Mostrando entradas con la etiqueta Tortura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tortura. Mostrar todas las entradas

7/12/18

ABSURDA PENITENCIA


Estas actitudes están más cerca del masoquismo
que de cualquier otra cosa.
Citizen Plof

2/3/18

ESTE PUTO "PÍS"


Cuando de pequeño escuchaba que “España era una unidad de destino en lo universal”, me preguntaba si se referían al éxito de Massiel en Eurovisión, cantando el “La, la, la”, pero después del triunfo de la Roja en la Eurocopa 2012 he comprendido que España aún sueña con fundar un Imperio Galáctico liderado por un risueño Darth Vader ataviado con una montera y un capote carmesí. No es una broma. Los que siguieron la batalla librada contra una Italia debilitada por el “bunga-bunga” del Lord Sith Berlusconi, pudieron comprobar que un torero animaba a la selección, recordando al mundo que España siempre será la patria del botijo, las tonadilleras, el tricornio y el garrote vil.

Odio a este puto país porque al cruzar los Pirineos la caspa deja de ser un problema de higiene y se convierte en un signo de identidad nacional.

Odio a este puto país porque sus pueblos aún martirizan a los animales, alegando que taladrar la piel de un toro con un estoque o lanzar a una cabra desde un campanario es arte y no tortura.


Odio a este puto país porque presume de unos huevos de oro, pese a su cobardía con las incontables víctimas de la rebelión de los generales en 1936. 

España es un gran cementerio bajo la luna, una gigantesca fosa clandestina donde aún se amontonan los restos de maestros, poetas, obreros, campesinos, socialistas, anarquistas y comunistas, asesinados por luchar contra terratenientes, señoritos, banqueros, curas y militares. Nada augura que esos restos hallarán una digna sepultura o que el espeluznante mausoleo de Cuelgamuros será dinamitado, corriendo la misma suerte que los edificios y monumentos de la Alemania nazi y la Italia fascista.

Odio a este puto país porque es un Reino y no una República, con un idiota coronado que extermina elefantes, confraterniza con dictadores, colecciona Ferraris en mitad de una pavorosa crisis económica y rivaliza con su tatarabuela Isabel II en promiscuidad, molicie, avaricia, oportunismo, populismo, estulticia y arribismo.

Juan Carlos I de Borbón de cacería

Odio a este puto país porque ha convertido el traje de gitana en símbolo nacional, sin avergonzarse de haber maltratado y hostigado durante siglos al pueblo romaní, confinándole en lejanos basurales. 

Odio a este puto país porque su unidad se ha construido sobre invasiones, matanzas y expolios.

Odio a este puto país porque se identifica con la bandera de los Borbones y no con la enseña tricolor de la Segunda República. El rojo y gualda es una herencia (otra más) del franquismo, una dictadura tan sangrienta como ridícula, donde un militar bajito y con voz de espantapájaros se hizo llamar Caudillo y Generalísimo, escribiendo algunas de las páginas más negras de la historia universal de la infamia.


He nacido en este puto país, pero preferiría ser un piel roja o un extraterrestre perdido en el espacio. 

He nacido en este puto país, pero preferiría que la selección española no hubiera ganado la Eurocopa, particularmente después de saber que sus jugadores tributan sus bonificaciones en el extranjero para eludir la presión fiscal.

He nacido en este puto país, pero no me emocionan las victorias de Fernando Alonso o Rafa Nadal, dos millonarios sin complejos que juegan con Hacienda al escondite inglés.

Fernando Alonso

Odio a este puto país porque ha permitido que sus grandes cómicos murieran en un inmerecido olvido. Gracita Morales pasó los últimos años de su vida sin recibir ofertas de trabajo a la altura de su genio irrepetible. Condenada a interpretar papeles secundarios en las series televisivas, se hundió poco a poco en la depresión.

Odio a este puto país porque algunos de sus grandes escritores han muerto en el exilio, la cárcel o asesinados por españolistas furibundos. Las imágenes de un Antonio Machado enfermo y prematuramente envejecido agonizando en una modesta pensión de Colliure o de Miguel Hernández entregado a la Guardia Civil por la policía del infame Salazar siempre nos recordarán la esencia de un país que ha maltratado a sus poetas y nunca ha tolerado a sus disidentes.

Ser heterodoxo en España significa vivir con un pie en la horca. El asesinato de García Lorca refleja ese odio atávico que siempre ha caracterizado a un país áspero y huraño.

Federico García Lorca

La brutal paliza que tres falangistas le propinaron al cantante de copla Miguel de Molina por ser homosexual y republicano aún inspira a los matones que apalean a inmigrantes, “rojos y maricones”, abusando de sus músculos de gimnasio y del calor de la manada, que les garantiza un victoria fácil sobre un rival indefenso y con miedo a recurrir a una policía aficionada a los mamporros y a la presunción de veracidad, una pirueta jurídica que atribuye a los agentes una infalibilidad sobrenatural.

Odio a este puto país porque se emociona con sus éxitos en el pueril entretenimiento del balompié, sin reparar que los verdaderos héroes no son unos jugadores adictos a los paraísos fiscales, sino los bomberos que extinguen incendios o los mineros que se enfrentan con tirachinas a las bocachas de la Benemérita, permitiéndonos soñar con una marea roja que ahogue a los adoradores del Becerro de Oro.

Odio a este puto país porque todos los años mueren decenas de mujeres, asesinadas por un machismo profundamente enraizado en una sociedad que presume de sus cojones, convirtiendo los genitales masculinos en la metáfora de su chulería colectiva.

Violencia de género

Odio a este puto país porque se ha resignado a que el 20% de los niños viva en la pobreza y a que las oligarquías financieras sigan acumulando privilegios.

Odio a este puto país porque ha asimilado el dogma de la no violencia, olvidando que las grandes transformaciones sociales siempre se han producido con estallidos revolucionarios. Conviene recordar que la heroica defensa de Madrid durante 1936, la revolución de Asturias en 1934 o la Semana Trágica de Barcelona en 1909 no se hicieron con manifestaciones pacíficas, sino con dinamita, fusiles y cócteles Molotov.

Odio a este puto país porque sigue maldiciendo a los autores de los atentados contra Melitón Manzanas y Carrero Blanco. Melitón Manzanas era un cruel y brutal torturador que había perfeccionado sus técnicas de interrogatorio con la Gestapo durante la ocupación de Francia. Carrero Blanco era el gorila del régimen franquista, la quintaesencia de una dictadura responsable de un genocidio. Sólo en la postguerra se fusiló a 192.000 personas en los diferentes campos de concentración levantados para descabezar cualquier forma de resistencia u oposición al régimen.

Carrero Blanco, el frustrado sucesor de Franco

Odio a este puto país porque ya no lee a sus clásicos. Luis Cernuda describió el alma española como “una meseta ardiente y andrajosa” que adquirió “una gloria monstruosa” sometiendo a otros pueblos con su “sinrazón congénita”. Valle-Inclán escribió que “en España el trabajo y la inteligencia siempre han sido menospreciados.

"Aquí todo lo manda el dinero”. Por eso, hay que eviscerar a los patronos y exhibir sus entrañas negras. “Todos los días una patrono muerto, a veces dos… –apunta Max Estrella en Luces de bohemia (1924)-. Eso consuela”. Y añade algo más adelante, comentando la infame ley de fugas aplicada a los anarquistas: “La Leyenda Negra, en estos días menguados, es la Historia de España. Nuestra vida es un círculo dantesco. Rabia y vergüenza”. 

Yo sólo admiro a una Roja: Dolores Ibarruri, Pasionaria. Odiada por la derecha más intolerante, encarna el espíritu de resistencia de la clase trabajadora, que se arrojó a la calle para defender Madrid contra los militares golpistas. Pasionaria es la madre de todos los rebeldes, de todos los que no se rinden, de los que han perdido el miedo a las represalias y prefieren la muerte a las humillaciones. Pasionaria es la España antifascista, roja, libertaria, socialista, solidaria e igualitaria. 


Dolores Ibarruri "La Pasionaria"

Mi madre escuchó a la Pasionaria despidiendo a las Brigadas Internacionales y aún recuerda su voz, llena de emoción y dignidad. Los 9.000 voluntarios extranjeros que murieron en España combatiendo al fascismo son los verdaderos héroes y no los deportistas que sólo se preocupan de su peculio. Las protestas de los mineros podrían ser la primera piedra de un futuro diferente, sin Borbones, Guardia Civil, políticos venales, obispos homófobos, toreros sanguinarios, empresarios sin conciencia y banqueros corruptos.

Valle-Inclán soñó con una guillotina eléctrica en la Puerta del Sol. Su afilado cartabón sería la espada de Teseo decapitando a explotadores, represores, escritorzuelos y usureros. No puede existir misericordia para los que conspiran contra la sanidad, la escuela y el pan de las familias.

Si ese sueño se realiza, si las calles se llenan de banderas rojas y tricolores y se hace justicia con los verdugos de la clase trabajadora, ser español ya no estará asociado a las procesiones de Semana Santa y a la cabra de la Legión, sino a una insurrección que hizo rodar cabezas, sin avergonzarse de imitar el color de la aurora, convirtiendo las calles en ríos de sangre y el hotel Ritz en el cuartel general de las milicias revolucionarias.

Ramón María del Valle-Inclán

FUENTE:  http://pasaloferblog.blogspot.com.
Pásalo - Rafael Narbona
28/06/2018

30/10/16

"PÚBLICO" COMO SÍNTOMA

Mariano Rajoy

Mariano Rajoy ha vuelto a ser investido, como esperábamos, con el sí de Ciudadanos y la abstención de 68 diputados del PSOE. Lejos de poner fin aquí a su tormento, los socialistas inician una larga travesía del desierto sin un líder, con los militantes decepcionados rodeando el Congreso, una gestora sin peso –más allá de la autoridad que podría desempeñar el presidente asturiano si diese un puñetazo encima de la mesa para que Susana Díaz decida o no definitivamente su desembarco en la capital–, un congreso socialista inevitable ya tras la salida de Pedro Sánchez del Parlamento y un grupo parlamentario roto con un portavoz que carece de credibilidad para coserlo (¿Hasta cuándo va a mantener Hernando su posición del "no es abstención" tras diez meses de "no es no"?)

Hernando

Mucho se ha escrito sobre cómo debe afrontar el PSOE su recuperación no garantizada, teniendo en cuenta el destrozo, y mucho hemos probado y analizado la descarada injerencia económica y cebrianista en los últimos y delirantes acontecimientos de la calle Ferraz. Por ejemplo, cuando Rubalcaba, tras unos meses en la sombra del staff del Grupo Prisa, ocupa ahora minutos de radio, televisión y lo que haga falta para explicar lo que tiene que hacer el PSOE, sus militantes y hasta Sánchez, que tratará de rearmarse fuera de los focos del Parlamento. Tras el disparo de salida efectuado por Felipe González desde Chile y con Prisa como mensajero, el nuevo PSOE del patriarca nos ha regalado la vista y el oído con pequeñas vasijas chinas en el papel de portavoces de las esencias, como Jáuregui, Blanco, Ibarra o Valenciano.

 Felipe González

Las pequeñas vasijas chinas del PSOE o la militancia socialista rodeando el Congreso este sábado contra la investidura de Rajoy gracias a su partido son la imagen más contundente de la resistencia de un tiempo que se niega a morir frente a otro que empuja por nacer desde el útero de una sociedad harta de ser manipulada y que se ha dado cuenta de que no seguirá aborregada con un mínimo e insuficiente Estado público del bienestar, una democracia en pañales, las instituciones podridas de corrupción y unas ínfimas concesiones para aparentar la igualdad de oportunidades.


¿De verdad pretenden que creamos que por tener el matrimonio gay aprobado somos unos revolucionarios, como nos vendieron, mientras, por ejemplo, las mujeres siguen soportando cotas de desigualdad insoportables, aparte de asesinatos machistas a diario sin que nadie tome medidas de alcance definitivo; la transexualidad es considerada una enfermedad en España; las autoridades eclesiásticas católicas continúan sentando cátedra sobre lo que está bien o mal a los gobiernos del turno bipartidista; las cunetas siguen alojando cadáveres de españoles asesinados en medio del mayoritario desprecio institucional; emigrantes y refugiados mueren o se pudren en vida dentro y a las puertas de nuestras fronteras; nuestro hijos/as siguen mamando que las corridas de toros y otras formas de cobarde maltrato de seres vivos son considerados ocio, arte y patrimonio nacional, y los medios de comunicación, públicos y privados, viven bajo el chantaje de la quiebra y la criminalización si no acatan el mensaje del poder en su más amplio significado?


Pretenden que lo creamos, sí; como pretenden que asumamos que un partido imputado que se financió y lucró ilegalmente y utiliza los recursos del Estado y la mentira para intentar noquear a sus adversarios va a unas elecciones y las gana en igualdad de condiciones que el resto. No, ya no les creemos, porque gracias a una independencia de criterio ciudadano cada vez mayor y mejor formada –que seguiremos alimentando desde Público con un periodismo puro de información y denuncia, como es nuestra obligación–, el círculo pro-democracia real se estrecha en torno al Congreso, pero también en torno a La Moncloa, el Poder Judicial, la Zarzuela, Bruselas, Estrasburgo, el BCE y el FMI, entre otros sinónimos de autocracia. Aquí, en esta web, tienen su sitio los ciudadanos/as libres que quieren informarse sin filtros y ser escuchados. Aquí, en Público, les esperamos para parir una Democracia plena.


FUENTE: publico.es

2/2/15

"LOS PERROS DEL AMO"

España ha vivido desde 2004 más de 6.600 casos de tortura o malos tratos policiales

En los últimos diez años se han denunciado 6.621 casos de tortura o malos tratos policiales. Expertos apuntan que el Estado no toma las medidas necesarias para evitar o investigar estas malas prácticas. Presos que han denunciado torturas narran sus experiencias.

Tres agentes de la Policía Nacional golpean a un manifestante.- AMNISTÍA INTERNACIONAL
 Tres agentes de la Policía Nacional golpean a un manifestante - AMNISTÍA INTERNACIONAL
Agustín Toranzo denunció públicamente haber sufrido torturas de dos policías durante el desalojo de una casa ocupada en Sevilla en 2011. La Justicia le condenó a pagar mil euros a un agente y 200 a otro por calumnias. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos estudia su caso. Antonio Molina, jubilado de 67 años cardiópata, operado de un pulmón, con disnea a mínimos esfuerzos fue condenado hace apenas a unas semanas a pagar 350 de euros a tres agentes de la Policía y a seis meses de cárcel por “atentado a la autoridad”. Molina asegura haber sido golpeado tanto en la calle como en comisaría. El informe pericial avalaba su versión. El juez dio la razón a los agentes.

Según Amnistía Internacional en España se tortura. Y no poco. La práctica de la tortura no es sistemática pero tampoco se trata de casos aislados. De hecho, sólo en los últimos diez años la Coordinadora para la Prevención de la Tortura ha recopilado 6.621 denuncias por malos tratos o torturas policiales. La cifra contrasta con el escaso número de condenas emitidas por la Justicia. Concretamente, 752, la mayoría por faltas y no por delitos. Además, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España hasta en seis por no investigar suficientemente estas denuncias y el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura reprendió a las autoridades españolas por no investigar las denuncias por malos tratos.


La práctica de la tortura es realidad cotidiana en España. Día tras día nos llega información de personas que han sufrido malos tratos y todo tipo torturas. Desde posturas forzadas, a flexiones, violaciones o agresiones físicas”, denuncia Jorge del Cura, portavoz de la Coordinadora para la Prevención de la Tortura.

“Hay un sistema torturante que requiere impunidad. Se necesita alguien que autoriza, alguien que diseña, alguien que encubre y alguien que amnistíe”

Su opinión es compartida por Pau Pérez, asesor del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y perito en tribunales nacionales e internacionales para víctimas de maltrato y tortura, que considera que la dimensión del problema en España no se limita “a unos cuantos policías que se saltan las leyes”. “Hay un sistema torturante que requiere impunidad. Se necesita alguien que autoriza, alguien que diseña, alguien que encubre y alguien que amnistíe”, señala Pau Pérez, que denuncia que cada cuerpo policial en España posee unidades de élite formadas para este cometido.

“Cuando hablamos de tortura, la gente piensa en la tortura del franquismo. Esta no existe apenas en 2015. La tortura intimidatoria al inmigrante, al militante de movimientos sociales es física, pero juega más con el miedo, las amenazas, el terror. El miedo al dolor es más demoledor que el dolor”, señala Pérez, que denuncia que los casos que ha documentado en Euskadi sobre la detención incomunicada son diferentes.

Antidisturbios rodean a un manifestante. - REUETRS
Antidisturbios rodean a un manifestante - REUTERS

“Es una tortura entrenada, fría, de role-playings consensuados a minué con director de orquesta, que juega con la confusión, la humillación y la vergüenza, el dolor que aturde más que rompe, que quiebra la conciencia y la orientación más que los huesos, que interroga atacando la identidad profunda de la persona”, relata.

El juez del Supremo Joaquín Giménez no cree, como afirma Pérez, que existan “cuerpos de élite especializados en torturas” aunque señala que es “evidente” que “policías no se dedican a efectuar estas prácticas si en el ambiente no respiran una cierta impunidad”. “Esto hay que terminarlo radicalmente y, de alguna manera, las sentencias que se han dictado tanto el Tribunal Constitucional como por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han servido de despertador para advertirnos de que teníamos un problema.

“La Justicia ya ha transmitido el mensaje de que las torturas en el marco de una investigación de un delito de terrorismo no son gratis, que no hay impunidad”, apunta Giménez, que insta a los jueces a “comprometerse” a cuidar de los derechos de los detenidos y a los cuerpos policiales “a abrirse, colaborar con la Justicia y no proteger al agente que haya efectuado malas prácticas“.

El caso de Mikel Soto

Mikel Soto denuncia por torturas al Estado español. Su denuncia está en el TC.- Youtube
Mikel Soto

El Tribunal Constitucional, sin embargo, no ha llegado aún a todos los casos. Ni tampoco se puede decir que haya investigado con diligencia todas las denuncias. En uno de los cajones de la sede del TC debe estar la denuncia que presentó Mikel Soto, detenido en 2002 por presunta colaboración banda armada junto a su compañera y cuyos cargos ascendieron a presunto culpable del asesinato de UPN, José Javier Múgica, durante el tiempo que duró la detención incomunicada. Su compañera confesó haber participado en el asesinato del concejal a pesar de que, posteriormente, se demostró que no estaban implicados.

"Es complicado explicar las torturas que sufrí. Cuento los golpes que me daban en la parte de atrás de la cabeza, el ejercicio físico, la pistola que me metieron en la boca… Pero cuesta explicar que todo eso sucede a la vez"

Sufrí torturas y bastante graves por parte del equipo que se encarga de realizarlas. Eran profesionales. No parecían una cuadrilla de locos a los que se les había ido la mano. Sabían perfectamente lo que hacían”, denuncia Mikel Soto, que tras dos días de interrogatorio tuvo que ser trasladado a un hospital. Soto pasó dos años en la cárcel por asesinato pero tras la aparición de unos papeles en Francia que le desvinculaban del atentado a Mujica fue absuelto de los cargos de asesinato y condenado a dos años por intento de colaboración con banda armada. Es decir, según la Justicia Soto trató de colaborar con ETA, pero no lo consiguió.


El propio informe sobre el estado de los Derechos Humanos que encargó el Gobierno de Mariano Rajoy a un comité de expertos nombrado por Presidencia, y al que tuvo acceso este diario, señaló que "las investigaciones realizadas indican que los casos de malos tratos no son hechos aislados, sino síntomas de deficiencias estructurales". Por ello, este comité de expertos recomiendan "mejorar las garantías de los detenidos sometidos al régimen de incomunicación" con medidas como "la introducción de videocámaras de circuito cerrado en todas las zonas de las comisarías".

La denuncia de Unai Romano

Con estas cámaras que reclama el comité de expertos del Gobierno, el Estado se hubiera ahorrado casos como el de Unai Romano. Su cara completamente morada y deformada sirvió para empapelar las paredes de Euskadi y como símbolo de la lucha contra la tortura. Romano fue detenido en septiembre de 2001 acusado de pertenencia a banda armada. Tras pasar apenas unos días de interrogatorio tuvo que ser trasladado al Hospital de Juan Carlos I. Denunció por torturas a España y su caso fue archivado. Ahora lo estudia el TEDH.

Tribunal Europeo de Derechos Humanos

"Mientras golpeaban llegaban las amenazas. Te vamos a poner la bolsa, electrodos, te vamos a hacer la bañera….”

“Nada más llegar a Madrid me metieron en el calabozo y me dieron una serie de reglas como no mirarlos a los ojos y comenzaron los interrogatorios. Cuando la respuesta no les gustaba, me golpeaban en la cabeza. Así pasaron horas. Preguntas, respuesta, golpes. Cada vez con más intensidad. Me golpeaban en la parte superior de la cabeza o en la parte de atrás. Yo estaba en una esquina contra la pared. Mientras golpeaban llegaban las amenazas. Te vamos a poner la bolsa, electrodos, te vamos a hacer la bañera….”, recuerda Romano en conversación con Público.  

A la vez que le golpean, Romano señala que la tortura llegaba al plano psicológico. “Me dijeron que habían detenido a mi madre y que le estaban haciendo el ascensor. Después me dijeron mi madre que había muerto”, señala. Tras dos días de interrogatorio, Romano comenzó a sufrir los efectos de los golpes: “Sentí como se me hinchaba la cabeza, la frente, perdía visión debido a que los párpados también se estaban hinchando. Me quemaba todo. Ahí decidí que tenía que salir de allí. Comencé a morderme las muñecas para que me llevaran a la forense”.


A la derecha, la fotografía que, según Unai Romano, le tomaron a su entrada a Soto del Real. Fuentes penitenciarias niegan que esta sea su fotografía de acceso
A la derecha, la fotografía que, según Unai Romano, le tomaron a su entrada a Soto del Real. 
Fuentes penitenciarias niegan que esta sea su fotografía de acceso.

En el juicio sobre las presuntas torturas sufridas por Romano la Guardia Civil alegó que el edema cerebral sufrido por el preso fue causado por golpes que el propio Unai se había dado contra la pared. La médico forense que atendió a Unai Romano durante su estancia en dependencias de la Guardia Civil declaró al juez instructor que, en su opinión, los aparatosos hematomas eran fruto de una autolesión y no cabía atribuirlos a una paliza, ni a los repetidos golpes en la cabeza denunciados por el detenido.

Sin embargo, el también médico forente Francisco Etxeberria, que en estos días anda buscando los huesos de Miguel de Cervantes, realizó otro informe médico en el que demostró que la existencia de hematomas distribuidos por toda la cabeza no podían haber sido causados sólo por el propio Unai. “Mi informe dice que Unai recibió golpes más allá de la versión oficial. Unai sufrió muchos golpes y se ve claramente en el escáner del hospital”, explicó Etxeberría en declaraciones a Carne Cruda.

Unai Romano pudo morir aquel día”, sentecia el forense, que señala “estar seguro” de que cualquier médico forense extranjero que hubiese estudiado el caso de Romano estaría más de acuerdo con su informe que con el presentado por la médico forense de la prisión.


“Se suele decir que un individuo torturado es aquel que ya tiene una sentencia a favor que prueba la tortura. Si eso es así yo he visto a mucha gente torturada. He tenido amigos, familiares, alumnos, profesores que han sido torturados. Esto es una cuestión que salvo que uno quiera mirar hacia otro lado, existe. Es una realidad que se ha probado judicialmente”, explica Etxeberria.

El juez del Tribunal Supremo Joaquín Giménez apunta que en los casos de denuncias de presuntos miembros de ETA puede “haber una especie de estrategia de alegar sistemáticamente torturas y al mismo tiempo existir torturar de verdad”. “Hay que distinguir la paja del trigo y para eso que hacer una investigación seria y profunda”, agrega Giménez que recuerda que “también hay torturas o malos tratos en otros casos que no son de investigación de un delito terrorista.

50% de denuncias procede de movimientos sociales

En este sentido, el experto Pau Pérez señala que de las denuncias de malos tratos o torturas producidos en ambientes ajenos a una detención en comisaría, el 50% de los mismos se ha producido contra activistas de los movimientos sociales, cerca del 40% contra inmigrantes y sólo un 10% está relacionado con el “conflicto en Euskadi”.

El magistrado del TS Joaquín Giménez.- EFE
 Joaquín Jiménez - Juez del Tribunal Supremo

El propio Giménez fue ponente de una sentencia del Tribunal Supremo que confirmó la pena de un año de prisión y ocho de inhabilitación absoluta impuesta a dos guardias civiles por un delito de torturas cometido contra un inmigrante cubano que fue detenido por robar una cartera a una mujer en un centro comercial de Alboraia (Valencia) en 2008. Pau Pérez denuncia, por el contrario, que no siempre es así, y que muchos policías utilizan denuncias falsas de resistencia y atentado a la autoridad como estrategia disuasoria frente a denuncias de malos tratos.

"No me cabe ninguna duda de que el CGPJ tiene constancia del uso de denuncias falsas de resistencia y atentado a la autoridad como estrategia disuasoria"

“No me cabe ninguna duda de que el Consejo General del Poder Judicial tiene perfecta constancia del uso de denuncias falsas de resistencia y atentado a la autoridad como estrategia disuasoria frente a las denuncias de malos tratos y de la tolerancia pasiva de muchos jueces por razones que no atisbo”, denuncia Pérez.

 
Pau Pérez

Sin una institución encargada de víctimas

Para Víctor Madrigal, secretario general del Consejo Internacional de Rehabilitación de Víctimas de la Tortura, la prueba más evidente de que España tiene un problema con la tortura o los malos tratos policiales es que no hay ninguna institución española que se dedique a velar por la reparación de las víctimas de tortura o malos tratos. “Me resulta difícil pensar que en España no hay ningún centro porque no existen víctimas de tortura. Creo que tiene más que ver con una falta de reconocimiento de los derechos de esas víctimas”, explica Madrigal a Público.

“Con la documentación que aporta Amnistía Internacional o la Coordinadora para la Prevención de la Tortura me inclino a pensar que en España existe una problemática que habría que reconocer. Tanto desde las instancias judiciales como desde las autoridades públicas”, denucia Madrigal, que recuerda que para que un Estado pueda llamarse plenamente democrático debe defender el principio de legalidad que, por derivación, “establece una prohibición absoluta de la tortura”. “Sólo un Estado que investiga las denuncias de torturas diligentemente puede llamarse verdaderamente democrático”, sentencia.

FUENTE: publico.es
Alejandro Torrús
01/02/2015
 

Y es que, "los perros del amo"*, siempre están ahí, dispuestos a morder a quien él les indique.

(*) "¡Si te asomas alma ten cuidado, que están los perros del amo vigilando, vigilando..."  (Del poema "Al compañero" de Rafael Amor)

12/9/13

NADIE ESTÁ SOLO (POEMA)


En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.

José Agustín Goytisolo
(1928 - 1999)