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8/12/18

VIVIMOS MÁS PERO CON PEOR SALUD

Retrasar la edad de jubilación es una gran crueldad


En el año 2011 el gobierno del PSOE decretó el retraso progresivo de la edad de jubilación desde los 65 años hasta los 67. En 2018 la edad de jubilación ya va por los 65 años y medio, a no ser que se hayan cotizado más de 36 años y medio. El argumento central que se utilizó para defender esta medida se basaba en que los seres humanos cada vez vivimos más tiempo y por lo tanto es razonable que nos jubilemos más tarde.

Este argumento tiene dos vertientes: una de carácter económico y otra de carácter moral. Atendiendo a la primera se sostiene que para poder pagarle la pensión a una persona que cada vez vive más tiempo es necesario disponer de más recursos, por lo que una forma de resolver el problema es reducir el tiempo que hay que estar pagando la pensión (al mismo tiempo que incrementas los recursos porque esa persona tendrá una vida laboral más larga).

En cambio, el argumento de carácter moral es bien diferente: puesto que la persona en cuestión va a vivir más tiempo es de justicia que se mantenga la proporción de tiempo de trabajo y de tiempo de jubilación, de forma que se acabe disfrutando aproximadamente el mismo tiempo de descanso que antes.


Hay innumerables formas de refutar el argumento citado en cualquiera de sus dos vertientes. En esta ocasión no me voy a detener en criticar la primera faceta del argumento, la económica. Baste señalar al respecto que en nuestras sociedades cada vez más tecnológicas y avanzadas tenemos cada vez más posibilidades de producir lo mismo con menos tiempo de trabajo, de forma que podemos permitirnos disfrutar de una época de jubilación más prolongada manteniendo el mismo nivel de vida.

Ahora me interesa más desmontar la otra cara del argumento, la de tipo moral o ético. Es cierto que los seres humanos vivimos, de media, cada vez más. Así lo atestigua el indicador de Esperanza de Vida (EV), que en España ha aumentando 10 años en las últimas cuatro décadas, pasando desde los 73 años a los 83 años desde 1975 hasta 2015. 

Sin embargo, este indicador nos dice cuánto vivimos (siempre en promedio), pero no cómo vivimos. No es lo mismo vivir 83 años con una salud excelente durante casi toda la vida que hacerlo con graves enfermedades buena parte de la misma. Para eso se creó el indicador Años de Vida Saludable (AVS), que nos viene a mostrar cuántos años vivimos sin sufrir una discapacidad importante.



Pues bien, si miramos ambos indicadores para el caso de España, observamos lo siguiente. Desde 2004 la EV a partir de los 65 años era de 17,2 años en el caso de los hombres y de 21,4 en el caso de las mujeres. Once años más tarde, en 2015, el indicador ha aumentado hasta los 19 años y 23, respectivamente. No obstante, la evolución de los AVS no ha sido similar ni mucho menos.

En el año 2004 se esperaba que un hombre de 65 años viviese 9,8 años más sin sufrir limitaciones de salud importantes, y 9,6 años en el caso de una mujer de la misma edad. Once años más tarde, se espera que ambos vivan menos tiempo sin sufrir incapacidades importantes: 9,5 años en el caso de los hombres y 8,9 en el caso de las mujeres.

En el gráfico se puede observar claramente cómo a pesar de que la EV ha ido aumentando progresivamente a lo largo de todo el periodo analizado, los AVS han mantenido una ligera tendencia descendente. Es decir, aunque vivamos más tiempo lo hacemos con peor salud, ya que cada vez sufrimos antes enfermedades que nos limitan de forma importante.


Así las cosas, el argumento citado en su vertiente moral pierde todo su peso. No es justo que cada vez tengamos que jubilarnos más tarde solo por el hecho de vivir más, ya que lo hacemos cada vez en peores condiciones de salud.

Si no se hubiese retrasado la edad de jubilación descansaríamos los mismos años –o incluso menos, nunca más- que antes con buena salud, y más años con notables discapacidades.

Por eso retrasar la edad de jubilación es una gran crueldad: porque nos está robando los mejores años de nuestra etapa final de la vida, aquellos en los que no solemos sufrir enfermedades importantes.

Jubilados y pensionistas de CC.OO. y UGT se movilizan la próxima semana en todas las CC.AA.

FUENTE: eldiario.es
Eduardo Garzón Espinosa
31/01/2018

30/11/18

EL FUTURO DE LAS PENSIONES

El FMI y la OCDE meten presión a España para que no ceda ante los pensionistas


Los organismos internacionales proponen volver a desvincular del IPC las subidas y tener en cuenta la esperanza de vida, en línea con la reforma impuesta por el PP en 2013.


El Gobierno ha reafirmado esta semana su voluntad de mantener el poder adquisitivo de las pensiones, conforme al IPC real. Eso seguramente le obligará a abonar una paga compensatoria a final de año, como se hacía antes, ya que el comportamiento de los precios está siendo peor de lo previsto. Cada décima que se desvíe la inflación generará un coste para la Seguridad Social de 128,6 millones de euros, según cálculos del Ministerio de Trabajo.

La posibilidad de esa paga compensatoria fue anunciada a raíz de una intervención pública de la titular del departamento, Magdalena Valerio, y es consecuente con los compromisos presupuestarios adquiridos entre el Gobierno y su socio parlamentario preferente, Unidos Podemos.


Las pensiones han experimentado en 2018 una subida general del 1,6% y el IPC en tasa anual se situaba a finales de octubre en el 2,3%, aunque las estimaciones apuntan a que podía cerrar el ejercicio entorno al 1,9%.

Si finalmente fuera así, los pensionistas recibirían 358,8 millones, lo que hace una media de 41,7 euros por persona, que se consolidaría para los años siguientes. Teniendo en cuenta que el gasto derivado de esta prestación asciende ya a 9.287 millones mensuales, el efecto de la paga compensatoria sobre las cuentas de la Seguridad Social sería poco relevante. Pero es cierto que ahondaría un déficit que ha ido esquilmando año tras año la hucha de las pensiones y que sólo en 2017 se acercó a los 19.000 millones de euros.


El anuncio del Ministerio de Trabajo de llevar a la práctica su acuerdo con Unidos Podemos para mantener el poder adquisitivo de las pensiones se ha producido sólo unos días después de que dos instituciones internacionales alertaran a España de las amenazas que se ciernen sobre el sistema. Se trata del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que publicaron la semana pasada sus últimos informes sobre la situación y perspectivas de la economía española.

En materia de pensiones, ambos solicitaban cambios que van justo en la dirección contraria de las medidas adoptadas como respuesta a las masivas movilizaciones que están teniendo lugar desde hace varios meses en las principales ciudades españolas, especialmente en Bilbao. Entre dichas medidas figuraban dos de singular trascendencia: la vuelta a la indexación de las pensiones (es decir, a subirlas con arreglo al IPC) y el aplazamiento hasta 2023 de la entrada en vigor del factor de sostenibilidad, que tendrá en cuenta la esperanza de vida y que estaba previsto aplicar a partir del año próximo.


Tanto una como otra supusieron una ruptura de los pilares fundamentales de la reforma introducida unilateralmente por Mariano Rajoy en 2013 so pretexto de frenar el déficit galopante de la Seguridad Social. Él mismo acabaría renunciando a lo esencial de ella para obtener el respaldo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) a los Presupuestos Generales del Estado de 2018, poco antes de que la moción de censura encabezada por Pedro Sánchez lo desalojara del poder. La comisión parlamentaria del Pacto de Toledo daría la puntilla no mucho después a la controvertida reforma de 2013.

En sus primeros análisis sobre la economía española tras esos acontecimientos, el FMI y la OCDE meten presión para que no se ceda a las reclamaciones de la opinión pública en materia de pensiones, con recetas que supondría en la práctica su progresiva devaluación. El FMI habla, en concreto, de volver a desvincularlas del IPC para evitar una “pronunciada trayectoria alcista”. La OCDE, por su parte, sugiere elevar la edad de jubilación, teniendo en cuenta los años que, por término medio, se viven ahora.


 No parece que, en principio, el Gobierno esté por la labor de atender estas propuestas, pero las recientes declaraciones de la ministra de Trabajo dan a entender que algo está barruntado. Según dijo Valerio, el sistema debería llegar saneado a 2022 o 2023, cuando se espera una jubilación masiva de persona nacidas durante el baby boom. Para ello, explicó que es necesario reforzar su equilibrio financiero, reordenando ingresos y gastos. En qué consistirá exactamente esa reordenación es algo que aún está por ver.

FUENTE: publico.es 
Vicente Clavero 
Madrid - 28/11/2018


¡Compañeros "jubiletas": Echémonos a la calle, a la puta calle, a pelear por nuestros derechos, porque nadie más va a venir a hacerlo!

¡¡¡No olviden los paraguas y los bastones!!!
 

27/11/18

TRES MEDIDAS URGENTES

Desmontando a la OCDE: tres medidas que darían 12.000 millones anuales para pensiones


La exención de cotizar para 26.000 millones en salarios altos resta al Seguro 7.500 cada ejercicio y la infracotización de los precarios otros 2.000, mientras las bonificaciones se llevan 1.800 más.

Dos jubilados con pancartas en la manifestación de Zaragoza, en el Día Internacional
de las Personas Mayores, para reclamar unas pensiones dignas. EFE/Javier Cebollada

¿Qué efectos demográficos y sociales puede tener un nuevo retraso de la edad de jubilación, como acaba de sugerir el último Informe Económico de España de la OCDE, cuando se está acortando la esperanza de vida saludable de los mayores?

¿Podría una medida de ese tipo acabar generando un mayor desajuste presupuestario al elevar el gasto en sanidad, servicios sociales y atención dependencia?

La OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, un organismo creado para coordinar las políticas económicas y sociales de los 37 estados más industrializados del planeta, no tiene respuesta para esas preguntas en los pasajes del informe en los que analiza la sostenibilidad del sistema español de pensiones.


Para ello ofrece cinco recetas: ampliar a toda la vida laboral el período de cálculo para determinar el subsidio, elevar el mínimo de años para cobrarlo completo, ofrecer flexibilidad para combinar trabajo y pensión, aplicar un nuevo retraso a la edad de jubilación obligatoria conforme avance a la esperanza de vida y ampliar el acceso a los fondos de pensiones.

Expertos consultados por Público, el economista Eduardo Garzón, el inspector de Trabajo y profesor de Derecho Social en la Universidad de Valencia Héctor Illueca y el responsable confederal de Políticas Públicas y Previsión Social de CCOO, Carlos Bravo, coinciden en rechazar los planteamientos austericidas de la OCDE al tiempo que ponen sobre la mesa una serie de medidas para mejorar los ingresos de la Seguridad Social. 

Tres de esas propuestas generarían unos ingresos cercanos a los 12.000 millones anuales. Por una parte, eliminar el tope de cotización que acaba con la proporcionalidad entre salario y cuota social a partir de un sueldo bruto mensual de 3.803 euros haría que la masa salarial de más de 26.000 millones que ahora queda exenta, aportara unos 7.500 millones al año al Seguro.


Atajar el fraude de la infracotización, en el que las empresas cotizan por sus empleados solo por las horas que figuran en su contrato cuando en realidad trabajan muchas más, generaría la recaudación de otros 2.000, ya que esos salarios sumergidos rondan los 7.000 millones de euros.

Y plantearse el mantenimiento de las actuales bonificaciones, incluida la tarifa plana de los nuevos autónomos, supone hablar de si entran o no en la caja otros 1.800 millones de euros, lo que, con los conceptos anteriores, daría un mínimo de 11.300 millones de euros, suficiente para reducir a menos de la mitad el déficit de la Seguridad Social, que el año pasado alcanzó los 16.800 millones.

“Proponen bajar las pensiones y que los jubilados trabajen”


“Lo que propone la OCDE es bajar las pensiones y que los jubilados trabajen”, resume Illueca. 

“Es una trampa. El informe habla de la esperanza de vida pero no tiene en cuenta la calidad de esa etapa, cuando según la Organización Mundial de la Salud cada vez vivimos más años pero en peores condiciones”, señala Garzón.

Los datos, en este sentido, resultan inquietantes, ya que la Esperanza de Vida Saludable, que mide el tiempo que una persona vive sin enfermedades que lo incapaciten, se está reduciendo.


Según los datos del Ministerio de Sanidad, entre 2011 y 2015 ese indicador cayó de 12,4 a 9,5 años en los hombres y de 11,9 a 8,9 en las mujeres, con un repunte de unos meses en 2016, según el INE (Instituto Nacional de Estadística).

La ampliación de la edad de jubilación a partir de 2019 irá recortando esa Esperanza de Vida Saludable en otros dos, por abajo, más las consecuencias que el trabajo a esa edad pueda tener, por arriba, en la salud de los afectados por la reforma.

“Es ideología, carece de base científica”


“Los planteamientos de la OCDE son ideológicos, carecen de cualquier fundamento científico, coinciden Garzón e Illueca, que añade que “indudablemente medidas de ese tipo tendrán efectos en el gasto en sanidad y dependencia, además de incluir un componente de injusticia”.

“El problema de elevar la edad de jubilación es que, al final, la gente con menores ingresos financia las pensiones de quienes tienen mayores rentas y esperanza de vida”, señala Bravo.

Otras medidas, como calcular la pensión con base en toda la vida laboral (el año que viene pasa de 15 a 25 años), entraña el riesgo de ampliar la brecha de género en la jubilación, en la que el subsidio medio de las mujeres es un 37% inferior al de los hombres por tener a menudo una peor carrera de cotización.


El informe admite que “España se enfrenta a una serie de desafíos demográficos, que podrían dar lugar a un incremento significativo del gasto relacionado con el envejecimiento, como el gasto en sanidad, en cuidados de larga duración y en pensiones”, y pronostica que en el próximo medio siglo la pensión media caerá del 58% del salario medio que ahora supone al 38%. De hecho, los cobros han comenzado a reducirse. 

Sin embargo, a renglón seguido, anota que “la edad media de salida del mercado de trabajo se ha estancado y se sitúa más de dos años por debajo de la media de la OCDE”.

“Se trata de equiparar ingresos y cotización”


“Hay soluciones como crear empleo, y si además este es de calidad, aumentarán los ingresos de la Seguridad Social”, apunta Garzón, que recuerda cómo las mejoras salariales, entre ellas la del Mínimo Interprofesional, tienen una incidencia directa en la recaudación.

“En España hay más de cinco millones de trabajadores, de 19, que no cotizan por sus ingresos reales”, anota Bravo en referencia a los asalariados que superan esos 3.803 euros brutos mensuales, buena parte de los autónomos (cuyo sistema está en revisión) y las empleadas del hogar y, obviamente, quien se gana la vida en la economía sumergida. “Se trata de equiparar la cotización a los ingresos”, añade.

Paralelamente, señalan otras recetas de gestión y contabilidad que ayudarían a equilibrar las cuentas de la Seguridad Social, como trasladar a otro organismo las pensiones no contributivas, como las de maternidad y paternidad, orfandad o viudedad, o convertir las aportaciones que ahora hace el Estado vía préstamo en transferencias, lo que no afectaría al déficit pero sí dejaría de aumentar la deuda. “Dieciocho de los 28 países de la UE no financian exclusivamente su sistema de previsión con salarios ¿Por qué no puede hacerse eso aquí?”, se pregunta Garzón.


De hecho, hoy las cotizaciones resultan insuficientes para generar los recursos que requiere el pago de las pensiones contributivas y en cinco comunidades no dan ni siquiera para pagar las jubilaciones.

Illueca se pronuncia en una línea similar. “El pacto de Toledo, que fue muy útil, está agotado –indica-; se rompió con la reforma de 2013 que eliminó la revisión de las pensiones de acuerdo con el IPC. ¿Por qué no se plantea que el mantenimiento de las pensiones deje de cargarse solo a los salarios?”.

“Lo que hay que hacer es equilibrar la estructura de ingresos de la Seguridad Social y derogar la reforma de 2013”, anota Bravo, que llama a “recuperar el marco de consenso para empezar a poner respuestas y soluciones sobre la mesa y mantener equilibradas las pensiones entre las distintas generaciones, en lugar de buscar cómo recortarlas”.


FUENTE: publico.es

27/5/18

LOS PENSIONISTAS ESTÁN QUE TRINAN



CLAMOR EN DEFENSA DE LAS PENSIONES

Bilbao vuelve a tirar del carro de la protesta de pensionistas: decenas de miles inundan las calles contra el acuerdo entre PP y PNV



"Quienes pretendían confundir y desactivar nuestro movimiento, se han equivocado. Seguimos en la lucha", han afirmado los manifestantes, que consideran "insuficiente" el pacto entre Gobierno y PNV para los presupuestos.


En un ambiente festivo que incluía txistularis y tras una pancarta en la que se podía leer "Pensiones públicas dignas-No 0,25%, los participantes han coreado gritos de "manos arriba esto es un atraco" o "esta batalla la vamos a ganar". Entre los asistentes se ha podido ver, entre otros, a los secretarios generales de CCOO y UGT del País Vasco, Loli García y Raúl Arza, respectivamente.

Del mismo modo, ha sido destacada la presencia de representantes políticos de PSE-EE, EH Bildu, Podemos Euskadi o Ezker Anitza. Así, por parte del PSE-EE se han manifestado en Bilbao su secretaria general, Idoia Mendia, junto al secretario general de Vizcaya, Mikel Torres.

El Movimiento de Pensionistas de Vizcaya ha resaltado que las manifestaciones desarrolladas en el País Vasco han coincidido también con las realizadas en el resto de España lo que, en su opinión, está marcando "un hito en la historia de nuestro país".



"Quienes pretendían confundir y desactivar nuestro movimiento, se han equivocado. Aquí estamos unidos y dispuestos a seguir en la lucha hasta conseguir que nuestras demandas sean atendidas", han indicado en un comunicado leído frente al Ayuntamiento de la Villa.


Tras defender que el acuerdo PP-PNV ha estado motivado por la presencia "masiva" de pensionistas en las calles, han incidido en que el mismo es "absolutamente insuficiente", ya que solo garantiza la subida del IPC para los años 2018 y 2019, "con el riesgo de que a partir de ese año nos sigan aplicando la mísera subida del 0,25 (por ciento)".

"El coeficiente regulador de las pensiones de viudedad no resuelve el grave problema de las mujeres con esa condición. Y la derogación del factor de sostenibilidad tan solo es aplazada por cuatro años, dejándolo pendiente en adelante como una espada de Damocles sobre las nuevas pensiones", han alertado.


Asimismo, han denunciado que mientras los gobernantes afirman que "no hay dinero y que la Seguridad Social es deficitaria, se gastan ingentes cantidades en subvencionar a bancos, impulsan grandes infraestructuras muchas veces innecesarias, destinan enormes sumas de dinero a gastos militares y al mismo tiempo, reducen salarios y generalizan la precariedad", entre otras cuestiones.

"Cerca de 250.000 pensionistas en Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra y más de tres millones en el resto del Estado, en su mayoría mujeres, malviven con pensiones inferiores a 700 euros", han reprobado, al tiempo que han instado a los Gobiernos vasco, navarro y central a que "asuman sus responsabilidades y tomen medidas para acabar con esta situación".

"Nuestras reivindicaciones son justas y razonables, y solo la falta de voluntad política por parte de quienes nos gobiernan impide que sean atendidas. No solo están en juego las pensiones actuales, sino aún más las del futuro", han finalizado.



FUENTE: publico.es
Bilbao - 26/05/2018


17/5/18

LOS JUBILADOS SIGUEN EN LA BRECHA

Una cadena humana de jubilados cerca el Banco de España contra el "robo" de las pensiones

Cientos de personas rodean el edificio para exigir la derogación de la reforma de 2013 y conseguir que las pensiones vuelvan a revalorizarse conforme a la inflación.


Cientos de jubilados convocados por UGT y CCOO han rodeado esta mañana el Banco de España en contra del "robo" de las pensiones y exigiendo la derogación de la reforma de 2013 para que vuelvan a revalorizarse conforme a la inflación.

"Mariano Corleone nos roba las pensiones" o "Nos roban, nos roban las pensiones", han sido algunos de los lemas más coreados durante la hora que ha durado la convocatoria en defensa del sistema público de pensiones.

Animados por el buen tiempo de la capital, los pensionistas han conseguido rodear los aproximadamente 1.300 metros de perímetro del edificio del Banco de España en pleno centro de Madrid, en la esquina de Calle Alcalá y Paseo del Prado, frente a la fuente de la Diosa Cibeles.


"A la banca dinero público, a los pensionistas recortes", "Pensionista, ¿especie en extinción?" o "No a la pobreza energética" eran algunos de los lemas que se leían en las pancartas de los asistentes a la concentración en torno al supervisor bancario.

UGT y CCOO llamaron a rodear el Banco de España como un símbolo contra la actuación de la institución durante la crisis económica, así como sus diversas recomendaciones a favor de reformas laborales más restrictivas.

Motivo de especial enfado entre los asistentes, y razón de la concentración ante el Banco de España, fueron las declaraciones de su Gobernador, Luis María Linde, que a principios de marzo comentó que la posesión de una vivienda particular mejora la pensión y es un factor que apenas se tiene en cuenta.

Jubilados protestan por las presiones en una concentración en Bilbao. EFE

"(La posesión de una vivienda en propiedad) tiene un efecto sobre la pensión real de jubilación muy importante", insistió Linde, porque "no es igual pagar un alquiler de 500 euros al mes que pagar un gasto de comunidad de 100 euros".

La concentración ha finalizado con declaraciones de los secretarios generales de UGT y CCOO en Madrid, Luis Miguel López Reillo y Jaime Cedrún, respectivamente, así como de la secretaria de Empleo de UGT, Mari Carmen Barrera, y el secretario de Protección Social de CCOO, Carlos Bravo, que han llamado a seguir movilizándose hasta la derogación total de la reforma de 2013.

No solo siguen en la brecha, echándose a la calle y reivindicando sus derechos, sino llamando también a rebelarse al resto de la ciudadanía, sobre todo a los jóvenes acomodaticios que no se dignan apoyarlos, como si el asunto no fuera con ellos. Aquí se está luchando no solo por las pensiones actuales, sino por las futuras.

O luchan ahora, codo con codo con sus mayores para plantarle cara al gobierno, o el Sistema Público de Pensiones se irá a hacer puñetas y nunca los alcanzará. Y que conste que no es ningún regalo, nos lo hemos currado y lo hemos pagado previamente.

Se tiende a creer que la jubilación es algo que queda muy lejos, pero no se fíen. El tiempo es un suspiro; yo mismo hace un rato sólo tenía 14 años... y mírenme ahora.

¡Esto nos afecta a todos!
¡¡¡Apoyemos a los jubilados!!!

5/5/18

¡¡¡A LA CALLE!!!

 5 de mayo de 2018


¡¡¡A LA CALLE!!!
 

¡¡¡TODOS A LA CALLE!!!


 ¡¡¡A DEFENDER LO QUE ES NUESTRO!!!


Citizen Plof

3/5/18

ESTOS VIEJOS


Estos viejos que estamos echándonos a la calle para que el Estado no nos robe las pensiones, somos aquellos mismos jóvenes que en los años 60 estuvimos en un tris de derribar el Sistema; así que ándense con tiento, porque lo que son cojones... todavía nos sobran para volver a intentarlo.

¡Recuerden que somos más de 9 millones!

¡¡¡Salud!!!

Citizen Plof

26/2/18

LA REBELIÓN DE LOS JUBILETAS

Jubiletas, ¡qué grandes sois!


Jubiletas, ¡qué grandes sois! Y digo ‘jubiletas’ con todo el cariño del mundo y la tranquilidad de que no me dejo fuera a las mujeres que, como en el resto de las edad, son las grandes damnificadas de una sociedad patriarcal y machista que les hace la vida tan cuesta arriba. Lo vivido ayer en muchas ciudades de España, cuando miles y miles de pensionistas escupieron a la cara un Gobierno mezquino y mentiroso, me hincha el corazón, me llena de orgullo por esas personas que son las que realmente hacen eso que algun@s llaman patria.


Ni siquiera voy a entrar en una exposición de cifras, porque sólo enfrentar la subida del 0,25% de las pensiones con lo que ha subido la luz, el gas, el teléfono, la comida, los medicamentos… basta para sumarse a todas esas personas que ayer dieron una lección de dignidad al tirarse a la calle y reclamar justicia social tras haber cotizado 40 y 50 años.


Rajoy y sus secuaces son más amigos de los planes de pensiones privados. Ellos prefieren sumarse a la inmundicia moral de la CEOE, esa que pretende fichar a mayores de 45 años con contratos de formación y no pagar a los becarios que hacen tareas como cualquier otr@ trabajador/a. Y ante eso, ante el modo en que se está pisoteando los derechos de l@s pensionistas, fue un gustazo ver cómo estos llegaban hasta la misma puerta del Congreso de los Diputados y las Diputadas mientras en otras ciudades de España también sacaban los colores a un Gobierno inepto.


La demoscopia nos dice que la mayor parte, con bastante diferencia además, de los votos del PP proceden de las personas mayores de 65 años. ¿Se acordarán estas personas cuando acudan de nuevo a las urnas? Uno quiere pensar que sí, que lo vivido ayer en toda España tendrá su reflejo en las elecciones. Una democracia, como la española, que expulsa a sus jóvenes y ningunea a sus mayores es una basura. Esos movimientos forman parte de la receta de gentuza, como la CEOE, que en medio de la crisis más grande en décadas continúan enriqueciéndose mientras vampirizan a la clase trabajadora.


Desde esta tribuna, seguiré reclamando esta dignidad, esta lucha por los derechos civiles, tomando como ejemplos los de Coca-Cola en lucha, l@s trabajador@s de Siemens-Gamesa o, ahora, los jubiletas, ¡que sois muy grandes! Sumémosnos toda la gente de bien a esta oleada de personas a los que no les tiemblan las piernas a la hora de plantarse ante un Gobierno indigno y reclamar lo que nos arrebataron, lo que tanto nos costó conseguir. Se acabó intentar recuperarlo arañando poquito a poquito: demos un zarpazo para tomar lo robado y, de paso, quitar de en medio a toda esa gentuza.


FUENTE: publico.es
David Bollero
23/02/2018

David: Es que, efectivamente, estos jubilatas pertenecemos a unas generaciones que no solo con las manos, sino con uñas y dientes, lucharon por levantar este "pís", y no vamos a permitir que ahora, una partida de ladrones caraduras, nos robe la pensión. ¡Faltaba más! Y encima para regalarle los cuartos a sus amigotes de la banca y otros buitres... ¡UNA MIERDA!

¡Ah! Y para darle ejemplo a los jóvenes de como una legión de viejos pone lo que hay que poner: 

¡¡¡OVARIOS Y COJONES!!!
 

10/1/18

SALARIOS DE HAMBRE, PENSIONES EN EL AIRE

Si alguien piensa que su hijo debe asumir que gana menos de lo que ganó él, porque… "así es la vida", debe recordar que el dinero de su pensión saldrá de ese raquítico salario


No hace muchos días escuché en la radio un titular que advertía de los riesgos de nuestro sistema de pensiones por el envejecimiento de la población. Lo decía el último informe de la OCDE.  Se refería a las dificultades que se atisbaban para el año 2050. Está bien divisar el horizonte lejano, aun a riesgo de apreciarlo de forma confusa y casi siempre equívoca. Pero desde luego es más realista  observar lo que tenemos  delante. Ahí no hay predicción posible, son hechos ciertos.

Desde que Rajoy llegó al Gobierno, no ha pasado un año sin que lo que ingresa la Seguridad Social haya sido insuficiente para pagar las pensiones. Es la primera vez que esto ocurre de manera continuada. El 83% de lo que ingresa la Seguridad Social proviene de las cotizaciones por los salarios. Y ahora estas cotizaciones no dan para el pago de las pensiones. Cabría pensar que esto se debe a la combinación de dos cosas: Cada vez hay más pensionistas y la crisis provocó que hubiera menos trabajadores cotizando a la Seguridad Social. Es, digamos, la explicación oficial.

El 83% de lo que ingresa la Seguridad Social proviene de las cotizaciones por los salarios. Y ahora estas cotizaciones tan bajas no dan para el pago de las pensiones


Pero hay cosas que no cuadran. Por ejemplo, en 2010, el año en que se inauguraron los recortes y reducciones salariales, el número de afiliados a la Seguridad Social era muy semejante al del año pasado: cotizaban 17.660.000 personas frente a los 17.600.000 en 2016.

Sin embargo, el año pasado, ya acabada la crisis, según el Gobierno, con un claro crecimiento, la Seguridad Social recaudó 1.400 millones de euros menos que siete años antes. 

La explicación es bastante obvia: los salarios han bajado, las personas que son contratadas ahora reciben sueldos claramente menores, y por tanto cotizan menos a la Seguridad Social para pagar las pensiones.


Más evidencias: Acudimos a los datos de la Seguridad Social y nos fijamos en lo que aportan las cotizaciones de los trabajadores del llamado Régimen General. Son la gran mayoría, en torno al 80% de los afiliados. Por término medio, en los 10 primeros meses de 2017, cada asalariado aportó 4.553 euros a la Seguridad Social. En el periodo equivalente de 2010, la aportación media por afiliado había sido mayor: de 4.628 euros, por tanto 75 euros más. Pero, el dinero no representa lo mismo ahora que entonces, porque sube el coste de la vida.

Si calculamos los euros en el valor actual, la diferencia es mucho mayor: en 2010 lo que aportó cada salario fue 150 euros más que ahora. En 2017 esa recaudación por afiliado ha descendido un 3,2 por ciento. Lógico, porque los salarios son más bajos.

Esto no ha ocurrido en un año. Desde 2009 la aportación media de los afiliados a la seguridad social ha ido descendiendo, en "valor de euros de 2016", hasta llegar a ser 544 euros menos por persona, lo que supone una caída superior al 8%.


A la bajada de los salarios se añade otra cosa que resta recaudación. Ahora son más los
parados que no cobran el seguro de desempleo y por tanto el Estado no cotiza por ellos
a la Seguridad Social. En 2009,  el 75% de los parados inscritos en las oficinas de empleo
recibían una prestación. En 2017 sólo el 55% de los desempleados recibe tal ayuda. Y el
dinero que cobra cada parado, incluida su cotización a la Seguridad Social, es además menor en 2017: 807 euros al mes, mientras que en 2009 llegaba a los 994 euros mensuales. 

No han sido sólo los años malos. La bajada de recaudación por afiliado ha continuado los años que el Gobierno considera ya buenos y con la crisis superada. ¿Está superada una crisis cuando los que trabajan no ganan lo suficiente para pagar como es debido las pensiones de los que ya no trabajan?

La bajada de recaudación por afiliado ha continuado durante los años que el Gobierno considera ya buenos y con la crisis superada


Esa escasez recaudatoria persiste y puede prolongarse a largo plazo. La bajada de los salarios no es un fenómeno de poco tiempo, incluso aunque en los convenios colectivos se proceda a partir de ahora a incrementar los sueldos algo más. 

Lo más grave de los bajos salarios no es el recorte que han sufrido los que ya trabajaban cuando llegó la crisis, con ser esto negativo y empobrecedor. Lo peor ha sido y sigue siendo la sustitución de puestos de trabajo con sueldos aceptables por otros con salarios notablemente menores.

Estos todavía son minoritarios, les toca sobre todo a los jóvenes que acceden a su primer empleo, pero con el paso del tiempo aumentarán. Por ejemplo, gran parte de los trabajadores que se jubilan o prejubilan con sueldos buenos son relevados por otros con un salario mucho más bajo.


Es una rueda de sustitución continua que no para. Se da así el fenómeno perverso de que el nuevo contratado con salario mísero no puede con su cotización aportar suficiente para pagar la pensión del trabajador al que sustituyó.

Si alguien piensa que su hijo debe asumir que gana menos de lo que ganó él, porque…"así es la vida", debe recordar que el dinero de su pensión saldrá de ese raquítico salario. 

El Gobierno lo sabe, ¡cómo no! La primera solución que encontró fue pulirse el dinero que había en el Fondo de Reserva, en la hucha de la pensiones. Dinero ahorrado con lo que sobraba de las cotizaciones en los años anteriores. 


En total, casi 53.000 millones de euros, que se aportaron incluso en 2008 y 2010, cuando arreciaba la crisis y el PP consideraba la situación insostenible. A  ello había que sumar los intereses que ese dinero generaba y que alcanzaban, cuando llegó Rajoy al Gobierno, los 14.000 millones de euros.

En total 67.000 millones de euros es lo que se encontró Rajoy en la hucha. Sacó de ella en los años de recesión, cuando se destruía empleo, y la recaudación de la Seguridad Social cayó al mínimo, en 2012 y 2013. Podía parecer razonable: para eso estaba la hucha.

Pero en 2014 volvió a crecer la economía y mucho más en 2015 y 2016. Aumentaba el empleo y no había razón para sacar más dinero. Si las cosas iban bien, ¿por qué se seguía recaudando poco? 


La explicación es la política de bajos salarios implantada por el PP. Al comenzar este año quedaban 15.000 millones y ni con eso ha bastado para pagar todas las pensiones. Tanto es así que el Gobierno ha puesto otros 10.000 millones del Presupuesto del Estado. 

La otra solución es la de siempre: recortar. Ya se hizo con la última reforma de las pensiones. El argumento empleado es el que refleja también la OCDE: el envejecimiento de la población hace insostenible el sistema.

Es el mirar a largo plazo y predecir mientras se oculta lo que la realidad, no la previsión, ha dejado patente: el envejecimiento de la población no se ha producido de la noche a la mañana y sin embargo la insuficiencia para pagar las pensiones sí.


La recaudación de la Seguridad Social por cotizaciones sociales fue en 2016 un 4% más baja que en 2008, mientras que la renta total de los españoles fue prácticamente la misma.

Eso sí, la renta ha estado peor repartida. Mientras que la de los salarios ha caído un 5%, el beneficio empresarial ha subido algo más de uno por ciento. 

Para pagar pensiones dignas es necesario que trabaje más gente, reducir drásticamente el desempleo y salarios dignos. O lo que es lo mismo, un reparto más equitativo de la riqueza generada cada año.


FUENTE: ctxt.es
Emilio de la Peña 
03/01/2018

Toda la puñetera vida cotizando para que  nos dejen con el culo al aire.

Compañeros jubilados, aprovechemos ese tiempo del que ahora disponemos.

¡¡¡NO NOS DEJEMOS ROBAR LAS PENSIONES!!!