6/3/18

ADMIRABLE


Bofetada verbal vía redes sociales (que es lo que al final viene a ser un zasca) triunfa en Twitter con más de 5.000 retuits y más de 7,7K me gusta.


"Es admirable la defensa de su Fé que hacen esos abogados cristianos que han denunciado a Willy Toledo por cagarse en dios. Supongo que lo siguiente será denunciar a curas pedófilos, monjas roba bebés, obispos homófobos y otros enemigos de Cristo".

 
 Carlos Bardem Oficial




 "A dios, aunque existiera, seguro que no le iban a molestar esas mariconadas. A quienes en verdad molestan es a los que manipulan conciencias en su nombre".

Citizen Plof




Si Willy Toledo llega a cagarse en Dios rapeando mientras hace una obra con títeres, le cae la prisión permanente revisable.


Citizen Plof

5/3/18

EL PENSIONISTA-BOMBA (BIS)

Hoy  quiero acuñar un término que defina un nuevo elemento social:

EL PENSIONISTA-BOMBA

Que conste que no se trata de terrorismo ciudadano, sino gubernativo. No hace falta que los pensionistas nos llenemos los bolsillos con cartuchos de dinamita y nos autoinmolemos en la vía pública o en el balcón de nuestra ¿propia? casa. Ya se ha encargado este gobierno de cabuqueros encorbatados de taladrarnos a base, minándonos convenientemente con sus explosivas medidas; y cada día que pasa, es más corta la mecha, hasta que al final acabe por consumirse y entonces...

¡¡¡CATAPÚM!!!

Una explosión social que mandará a tomar por culo el jodido sistema.

No sé si aún estaré aquí para verlo, pero tengo claro que cuando pete y la explosión sacuda los cimientos de la sociedad, si no tienen a mano terroristas islámicos, la culpa se la van a echar a los anarquistas ("el coco de los tiranos"), como siempre. Y es que les tienen un miedo del carajo por si logran demostrar, más allá de la utopía, que su concepción social libertaria, igualitaria, solidaria y sin ningún tipo de autoriad impuesta, resulta viable, cosa que no pueden permitir que ocurra. Es por eso, y no por otra cosa, por lo que continuamente los machacan. Intentan que sus ideas no prosperen entre la población.


NOTA: Lo de (Bis) viene a cuento de que esta entrada ya fue publicada en enero del 2017, pero tal cual están las cosas creí necesario refrescarla.

Citizen Plof

2/3/18

ESTE PUTO "PÍS"


Cuando de pequeño escuchaba que “España era una unidad de destino en lo universal”, me preguntaba si se referían al éxito de Massiel en Eurovisión, cantando el “La, la, la”, pero después del triunfo de la Roja en la Eurocopa 2012 he comprendido que España aún sueña con fundar un Imperio Galáctico liderado por un risueño Darth Vader ataviado con una montera y un capote carmesí. No es una broma. Los que siguieron la batalla librada contra una Italia debilitada por el “bunga-bunga” del Lord Sith Berlusconi, pudieron comprobar que un torero animaba a la selección, recordando al mundo que España siempre será la patria del botijo, las tonadilleras, el tricornio y el garrote vil.

Odio a este puto país porque al cruzar los Pirineos la caspa deja de ser un problema de higiene y se convierte en un signo de identidad nacional.

Odio a este puto país porque sus pueblos aún martirizan a los animales, alegando que taladrar la piel de un toro con un estoque o lanzar a una cabra desde un campanario es arte y no tortura.


Odio a este puto país porque presume de unos huevos de oro, pese a su cobardía con las incontables víctimas de la rebelión de los generales en 1936. 

España es un gran cementerio bajo la luna, una gigantesca fosa clandestina donde aún se amontonan los restos de maestros, poetas, obreros, campesinos, socialistas, anarquistas y comunistas, asesinados por luchar contra terratenientes, señoritos, banqueros, curas y militares. Nada augura que esos restos hallarán una digna sepultura o que el espeluznante mausoleo de Cuelgamuros será dinamitado, corriendo la misma suerte que los edificios y monumentos de la Alemania nazi y la Italia fascista.

Odio a este puto país porque es un Reino y no una República, con un idiota coronado que extermina elefantes, confraterniza con dictadores, colecciona Ferraris en mitad de una pavorosa crisis económica y rivaliza con su tatarabuela Isabel II en promiscuidad, molicie, avaricia, oportunismo, populismo, estulticia y arribismo.

Juan Carlos I de Borbón de cacería

Odio a este puto país porque ha convertido el traje de gitana en símbolo nacional, sin avergonzarse de haber maltratado y hostigado durante siglos al pueblo romaní, confinándole en lejanos basurales. 

Odio a este puto país porque su unidad se ha construido sobre invasiones, matanzas y expolios.

Odio a este puto país porque se identifica con la bandera de los Borbones y no con la enseña tricolor de la Segunda República. El rojo y gualda es una herencia (otra más) del franquismo, una dictadura tan sangrienta como ridícula, donde un militar bajito y con voz de espantapájaros se hizo llamar Caudillo y Generalísimo, escribiendo algunas de las páginas más negras de la historia universal de la infamia.


He nacido en este puto país, pero preferiría ser un piel roja o un extraterrestre perdido en el espacio. 

He nacido en este puto país, pero preferiría que la selección española no hubiera ganado la Eurocopa, particularmente después de saber que sus jugadores tributan sus bonificaciones en el extranjero para eludir la presión fiscal.

He nacido en este puto país, pero no me emocionan las victorias de Fernando Alonso o Rafa Nadal, dos millonarios sin complejos que juegan con Hacienda al escondite inglés.

Fernando Alonso

Odio a este puto país porque ha permitido que sus grandes cómicos murieran en un inmerecido olvido. Gracita Morales pasó los últimos años de su vida sin recibir ofertas de trabajo a la altura de su genio irrepetible. Condenada a interpretar papeles secundarios en las series televisivas, se hundió poco a poco en la depresión.

Odio a este puto país porque algunos de sus grandes escritores han muerto en el exilio, la cárcel o asesinados por españolistas furibundos. Las imágenes de un Antonio Machado enfermo y prematuramente envejecido agonizando en una modesta pensión de Colliure o de Miguel Hernández entregado a la Guardia Civil por la policía del infame Salazar siempre nos recordarán la esencia de un país que ha maltratado a sus poetas y nunca ha tolerado a sus disidentes.

Ser heterodoxo en España significa vivir con un pie en la horca. El asesinato de García Lorca refleja ese odio atávico que siempre ha caracterizado a un país áspero y huraño.

Federico García Lorca

La brutal paliza que tres falangistas le propinaron al cantante de copla Miguel de Molina por ser homosexual y republicano aún inspira a los matones que apalean a inmigrantes, “rojos y maricones”, abusando de sus músculos de gimnasio y del calor de la manada, que les garantiza un victoria fácil sobre un rival indefenso y con miedo a recurrir a una policía aficionada a los mamporros y a la presunción de veracidad, una pirueta jurídica que atribuye a los agentes una infalibilidad sobrenatural.

Odio a este puto país porque se emociona con sus éxitos en el pueril entretenimiento del balompié, sin reparar que los verdaderos héroes no son unos jugadores adictos a los paraísos fiscales, sino los bomberos que extinguen incendios o los mineros que se enfrentan con tirachinas a las bocachas de la Benemérita, permitiéndonos soñar con una marea roja que ahogue a los adoradores del Becerro de Oro.

Odio a este puto país porque todos los años mueren decenas de mujeres, asesinadas por un machismo profundamente enraizado en una sociedad que presume de sus cojones, convirtiendo los genitales masculinos en la metáfora de su chulería colectiva.

Violencia de género

Odio a este puto país porque se ha resignado a que el 20% de los niños viva en la pobreza y a que las oligarquías financieras sigan acumulando privilegios.

Odio a este puto país porque ha asimilado el dogma de la no violencia, olvidando que las grandes transformaciones sociales siempre se han producido con estallidos revolucionarios. Conviene recordar que la heroica defensa de Madrid durante 1936, la revolución de Asturias en 1934 o la Semana Trágica de Barcelona en 1909 no se hicieron con manifestaciones pacíficas, sino con dinamita, fusiles y cócteles Molotov.

Odio a este puto país porque sigue maldiciendo a los autores de los atentados contra Melitón Manzanas y Carrero Blanco. Melitón Manzanas era un cruel y brutal torturador que había perfeccionado sus técnicas de interrogatorio con la Gestapo durante la ocupación de Francia. Carrero Blanco era el gorila del régimen franquista, la quintaesencia de una dictadura responsable de un genocidio. Sólo en la postguerra se fusiló a 192.000 personas en los diferentes campos de concentración levantados para descabezar cualquier forma de resistencia u oposición al régimen.

Carrero Blanco, el frustrado sucesor de Franco

Odio a este puto país porque ya no lee a sus clásicos. Luis Cernuda describió el alma española como “una meseta ardiente y andrajosa” que adquirió “una gloria monstruosa” sometiendo a otros pueblos con su “sinrazón congénita”. Valle-Inclán escribió que “en España el trabajo y la inteligencia siempre han sido menospreciados.

"Aquí todo lo manda el dinero”. Por eso, hay que eviscerar a los patronos y exhibir sus entrañas negras. “Todos los días una patrono muerto, a veces dos… –apunta Max Estrella en Luces de bohemia (1924)-. Eso consuela”. Y añade algo más adelante, comentando la infame ley de fugas aplicada a los anarquistas: “La Leyenda Negra, en estos días menguados, es la Historia de España. Nuestra vida es un círculo dantesco. Rabia y vergüenza”. 

Yo sólo admiro a una Roja: Dolores Ibarruri, Pasionaria. Odiada por la derecha más intolerante, encarna el espíritu de resistencia de la clase trabajadora, que se arrojó a la calle para defender Madrid contra los militares golpistas. Pasionaria es la madre de todos los rebeldes, de todos los que no se rinden, de los que han perdido el miedo a las represalias y prefieren la muerte a las humillaciones. Pasionaria es la España antifascista, roja, libertaria, socialista, solidaria e igualitaria. 


Dolores Ibarruri "La Pasionaria"

Mi madre escuchó a la Pasionaria despidiendo a las Brigadas Internacionales y aún recuerda su voz, llena de emoción y dignidad. Los 9.000 voluntarios extranjeros que murieron en España combatiendo al fascismo son los verdaderos héroes y no los deportistas que sólo se preocupan de su peculio. Las protestas de los mineros podrían ser la primera piedra de un futuro diferente, sin Borbones, Guardia Civil, políticos venales, obispos homófobos, toreros sanguinarios, empresarios sin conciencia y banqueros corruptos.

Valle-Inclán soñó con una guillotina eléctrica en la Puerta del Sol. Su afilado cartabón sería la espada de Teseo decapitando a explotadores, represores, escritorzuelos y usureros. No puede existir misericordia para los que conspiran contra la sanidad, la escuela y el pan de las familias.

Si ese sueño se realiza, si las calles se llenan de banderas rojas y tricolores y se hace justicia con los verdugos de la clase trabajadora, ser español ya no estará asociado a las procesiones de Semana Santa y a la cabra de la Legión, sino a una insurrección que hizo rodar cabezas, sin avergonzarse de imitar el color de la aurora, convirtiendo las calles en ríos de sangre y el hotel Ritz en el cuartel general de las milicias revolucionarias.

Ramón María del Valle-Inclán

FUENTE:  http://pasaloferblog.blogspot.com.
Pásalo - Rafael Narbona
28/06/2018

PROGRESO Y TONTOCRACIA


 El verdadero progreso de la humanidad 
sería resolver los graves problemas que acucian al mundo, 
no crear nuevas necesidades de mierda.


Si a la democracia se le socava su base, que es la educación
queda reducida al más deficiente de los sistemas. Y entonces, 
votes a quien votes, siempre estarás jodido.

Citizen Plof 

UNA LLAMADA DE ATENCIÓN

¡Jóvenes!, aunque ustedes no me vean, imagínenme puesto en pie y levantando el dedo índice (el corazón no, el índice, y de la mano izquierda) para decirles esto:


Dejo aquí una frase que le enseñé a Laura, mi hija, y que nunca supe si se atrevió a decírsela a un impresentable explotador, presidente de una federación del metal de "aquestas ínsulas"... para la que, años ha, trabajó gratis durante tres meses (esas putas prácticas laborales) y que, cuando acabaron, le propuso seguir durante tres meses más pero en las mismas condiciones, es decir, SIN COBRAR NI UN EURO; todo porque los mamonazos de gobierno y sindicatos, cierran los ojos y lo permiten:

"De parte de mi padre, que si quiere esclavos, que los vaya a buscar a la Guinea,
porque en Canarias, 'pollabobas y coñobobos' ya son especies en peligro de extinción"

Las Islas Canarias bajo el signo de Cáncer
(Leonardo Torriani - 1592)

No consientan estos atropellos, peleen por derogar esa esclavitud solapada que son los contratos en práctica (una auténtica vergüenza para los sindicatos que firmaron tal acuerdo) porque, aunque sea cierto que están aprendiendo, al mismo tiempo están realizando una labor generadora de unos beneficios que los empresarios se embolsan por la cara.

Recuerden está máxima:

"TRABAJO REALIZADO, TRABAJO PAGADO"


Así que: ¡Jóvenes!...¡no permitan que los exploten!... ¡no retrocedan!... ¡defiendan sus derechos!... Nadie se los ha regalado, han sido ganados a pulso por las generaciones anteriores, han costado "sangre, sudor y lágrimas". Muchas vidas han quedado en el camino, para que ahora "ellos", los de siempre, vengan a rapiñarles lo que en buena lid les pertenece.

!No acepten limosnas!...¡luchen!... ¡y no se rindan! porque si lo hacen el Sistema los absorberá y todo estará perdido; pasarán a formar parte de "la máquina", de ese monstruo consumista, devorador de sueños e ilusiones que los convertirá en una pieza más de su engranaje.


Si quieren un futuro mejor para ustedes y para los hijos que vendrán, ¡avancen!... ¡no renuncien!... ¡pueden cambiar radicalmente el mundo!; les sobra energía y voluntad para ello. Es un deber y una obligación, porque el actual Sistema está podrido hasta el tuétano y no admite más parches.

Sé que habrá quienes no puedan negarse a la ignominia, porque no les quedará otro remedio que mendigar un salario de mierda para poder vivir, pero habrá otros que lucharán por ellos. Sean combativos, pero también generosos, solidarios, y sobre todo humildes; no desprecien a nadie, ni por su cultura, color, religión u otras sarandajas que les hayan metido en la cabeza.

 Placa llevada a bordo de las sondas espaciales Pioneer 11 y Voyager I y II,
identificativa de nuestro planeta y de la raza que lo habita.

Tengan en cuenta que en este planeta solo existe una raza:
la humana.

Homo sapiens (del latín, homo ‘hombre’ y sapiens ‘sabio’) es una especie del orden de los primates perteneciente a la familia de los homínidos. También conocidos como "humanos", "hombres" o "terrícolas", actuales habitantes del planeta Tierra, presentan distintas características tales como rasgos, cabello, estatura, color de la piel, etc. dependiendo de la parte del planeta a la que pertenezcan, pero los grupos sanguíneos son los mismos para todos.

Citizen Plof

1/3/18

LOS "JEVIS" DE LA GRAN VÍA

Los gemelos José y Emilio Alcázar:

"Debemos organizar una revolución
para que el pueblo mande"


Eso ya lo intentamos con el 15-M, conocido en el resto del mundo como la revolución española de los indignados, pero llegaron los listos de turno, se hicieron con las riendas del movimiento, montaron otro partido político al uso... y lo abortaron.

"Pís"


¡ATENCIÓN!: ¡¡¡NOTICIA BOMBA!!!


¡La twitera Cassandra ha sido absuelta!


El Tribunal Supremo absuelve por unanimidad a Cassandra
por los chistes de Carrero Blanco

Sin Mordazas


 
Carrero Blanco debe estar que se sube por las paredes
con la absolución de Cassandra.

Javier Gallego Crudo
 


La Audiencia Nacional ya está pensando en demandar al Supremo.

Armando el pollo



¡Mirad! Carrero Blanco contemplando la absolución de Cassandra.

Sheila Ljungberg
Citizen Plof


NOS ROBAN LO BÁSICO


Citizen Plof

DOCE TRABAJADORES MUERTOS A LA SEMANA

El número de ciudadanos fallecidos en España mientras trabajaban ha ascendido en 2017. También el número de accidentes laborales. La precariedad influye decisivamente en el aumento de la siniestralidad laboral.

Una persona cubre con un plástico el cadáver de un trabajador fallecido (Imagen de archivo). EFE

618 trabajadores muertos. Ni uno más ni uno menos. 618 ciudadanos fallecieron en 2017 en España mientras trabajaban o acudían o regresaban de su centro de trabajo. Es decir, doce personas fallecieron trabajando en cada una de las 52 semanas del año. Una media de 1,7 muertos al día. En total, lo escribo otra vez, 618 trabajadores muertos. Once más que en 2016 y 54 más que en 2012. Todas las veces que se repitan son pocas. 618 trabajadores muertos.

La cifra ha sido aportada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social y supone un aumento 1,8% respecto al año anterior. Y no. El aumento de la mortalidad no está relacionada con el mayor número de personas trabajando. No. Si se tienen en cuenta estos datos, el índice de muertos ha crecido en un 1% hasta alcanzar la cifra. Lo escribo otra vez, 618 trabajadores muertos..

Muertos como Juan (nombre ficticio), de 59 años, que murió congelado en la cámara frigorífica donde quedó atrapado tras caerle encima unos palés. O como Roberto, de 35 años, que falleció asfixiado en una cámara de almacén de frutas y nadie se dio cuenta hasta que su familia dio la voz de alarma al ver que no regresaba a comer. O como María (nombre fícticio), de 46 años, que murió tras quedar atrapada bajo una máquina de recogida de patatas mientras trabajaba en el campo sevillano. Y así sucesivamente. Hasta a llegar 618 trabajadores muertos en 2017.


Prácticamente un tercio de estas muertes fueron causadas por un "infarto o un derrame cerebral". Se trata, de hecho, de la principal causa de muerte en el trabajo. 208 trabajadores fallecieron de esta manera. Los sindicatos alertan de que el estrés y la presión laboral influyen, y mucho este tipo de muerte. Y, sin embargo, la prevención ante este tipo de muertes sigue siendo la gran olvidada de los planes de prevención. Las patologías provocadas por el estrés o por el acoso laboral ni tan siquiera están reconocidas como una enfermedad profesional por el Estado y en los medios de comunicación es posible leer titulares como el siguiente: Necesitas estrés para rendir mejor. Mientras tanto, 208 trabajadores fallecieron por un infarto o un derrame cerebral.

La segunda causa de muerte es el accidente de tráfico en horario laboral (80 muertes) y la tercera es que el trabajador quede atrapado o aplastado (79 muertes). Como Juan en la cámara frigorífica o como Roberto en la cámara de almacén de frutas. La cuarta causa, con 61 muertes, es como resultado de una caída. Como la que sufrió Soraya Rodríguez, de 36 años, que se cayó del camión de limpieza de la empresa municipal de Getafe y se golpeó la cabeza con el bordillo de una rotonda.

Suben los accidentes
Protesta que tuvo lugar el pasado sábado en Madrid, convocada por CGT, 
por el aumento del número de trabajadores fallecidos realizando su trabajo.- A.T.

Pero no sólo suben las muertes en el trabajo. También lo hacen los accidentes. Los leves y los graves. En 2017 hubo 583.425 trabajadores que sufrieron un accidente por el que tuvieron que coger una baja laboral. Un 5% más que en 2016. 27.703 accidentes más.

En términos relativos, teniendo en cuenta el aumento del número de trabajadores, un 1% más. Accidentes como el que sufrió un vecino del municipio de San Sadurniño (A Coruña), que perdió los dos brazos manipulando una máquina en la explotación de ganado vacuno en la que trabajaba..

"Mi empresa le dijo al inspector que todos los empleados habían hecho los cursos de riesgos. Nunca pisé esos cursos", señala un trabajador.




O como el que sufrió Diego Luque, un malagueño de 26 años que en marzo de 2017 se cayó de una altura de cuatro metros mientras colocaba un cableado en un centro comercial de Majadahonda. Tenía contrato de formación, aunque de aprendiz tenía poco. De hecho, se encontraba solo a la hora del accidente. Se fracturó ocho vértebras, la cadera y el coxis. Tendrá secuelas para toda la vida..

"Mi empresa le dijo al inspector de trabajo que todos los empleados habían hecho los cursos de riesgos laborales. Nunca pisé esos cursos", señala a Público Diego Luque, que dice que "lo peor es que todos sus compañeros trabajan en las mismas condiciones" que provocaron su caída.

La precariedad mata


Sindicatos y abogados laboralistas advierten a Público de que el número de accidentes aumenta año tras año desde las reformas laborales de PSOE y PP en 2010 y 2012. La causa: el aumento de la precariedad. "El aumento de la precarización se traduce en contratos temporales, en más horas extra, más carga de trabajo, en trabajar en dos empleos diferentes, más traslados, empleos de peor calidad y falta de formación adecuada, lo cual a su vez tiene como consecuencia más estrés y más ansiedad", explica a Público la abogada de La Red Jurídica Naomi Abad.

También Ana García de la Torre, secretaria de Salud Laboral y Medio Ambiente de UGT, destaca que la precariedad laboral no consiste sólo en el descenso de los salarios sino, también, en el deterioro de las condiciones laborales. Y eso se paga con la salud de los trabajadores. "A partir de 2012 hay un repunte claro en el número de accidentes. No tengo dudas de que va a haber más accidentes en los años sucesivos si no cambia el modelo de contratación. ¿Cómo vas a recibir formación en riesgos laborales con un trabajo por días?", se pregunta García de la Torre.

La principal causa de los accidentes es el "sobreesfuerzo físico sobre el sistema musculoesquelético". Solo en 2017 este factor ha provocado 187.788 bajas laborales, un 31,2% del total. 1.805 casos más que el año pasado. Pedro J. Linares, secretario de salud laboral de CCOO, advierte que pocas cosas influyen en estos sobreesfuerzos físicos que la "subcontratación o externalización de servicios a terceras empresas".


Un ejemplo humano es Raquel Samblás, de 50 años. Trabaja desde hace 21 en un céntrico hotel de Madrid limpiando las habitaciones que otros ensucian. Es decir, es una kelly. Desde que el hotel decidió contratar a otra empresa para que se hiciera cargo de la limpieza, en 2015, Raquel tiene que limpiar cuatro o cinco habitaciones más cada día de las que limpiaba anteriormente. Si no alcanzara el cupo establecido por la empresa sería penalizada con suspensiones de empleo y sueldo.

"Yo ya no tengo 30 años. Llevaba unos días con dolores de espalda y una mañana fui a mover una cama y me quedé doblada", recuerda Raquel, que había sufrido una lumbalgia por la que tuvo que estar mes y medio de baja, aunque cuando se reincorporó no estaba del todo recuperada. "Fui a trabajar medicada, tomando calmantes y, al final del día, el dolor era insoportable. Volvía a casa jorobada. Se lo decía a mis jefes, pero no me hacían caso. Sólo quieren que limpies y si te vas, mejor, porque quieren quitarse de encima a las antiguas trabajadoras del hotel", continúa.

Sanciones que no arreglan nada


Raquel Samblás y sus compañeras acudieron a Inspección de Trabajo y descubrieron que su empresa no disponía del obligatorio Informe de Prevención de Riesgos Económicos, que estipula cuánto peso y durante cuánto tiempo puede soportar el cuerpo humano en determinados trabajos. La empresa, relata la mujer, fue sancionada con su correspondiente multa, pero nada ha cambiado ya que siguen sancionando a las mujeres que no cumplan los objetivos.

Pagar la multa sale más barato que respetar los derechos de los trabajadores.

Las sanciones a posteriori a la empresa responsable tampoco cambiará nada para el trabajador de 35 años que falleció en septiembre de 2016 en la empresa Sigma Brakes tras quedar sepultado por una carretilla elevadora.


La Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Navarra reconoció que la responsabilidad era de la empresa contratante ya que "el diseño de trabajo y las instrucciones eran confusas y/o insuficientes" y el procedimiento de trabajo que seguía el accidentado "era inadecuado e inseguro".

La empresa recibió una sanción económica de 20.000 euros. Una sanción limitada que para el sindicato ELA significa "un peligroso mensaje a la clase empresarial, que puede pensar que sale más barato pagar multas que invertir en prevención y protección de la salud de los trabajadores". El caso de este hombre es uno más. Un drama personal y familiar más. En total, 618 trabajadores muertos. 

FUENTE: publico.es
Alejandro Torrús / Jairo Vargas
Madrid - 28/02/2018

Está claro que la precariedad laboral, amparada en la crisis económica, 
mata cada día a más trabajadores.

Un país en el que los accidentes laborales aumentan con el paso de los años en lugar de disminuir, es una puñetera mierda.

ORGULLO

El Roto






Citizen Plof