las mujeres les pertenecemos. Es crudo decirlo así. Pero es necesario decirlo: nos están matando. Movilizaciones inspiradoras, como Ni Una Menos, surgida en Argentina, son las que nos alumbran el camino. Porque hay una revolución pendiente. Y si algo bueno tiene la globalización es que nos da la oportunidad de compartir ideas e inquietudes, de generar redes de mujeres a ambas orillas del Océano, de crear espacios democráticos y consolidar una verdadera ciudadanía social que no excluya, como hasta ahora, a la mitad de la humanidad.

Por eso nuestra propuesta ante los Donald Trump que amenazan el mundo es una alianza entre nosotras. Una alianza que nos haga fuertes. Que dote al feminismo (eso que Clara Campoamor decía debiera llamarse, más bien, humanismo) de un papel protagonista en nuestra historia. Una alianza para que la igualdad y la equidad sean argumentos básicos del pacto global.




FUENTE: http://www.eldiario.es
Estefanía Torres

30/5/17

TEMOR DE UN SER ABYECTO

El ciudadano Magyanes, ha publicado, el pasado 27 de mayo, en su blog "Amontonador urgente de palabras", un poema que quiere ser una rotunda llamada de atención sobre la violencia de género.

Es, según el autor, su granito de arena en un intento de concienciar a "la peña" de la extrema gravedad de ese maldito movimiento que, "in crescendo", se ha cobrado la vida de diversas mujeres en los últimos días.

Aquí os dejo el poema:

TEMOR DE UN SER ABYECTO


A todas las mujeres maltratadas

Maldito sea este día
En que la aurora
No logra amanecer.
Acurrucada, oculta
Tras los muros de un miedo
Visceral no se atreve
Ni siquiera a salir.

Teme ser golpeada,
Asesinada incluso
Por la mano de un “dios”
Furioso y vengativo
Que no transigió nunca
Con el fulgor sagrado
De la feminidad.

Aqueste ser oscuro,
Dueño y señor de nada,
No quiere permitirle
Que brille, así que intenta
Con violentas maneras
Arrastrarla a un infierno
De dolor y de espanto.

Pero será el destello
Mágico de la luz
Quien lo venza y lo ciegue,
Y maldiga por siempre
La cobardía terrible
De quien fue concebido
En vientre de mujer.

Miguel Ángel G. Yanes

http://www.miguelangelgyanes.blogspot.com.es

Citizen Plof

15/5/17

TEMOR DE UN SER ABYECTO (POEMA)


A todas las mujeres maltratadas

Maldito sea este día
En que la aurora
No logra amanecer.
Acurrucada, oculta
Tras los muros de un miedo
Visceral no se atreve
Ni siquiera a salir.

Teme ser golpeada,
Asesinada incluso
Por la mano de un “dios”
Furioso y vengativo
Que no transigió nunca
Con el fulgor sagrado
De la feminidad.

Aqueste ser oscuro,
Dueño y señor de nada,
No quiere permitirle
Que brille, así que intenta
Con violentas maneras
Arrastrarla a un infierno
De dolor y de espanto.

Pero será el destello
Mágico de la luz
Quien lo venza y lo ciegue,
Y maldiga por siempre
La cobardía terrible
De quien fue concebido
En vientre de mujer.
 
Miguel Ángel G. Yanes

12/11/15

TERRORISMO MACHISTA

El terrorismo machista se cobra la vida de cuatro mujeres en las 48 horas siguientes a la histórica marcha del 7N


No habían pasado ni 24 horas de la histórica marcha del sábado en Madrid cuando la violencia de género se cobró una nueva víctima. Una mujer de 28 años fue asesinada en Baena (Córdoba) la madrugada del sábado por su pareja, un hombre de 51, que después se quitó la vida. Ambos fueron hallados en el interior de un cortijo de la provincia andaluza.

Pero ella sólo ha sido la primera de un trágico fin de samana de terrorismo machista que se ha llevado por delante las vidas de cuatro mujeres y de un hombre y que ha elevado la cifra, en lo que llevamos de 2015, a 45 mujeres asesinadas.


La útlima ha sido una mujer de 65 años que ha muerto en Oviedo de varios golpes en la cabeza propinados presuntamente por su pareja, un hombre de 51 que ya ha sido detenido. El cadáver fue hallado a las 9:30 en el dormitorio de su domicilio. espués de que un vecino encontrara una nota manuscrita en el buzón en el que el presunto homicida pedía que se avisara a la policía y anunciaba su intención de quitarse la vida. El hombre, que al parecer no tenía ninguna denuncia previa por malos tratos, llevaba conviviendo con la mujer unos cinco o seis años, según fuentes de la Policía Nacional.

Antes de ella, otras dos mujeres, madre e hija, murieron al ser disparadas a bocajarro por el exmarido de la hija en Llíria, Valencia. El presunto asesino, que tenía una orden de alejamiento después de que su mujer denunciara el maltrato, se entregó horas más tarde en la Comandancia de la Guardia Civil.


Además, un hombre de 47 años ha muerto tras ser apuñalado en el cuello por el exmarido de su pareja cuando se encontraba en el portal de su domicilio en Logroño.

El Movimiento Feminista ha alertado de que las nuevas víctimas de violencia machista “evidencian la necesidad de redoblar los esfuerzos de toda la sociedad y de los poderes públicos para atajar esta sangría” y han vuelto a exigir que la violencia de género sea considerada una “cuestión de Estado. Las feministas han denunciado el “recorte sistemático” de las partidas presupuestarias dirigidas a la lucha contra la violencia de género, que “están poniendo en riesgo la vida y la salud de miles de mujeres, así como de sus hijas e hijos”, señala un comunicado.


También representantes políticos, como la presidenta andaluza Susana Díaz, o el president de la Generalitat, Ximo Puig, y la jefa del Govern balear, Francina Armengol, han reclamado un pacto de Estado para abordar la cuestión.

FUENTE: kaosenlared.net
Agencias - 10/11/2015