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31/10/18

SALVAR AL REY DESNUDO

Que la monarquía ha empezado a cavar su tumba por Catalunya (y Euskadi) es un hecho. Es fascinante la torpeza de Felipe VI en este sentido.

El rey Felipe VI / EFE

El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes la reprobación de Felipe VI por su posicionamiento contra una parte de Catalunya y ha concluido pidiendo la abolición de la monarquía. Habrá quien se apresure a decir que se trata de un hecho aislado de una alcaldesa (Ada Colau) “radical y extremista” y habrá quien vaya más lejos aun pidiendo al Gobierno que trate de anular la voluntad municipal de una mayoría a la que no se ha sumado el PSC.

Saben hasta los más monárquicos/as, sin embargo, que la de Barcelona no es ninguna puntualidad ni extravagancia y el Gobierno, que ya ha quedado en evidencia con el pronunciamiento del Consejo de Estado sobre el recurso de la reprobación al rey del Parlament, debería empezar a valorar si poner puertas al campo es la misión de cambio y evolución democrática que se ha impuesto. Las reprobaciones al rey en Catalunya son un síntoma más de el decaimiento de la monarquía, ni mucho menos los únicos.


Hace tiempo que las instituciones y los poderes que las custodian -a riesgo de perder tantos privilegios a cambio de lealtad- han levantado los estrechos puentes levadizos que comunican a la Corona con los ciudadanos/as (sus súbditos, para ser más rigurosos) y han cavado alrededor de la fortaleza un foso sembrado de alimañas para espantar a los más osados que pretendan atravesarla, sean manifestantes, periodistas, artistas, revistas, parlamentos soberanos o -veremos- ayuntamientos.

Que la monarquía ha empezado a cavar su tumba por Catalunya (y Euskadi) es un hecho. Es fascinante la torpeza de Felipe VI en este sentido, por cierto, pues si con algo se ganó su padre la tranquilidad de, al menos, 30 años de reinado tras el franquismo totalitario, fue con ¿su? agudeza sobre Catalunya. Aunque ésa es otra historia, la Historia.

Maria Rovira, concejal de la CUP durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona, que ha aprobado una resolución en la que 'condena el posicionamiento del rey Felipe VI' en relación con el 'conflicto catalán'. /EFE
María Rovira, concejal de la CUP durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona, que ha aprobado una resolución
en la que "condena el posicionamiento del rey Felipe VI" en relación con el "conflicto catalán". / EFE

La prueba de la descomposición de la monarquía la encontrarnos, digo, ante manifestaciones de torpeza y automatismo tan evidentes como que el mismo Gobierno que llegó a La Moncloa apelando a la política-política-política para resolver los problemas de fondo y forma de este país recurra ante el Tribunal Constitucional la reprobación de Felipe VI aprobada por el Parlament, además, pese a un informe del Consejo de Estado no vinculante pero que sí debería provocar sonrojo en quien censuró a Rajoy -con razón- su desidia ante el problema en Catalunya y la vía suicida de la judicialización de la política.

La institución que preside María Teresa Fernández de la Vega ha venido a decir al Ejecutivo que el Parlament catalán puede aprobar las resoluciones políticas que le dé la gana, encima, cuando esta reprobación no va a tener efecto práctico alguno sobre la institución, más allá del creciente rechazo que generan la monarquía y su andamiaje entre los/as catalanes y el resto del país.

María Teresa Fernández de la Vega

El PSOE (el PSC en Barcelona) funciona todavía con un resorte que eleva puentes automáticamente cada vez que el rey y la Corona son puestas en cuestión. ¿Investigar en el Congreso al rey emérito por presunta evasión fiscal o cobro de comisiones? ¿Preguntar a los españoles cuál es la valoración que hacen de la monarquía vía CIS? ¿Reprobar al rey y apostar por una transición a la república -como sus bases o su ideario original socialista-? ¿Criticar el discurso de Felipe VI el 3-O? ¿Abrir puertas y ventanas de la institución monárquica en pro de un ejercicio de transparencia plena? ¿Retirar al monarca un aforamiento más propio de la Edad Media que del siglo 21? No, no, no, no, no, no...

Hoy palpitan en medio de un ruido atroz dos cuestiones con las que Pedro Sánchez debe ser valiente, y nadie le pide al respecto un ejercicio revolucionario de asalto a palacios, sino de pura coherencia, democracia y altura de miras: una es el camino hacia el Estado plurinacional que se cansó de reivindicar en la oposición y ahora apenas se le escucha (referéndum catalán mediante) y otro es un debate sereno constituyente que incluya a la Corona.


El rey está desnudo y pasmado ante su propia desnudez. España se revuelve y la Corte debería dejar de alabar los ropajes y la candidez del monarca (una retranca gallega de Torrente Ballester). Generaciones no necesariamente republicanas, pero en ningún caso monárquicas, piden más democracia y menos privilegios que impiden su progreso, hoy estancado en el paro y el precariado. Hagamos entonces las cosas bien y no cuando sea muy tarde. Por una vez.

Ana Pardo de Vera
26/10/2018
Como dice Rafael Amor en su tema "Un vals a Buenos Aires":

"Los tiempos de la abuela ya no son esos del miriñaque y el mantón..."

Las monarquías son también una antigualla, una rémora social que los pueblos no tienen por qué seguir arrastrando eternamente.

NOTA: Recuerden que, tras morir sin descendencia Carlos II de Austria, fue Felipe V el pimer Borbón que reinó en España, así que siguiendo la secuencia numérica, cabe la posibilidad de que el último sea Felipe VI.

19/9/18

VALTÓNYC Y LA ESPAÑA DE CORONA Y CRUCIFIJO



El rapero Valtònyc a su llegada los juzgados de Gante (Bruselas).- EFE

La justicia belga no extraditará a Valtònyc… al menos por ahora, pues cabe recurso de la fiscalía. Una vez más, Europa le saca los colores a nuestro Estado, que en ciertas cuestiones sigue rigiéndose por un Código Penal pretérito que no consigue sacudirse el ultraconservadurismo, el mismo que nos impide ser una democracia moderna.



Resolución del juez belga: Ni enaltecimiento del terrorismo, ni injurias a la corona ni amenazas… sólo libertad de expresión, algo que en España cada vez cuesta más disfrutar, a pesar de ser un derecho humano fundamental. ¿Cómo hemos conseguido involucionar de este modo?

Salimos de una dictadura atroz y todo hacía indicar que el margen de mejora era extraordinario. Sin embargo, tras unos años de mejoría alcanzamos un punto de inflexión a manos del Gobierno del Partido Popular (PP) y las libertades conquistadas se fueron por el retrete de la Transición. Quienes somos duros con aquella etapa nos recriminan que se hizo lo que mejor que se pudo dadas las circunstancias.


¿Saben qué sucede? Que aun comprando esa versión de los hechos -que, por supuesto, no compro-, lo que tengo claro es que después se ha hecho todo lo peor que se podía… porque la fosa séptica de ese retrete de la Transición rebosa mierda para dar y tomar. Disculpen la crudeza del lenguaje.


Iglesia y Corona siguen inviolables en un democracia que se dice moderna. Símbolos como la bandera, que para muchas personas recuerda a esa España en blanco y negro porque la derecha más rancia se ha apropiado de ella, son intocables. No deja de ser curioso que en un país como EEUU, que tiene un sentido del patriotismo mucho más arraigado y profundo que el nuestro, sea posible quemar una bandera de barras y estrellas amparándose en la Primera Enmienda y en España no se pueda ni pitar al rey en una final de fútbol.


Humoristas como Tip y Coll deben estar revolviéndose en sus tumbas viendo cómo hoy darían con sus huesos en la cárcel por chistes que contaron en sus años dorados. ¿Cuántas veces más habrá que recurrir a la justicia europea para que la española sea realmente justa? ¿Cuántos legisladores habrán de pasar por el poder para que España entierre sus complejos, cuelgue sus hábitos y mande la corona al carajo?


Que hay dos Españas es más que evidente. Quien lo niegue o está ciego o se autoengaña. Esa no es la mala noticia: la peor es que la derecha ultraconservadora es menos tolerante que la izquierda, que esa otra parte más progresista que, igual que encaja con estoicismo el desfile de crucifijos, banderolas y ‘viva el rey’ quiere poder gritar en libertad ¡me cago en dios! y ¡me cago en la monarquía! Mientras no nos dejen gritarlo a los cuatro vientos, no hablaremos de democracia moderna.


FUENTE: publico.es
David Bollero
Posos de Anarquía
17/09/2018


Yo diría que, en realidad, hay cuatro Españas: dos en el eje de abscisas y dos en el de ordenadas.



Españas políticas (ideologías)
 


Españas laborales (niveles de paro)


19/10/15

LA LLAMADA "TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA ESPAÑOLA"

Un General confiesa que la Transición fue diseñada por la CIA y la banca alemana

 

Que la llamada"Transición democrática" fue una operación política montada por la oligarquía española y los Servicios de Inteligencia estadounidenses y alemanes es hoy un hecho incontestable, que pocos historiadores serios se atreven a poner en duda.

Durante décadas, sin embargo, la auténtica naturaleza  de esa "Transición"  fue ocultada al conocimiento público. Pese a los abrumadores testimonios que proporcionaba la realidad, la historiografía oficial se encargó de presentar  a los protagonistas que la gestionaron como héroes generosos que lucharon denodadamente por devolver a su pueblo las libertades perdidas cuarenta años atrás. La verdad histórica, no obstante, fue abriéndose paso desde abajo, a contracorriente y contra la resistencia denodada de los cronistas cortesanos que, por cierto, no eran ni son todos de derechas.


El tiempo, como si de una implacable y lenta rueda de molino se tratara,  ha ido pasando por la piedra a los personajes de aquellos momentos y poniéndolos a cada uno en el lugar que les corresponde.  El  heredero del dictador, Juan Carlos I,  en el que el autócrata hiciera recaer todos sus poderes, fue convertido por la hagiografía oficial en una suerte de príncipe encantado, dechado de sobrevenidas virtudes democráticas y protagonista único del advenimiento de las libertades formales a este país.  El paso de los años, empero, puso en evidencia que, como todos los  borbones que lo precedieron, fue tan solo un simple crápula que terminó convirtiendo  el palacio deLa Zarzuela en una suerte de zoco mercantil  de voluminosas  comisiones y canonjías.  La historia de este siglo XXI solo podrá decir de él que fue un bribón desvergonzado que se vio obligado a dimitir por las presiones de las mismas clases sociales  que lo auparon al trono.

Otro tanto de lo mismo sucedió con el resto de los personajes que participaron en  aquel ingenio político transicional, que pretendió ofrecerse  al mundo como ejemplo de cómo había que salir de una dictadura impuesta por las clases dominantes, para pasar a una "democracia"  formal instaurada también por las mismas clases sociales.
 
 
Juan Carlos I

El relato histórico sobre aquella farsa,  a la que el "consenso" entre  las organizaciones de la izquierda y derecha convino en llamar "transición democrática", ha acumulado en el curso de los últimos años una importante  bibliografía. Entre estas valiosas aportaciones se encuentran los libros de Joan Garcés, "Soberanos e intervenidos", y Alfredo Grimaldos, "Claves de la Transición 1973-1986).   En  ambos casos, las obras son el resultado de rigurosas investigaciones, que sin duda son hoy referencias obligadas a la hora de entender la naturaleza de aquel proceso político que tuvo lugar en la segunda mitad de la década de los sesenta. Tanto  Garcés como Grimaldos, atendiendo a los datos recogidos en el curso de su trabajo, formularon la interpretación política e histórica que correspondía a aquellos acontecimientos.

BREVE BIOGRAFÍA DE UN AGENTE DEL ESPIONAJE MILITAR

Pero  hasta el momento presente no se había contado -que sepamos- con el testimonio  directo de aquellos quienes, desde un puesto en la intendencia  de aquella operación,  escribían el guión para los personajes de guiñol  que aparecían ante la luz pública como protagonistas en el escenario de aquellos  acontecimientos.


 Adolfo Suárez

Ahora, desaparecido  Adolfo Suárez y abdicado el Borbón, el enlace entre los Servicios Secretos Españoles, la CIA estadounidense y el BND alemán, un general del Ejército español, se ha decidido a hacer públicos los entresijos de la trastienda de la Transición. Se trata del general Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre, adscrito a los mandos del Servicio de Inteligencia  del  Ejército español, que en un libro de reciente edición, titulado "El sueño de la transición. Los militares y los servicios de inteligencia que la hicieron  posible", describe interesantes pormenores de aquella fraudulenta operación política.

El autor del libro, Fernández-Monzón Altolaguirre, es un jefe del Ejército cuyo perfil biográfico corresponde al arquetipo de las últimas generaciones de los militares de la dictadura, que no llegaron a participar en la Guerra Civil.

 
Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre

Proveniente de una familia de  militares que participaron en el golpe contra la República  en 1936, Fernández-Monzón Altolaguirre ingresó en la Academia General Militar en el año 1950. De acuerdo con los datos que proporciona en su libro, a partir de entonces su carrera militar estuvo estrechamente vinculada a losServicios de Inteligencia del Ejército español.

Como ocurrió con otros militares pertenecientes a esas áreas "sensibles" del Ejército de Franco, en 1962 Manuel Fernández fue enviado a los Estados Unidos,  realizando - según consta en su currículum- "un curso" que le hizo permanecer en ese país  durante un año en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.  Probablemente no por casualidad, a su vuelta a España fue destinado al Sáhara, y a partir  de entonces a la Tercera Sección de Inteligencia del Alto Estado Mayor. En 1966 fue nombrado Secretario General del Servicio de Contraespionaje.


Con cometidos muy concretos, entre 1969-1970, el hoy general Fernández formó parte de un Servicio Internacional de Inteligencia con el que "operó"en la antigua Unión Soviética. Apenas un año después, bajo las órdenes del almirante Carrero Blanco,  Fernández- Altolaguirre ingresó en el ServicioCentral de Documentación de la Presidencia de Gobierno, conservando su destino en el Alto Estado Mayor. Después de pasar por otros cargos, en el año 1980 ascendió a teniente coronel y fue nombrado director del gabinete y portavoz del ministro de Defensa de la UCD, Agustín Rodríguez Sahagún.

 Agustín Rodríguez Sahagún

A partir de 1988  fue nombrado Gobernador militar de Murcia y Cartagena,  subdirector de la Escuela Superior del Ejército, jefe de laEscuela de Mandos Superiores, inspector jefe de la policía municipal de Madrid, con el Partido Popular.  Finalmente, en el año 2001, bajo el gobierno de Aznar, realizó misiones de Inteligencia de la OTAN nada menos que enPakistán y Afganistán.

Como podrá constatar el lector por estos datos biográficos, no se trata de un personaje de segunda fila en los Servicios de la Inteligencia militar española. Por el contrario, los puestos que ocupó en la jerarquía militar y el Espionaje le permitieron jugar un papel de primer orden durante los convulsos años que siguieron a la muerte de Franco.


Sin entrar en otras consideraciones, que posiblemente harían excesivamente extenso este artículo, nos hemos limitado a reproducir aquí unos pocos, pero significativos párrafos de la obra de Fernández-Monzón Altolaguirre,  que permitirán a aquellos que sientan curiosidad por este período histórico interpretar algunas de las claves que facilitaron a las clases sociales hegemónicas hurtar a los españoles la posibilidad de decidir su  futuro. 

EL REY Y ADOLFO SUÁREZ  FUERON MERAS COMPARSAS DE UN GUIÓN  ELABORADO POR LA CIA

El Rey y Adolfo Suárez

"Para entender la realidad de Suárez y de la Transición - escribe el general en su libro - hay que entender primero la preTransición. Y la película de la Transición, el rey y su presidente gobierno Adolfo Suárez, fueron los magníficos actores protagonistas, pero no fueron en absoluto ni autores del guión, ni los productores, ni los directores…". 

"El guión se produjo, se diseñó, se elaboró y se concretó hasta el más mínimo detalle a partir del 27 de febrero de 1971, cuando visitó España el general Vernon Walters como embajador volante del presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon.

 Richard Nixon

"Walters fue a ver a Franco y en esa entrevista, según él mismo relataría,  le dijo que Nixon tenía mucho interés en saber qué opinaba Franco sobre el Mediterráneo. Franco se sonrió y le contestó: "Su presidente lo que quiere saber es qué va a pasar aquí después de que yo me muera".
 
Francisco Franco

El general Vernon Walters le contestó:

- Sí, todo está atado y bien atado,  según usted, pero nosotros no queremos que eso sea así porque el rey no podría reinar en un país con el régimen actual sin reformar".


 Vernon Walters

"A partir de ese momento, Franco encargó al general Walters para que estableciera contacto, primero, con el general Díez Alegría,jefe del alto Estado Mayor, y a continuación con el almirante Carrero Blanco...".

"Y fue un grupo de militares, encuadrados en el Servicio Central de la Presidencia del Gobierno (SECED, el servicio secreto, para entendernos),  los que diseñaron, elaboraron y concretaron, con la ayuda de la Secretaría de Estado norteamericana, de la CIA y del BND alemán, las siete operaciones en que consistió la pretransición, y que fueron el guión que luego se seguiría".


"El Ejército y  el núcleo del régimen franquista, no sólo no constituyó un muro, sino que fue el origen de ese impulso al que llamamos pre-transición". 

"Cuando se habla de que Adolfo Suárez resistió el chantaje de la dictadura y el cerco de los generales, tal expresión puede ser válida si se refiere a los tenientes generales, que eran los oficiales que hicieron la guerra con Franco, pero esos no tenían nada que ver con nosotros".
Carrero Blanco

CARRERO BLANCO HIZO POSIBLE QUE FELIPE GONZÁLEZ ENCABEZARA LA "OPOSICIÓN" 

Según el general  Monzón AltolaguirreFelipe González era muy consciente de que Carrero Blanco había jugado un papel decisivo para que Willy Brandt aceptara al PSOE del interior como partido oficial en laInternacional Socialista,  y no al PSOE histórico que encabezaba Llopis en el exterior.

 Willy Brandt

"Esto es tan cierto - describe  en el libro el general Monzón Altolaguirre - que  cuando yo se lo recordé a Felipe González el primer día que hablé con él, en un restaurante de la calle Santa Engracia, me dijo: "No se preocupen ustedes, que no olvidaremos nunca a Carrero Blanco. Soy perfectamente consciente de ello, de nuestra boca no saldrá jamás una crítica contra el almirante Carrero Blanco".

 Felipe González

Y continúa diciendo el general:

"Y lo ha cumplido, curiosamente, entre tanta barbarie de "memoria histórica". Ha sido como si se respetara esa consigna. El contacto de Carrero con Gustav Heinemann, [ministro alemán], se debía a que ambos habían sido ministros de la presidencial al mismo tiempo, y como los alemanes son todos nacionalistas - dígase lo que se quiera, los democristianos, y los socialdemócratas son alemanes por encima de todo - cuando Carrero le insinuó que había que favorecer a los de dentro, los del sector renovado en el caso del PSOE, Heinemann se lo comento a Willy Brandt. A mí esto me lo dijo el propio Carrero. Y Felipe González estaba al cabo de la calle, no sé si porque a él se lo diría Willy Brandt...".

Gustav Heinemann

El general Monzón Altolaguirre agrega cómo a la vuelta del Congreso de Suresnes, a Felipe González lo detienen en Sevilla, pero:

"... el jefe superior de policía recibió la orden tajante de la presidencia del Gobierno de ponerlo en libertad inmediatamente. El jefe de policía sevillano, que estaba encantado de haber detenido al secretario general del PSOE clandestino, asombrado, lo tuvo que poner en libertad sin entender bien lo que estaba pasando. Aunque ya hacía un año que Carrero había muerto, González pudo viajar a Suresnes porque, a la ida, nadie le pidió al pasaporte, que tenía requisado, y a la vuelta sólo fue retenido unas horas".


FUENTE: Insurgente.org
Canarias-semanal (Manuel Medina) 
Menea y vencerás...




¡Qué tremenda tomadura de pelo!

Fueron capaces hasta de apoyar al PSOE, para evitar que el PC rascara bola.

7/6/14

¿HABRÁ UN FELIPE VI?

A dos semanas escasas del intento de coronación de otro rey, y sin contar con la opinión del pueblo soberano, PP y PSOE a toda pastilla y con el culo a dos manos (porque ya le ven las orejas al lobo del 50% del electorado) se afanan desesperadamente en el asunto.

Les faltó tiempo, tras la abdicación del viejo borbón, para ponerse de acuerdo siguiendo las directrices de la oligarquía postfranquista y acometer la segunda parte de este remedo de democracia.

 

 

Yo me bajo en la próxima... 

¿Y usted...?





Pero antes de irme, quiero dejarles un artículo (14-04-2013) con estrambote (02-06-2014), una brillante exposición, plagada de acertados razonamientos del profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Carlos Monedero, del que no deberían perderse ni una línea:


No serás rey, Felipe


El loco, decía Lacán, no es el desequilibrado mental que se cree rey, sino el rey que se cree rey. Ser rey en 2013 es como usar un calcetín para no preñar, creer que la luz eléctrica la enciende el diablo o darse con un látigo de cinco puntas en la espalda para que los pecados se blanqueen. Por eso las coronaciones o los matrimonios reales necesitan ser tan efectistas: tienen que compensar con oropel y maneras antiguas lo increíble del asunto. ¿Te acuerdas, Felipe, de tu boda y todo aquel gasto descomunal? Los reyes, además, tienen que llenar de brumas su pasado, para que no aparezca un puñal, un veneno, una traición, un matrimonio de conveniencia, un soborno, una matazón de campesinos. ¿Quién fue el primero de la saga? Reyes, dinastías, príncipes herederos, argumentos legitimistas... Pudo ser o no. Los borbones son un accidente. Viendo la historia, un desafortunado accidente. No es que los Habsburgo, vulgo Austrias, fueran mejores. Ni mucho menos. Pero los de la flor de lis, quizá por la cercanía, vienen frenando lo inteligente en la historia reciente desde, cuando menos, la Revolución Francesa. De Fernando VII, ni hablamos.


No queremos que seas rey, Felipe. Ya no son tiempos. Tu bisabuelo entendió que este pueblo ya no lo quería. Se marchó. Si se hubiera quedado, lo hubieran encarcelado. Pese a los intentos de la derecha de exonerarle de toda culpa. Tu padre, tú mismo, sois millonarios gracias al dinero heredado. (Lo de tu hermana se está discutiendo en sede judicial). Por decirlo de forma amable. No heredáis solamente el derecho de convertirnos en súbditos. Siempre heredáis mucho dinero. Y luego lo sabéis mover muy bien. Por decirlo también de forma amable. Los republicanos somos amables. Sabemos que el futuro, de no mediar un apocalipsis nuclear, será republicano. Si hay catástrofe, habrá reyes. Otra razón para no quereros reinando. Nos da mal fario. 


A tu padre lo nombró un dictador. Franco. A ti te nombró tu padre. Juan Carlos de Borbón. Siguiendo vuestras normas, le correspondía, por edad, a tu hermana Elena. No la dejasteis. Luego os molesta que el pueblo haga diferencias entre las personas listas y las personas tontas. Aunque viendo el comportamiento de la lista, más nos valdría que no lo fuera tanto. No hay momento en el que hayáis reinado en el que la inteligencia no os haya repudiado. Tantos siglos y no habéis dejado ni siquiera un buen libro escrito por alguno de vosotros, una sinfonía, un cuadro, una patente. A ti te pusieron en una ocasión a presentar una serie sobre la naturaleza. Tu padre ya se había bajado a unos cuantos elefantes, osos y demás animales con ojos lo suficientemente grandes como para estremecerte cuando les disparas. Bien lo sabías, pero te pusiste a darnos lecciones de respeto a la naturaleza. Siempre nos dais lecciones de lo que no hacéis. Como cuando tu padre nos habla el 24 de diciembre de la familia cristiana. De Corina, ni hablamos. 


Como la iglesia, decís una cosa y hacéis otra. Hasta ecologista te han presentado. ¿Cuánta gente de la familia real está vinculada a consejos de administración de empresas altamente contaminantes? No podemos quereros. Es la voluntad de un pueblo. Necesitamos la República. La República en España es algo más que una forma de gobierno. Siempre lo hemos vinculado a un cambio de régimen lleno de simbolismo emancipador. En la historia de nuestro país, en ese mito de las dos Españas, invariablemente habéis estado en la misma. Una pequeñita donde siempre estaban también el grueso de los militares y los sacerdotes gruesos (es decir, todos), financiados por banqueros y por Santas Alianzas internacionales. También, claro, por ese pueblo abducido para vuestra causa por tener el verdugo en sus cabezas. Claro que al final hay gente de vuestro lado. Nos habéis llevado a misa a ostias y a hostias. También haciéndonos creer que los ricos también lloran o que podemos vivir vicariamente a través de vuestros palacios y vuestras fiestas. Hace más daño Salsa Rosa, el Hola y el confesionario que el Mein Kampf.


No serás rey, Felipe. Cuando estudiaste en Canadá, te dieron el premio al mejor compañero. Podrían haberte dado el de física, el de matemáticas, el de historia o el de redacción. Pero tuviste que venirte con el de mejor compañero. No haberlo recibido. Nos gustaría que fuera os celebraran por inteligentes o por solidarios, no por vuestro glamour aristocrático. Sabemos que después de los asesinatos de Al Qaeda en Atocha -qué lástima, tu padre podía haber salido a decir que no había sido ETA, pero se quedó callado, dando por buena la mentira del gobierno de Aznar y del candidato, entonces, Rajoy-, digo, después de aquella barbarie, anulaste tu luna de miel. Pero no fue verdad. Nos enteramos después de que te habías ido, en secreto, de viaje. En un avión sólo para vosotros, tus amigos -donde no hay noticia de que haya ningún trabajador-, al Caribe. Nos enteramos porque hubo un incidente en un aeropuerto en Estados Unidos. Dijiste que anulabas el viaje en solidaridad con el dolor que teníamos por los casi 200 muertos. Pero no te dolía, porque te fuiste a la playa a celebrar. Como Ana Botella con las muchachas muertas en el Madrid Arena, de las que informaba entre viaje y viaje a un balneario en Portugal. Sois la misma España. Una que no queremos. Una que necesitamos superar.


Fuiste hace poco a Caracas, a las exequias de Chávez. Escuché que te abucheaban. Te fuiste pronto. Ni siquiera te quedaste a la toma de posesión del Presidente electo, Nicolás Maduro. No tenías tampoco nada que charlar con Evo Morales, con Rafael Correa, con Cristina Fernández, con Mel Zelaya o Fernando Lugo. Esa gente ya no está en esa lógica de las Cumbres que se inventó Felipe González para hacer negocios con sus amigos. Vaya vaya con la "madre patria". 


Es cierto que nunca pedisteis disculpas por el "por qué no te callas", ese tuteo autoritario de tu padre contra un Presidente electo. Nunca se contó bien esa historia. En aquella Cumbre, Aznar, nada más bajarse del avión, insultó, al pie de la escalera, a Chávez -qué gran Presidente fue Aznar, el corresponsable de la masacre de Irak-. Después de escuchar las declaraciones de Aznar, Chávez, enfadado, recordó la participación de nuestro gobierno en el golpe de Estado en Venezuela en abril de 2002. En el cierre, Zapatero, sin corresponderle la palabra, intervino, de nuevo para defender a Aznar y reprender al Presidente venezolano. Ahí es donde Chávez protestó. Y ahí es donde tu padre, quizá con una digestión pesada, saltó con esas maneras tan borbónicas. Ya ni siquiera ayudáis a una buena relación con América Latina. Por esto, tampoco puedes ser rey, Felipe.No serás rey, Felipe.


Tenemos que crecer como ciudadanos. Asumir las consecuencias de nuestros propios actos.  Necesitamos solventar nuestra relación entre los diferentes pueblos de España. Con un rey es imposible ese diálogo. Tenemos que sentarnos en igualdad de condiciones.Y necesitamos discutir también nuestra relación con esa iglesia que se mete en nuestras escuelas, en nuestras camas, en nuestras universidades y en nuestros laboratorios. Con un rey católico, apostólico y romano no es posible. Necesitamos frenar el papel de los lobbies, las intermediaciones empresariales, los patrocinios interesados que invitan a tantas oscuridades. Con reyes ricos y lobistas eso no es posible.. Sois un mal ejemplo para otro tipo de emprendedores. ¿Cuantos yates y vacaciones os han financiado empresarios con intereses confesados e inconfesables?


Tenemos que tomar las riendas de nuestro futuro en nuestras manos. En la crisis actual del modelo, una crisis que es integral, ninguna solución pasa por tutela alguna. Para eso necesitamos ser ciudadanos plenos. Con un rey, no es posible. El pueblo necesita decidir quién tiene que representar nuestra aventura común como sociedad y cómo articulamos nuestras relaciones. Asumir esa responsabilidad. Crecer. Seguramente tú, Felipe, vas a priorizar el mantenimiento de tu puesto de trabajo. Es tu principal interés. Te educaron para eso. Tu interés por un lado, el nuestro por otro. A ti te hacemos siempre falta nosotros. A nosotros no nos haces falta tú. Y porque nosotros somos el pueblo, no vas a ser rey, Felipe. Pero tranquilo: no depende de ti. Sabemos que esa tarea es exclusivamente nuestra. Estamos en ello.

FUENTE: Público.es
Opinión - Juan Carlos Monedero
14/04/2013

No serás rey, Felipe

El Rey abdica. Otro de los efectos del 25M. Todos los consensos del régimen del '78 se han quebrado: el de la Iglesia (que el Papa ha salido rojo), el de la judicatura (que va en moto, ebria y saltándose semáforos constitucionales), el del diario El País (que ya es una suerte de amarillismo y conservadurismo interesado), el del bipartidismo (que ya no llegan al 50%); el de la patronal (con su jefe más emblemático en la cárcel por chorizo). Faltaba la monarquía. Y ya ha saltado. 

¿Será Rey Felipe? Lo escribimos en su día. Y sigo pensando lo mismo: no vas a ser rey Felipe. Nos va la democracia en ello. 

FUENTE: Público.es
Opinión










Juan Carlos Monedero
02/06/2014