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29/10/18

LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN CANARIAS

Hombres asesinados, mujeres valientes: historia de la represión franquista en Canarias

Sin una contienda bélica como la que sí hubo en la península, las islas fueron usadas desde los inicios como posición estratégica. Sin embargo, eso no frenó a los fascistas para dejar miles de muertos que, hoy día, continúan en fosas y sin justicia.

Las manos de Lola Tejera - Eduardo Robaina

Han trascurrido 82 años pero ese libro sigue sin tener un final. No al menos el que se merece. El paso del tiempo viene acompasado por el desprecio de muchos. Demasiados. Cada vez son menos los protagonistas de aquella historia, y llegará una mañana en la que ya no quede nadie. Relatos de terceros, libros y documentos tendrán la difícil tarea de evitar la absoluta desmemoria de los horrores e injusticias que se perpetraron a partir de aquel 18 de julio de 1936.

Lola Tejera, al igual que la II República, tiene 87 años. Natural de Tamaraceite (Gran Canaria), es la mayor de cuatro hermanos que ya nos están. Su edad se antoja como su mayor baza. Tiene mente e ideas tan frescas como los peores recuerdos que habitan en su interior. Ahora siente que es el momento de no guardarse ninguno de estas crueldades. Porque Lola representa en Canarias a las miles de mujeres que sufrieron la represión fascista y todo lo que conllevó después. Su padre, Juan Tejera Pérez, apodado “el comunista”, fue condenado a pena de muerte tras un consejo de guerra que consiguió conmutar a cambio de 12 años encarcelado. 
Lola Tejera - Eduardo Robaina

Como a tantos otros, le privaron de su libertad por no pensar como los criminales falangistas. Lola tuvo que ver cómo su madre Frasquita sacaba adelante a sus hijos sin ningún recurso y siendo señalada por los vecinos. Por roja. Por tener a un rojo en la cárcel. Se las tuvo que ingeniar para no ver a sus pequeños sufrir ante la ausencia de su padre. Cada mes, se llevaba a uno de ellos para que pudieran verlo. A lo lejos. 

“Papá está en el coche”, decían inocentemente. Pero estaba tras las alambradas del campo de concentración de La Isleta. Cuando finalmente salió de prisión, lo hizo arrastrando una tuberculosis. “Lo querían mandar al sanatorio, pero mi madre no quiso. Se acabó curando gracias a la estreptomicina y a que ella le traía huevos y leche”, narra su hija orgullosa.

La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria)

Lola creció, pero su futuro seguiría ligado a fantasmas del pasado. Se casó con Diego González, hijo de Francisco González Santana, uno de los “cinco fusilados de San Lorenzo”. Así fueron apodados el alcalde comunista Juan Santana Vega y el resto de miembros del consistorio del extinto barrio, asesinados el 29 de marzo de 1937 a las 16:00 tras un consejo de guerra sumarísimo. González Santana tenía 41 años. Jornalero de profesión, pertenecer a la Federación Obrera de Canarias fue su penitencia.

Su cuerpo, tras ser ejecutado, fue lanzado a una fosa común del cementerio de Vegueta, en la capital grancanaria. Allí permanece aún, junto al alcalde. “El sepulturero, cuando le tocó enterrarlos, se la jugó y los enterró juntos, colocando una lámina de mármol encima para ubicarlos”, relata su nieto Paco González. Él ha sido la voz en Canarias de todas aquellas personas que ya no pueden hacerlo, y en concreto de su padre Diego. A sus 92 años, una demencia comienza a llevarse sus buenos recuerdos. También los malos.

Cementerio de Vegueta

Una noche, los falangistas entraron a su casa en busca de su progenitor Francisco González, escondido entonces en una cueva. Se fueron sin él, pero no sin antes sacar de la cuna a su hijo Braulio de tan solo cuatro meses. Las Brigadas del Amanecer lo estamparon contra la pared. Al día siguiente, la familia fue caminando hasta el cementerio, donde lo enterraron sin ninguna ayuda. Era época navideña.

Humillarlas hasta deshumanizarlas
Hombres fusilados, mujeres denigradas y recuerdos imborrables para una historia inacabada que solo tendrá su final
en el momento en el que no quede bajo tierra ni un solo hueso sin exhumar.- EDUARDO ROBAINA

Sin marido y sin su pequeño de cuatro meses. A Dolores la habían matado sin necesidad de ninguna bala. Trabajar sin poder cotizar y no poder comer porque significaba enfrentarse a una auténtica humillación. Con cartilla de racionamiento en mano, era mandada al final de la cola cuando llegaba su turno, teniendo que alimentarse de las limosnas de los pocos que aún no la señalaban por ser la viuda de un rojo.

Por si fuese poco dolor, dos de sus tres hijos fueron llevados a la Casa del Niño, un centro para niños de la posguerra. Dolores, ante el miedo de que sus hijos fuesen vendidos o les ocurriese algo peor, iba todas las semanas y les regalaba a las monjas telas bordadas por ella con punto de cruz.

Estado actual de la Casa del Niño en Las Palmas de Gran Canaria

Otra de las mujeres de la familia que quedó marcada para siempre fue Rosa García López, prima-hermana de Lola. Era un paseo matutino de los tantos que hacía para comprar cada mañana cuando un grupo de falangistas la secuestraron. Al día siguiente, la ropa rota, la cabeza rapada y signos de haber sido violada fue lo que quedó de aquel día. La deshumanizaron “hasta el punto de no querer contar nada de aquello”, relatan sus descendientes.

Justicia entre interminables tiras y aflojas


Lola se sienta cada tarde al lado de Diego. Le coge de la mano y no le suelta. Transmite coraje y amor por partes iguales. Sabe el sufrimiento que hay detrás de esos ojos. Nunca perdió la esperanza de que llegase el día de la exhumación, aunque confía en que no sea demasiado tarde para él, como sí lo fue el indulto que, cuenta la familia, “llegó al ayuntamiento un día después de ser fusilados”. Un asesinato que, en 2010, le reclamaban. 2000 pesetas, exactamente. Ahora, entre interminables tiras y aflojas, un rayo de luz ha acabado por colarse entre las persianas de sus hogares.

El momento de recuperar los restos llegará gracias a una inversión de 30.000 mil euros por parte del consistorio y el Cabildo, impulsor del proyecto.

Sima de Jinámar
 
Será presumiblemente antes de verano, donde se esperan rescatar más de 80 cuerpos, de los que 30 corresponderían a militares que resistieron el inicio del golpe en Marruecos. Pero no será el único enclave en el que se se hará memoria. También está previsto para finales de año recuperar todos los cuerpos que yacen en uno de los mayores símbolos de la violencia franquista en Canarias. Se trata de la Sima de Jinámar, un cono volcánico de 80 metros de profundidad al que se arrojó, vivos y muertos, a cientos de personas que pensaban diferente. 

Unos actos de reparación que se tornan proezas, cuando deberían ser la norma. Sin embargo, un año más -desde que Rajoy gobierna-, los Presupuestos Generales del Estado no destinarán ni un solo euro de su partida a la ley de Memoria Histórica, condenando nuevamente el derecho a cicatrizar de tantas personas. A eso hay que sumarle el rechazo del PSOE, PP y Ciudadanos a una posible reforma de la Ley de Amnistía de 1977 que permitiese juzgar los crímenes franquistas de torturadores que hoy pasean por Madrid, como es el caso de "Billy El Niño".

Billy el Niño

Hombres fusilados, mujeres denigradas y recuerdos imborrables para una historia inacabada que solo tendrá su final en el momento en el que no quede bajo tierra ni un solo hueso sin exhumar. Las muertes producidas en esos 40 años de represión se siguen aferrando a una guerra en la que uno de los bandos solo hizo por defenderse. No obstante, en Canarias no hubo siquiera confrontación bélica con la que poder justificarse de algún modo. Las islas, usadas como territorio de retaguardia del ejército sublevado durante la Guerra Civil, fueron vestigios durante el golpe de Estado de una cruenta represión política sobre los militantes o simpatizantes de los partidos y sindicatos de obreros y republicanos.

Aunque muchos datan en más de 5.000 las muertes durante estos años, no existe un estudio profundo que lo verifique, dada la dificultad documental. El historiador Aarón León estima en 1.032 las personas ejecutadas tras sentencias de consejos de guerra y víctimas de "desapariciones" extrajudiciales. Unas cifras que hoy, más de 80 años después, siguen en el olvido como parte una amnesia colectiva.
Hombres asesinados, mujeres valientes - Eduardo Robaina

FUENTE: publico.es
Eduardo Robaina
01/05/2018
Según información aparecida reciéntemente en el periódico Canarias7, Jesús Cantero Sarmiento, montañero, espeleólogo, y una de las personas que más tiempo ha dedicado a investigar y denunciar los asesinatos llevados a cabo en la sima durante la guerra civil, corroboró que entre 1975 y 2005 se habían hecho desaparecer pruebas. Entre 1967 y 1975, Cantero bajó unas quince veces a la sima y descubrió unos 20 esqueleto , muchos zapatos, botas y suelas de alpargata. En 2005, Francisco Etxeberría (catedrático en Medicina Legal y Forense de la Universidad del País Vasco) sólo halló restos de dos individuos y ahora, según el montañero Marcos Alonso, nada.

10/6/17

POR FIN

Ascensión Mendieta halla por fin a su padre

Identifican los restos de Timoteo Mendieta entre los exhumados en Guadalajara


Por fin. Ascensión Mendieta, después de una larga lucha, ha encontrado a su padre.El juzgado de Guadalajara ha recibido del laboratorio la confirmación de que uno de los cuerpos exhumados en el cementerio de Guadalajara es el de Timoteo Mendieta, padre de Ascensión Mendieta, represaliado del franquismo y primer caso de la 'querella argentina' contra los crímenes del franquismo.

Los últimos meses han sido especialmente duros para Ascensión. En una reciente entrevista a Público Mendieta explicaba lo dura que ha sido  la búsqueda y que hoy culmina: "Tengo muchas ganas e ilusión.  Quiero dar sepultura digna a mi padre y que me entierren con él. Es lo único que pido", señalaba en mayo a este diario.

Timoteo Mendieta

Los resultados han confirmado que son los restos del padre de Ascensión Mendieta, la mujer que cumplió 88 años viajando en un avión a Argentina para pedir ayuda a la jueza Servini, que fue quien ordenó, a través del principio de justicia universal, la exhumación de la fosa.

En declaraciones a Efe la nieta de Timoteo e hija de Ascensión, Chon Vargas, ha señalado que han recibido la noticia "con gran alegría" aunque todavía no han tenido tiempo de comunicarlo a su madre, que en su día dijo que su aspiración era enterrarlo.

Jueza Servini

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que ha llevado a cabo las exhumaciones sin ayudas públicas, hizo una primera exhumación en enero de 2016 que no dio con los restos de Timoteo.

El cadáver de Timoteo Mendieta fue enterrado el 16 de noviembre de 1939, un día después de su asesinato, y aunque los libros del cementerio lo ubicaban en la fosa 2, finalmente ha sido encontrado en la fosa número 1, según ha informado la ARMH.


La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica quiere agradecer y reconocer "el tesón de Ascensión Mendieta, su valentía, su gran ejemplo de amor por su padre y su enorme esfuerzo en la lucha por los derechos humanos, en un país en el que ningún Gobierno de la democracia ha hecho nada por ayudarla".

Este empeño por encontrar los restos de su padre permitirá a otras 27 familias identificar a sus seres queridos, como resultado de las dos exhumaciones llevadas a cabo en su búsqueda.

09/06/2017



A pesar de las múltiples trabas gubernativas, por fin, la ciudadana Ascensión Mendieta ha logrado hallar los restos de su padre para poder darle una digna sepultura. 

Me congratulo por ello.

19/12/15

RADICALES

Querer exhumar la fosa común de Ciriego es de radicales según el PP


Ana González Pescador acusa a la oposición de estar anclada en el pasado, y ha asegurado que el cementerio cumple con la normativa.

La concejala de Economía del Ayuntamiento de Santander, Ana González Pescador
La concejala de Economía del Ayuntamiento de Santander, Ana González Pescador
La concejala de Economía, Hacienda y Patrimonio de Santander, Ana González Pescador, ha lamentado que el "tripartito de izquierda radical" de la oposición municipal "siga permanentemente anclado en el pasado", mientras el equipo de Gobierno (PP) se dedica a "trabajar 24 horas por construir el futuro" de la ciudad. Todo porque Ganemos Santander Sí Puede ha anunciado que presentará una moción en el próximo pleno municipal para pedir la exhumación de la fosa común del cementerio civil de Ciriego, de gestión municipal, cumpliendo así con la Ley de Memoria Histórica.

González Pescador ha censurado así la actitud del PSOE, Ganemos e Izquierda Unida y su "recurrente utilización" de la Ley de Memoria Histórica para "atacar" al equipo de Gobierno que, según ha dicho, está dando "cumplimiento de manera progresiva y desde la normalidad política a esta norma", que el cementerio de Ciriego "ya cumple estrictamente". Sin embargo, no ha expuesto los motivos por los que todavía no se ha llevado a cabo dicha exhumación.

 Fosa común del cementerio de Ciriego 

La concejala ha subrayado que Ciriego ha sido el primer cementerio de España en llevar a cabo todas las gestiones necesarias para honrar y dignificar la memoria de los hombres y mujeres que yacen en fosas comunes, antes incluso de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica.

Así, ha recordado que el 14 de abril de 2001, coincidiendo con el aniversario de la proclamación de la Segunda República, se erigieron en Ciriego nueve monolitos, frente a las fosas comunes, con los nombres de las personas inhumadas allí.
 
Además, en diciembre de 2006, atendiendo una solicitud del presidente de la Asociación Héroes de la República y de la Libertad, Antonio Ontañón, se elaboró un libro de registro en el que aparecen, por orden alfabético, los nombres de las personas inhumadas en esas fosas.

Vista del cementerio de Ciriego (Santander)

El propio Ontañón había publicado tres años antes, en febrero de 2003, el libro 'Rescatados del olvido. Fosas comunes del Cementerio Civil de Santander', para cuya elaboración se le autorizó acceder a los libros de registro general de inhumados en Ciriego.

En ese libro se cifra en 850 las personas que yacen en las fosas comunes de Ciriego, según ha agregado González Pescador, quien ha afirmado que Ganemos "miente" al hablar de 1.300 en su moción. Las investigaciones de Ontañón han identificado unas 1.200 víctimas en toda Cantabria, de las cuales, 850 son las que yacen en Ciriego, ha insistido.

La concejala ha reiterado en que en el cementerio de Ciriego se ha dado "perfecto cumplimiento, y con anticipación" a todo lo que prevé la Ley de Memoria Histórica y ha recalcado que ningún descendiente directo ni entidad que actúe en su nombre ha solicitado recuperar los restos de ninguna de las personas enterradas en las fosas comunes.

Monumento a los caídos por la II República (Ciriego)

Para González Pescador, el PSOE, Ganemos e IU "no pueden justificarse en el desconocimiento" a la hora de hablar de este asunto, porque son "los primeros que deberían saber" que Ciriego ya ha cumplido con la ley.

"Lo único que están haciendo es intentar engañar a la opinión pública, demostrando que tienen muy poca vergüenza y que no les preocupa trabajar por el futuro de los santanderinos, sino seguir mirando al pasado", ha concluido González Pescador.

FUENTE: eldiariocantabria.
Santander - 16/12/2015




Muchos no quieren que se investigue por si les mancha el apellido... de barro y sangre.

1/11/15

ENTRE LA SINRAZÓN Y EL OLVIDO

El asesinato de Bernabé, entre la sinzarón de 1936 y el olvido de 2015


Un miembro del equipo de arqueólogos que ha realizado la exhumación de Bernabé, 
(asesinado en 1936) junto a su única hija viva y a un  nieto del mismo. - ARICO
Bien entrada la noche del primero de noviembre de 1936, a Bernabé Serrano Ruiz, padre de once y pequeño agricultor afincado en Fuentes de Jiloca (Zaragoza), lo sacaron a rastras de su casa, entre los gritos de su mujer y el terror de sus hijos. A pesar de haber recibido aviso de Bonifacio, su primogénito, de que su nombre figuraba en una lista, Bernabé insistió en que “el no había hecho nada y no se iba de su casa”. A culatazos, los guardias civiles consiguieron meterlo en el camión junto a otro joven vecino cuya identidad, aún hoy se desconoce. Gregoria Acerete, su esposa, todavía con Leonor, su hija de ocho meses en brazos, corrió un trecho tras el camión, hasta que un guardia se bajó y le espetó: “O se va para casa a cuidar de los niños o se va al hoyo a cuidar de su marido”.


Aterrorizada, volvió a consolar a sus hijos. Pero con las primeras luces del alba y de la mano del pequeño Pascual, de diez años, enfiló el camino por donde se había perdido el camión y llegó hasta la tapia del cementerio del municipio colindante de Velilla de Jiloca. Frente a la esquina sudeste del camposanto, la tierra acababa de ser removida. A tres metros bajo tierra, juntos tras recibir el tiro de gracia, yacían los dos cuerpos. Y así permanecieron durante casi setenta y nueve años. Hasta el pasado lunes.

Cráneo de Bernabé, fusilado por las tropas franquistas en noviembre de 1936.- ARICO
Cráneo de Bernabé, fusilado por las tropas franquistas en noviembre de 1936.- ARICO

Setenta y nueve años después, tras cuatro días de trabajo de campo, el pasado 27 de julio, los restos fueron finalmente exhumados por el equipo arqueológico coordinado por la Asociación para la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (A.R.I.C.O.) en colaboración con la Asociación Charata. El proceso comenzó en 2012, cuando los nietos de Bernabé, Miguel y Francis, entregaron toda la información y documentación de que disponían a Miguel Ángel Capapé, presidente de A.R.I.C.O. Como señala Javier Ruiz, arqueólogo y cofundador de Charata, durante el período inicial “los trabajos se centraron en el análisis de los registros civiles, sindicales, políticos y militares de Aragón, el estudio de las imágenes aéreas norteamericanas de los años 1945 y 1956, las entrevistas con vecinos y familiares y la obtención de los permisos necesarios.”

Sus familiares creen que el asesinato no tuvo connotaciones políticas ya que Bernabé era un hombre de campo, analfabeto y sin inclinaciones ideológicas. Según explica Miguel Serrano, uno de sus nietos, pudo deberse a “una discusión entre el cacique y él, en la que Bernabé se quejó de haber recibido menos dinero del acordado por sus jornales. Algo que no gustó al terrateniente.” En los tiempos que corrían, no hizo falta nada más.

Expulsados de sus tierras


La familia abandonó su hogar y sus pequeñas parcelas de olivares fueron expropiadas. Así pues, se trasladan a Zaragoza en 1937, donde Gregoria y sus hijos desempeñan diversos trabajos, desde el reparto de prensa a la confección de camisas. Entre los años cuarenta y cincuenta, Pascual escapa a Francia, para evitar el servicio militar. Esta huida le impedirá volver a España hasta después de muerto Franco. Por ello se establece en el sur de Francia (donde aún hoy habitan numerosos familiares) y comienza a recibir inmigrantes, exiliados y fugados españoles, entre ellos varios familiares, a quienes facilita su llegada e integración social y laboral. Tanto la parte francesa de la familia como la española “sufrieron mil miserias”.

Durante la Guerra Civil, Aragón estuvo dividido de norte a sur y se convirtió en uno de los frentes más importantes, junto al de Madrid. Debido a la cantidad de pequeños agricultores, la fuerte presencia de la UGT y a los sindicatos anarquistas en contraposición con los grandes terratenientes y acantonamientos militares de Zaragoza, Calatayud, Jaca o Huesca; la lucha fue intensa tanto en el frente como en las retaguardias. También lo fue el número de víctimas. Su ubicación geográfica convertía a Aragón en clave de las ofensivas franquistas hacia el mediterráneo y de los intentos republicanos por conectar con las regiones leales de Asturias, Cantabria y País Vasco. Un claro ejemplo de la importancia estratégica de la región son las sucesivas batallas libradas en Huesca, Belchite, Teruel y el bajo Ebro.

Ni una fotografía


Debido a la destrucción de documentos y fotografías, la familia no dispone de ninguna imagen de Bernabé. Aunque hay una en la que creen que aparece, se guían más por la datación de la foto y la indumentaria de los retratados que por la certeza de reconocer a su ancestro. Mediante testimonios de familiares y vecinos conocen cómo era su mirada, la forma de su boca o el ancho de sus espaldas. Pero esta ausencia, aunque dificulta el vínculo, no separa a la familia. Es más, en opinión de Miguel aunque a lo largo de los años no han mantenido un contacto estrecho, las dificultades del proceso de exhumación “han vuelto a unir a la familia” en la alegría y la satisfacción de este reencuentro.

A pesar de contar con la colaboración de voluntarios, el coste limita la dimensión de las exhumaciones. Así lo destaca Ruiz, quien asegura que “una prueba de ADN cuesta en torno a 1.000 euros. Por ello, intentamos hacer pequeñas exhumaciones (de dos a cuatro personas), que permitan mantener el tema a la vista y para las cuales seamos (financieramente) capaces”. Ante la falta de fondos, las grandes fosas permanecen en el olvido, los restos de las víctimas se deterioran, los testigos y familiares se van muriendo. Y la historia y la justicia se pierden.

Exhumación por crowdfunding

FOSA BERNABÉ
 La fosa con los restos de Bernabé

Capapé apunta a la falta de financiación y apoyo público como factores que han obligado a plantear las campañas de crowdfunding. Mediante la última de éstas han recaudado los 8.000 euros necesarios para abrir la fosa. A pesar de que “los socios no cobran, las exhumaciones tienen unos costes fijos como las pruebas de ADN, el alquiler de maquinaria o el trabajo de investigación.” En su opinión, “la solución no pasa porque una asociación reciba subvenciones. Aunque éstas pongan su experiencia y documentación, el trabajo debería llevarlo a cabo la Administración. Sería mucho más barato, porque contratando un equipo fijo, en dos años estarían todos los desaparecidos fuera de las fosas.”

Por su parte, el experimentado arqueólogo vasco Javier Ortiz, destaca la necesidad de arrojar luz sobre la historia. “Si nosotros, desde la calma y la normalidad, no sacamos a la luz todo lo que pasó, la historia se deforma. Por eso, vamos a salir ahí y vamos a buscar la verdad. Pero ni la tuya ni la mía, la verdad. No tiene porque gustar, pero aún así lo contaremos.

Todos ellos coinciden en la necesidad de despolitizar las exhumaciones y la Ley de Memoria Histórica para facilitar “que los descendientes de una persona puedan localizarla, enterrarla y tener un sitio al que llevarle flores” al margen de su ideología. La pasividad institucional y la reticencia de algunos partidos tienen, para Ortiz un origen claro: “Es una falta de voluntad política. Y punto. No hablamos de utopías. Esto es muy fácil. Si lo estamos haciendo cuatro pringadillos, con nuestros propios medios y poco más, ¿cómo no va a poder hacerlo el Gobierno español? ¿Qué nos están diciendo, que nosotros tenemos más medios o más capacidad? Lo único que tenemos es voluntad.”



Miguel coincide plenamente con este razonamiento. Para él se trata de “un acto de justicia, de vergüenza y de dignidad. Fuera quien fuese, no se puede dejar a nadie fuera”. Desde el agradecimiento hacia quienes han colaborado en la exhumación y en el crowdfunding, Miguel insiste en que “este país no cambiará en nada hasta que lo saquemos adelante los hijos de la vergüenza”.

FUENTE: publico.es
Zaragoza - 02/08/2015

10/12/14

LA GRAN VERGÜENZA DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA

Hoy celebramos el Día internacional de los Derechos Humanos. Habrá actos que con razón denuncien las violaciones de los derechos humanos en España y en el mundo. Pero me gustaría llamar la atención sobre el hecho de que un año más, en este día de solidaridad democrática y humanitaria, la causa de las víctimas del franquismo continúa sin resolverse y volverá estar casi ausente de la actualidad.


Son esas víctimas y sus familiares quienes sufrieron los horrores de una de las dictaduras mas feroces del continente europeo. Pero todavía hoy siguen siendo víctimas invisibles y sin derechos, aunque sean decenas de miles,. Y eso a pesar de que crímenes similares a los que ellos padecieron, inspiraron después de la segunda guerra mundial la declaración de los derechos humanos y los principios de la justicia universal.

Y el primer sentimiento que debería de embargarnos como sociedad es el de vergüenza. Vergüenza también, porque este año la ONU (el Comité, el Grupo de Trabajo de Desapariciones Forzadas y el Relator Especial para la verdad, justicia y reparación) nos ha recordado, en tres resoluciones de esos organismos de derechos humanos, que  las víctimas del franquismo siguen privadas de sus derechos. Unas víctimas que nunca han sido reconocidas como tales, a pesar del tiempo transcurrido desde la muerte del dictador y la llegada de la democracia.


La ONU nos ha dicho que el derecho a la verdad, la justicia y la reparación es un derecho humano de las víctimas, especialmente de aquellas que lo han sido como resultado de los crímenes de genocidio, guerra y lesa humanidad.

¡Que pensaríamos, como sería el mundo, si en Alemania, Italia o Francia  se hubieran olvidado a las víctimas del nazismo y del fascismo y no se reconocieran sus derechos y los de sus familiares? Como el nazismo y el fascismo, el franquismo cometió crímenes contra la humanidad; persiguió y asesinó de forma indiscriminada a decenas de miles de personas, cuyo único delito era ser republicanas o no haber mostrado su apoyo al golpe militar; convirtió a miles de presos de las cárceles y los campos de concentración de la postguerra en trabajadores esclavos; expropió y arrebató sus bienes a miles y miles de familias a las que arrojó a la miseria; eliminó, secuestró y ejecutó extrajudicialmente mediante juicios sumarísimos injustos. Las víctimas del franquismo también fueron torturadas, exiliadas, desaparecidas, sustraídas a sus familias naturales por mecanismos y métodos diseñados por los aparatos de poder organizados desde el Estado o fuera del mismo, pero con su apoyo y reconocimiento.



Europa condenó el nazismo y el fascismo, condenó sus crímenes y persiguió a sus autores. Pero sobre todo, reivindicó a sus víctimas, que hoy siguen teniendo el reconocimiento que merecen. Países como Argentina, Chile, Brasil y otros muchos han sido capaces de ofrecer verdad, justicia y reparación a sus propias víctimas.

Sin embargo, nada de eso ha ocurrido en España. La causa de las víctimas ha sido ignorada por el Estado y la democracia española. Los crímenes contra la humanidad del franquismo han quedado impunes y sus víctimas se han visto privadas de sus derechos y sin reconocimiento. Las familias, que son las otras víctimas invisibles, esperan todavía verdad, justicia y reparación para los 150.000 desaparecidos, los asesinados que se encuentran en las 2.382 fosas sin exhumar y los casos de decenas de miles de niños robados, entre otros crímenes imprescriptibles.



Nos preguntamos qué puede justificar que a día de hoy, el franquismo no haya merecido todavía la misma condena que sus aliados totalitarios, a pesar de compartir orígenes y métodos, y que tampoco sus víctimas hayan tenido el mismo reconocimiento.

La permanencia de esta enorme tragedia humana es, si cabe, todavía mas más cruel e inexplicable, porque el Estado, sus instituciones, los partidos políticos, la opinión pública y la sociedad han reconocido a las víctimas del terrorismo. A las victimas y a sus familiares que han tenido y tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación.


No hay excusa, por tanto, para acabar de una vez por todas, con esta injusticia histórica que supone la existencia de dos tipos de víctimas. Unas, las víctimas del terrorismo y sus familiares, con todos los derechos. Y otras, las victimas del franquismo y sus familiares ignorados, olvidados, sin ningún derecho.

Por eso, las resoluciones de la ONU se convierten en una tremenda acusación que, junto con la causa de la querella argentina que instruye la jueza Servini, deberían avergonzar al gobierno, la justicia y el parlamento, pero también a la opinión pública y el conjunto de la sociedad.



Más allá de ello, las resoluciones de la ONU son una oportunidad. Deberían de ser el acicate definitivo para resolver este agujero negro de nuestra democracia y terminar de una vez por todas con esa tremenda injusticia. Como ha manifestado Pablo de Geriff, Relator Especial de la ONU, la democracia en España está consolidada y no existe  ninguna razón para no resolver los crímenes pendientes del franquismo,  pero, sobre todo, el reconocimiento y la reparación a las víctimas.

Los informes y recomendaciones, respaldadas por la autoridad política y moral que representa Naciones Unidas, tienen que cumplirse sin dilación. Todos los partidos deben comprometerse a incorporarlos en sus programas electorales.


Asumir esas resoluciones de Naciones Unidas son un buen punto de partida para establecer un acuerdo político y social que ponga en marcha todas las medidas necesarias para impulsar un verdadero pacto de Estado. Un pacto que aborde una solución definitiva y global para las víctimas y los crímenes del franquismo que la democracia no ha sabido resolver hasta ahora. Un gran acuerdo que ponga en marcha una Comisión de la Verdad independiente que emane de las Cortes. La fórmula ya ha sido adoptada por más de cuarenta países de todo el mundo que, como nosotros, han sufrido dictaduras, violaciones masivas de los derechos humanos y crímenes contra la humanidad.

Hoy, en plena crisis política, económica, institucional y social, es más necesario que nunca defender la democracia y las libertades. Sólo hay que mirar a nuestro alrededor para ver como crecen de nuevo las amenazas totalitarias. Y por ello es imprescindible que de una vez por todas haya verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo que, con su sacrificio, hicieron posible la democracia.


FUENTE: publico.es
Dominio Público
Jordi Gordon (Periodista y portavoz de la Plataforma por la Comisión de la Verdad sobre los crímenes del franquismo)
10/12/2014





¿Qué significa que el PSOE no apoye la petición de las víctimas?

2/11/13

MEMORIA VIVA

“Llegaban camiones llenos de presos, los fusilaban y, a patadas, los arrojaban al Barranco del Carrizal”

Barranco Carrizal en Órgiva, donde hay enterradas 4.000 víctimas del franquismo. // CHARO VALENZUELA 
Barranco del Carrizal en Órgiva (Granada)
CHARO VALENZUELA

En este lugar se encuentra una de las mayores fosas comunes de Andalucía. Dicen los investigadores que allí permanecen enterrados entre tres mil y cuatro mil víctimas de la represión franquista. En realidad, no se sabe cuántos hay ni quiénes eran.  No se sabrá a ciencia cierta hasta que no se abran las fosas para saldar una deuda histórica. Pero sí se conoce, por testimonios orales, que en ese paraje fusilaron a miles de personas que arrojaron en fosas comunes. Procedían de los pueblos de la Alpujarra, de la costa granadina y muchos, de la desbandada de Málaga. Son los otros difuntos, los olvidados a los que la dictadura franquista les arrebató la vida y el derecho a tener una sepultura digna.

Ninguna lápida recuerda sus nombres. Tan sólo una placa, situada en la carretera que lleva al municipio alpujarreño de Órgiva, indica que en aquellos parajes hubo fusilamientos masivos, que en el barranco están enterradas miles de víctimas que “sufrieron la privación de su vida durante la Guerra Civil y la postguerra” por defender “la legalidad” y los “principios democráticos”. Este viernes, esos difuntos sin nombre recibieron un emotivo homenaje. Unas cien personas acudieron al acto, que solo en dos ocasiones ha coincidido con una fecha significativa: el día de todos los santos. Claveles rojos depositados junto al monolito situado en la carretera en memoria de las víctimas, un recital de poesía y muchos e interminables discursos recordaron a las víctimas de la barbarie.

Una mujer deposita un clavel. // CH. V.  
Una mujer deposita un clavel // CHARO VALENZUELA

Llegaban camiones llenos de presos de Málaga, la Costa y la Alpujarra, los fusilaban y, a patadas, arrojaban sus cuerpos a las fosas comunes”. Lo dijo la alcaldesa de Órgiva, la socialista María Ángeles Blanco, al recordar que allí asesinaron entre “tres mil y cuatro mil personas” y que en las laderas del barranco se sitúa “la mayor fosa” de la geografía provincial.

El homenaje a los olvidados del Carrizal fue más bien un alegato contra la amnesia colectiva y una reivindicación por sacar a la luz la verdad de lo que ocurrió.

“No nos mueve el deseo de venganza ni el querer ajustar cuentas, sino el deber de honrar a las víctimas y garantizar el derecho a conocer lo que sucedió, frente a quienes siguen instalados en la nostalgia, la intolerancia y el fanatismo”, señaló la secretaria general del PSOE de Granada, Teresa Jiménez.


La dirigente socialista se refería al PP, que en los últimos años ha enconado el debate sobre la memoria histórica en Granada con las declaraciones realizadas por algunos de sus dirigentes. A ellos también se refirió el vicesecretario general del PSOE-A, Mario Jiménez, quien criticó que el Ejecutivo de Rajoy haya suprimido todas las partidas presupuestarias para dar cumplimiento a la Ley estatal de Memoria Histórica, pero que se hayan concedido 300.000 euros para el Valle de los Caídos. “Necesitamos que se conozca la verdad y que las instituciones promocionen su conocimiento porque sólo sobre la verdad y la transparencia será posible cerrar esa etapa”, añadió.

Mario Jiménez afirmó que la dictadura y la represión fue posible porque tres actores se conjuraron para hacerla, “la derecha política, el Ejército y la Iglesia y sólo el Ejército ha hecho la Transición”. “La democracia no será real y total si no asumimos el deber moral de rescatar del silencio y del olvido a quienes fueron asesinados o condenados por defender la justicia y la libertad”, dijo Teresa Jiménez.


FUENTE: Andaluces.es
Ciudadan@s
Amina Nasse
Órgiva (Granada) - 02 nov. 2013