24/1/15

QUÉ MIEDO DA EL MIEDO

Atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York (11-09-2001)

Desde mucho antes del 11 de septiembre de 2001, Occidente sabe que el yihadismo no es ninguna broma. Sin embargo, todos los antídotos que ensaya en su contra vienen fracasando estrepitosamente y la mancha de aceite de los barbudos se extiende cada vez más. Más allá de los atentados de Londres y de Madrid, los sucesos acaecidos en Francia durante la última semana vienen a demostrar que es fácil matar y es difícil evitarlo. ¿Alguien recuerda cual fue el resultado de las cruzadas? Buena pregunta para Manuel Valls, el primer ministro francés, que ensayaba su retórica bélica esta semana en la Asamblea Legislativa francesa como si fuera un nuevo Winston Churchill en su célebre discurso de sangre, sudor y lágrimas: “Francia está en guerra contra el terrorismo, el yihadismo y el islamismo radical”. Menos mal que añadió: “Pero no contra una religión. No está en guerra contra el islam ni los musulmanes. Protegerá, como siempre lo ha hecho, a todos sus conciudadanos: a los que creen y a los que no”. Ahmed Merabet, uno de los policías asesinados la pasada semana en París, dejaría entonces de agitarse en su tumba. Pero no podrán decir lo mismo aquellos correligionarios suyos a los que la policía, en sus controles selectivos, pide la documentación por su simple apariencia, desde los banlieux de París al tren que hace la ruta entre Barcelona y Marsella.

Manuel Valls - Primer ministro francés

La victoria de cualquier terrorismo es el miedo. Y su contagio a la sociedad. A tenor de lo vivido durante la última semana en la Unión Europea, los yihadistas nos ganan por goleada. Qué miedo da el miedo, cuando el corazón sustituye a la razón a la hora de legislar. Sin que se hayan cometido nuevos atentados, cada día nos desayunamos con la posibilidad de que yihadistas detenidos o muertos hubieran atentado contra estaciones de tren o estaciones de policía o contra las marchas islamófobas que promueve Pegida en Alemania. El anti-islamismo y el anti-judaismo constituyen la cara y la cruz de la misma moneda antisemita. Cuando Nettanyahu anima a los hebreos que no se sientan seguros en Francia a viajar a Israel, ¿no considera acaso que muchos estarán ya haciendo las maletas rumbo a Jerusalén, no porque corran un peligro real sino porque estamos entrando todos en situación de pánico?. Cuando los ministros comunitarios hablan de controles de fronteras, olvidan que los que atentaron contra Charlie Hebdó eran franceses y los dos supuestos activistas del Estado Islámico a los que mató la policía belga habían nacido en Verviers, a 120 kilómetros de Bruselas, y tenían pasaporte comunitario.


Se les retirará el pasaporte a los sospechosos. Ya veo pateras de vocacionales muyaidines poniendo rumbo a Yemen o a Siria. Menudo pringado sería un terrorista que no supiera o no pudiera falsificar un pasaporte. Detendremos a quienes visiten Irak demasiadas veces: a ese paso correría peligro hasta Antonio Hernández Mancha si siguiera yendo a Bagdad como en sus tiempos de ayuda de cámara de Georges W. Bush a la búsqueda de los pingües beneficios que iba a depararnos la invasión. Capturaremos a quienes consulten a menudo las web yihadistas: ¿no sería más razonables someterles a una discreta vigilancia, no fueran a ser estudiantes universitarios buscando datos para una tesis o periodistas interesados en saber qué opinan semejantes mamarrachos? Hay que vigilar la inmigración clandestina: ¿alguien imagina a un maliense con kalashnikov colgado de la valla de Melilla?


“Ningún fanatismo ha podido con nuestras libertades y ningún terrorismo va a conseguir que dejemos de vivir libres y sin miedo”, dijo Mariano Rajoy sin que se refiriera en ningún momento a la Ley Mordaza que prepara su Gobierno. España se suma a la psicosis generalizada con la enunciación de un pacto antiterrorista enunciado por los dos grandes partidos –hasta ahora– y al que podrán sumarse el resto como quien se da de alta en un club privado al que no le han invitado a fundar. Fruto de este compromiso entre PP y PSOE será la enunciación de una serie de medidas contra el yihadismo, articuladas en una proposición no de ley.

Entretenidos hasta ahora en la detención de hinchas de fútbol y en el descrédito de los anarquistas, como si fueran una especie rediviva de sacamantecas, ahora resulta que la Moncloa venía preparando una serie de medidas contra quienes usan en vano el nombre de Alah o el de Mahoma que es su profeta. Dichas acciones se centrarán en tipificar y aumentar el castigo contra la actuación de los lobos solitarios capaces de poner una bomba de andar por casa en cualquier sitio o, simplemente, congestionar el tráfico de una gran ciudad mediante una falsa alarma.

Félix Grande (1937 - 2014)

"Lugar siniestro este mundo", dejó escrito Félix Grande a quien esta semana se le ha rendido homenaje coincidiendo con el primer aniversario de su muerte.

FUENTE: publico.es
Corazón de Olivetti
Juan José Téllez
18/01/2015



Una de las "Sentencias del Tata Viejo", del argentino Buenaventura Luna, lo clava:

"No le tengas miedo al miedo, que más miedo te va a dar"

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