19/9/18

VALTÓNYC Y LA ESPAÑA DE CORONA Y CRUCIFIJO



El rapero Valtònyc a su llegada los juzgados de Gante (Bruselas).- EFE

La justicia belga no extraditará a Valtònyc… al menos por ahora, pues cabe recurso de la fiscalía. Una vez más, Europa le saca los colores a nuestro Estado, que en ciertas cuestiones sigue rigiéndose por un Código Penal pretérito que no consigue sacudirse el ultraconservadurismo, el mismo que nos impide ser una democracia moderna.



Resolución del juez belga: Ni enaltecimiento del terrorismo, ni injurias a la corona ni amenazas… sólo libertad de expresión, algo que en España cada vez cuesta más disfrutar, a pesar de ser un derecho humano fundamental. ¿Cómo hemos conseguido involucionar de este modo?

Salimos de una dictadura atroz y todo hacía indicar que el margen de mejora era extraordinario. Sin embargo, tras unos años de mejoría alcanzamos un punto de inflexión a manos del Gobierno del Partido Popular (PP) y las libertades conquistadas se fueron por el retrete de la Transición. Quienes somos duros con aquella etapa nos recriminan que se hizo lo que mejor que se pudo dadas las circunstancias.


¿Saben qué sucede? Que aun comprando esa versión de los hechos -que, por supuesto, no compro-, lo que tengo claro es que después se ha hecho todo lo peor que se podía… porque la fosa séptica de ese retrete de la Transición rebosa mierda para dar y tomar. Disculpen la crudeza del lenguaje.


Iglesia y Corona siguen inviolables en un democracia que se dice moderna. Símbolos como la bandera, que para muchas personas recuerda a esa España en blanco y negro porque la derecha más rancia se ha apropiado de ella, son intocables. No deja de ser curioso que en un país como EEUU, que tiene un sentido del patriotismo mucho más arraigado y profundo que el nuestro, sea posible quemar una bandera de barras y estrellas amparándose en la Primera Enmienda y en España no se pueda ni pitar al rey en una final de fútbol.


Humoristas como Tip y Coll deben estar revolviéndose en sus tumbas viendo cómo hoy darían con sus huesos en la cárcel por chistes que contaron en sus años dorados. ¿Cuántas veces más habrá que recurrir a la justicia europea para que la española sea realmente justa? ¿Cuántos legisladores habrán de pasar por el poder para que España entierre sus complejos, cuelgue sus hábitos y mande la corona al carajo?


Que hay dos Españas es más que evidente. Quien lo niegue o está ciego o se autoengaña. Esa no es la mala noticia: la peor es que la derecha ultraconservadora es menos tolerante que la izquierda, que esa otra parte más progresista que, igual que encaja con estoicismo el desfile de crucifijos, banderolas y ‘viva el rey’ quiere poder gritar en libertad ¡me cago en dios! y ¡me cago en la monarquía! Mientras no nos dejen gritarlo a los cuatro vientos, no hablaremos de democracia moderna.


FUENTE: publico.es
David Bollero
Posos de Anarquía
17/09/2018


Yo diría que, en realidad, hay cuatro Españas: dos en el eje de abscisas y dos en el de ordenadas.



Españas políticas (ideologías)
 


Españas laborales (niveles de paro)


18/9/18

CÓDIGOS DE BARRA






Citizen Plof

PUTA CRISIS

Diez años de Lehman Brothers: ¿qué has hecho tú?


Hoy se cumple una década del día que pensamos que nuestras vidas cambiarían: la caída de Lehman Brothers. Entonces, muchos pensamos (pobres idealistas) que la sociedad aprendería la lección, que se emprendería esa carrera de fondo hacia un sistema mejor, que huya de la depredación y la depravación del capitalismo. Nos equivocamos, lo afianzó aún más.

Hace diez años, aún con miseria, se vivía mejor que ahora. Esta estafa que nos metieron en la cabeza que llamáramos crisis, no ha hecho sino empobrecernos económica, social y moralmente. Podemos culpar de lo sucedido a las entidades financieras, al mismo capitalismo; podemos compartir nuestra indignación porque buena parte de los verdugos de esta ejecución mundial -gente de la calaña de Luis de Guindos- vivan hoy aún mejor que entonces… A todo ello podemos culpar de nuestros males, ¿pero dónde estamos nosotr@s como sociedad?

Luis de Guindos

Ha pasado una década y ¿qué lecciones se han extraído de todo aquello? No hace falta irse muy lejos para comprobar cómo la sociedad no se sacude la codicia de encima, cómo la avaricia ha trascendido el mercado de compra-venta de vivienda y se ha instalado en el del alquiler. No hace falta irse muy lejos para ver cómo la extremaderecha ha aprovechado la alfombra roja que se le ha tendido y capta a las víctimas de su propio egoísmo con sus mentiras y demogogia.

De una vez por todas tenemos que dejar de asumir el papel de víctimas. Es cierto que el capitalismo ha conseguido consolidar esa relación de dependencia, de auténtica subordinación de la clase obrera respecto a la élite económica. De eso no cabe duda, como tampoco la cabe en el hecho de que parte de su éxito ha sido la despolitización de las personas a través, paradójicamente, de la política.


Hoy hay más gente hablando de política en la calle, en los bares, en las plazas, que hace una década, ¿pero de qué clase de política? En general, de una política zafia, adoctrinadora, hueca de fundamentos y desbordada de exabruptos que, desafortunadamente, el amarillismo de los medios ha amplificado.

De todo eso hemos formado parte. ¿Qué hacer llegados a este punto? Lo primero, no autocompadecerse como víctimas y, al mismo tiempo, tampoco autocomplacerse quienes han protestado, quienes se han movilizado o, incluso, quienes han triunfado con las mareas. Esas personas no han sido diferentes de quienes lo hicieron en el pasado y, hoy más que nunca, han de ser conscientes de la maratón que tienen por delante, de los kilómetros de lucha que restan. Esa distancia hasta la meta no impide saborear las victorias, pero desaconseja dormirse en los laureles.


El recientemente fallecido Samir Amin hablaba de la falta de una integración del trabajo. El capitalismo ha sabido evolucionar y generar una integración, un sistema mundial en el que integra desde las materias materias hasta sus productos terminando por los mercados de capitales (¿Qué son, si no, aberraciones como el TTIP?). ¿Qué ha sucedido con el trabajo? Que ése no se ha integrado y ahí radica nuestro poder.

Aprovechando los fundamentos de Amin, yo apuesto por una integración de la clase obrera cuyo pegamento sea la solidaridad que se nos ha perdido por el camino. Destruyamos esa relación de subordinación con esa élite económica que se sustenta de nuestra miseria y fomentemos la desconexión. Hagamos un by-pass, desconectándonos de ese sistema capitalismo que nos emponzoña con esas ansias de posesión más que de compartir, de acumular más que de dar, de competir más que de cooperar, y conectémonos a otra red.


Hay un sistema paralelo con una red mucho más extensa, pero a la que le faltan glóbulos rojos: esa red de solidaridad, antidesahucios, antimonarcas impuestos, anticorrupción, autocrítica… Y usted y yo debiéramos formar parte de su torrente sanguíneo porque, de lo contrario, nosotr@s mism@s abriremos el tajo por el que nos seguirán desangrando, poco a poco, tan medido que nos deja agónicos en continua anemia, lo suficiente para seguir pudiendo vampirizarnos.

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
15/09/2018
¿Qué que he hecho yo?... 

¡Cagarme en todo lo cagable! a la vez que intentaba convencer a mis conciudadanos, berreando como un energúmeno en este blog, de que debíamos contraatacar de algún modo. Pero "nasti de plasti". La gente no está por la labor, y es que nos han hecho perder aquella cohesión que, como clase trabajadora, alguna vez tuvimos.

17/9/18

MATEMÁTICAS PERRUNAS

Citizen Plof

"ILUNPE HONTAN BIZI GARA ERDI HILAK"

Represión franquista - El infierno de los curas "rojo-separatistas": 50 años de la cárcel concordataria de Zamora


Se cumple medio siglo de la apertura de la única prisión del mundo destinada a sacerdotes. Allí fueron encerrados los religiosos que se oponían al régimen. Muchos de ellos fueron torturados en comisaría. La Iglesia nunca reconoció su sufrimiento.

La cárcel de Zamora destinada a curas “rojo-separatistas”.

“Ilunpe hontan bizi gara erdi hilak” 
(“En esta oscuridad vivimos medio muertos”).

El bertsolari y ex sacerdote vasco Xabier Amuriza hubiese preferido no tener que escribir nunca aquella frase, pero hubo una época en la que su destino estuvo directamente en manos del demonio. Las puertas del infierno se abrieron formalmente hace 50 años: este domingo se cumple medio siglo de la inauguración de la cárcel concordataria de Zamora, única prisión del mundo destinada a curas “rojo-separatistas”.

“Aquello fue un apartheid. Así, como suena. Fue, además, el símbolo del pacto entre la Iglesia y el Estado franquista”, comenta a Público Juan Mari Zulaika, otro de los vascos encerrados detrás de aquellos muros. En efecto, la prisión abierta en Zamora fue la venganza del nacionalcatolicisimo contra sus “ovejas negras”. O rojas.

Una venganza impulsada por el franquismo y bendecida por las instituciones eclesiásticas, fielmente alineadas con los principios del régimen. Amuriza lo resumiría con otra frase lapidaria: “Maldita cárcel ésta. Todavía estamos sanos de la cabeza, pero sobran motivos para enloquecer”. “No en vano, fue una de las peores cárceles de la dictadura”, apunta Zulaika.

Sacerdotes presos

“Paradójicamente, el régimen de Franco, que tanto poder había concedido a la Iglesia, acabó sus días persiguiendo sacerdotes. Los más díscolos fueron a parar a un penal, la cárcel concordataria de Zamora, reservada especialmente para el clero”, señala el historiador Francisco Fernández Hoyos en un trabajo titulado “La cárcel concordataria de Zamora: una prisión para curas en la España franquista”. “Ni siquiera países oficialmente ateos como los del bloque comunista, anticlericales por definición, llegaron a tanto”, subraya el experto.

En efecto, las autoridades eclesiásticas española bendijeron la creación de la cárcel concordataria, fruto de los acuerdos establecidos en el Concordato entre El Vaticano y el Estado franquista. “No habiendo obtenido resultado favorable para obtener una casa eclesiástica para que los sacerdotes sancionados cumplan el arresto (conforme al art. 16 del Concordato vigente) damos nuestra conformidad para que puedan cumplir al arresto supletorio en una Penitenciaría del Estado, con tal de que estén en locales distintos a los de los seglares.

Aceptamos cumplan arresto en la penitenciaria de Zamora”, escribió en 1968 el obispo de Bizkaia, Pablo Gurpide, en una carta dirigida al gobernador civil. A partir de ese preciso instante, el destino de los curas que no comulgaban con la dictadura estaba marcado.

Torturados


El primer sacerdote que pisó el pabellón de religiosos fue el vizcaíno Alberto Gabigakagogeaskoa, quien había sido condenado a seis meses de cárcel y 10 mil pesetas de multa por haber denunciado en un sermón que en las cárceles de Euskal Herria “se tortura con frecuencia”. Luego llegarían otros curas vascos y de distintos puntos del Estado, también perseguidos y castigados por oponerse al régimen en las más variadas formas. Muchos fueron torturados. “La detención empezaba en los cuarteles, donde la tortura campaba a sus anchas”, relata Zulaika. Era el camino al infierno.

“Toda la noche se pasaron golpeándonos a patadas, culatazos, hasta dejarnos marcados a los dos de la cintura para abajo”, describió Felipe Izaguirre, quien había sido detenido junto a otro cura obrero en la localidad de Eibar en junio de 1968, tras las movilizaciones desatadas por la muerte del militante de ETA Txabi Etxebarrieta en un enfrentamiento con la Guardia Civil.

Otro de los presos en Zamora, Martín Orbe Monasterio, fue llevado primero a la comisaría bilbaína de Indautxu, donde conoció el variado catálogo de vejámenes que la Policía aplicaba a los opositores de la dictadura. “Las hay de muchos tipos: primero fuertes golpes en cualquier parte del cuerpo; por fuertes que sean, entre golpe y golpe, el preso recobra fuerzas y no canta”, puede leerse en su testimonio.

Fuga y motín


Hay otros datos esclarecedores. De los 53 religiosos antifranquistas que fueron encerrados en Zamora, “21 sufrieron juicios sumarísimos y otros diez fueron llevados ante los Tribunales de Orden Público”, destaca este ex sacerdote, hoy militante del movimiento memorialista Goldatu. El castigo continuaría después en el interior de aquel presidio, donde el frío extremo, la repugnante comida y el férreo control sobre los presos formaban parte de la vida cotidiana.

De ahí que quisieran escapar. En 1971, varios presos llegaron a excavar un túnel de 15 metros con cucharas. Sin embargo, el plan fue descubierto por los carceleros. Dos años más tarde, los presos se amotinaron para exigir que les trasladaran a otra cárcel.  

“Los sacerdotes encarcelados en la prisión concordataria de Zamora, viendo que son inútiles todos los medios legales y las gestiones hechas oralmente y por escrito, nos hemos visto obligados a quemar y destrozar por nuestra cuenta esta vergonzosa cárcel, puesta por la Iglesia y por el Estado en favor de sus intereses y en contra de nuestras convicciones más profundas”, decían los presos en una nota. La protesta se saldó con 75 días de encierro en celdas de castigo.

Ni justicia, ni perdón


El último preso que salió de aquella prisión fue Julen Kalzada, quien recuperó la libertad en 1976. Actualmente, la vieja prisión de Zamora está abandonada. Vivió su momento de gloria comercial hace algunos años, cuando el cineasta Daniel Monzón optó por estas instalaciones para rodar allí Celda 211. En cambio, nada se sabe sobre los carceleros: para los funcionarios del régimen franquista hubo, al igual que para todos los demás integrantes de la dictadura, absoluta impunidad. Tampoco ha habido novedades desde los altares: la Iglesia jamás pidió perdón por su siniestro papel en esta historia.

“Extrañamente, este colectivo tampoco ha tenido aún el reconocimiento del actual Gobierno Vasco: sus decretos por la Paz y la Convivencia silencian este capítulo de la represión”, lamenta Zulaika, quien califica esta actitud como “incomprensible”.

En ese contexto, las víctimas que pasaron por aquel presidio siguen buscando justicia. Como aquí no la encontraban, han tenido que hacerlo a miles de kilómetros: actualmente, los testimonios de 16 curas vascos encarcelados en Zamora forman parte de la querella formulada en Argentina contra los crímenes de la dictadura franquista. 50 años después de la apertura de aquel presidio, sus víctimas siguen peleando contra el olvido.


FUENTE: publico.es 
Danilo Albín

16/9/18

LOS NIETOS


Citizen Plof

HAN PASADO 6 AÑOS Y ESTO SIGUE IGUAL O "PIOR"

DESTAPE FACHA

España está demostrando que es, o está hecha, una puñetera mierda y que parte de su población sigue siendo tan rancia, cerrada, intolerante y golpista como hace tres cuartos de siglo.

La barbaridad que soltó el coronel chusquero -ya en la reserva- Alaman al no ser ni siquiera reprobada o desautorizada por el gobierno que tenemos, lógicamente ha conseguido que otras voces se alcen para soltar la misma clase de vómito antidemócratico.

 
Por un lado Alfonso Ussia, sobrino de Milans del Bosch, ha querido "fer costat" al tito facha y ha escrito en La Razón" "Tenemos a nuestros soldados en Afganistán y en el Líbano, allá donde son enviados, cumpliendo con un espíritu insuperable, cuando en realidad donde nos harían falta es en Guipúzcoa. Ya hemos cumplido con Afganistán, ahora vamos a cumplir con España, y a ver que tal”.

Por otro, María José García Cuevas, secretaria general del Grupo Parlamentario Popular en el Parlamento catalán, ha utilizado su cuenta de Facebook para salir en defensa del coronel Alamán y, además de exigir la ilegalización de los partidos soberanistas, ha apostado por una intervención militar para impedir la eventual independencia de Cataluña.

Francisco Alamán Castro

Ni la líder del partido, "Coronel Alamán, Morritos" Sánchez Camacho, ni ningún otro dirigente popular ha desautorizado a García Cuevas.

 Queda demostrado que la Transición española, alabada por medio mundo, fue una gran mentira y otra tomadura de pelo más. Queda patente, con estas voces y el silencio de este gobierno, que la gentuza y los fachas no cambian nunca hasta que se van al "limbo" de los fachas.

FUENTE:  http://diarioaningunaparte.blogspot.com.es
05/09/2012
 

¿La "Tranquimación"?... 

¡Una puta mierda!

15/9/18

EL AMOR NO LASTIMA


FINALMENTE, EL ACTOR WILLY TOLEDO FUE DETENIDO

"Willy Toledo ha dormido en un calabozo mientras la ultraderecha campa a sus anchas"


Willy Toledo siendo detenido

Hay una idea que flota, pesada, en el ambiente:
esto no va contra Willy, sino contra la libertad de expresión.

Por el micrófono pasan humoristas, escritoras, feministas, políticos y activistas, dejando atrás la sensación de que el régimen, el Estado, el sistema o sabe dios quién no persigue a un hombre, sino su rebeldía. Hablan de él como un símbolo: de la libertad de expresión, de la defensa del feminismo, de la lucha antifascista. Fuera había quien apelaba a su sacrificio, sin llegar a calificarlo como mártir, aunque en la vigilia de su declaración ante un juez faltaba el cristo.

Libertad de expresión

El actor fue arrestado a las tres de la tarde de ayer. Una hora después, su abogado, Endika Zulueta, era informado de que su cliente había sido privado de libertad, un eufemismo que venía a decir que permanecería durante toda la noche en el calabozo. Willy Toledo no iba a estar presente en cuerpo, pero sí en alma, en la Vigilia en apoyo de Willy Toledo. El acto, convocado por el Movimiento Antirrepresivo de Madrid, tenía como lema Cagarse en dios no es delito, es libertad de expresión.

El detenido había apuntado demasiado alto. En julio de 2017, se solidarizó con tres feministas encausadas por organizar hace cuatro años en Sevilla la procesión de la Anarcofradía del Santísimo Coño Insumiso, que llevaba en andas eso mismo. Le llamó "energúmena" a la jueza por abrir juicio oral contra las mujeres, porque según ella el acto solemne constituía un escarnio al dogma de la santidad y la virginidad de María, la virgen. “Yo me cago en dios”, escribió Toledo en Facebook.

Anarcofradía del Santísimo Coño Insumiso

Luego añadió que le sobraba mierda para hacer lo propio en la susodicha creencia: “Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el Coño Insumiso”. La Asociación Española de Abogados Cristianos, que ya había demandado previamente a la Anarcofradía, lo denunció porque consideraba que sus comentarios constituían un delito contra los sentimientos religiosos.

Tras negarse en dos ocasiones a presentarse ante el juez, éste dictó una orden de detención, al tiempo que Toledo le mandaba un recado a la policía: anoche la estaría esperando en la vigilia, que tuvo lugar en el madrileño Teatro del Barrio, pero los agentes tomaron la delantera.

Vigilia por la libertad de Willy Toledo en el Teatro del Barrio de Madrid. / EFE
Vigilia por la libertad de Willy Toledo en el Teatro del Barrio de Madrid. / EFE

La afluencia de asistentes, pese a su ausencia, desbordó el local. Con la grada a rebosar de un público heterogéneo, muchos de los que acudieron a solidarizarse con el actor tuvieron que quedarse fuera. “¿Se puede hacer algo? ¿Firmar en algún sitio?”, le preguntaba al personal de la sala una joven que no pudo entrar. Dentro, algunas caras conocidas, aunque no todas agarraron el micrófono, que permaneció abierto durante una hora “para que el pueblo se exprese con la libertad que el Estado represivo borbónico franquista nos niega”, como había escrito el detenido en Facebook.

Todos rogaron una oración por la libertad de Willy Toledo, incluso el portavoz de Europa Laica, quien elogió su “coraje cívico” antes de cargar contra los denunciantes, quienes según él “están al servicio de la Conferencia Episcopal con la complicidad de algunos jueces y fiscales”. Quizás sus querellas no prosperen y lo saben, dijo, pero no importa, porque su objetivo es quejarse ante las instituciones europeas de que España es un país intolerante con la religión. “Aquí nadie puede meterse con los dioses, porque el sistema judicial está trufado de sectarismo católico”.

Plenaria de la Conferencia Episcopal Española

FUENTE: publico.es

14/9/18

VIOLENCIA MACHISTA


Citizen Plof

CUATROCIENTAS BOMBAS DE PRECISIÓN

Bomba con sistema de guiado y sensor láser

Cuatrocientas bombas podría ser el título de un spaguetti western de los que se rodaron en España en los años 60 y en los que comenzó a consagrarse Clint Eastwood. La primera peli de ese subgénero se titulaba “Por un puñado de dólares” y fue rodada en Almería y Hoyo de Manzanares, en un pueblo del Oeste construido para servir de decorado a muchos westerns y donde yo solía ir a jugar de pequeño, entre aquellas ruinas del Saloon, la peluquería y la oficina del sheriff.

“Por un puñado de dólares” nos serviría también como título de este artículo, que en realidad no pretende hablar de cine, sino de política internacional, comercio de armas y ética.

Hace unas pocas horas el gobierno decidió replantearse la decisión de no entregar un pedido de 400 bombas guiadas por láser a Arabia Saudí, un país que lidera la coalición que ha convertido en un campo de batalla Yemen, y que presumiblemente quiere destinar esas bombas a destruir objetivos en ese país.

Yemen, la guerra de la vergüenza

Las protestas de las organizaciones de derechos humanos paralizó la venta de las bombas hace unos días, y poco después el gobierno se replanteó la situación cuando alguien sugirió, supongamos que la propia Arabia Saudí, que esa decisión podría poner en peligro el contrato de construcción de cinco corbetas firmado en julio de este año, con un valor de 1.800 millones de euros, a ese país, dejando sin trabajo a varios miles de empleados de Navantia, la empresa que los iba a construir.

El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha tratado de solventar el embrollo asegurando que el contrato de la venta de las 400 bombas, que fue firmado por el anterior gobierno, está en orden y que además son bombas de precisión que “no producen efectos colaterales”, destinadas a destruir objetivos militares. 

Conviene recordar que el pasado 9 de agosto una bomba guiada por láser y vendida por Estados Unidos a Arabia Saudí destruyó, con mucha precisión, un autobús escolar en el que viajaban escolares yemenitas, matando a cuarenta niños.


En octubre de 2016 una bomba igual de precisa destruyó un tanatorio en Yemen matando a 155 personas y en marzo de este año otra bomba de precisión (MK84) mató a 97 personas más en un mercado yemení. Borrell se quiere engañar, o quiere engañarnos, diciendo que esas bombas son para objetivos militares. Pero suelen matar civiles, añado yo. Con precisión, en efecto.

Yemen constituye en estos momentos el peor escenario en cuanto a las violaciones del derecho internacional humanitario del mundo. Es también el peor escenario respecto de las necesidades humanitarias de la población: más de la mitad de sus 27 millones de habitantes necesitan ayuda para sobrevivir. Es el país del mundo con las tasas de desnutrición infantil más altas y ha sido, durante 2017, el país con la mayor epidemia de cólera desde que hay registros: 1,1 millones de casos.

Hay que decir que el cólera, que ha matado en Yemen a cerca de 3.000 personas, un alto porcentaje de ellos niños, es causa directa de la destrucción con bombas, supongo que muchas de ellas de precisión, de las plantas de tratamiento de aguas y sistemas de bombeo y canalización, que han dejado a los civiles sin acceso a agua potable y han contaminado las fuentes de suministro. Esas bombas de precisión han destruido también hospitales, escuelas, centrales eléctricas y carreteras.


La disyuntiva tramposa o el chantaje que se plantea es que si no vendemos las bombas otros lo harán y además nos quedaremos sin construir las cinco corbetas que proporcionarán miles de puestos de trabajo en Cádiz, El Ferrol y Cartagena. Los trabajadores de Navantia ya han expresado su postura: que se vendan las bombas o nos quedamos sin trabajo.

La cuestión es que el gobierno debería empezar a plantearse la venta de armamento a países que están en guerra, contraviniendo algunas decisiones tomadas por las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional humanitario. 

No puede utilizarse la pérdida de puestos de trabajo como excusa para seguir exportando armas que matan inocentes. La cuestión es qué tipo de industria queremos tener y a costa de qué queremos mantener o crear empleo.


FUENTE: https://actualidadhumanitaria.com
Héctor Alonso - 13/09/2018


Está claro que a los dirigentes políticos, sean del signo que sean, les importa un carajo la humanidad, solo quieren poder seguir gobernando con el beneplácito de los poderosos.

13/9/18

AHÍ ESTRIBA MI LIBERTAD


No pienso votar porque todo es un montaje de mierda,
pero me quejaré cada vez que me salga de los cojones.

¡Faltaba más!
 

¡QUE LE CORTEN LA LENGUA!

¡Hay que cortar la lengua a Willy Toledo!


¿Cómo es posible que por solidarizarse con unas mujeres que son procesadas judicialmente, por manifestar públicamente críticas al machismo católico, una persona como Willy Toledo pueda ser, a su vez, investigada o molestada por los tribunales?

Willy Toledo

Es cierto que en España existe todavía el vergonzoso delito de blasfemia, enmascarado como ofensas a los sentimientos religiosos, en el vergonzoso Código penal de 1995, pero ¿es esa la razón? De ninguna forma, ya que desde el año 1995 han sido contados, con los dedos de una mano, los procesos habidos por esa bizarra tipificación penal.  Por supuesto, que desde Europa Laica luchamos, con muchísimas otras asociaciones,  para que esta tipificación penal sea extirpada definitivamente de ese Código penal pero la razón está en otro lado; desde hace unos años han surgido asociaciones ultramontanas católicas, que, al servicio de las Iglesia católica, presentan demandas sobre “ofensas a los sentimientos religiosos” en lugares donde saben que se pueden  abrir diligencias  porque los fiscales o jueces de turno utilizarán más su prejuicio ideológico–católico que su criterio jurídico. ¿Acaso es lógico citar a Willy Toledo o a cualquier otra persona por cagarse en la Virgen María? ¿Cómo y por qué se tramitan estas absurdas denuncias?  La Iglesia Católica en lo que está interesada es en que esas denuncias, se tramiten o no, sean presentadas, ya que después hacen propaganda ante organismos internacionales haciendo aparecer a España como un país intolerante en materias religiosa (¡el mundo al revés!).  Y por ello, la Conferencia Episcopal, la Federación de Comunidades Judías, la Comisión Islámica y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España han salido a la palestra para pedir respeto “para creyentes y no creyentes”, haciendo un llamado a la limitación de la libertad de expresión.

La laicidad, nuestra asignatura pendiente

Pero para que las denuncias extravagantes prosperen requieren de un ambiente judicial propicio y en España lo hay de sobra. Se tramitan las denuncias de “Abogados Cristianos” (sic) porque existe un juez y un fiscal que, en vez de archivarlas por infundadas, las tramitan y ordenan realizar pesquisas absurdas. Los jueces y los fiscales junto a los “Abogados Cristianos” son los culpables. También el Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado son culpables. Europa Laica se ha dirigido ya en varias ocasiones al Fiscal General del Estado para que utilice sus prerrogativas dando instrucciones de no tramitación de este tipo de denuncias absurdas, infundadas y falsas que atentan de plano a la libertad de expresión, pero ni siquiera hemos recibido acuse de recibo. Incluso algunas asociaciones judiciales o de fiscales como la Unión de Fiscales Progresistas o Jueces para la Democracia, aunque denuncian la existencia del delito de blasfemia en el Código Penal -por cierto , fue , en 1995, estando de Ministro de Justicia  y Secretario de Estado de Justicia dos destacados miembros de esa Asociación como Juan Alberto Belloch y Margarita Robles, cuando se introdujo, con su aplauso,  el delito de blasfemia-, no elevan mínimamente su listón de responsabilidad social al justificar la actuación de los jueces o fiscales que tramitan estas denuncias, cayendo en el corporativismo más estrecho, como ya se ha visto también con el caso del Juez Llanera. Estas asociaciones presentan a jueces y fiscales como neutrales en el procedimiento inquisitorial e incluso reprochan a Willy Toledo que no se presente ante el juez, recomendándole que acepte la jurisdicción inquisitorial; cuando aquí lo extravagante y, en nuestra opinión, con responsabilidad incluso prevaricadora, es tramitar denuncias infundadas y realizar pesquisas vergonzantes. Ni desde la Fiscalía General del Estado ni desde el Consejo General del Poder judicial se ha escuchado reproche alguno a estos procesos inquisitoriales del siglo XXI.

Proceso inquisitorial

El problema de la penetración del sectarismo católico en la magistratura española es muy peligroso y hoy, junto a otros muchos factores, constituye uno de los problemas de credibilidad de independencia del sistema judicial español y de sus ilustrísimos funcionarios. A finales de los 90 se produjo cierta renovación en la judicatura y ello puso a algunos sectores del centro izquierda alerta sobre lo que podría venir; en un informe del mismísimo pleno del Consejo General del Poder Judicial, sobre medidas para la reforma de la Justicia, un vocal, Javier Moscoso, propuso una medida para evitar la penetración de las sectas católicas  en la magistratura y que fue aprobada por  Acuerdo del Pleno del Consejo General del Poder Judicial en sesión de 25 julio 2000,:“Los jueces y magistrados, así como los fiscales, mientras se hallen en servicio activo, no podrán pertenecer ni a organizaciones secretas o que funcionen sin transparencia pública, sea cual sea la forma jurídica que adopten, que puedan generar vínculos de disciplina u obediencia ajenos a los mandatos del ordenamiento jurídico constitucional”.

 
Puñetas

Es evidente que este punto estaba pensado por la influencia del Opus Dei y otras sectas en la magistratura y fiscalía; desgraciadamente, esta influencia en la magistratura se ha reforzado mucho desde el año 2000 y ello incide notablemente en la independencia del sistema judicial. Europa Laica conoce bien el sectarismo católico de la magistratura cuando, recientemente, al impugnar la imposición de la medalla al mérito policial a la Virgen del Amor por parte del Ministro del Interior, el Tribunal Supremo ha utilizado, para rechazar nuestra demanda, argumentos tan estrafalarios como los que utilizan los “Abogados Cristianos” en sus delirantes denuncias.

Imposición de medalla a la Virgen del Amor

La presidenta de la Asociación de Abogados Cristianos, en un reciente programa de televisión, anunció que seguirá persiguiendo a los que insulten a Dios; en la Edad Media, los  blasfemos eran conducidos a la fuerza, por los verdugos, al Tribunal de la Inquisición, donde les amputaban un brazo; ahora, Willy Toledo será conducido a la fuerza por la policía ante el juez con la intención de cortarle la lengua (metafafóricamente hablando), y  de ello no solamente será responsable el   legislador por mantener en el Código Penal esa tipificación absurda, también lo es el juez que ordenó la tramitación de la denuncia de  Abogados Cristianos, y también el fiscal que dio el visto bueno, así como la Fiscal General del Estado y el Consejo General del Poder Judicial, que hace tiempo deberían haber parado este tipo de denuncias absurdas, y a todos aquellos que, de una u otra forma, han ayudado a conducir a Willy Toledo (al cual deberíamos rendirle un homenaje por su coraje cívico) ante el juez Torquemada, lo que tendrá, sin duda, una proyección internacional digna de la “Marca España”.


FUENTE: publico.es
Dominio Público
Antonio Gómez Movellán
Presidente de Europa Laica

12/09/2018

Pero, vamos a ver: ¿Ya le preguntaron a Dios si se siente ofendido por las palabras de Willy Toledo?... ¡Coño!, es que quien único podría mostrarse ofendido es Él, no unos puñeteros abogados.

¿No irán a decirme que el Papa no tiene el teléfono de Dios?