Mostrando entradas con la etiqueta Concentración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Concentración. Mostrar todas las entradas

16/2/19

PAGAFACHAS



Pagar una mani entre PP y C's para que los votos se los lleve VOX.

 Jose Téllez



¿45.000? No llenan ni el Sánchez Pizjuán.
Por hablarles en términos que entienden.

Javier Gallego Crudo



Preciosa bandera vista hoy en Colón con la paloma de la paz.




¿Sabéis si hoy abren los concesionarios de BMW?
Es para unos amigos chinos, que se han forrado 
vendiendo banderas y quieren comprarse un X6.




Pablo Casado denuncia que millones de personas no han podido asistir a la manifestación porque las han abortado.

Anacleto Panceto

 

Y recordad, amiguitos:
si no hay una lona tapando el edificio Barclays... 
ESTA FOTO NO ES DE HOY

ant

Citizen Plof

12/2/19

COLONOSCOPIA CON BANDERAS


No hacía frío, no había lluvia y aun así la gran manifestación prometida para ayer domingo en la plaza de Colón se quedó en un gatillazo con banderas, "un aborto rojigualda". Tampoco sirvió de nada el centenar largo de autobuses fletados por el PP con la intención de abarrotar las calles. Ahora habría que preguntarse si el dineral que ha costado esta nueva edición de la Armada Invencible ha salido de las mismas arcas que los sobres que circulaban por Génova y la financiación ilegal de tantas campañas, pero esa es una información sensible de la que ya nos enteraremos, probablemente dentro de diez o quince años.

"La concentración estaba programada para las doce de la mañana, a la salida de misa", y sobre las doce y media ya se habían agotado los eslóganes, "los vivas a España, a la policía y a la guardia civil"; la gente se había comido los bocadillos y tenía ganas de regresar a casa, maniobra que iniciaron por tandas y en diferentes direcciones, agitando banderas de todos los tamaños, para que no hubiera dudas, por si alguien no había reparado aún en "la enseña gigantesca que flamea en medio de la plaza". Aun así, más de un nostálgico llevaba "la del pollo", aprovechando la ocasión, e incluso hubo alguno que se envolvía en la de Venezuela, que no podía faltar.

 

Esta apropiación del símbolo nacional venía a demostrar varias cosas, principalmente que "España es patrimonio de la derecha y de la ultraderecha, por eso llevan la bandera grabada hasta en la correa del reloj si hiciera falta".

"Muchos, de camino a casa, la llevaban atada al cuello, a manera de capa, como si ese poder ideológico de la bandera los convirtiese en superhéroes prestos a volar en cualquier momento y salvar la patria".


Sucede, no obstante, que "la bandera no es patrimonio suyo", especialmente cuando se rodean de personajes equívocos célebres por tener el dinero atrincherado en Suiza, en Panamá, en las islas Caimán o en cualquier otro de los paraísos fiscales desde donde siguen alentando un patriotismo comprado a un euro en los supermercados chinos.

Aparte de gritar que Sánchez es un traidor y que convoque elecciones, la manifestación colonita también sirvió para que "muchos de los líderes presentes se retrataran al lado de la ultraderecha más rancia y retrógrada que campea estos días por Europa". Ahí estaba Albert Rivera, el equidistante, haciendo cabriolas para intentar no salir al lado de Santiago Abascal en las fotos.


Ahí estaba Mario Vargas Llosa, en mitad del símbolo de la conquista de América, sin saber que tenía el dinero en Panamá. Ahí estaba Maroto, "gay oficial del PP", rodeado de un montón de cavernícolas que piensan que lo suyo es una enfermedad.

"Lo que sucedió ayer en Colón fue una colonoscopia en toda regla" que detectó muchos de los síntomas reinantes en el "trifachito español", a saber, que la derecha nunca ha tenido el menor empacho en mezclarse con la ultraderecha, que la xenofobia y la homofobia siguen campando a sus anchas y que "la patria no sólo es el último refugio de los canallas sino también de los tontos, que son legión, aunque quizá no tantos como ellos se piensan".


FUENTE: publico.es
Punto de fisión
David Torres
11/02/2019

17/5/18

LOS JUBILADOS SIGUEN EN LA BRECHA

Una cadena humana de jubilados cerca el Banco de España contra el "robo" de las pensiones

Cientos de personas rodean el edificio para exigir la derogación de la reforma de 2013 y conseguir que las pensiones vuelvan a revalorizarse conforme a la inflación.


Cientos de jubilados convocados por UGT y CCOO han rodeado esta mañana el Banco de España en contra del "robo" de las pensiones y exigiendo la derogación de la reforma de 2013 para que vuelvan a revalorizarse conforme a la inflación.

"Mariano Corleone nos roba las pensiones" o "Nos roban, nos roban las pensiones", han sido algunos de los lemas más coreados durante la hora que ha durado la convocatoria en defensa del sistema público de pensiones.

Animados por el buen tiempo de la capital, los pensionistas han conseguido rodear los aproximadamente 1.300 metros de perímetro del edificio del Banco de España en pleno centro de Madrid, en la esquina de Calle Alcalá y Paseo del Prado, frente a la fuente de la Diosa Cibeles.


"A la banca dinero público, a los pensionistas recortes", "Pensionista, ¿especie en extinción?" o "No a la pobreza energética" eran algunos de los lemas que se leían en las pancartas de los asistentes a la concentración en torno al supervisor bancario.

UGT y CCOO llamaron a rodear el Banco de España como un símbolo contra la actuación de la institución durante la crisis económica, así como sus diversas recomendaciones a favor de reformas laborales más restrictivas.

Motivo de especial enfado entre los asistentes, y razón de la concentración ante el Banco de España, fueron las declaraciones de su Gobernador, Luis María Linde, que a principios de marzo comentó que la posesión de una vivienda particular mejora la pensión y es un factor que apenas se tiene en cuenta.

Jubilados protestan por las presiones en una concentración en Bilbao. EFE

"(La posesión de una vivienda en propiedad) tiene un efecto sobre la pensión real de jubilación muy importante", insistió Linde, porque "no es igual pagar un alquiler de 500 euros al mes que pagar un gasto de comunidad de 100 euros".

La concentración ha finalizado con declaraciones de los secretarios generales de UGT y CCOO en Madrid, Luis Miguel López Reillo y Jaime Cedrún, respectivamente, así como de la secretaria de Empleo de UGT, Mari Carmen Barrera, y el secretario de Protección Social de CCOO, Carlos Bravo, que han llamado a seguir movilizándose hasta la derogación total de la reforma de 2013.

No solo siguen en la brecha, echándose a la calle y reivindicando sus derechos, sino llamando también a rebelarse al resto de la ciudadanía, sobre todo a los jóvenes acomodaticios que no se dignan apoyarlos, como si el asunto no fuera con ellos. Aquí se está luchando no solo por las pensiones actuales, sino por las futuras.

O luchan ahora, codo con codo con sus mayores para plantarle cara al gobierno, o el Sistema Público de Pensiones se irá a hacer puñetas y nunca los alcanzará. Y que conste que no es ningún regalo, nos lo hemos currado y lo hemos pagado previamente.

Se tiende a creer que la jubilación es algo que queda muy lejos, pero no se fíen. El tiempo es un suspiro; yo mismo hace un rato sólo tenía 14 años... y mírenme ahora.

¡Esto nos afecta a todos!
¡¡¡Apoyemos a los jubilados!!!

4/12/16

LA "MAREA SANITARIA"

La Junta andaluza, desbordada por la incapacidad de frenar la 'marea sanitaria'

Manifestación en Granada, en protesta por las fusiones hospitalarias que tiene programada la Junta de Andalucía, con el doctor Jesús Candel, conocido como 'Spiriman', en la cabecera de la marcha. EFE/PEPE TORRES

Manifestación en Granada, en protesta por las fusiones hospitalarias programadas por la Junta de Andalucía 
EFE/PEPE TORRES
La mayor oposición al Gobierno de Susana Díaz en este momento está en la calle, no en el Parlamento andaluz. La ola de manifestaciones ciudadanas contra la gestión de la sanidad pública andaluza, “joya de la corona” del Ejecutivo andaluz, ha ido a más en estos dos últimos meses, culminando en tres macroprotestas que han movilizado a casi 70.000 personas en las calles de Granada, Huelva y Málaga.

En la capital granadina, donde se repitió una concentración de más de 50.000 personas, no se recordaba una manifestación tan multitudinaria desde 2003, cuando 150.000 personas tomaron las calles en protesta por la guerra de Irak.

El bastón de mando de estas movilizaciones lo sustenta la gente, los médicos, los enfermeros, los usuarios. Entre la multitud se leían pancartas con un cierto aire al 15-M, reclamaciones individuales, demandas públicas y un cartel bien grande en la cabeza de la comitiva donde podía leerse: “Absténganse cualquier partido político de traer sus banderas”.

Movimiento 15-M

La multitud en la calle evidencia que el discurso firme de Susana Díaz como defensora del Estado de Bienestar hace aguas. Es un duro golpe en la línea de flotación de su Administración y de sus planes para liderar el PSOE federal, pero por mucho que esto beneficie colateralmente a sus adversarios políticos, ni PP ni Podemos están detrás de las manifestaciones. Ni pueden ni les han dejado ni tienen esa capacidad de movilización. Mala noticia para ellos, sobre todo para la formación morada, que acaba de constatar que la calle y la indignación ciudadana se mueve con impulsos propios, y que por mucho que la esencia de Podemos haya surgido de las calles, Podemos es ahora un partido político y está en las instituciones.

Pero sobre todo es una mala noticia para Susana Díaz, porque si PP y Podemos no están detrás de las protestas, la presidenta no tiene con quién confrontar. No puede hacerlo contra sus profesionales de la sanidad pública ni contra sus usuarios.

El Gobierno andaluz no ha sabido articular un relato claro en estos 40 días (desde que se vio sorprendido por la primera protesta multitudinaria de Granada con 50.000 personas el pasado 16 de octubre) ni un discurso nítido que contenga el incendio. Díaz ha tenido que pedir disculpas públicas hasta en siete ocasiones (en varias entrevistas televisadas, en sesión parlamentaria y en la inauguración de instalaciones sanitarias) y observa, alarmada, cómo el cabreo ciudadano contra su gestión oscurece el inicio de su carrera personal hacia la dirección del PSOE.


La Junta ha paralizado provisionalmente el proyecto de fusión hospitalaria de Granada que dio origen al tsunami de críticas, pero no tiene un plan b, y lejos de aplacar los ánimos, las protestas del fin de semana se multiplicaron y extendieron a tres provincias. Esta vez, diputados de PP, Podemos e IU intentaron visibilizarse más entre la multitud, lo cual ha facilitado a Díaz una estrategia de defensa más cómoda: denunciar la pinza entre el PP y Podemos, denunciar una especie de complot de la derecha para desprestigiar la sanidad pública y alarmar a la ciudadanía con el oscuro objetivo de abrir la puerta al negocio de las farmacéuticas y las empresas sanitarias privadas.

Pero el relato no ha calado, porque la indignación de los médicos y de los usuarios es real.
No sólo no ha calado, sino que los suyos se le empiezan a volver en contra, porque además del poder regional que ostenta Díaz existe el poder provincial, y ahora el alcalde socialista de Granada, Francisco Cuenca, el regidor de Huelva, Gabriel Cruz, y los líderes provinciales del PSOE en estas provincias han pedido a la presidenta que reaccione, que haga “algo contundente” para frenar la sangría de apoyos e impedir que se ponga en riesgo el favor de sus ciudadanos. El primer edil granadino, que apenas lleva seis meses en el cargo, se ha tragado ya tres manifestaciones masivas en las calles de su ciudad, y ha advertido a Díaz que a la cuarta, si no hay una respuesta firme por parte de la Junta, él mismo se unirá a las protestas.

Dimisiones y viejas leyes

Aquilino Alonso, en el acto de promesa de su cargo como consejero de Sanidad, 
en presencia de la presidenta de la Junta de Andalucía. EFE

En el aire está el posible cese del consejero de Salud, Aquilino Alonso, que, sin embargo, no es el responsable directo del proyecto sanitario que ha indignado a la gente. La fusión de dos hospitales de Granada o de Huelva se remonta a un plan de racionalización del sector sanitario que se diseñó en 2012, en la cúspide de la crisis y cuando los gobiernos autonómicos se vieron obligados a primar la consolidación fiscal y la reducción del déficit al gasto social.

Entonces el departamento de Salud lo dirigía María Jesús Montero, hoy consejera de Hacienda, y su idea para reducir gastos en puestos directivos pasaba por unificar las gerencias de los hospitales de una misma ciudad y trabajar bajo un modelo de unidades intercentros. En Huelva y Granada, por sus características poblaciones, se proyectó unificar sus grandes hospitales en grandes complejos hospitalarios, un modelo que ya funciona en otras provincias andaluzas, como Córdoba, Jaén, Almería. Sevilla y Málaga lo paralizaron de raíz.

En la práctica, la fusión hospitalaria ha hecho que se repartan las especialidades entre distintos edificios y, como consecuencia, un paciente con politraumatismos tenga que “autodiagnosticarse” para decidir cuál de los edificios visita primero, y luego, trasladarse de uno a otro recabando las pruebas que requiere su tratamiento. Alonso asegura que la fusión hospitalaria no ha servido de excusa para ahorrar costes, jura y perjura que “no ha habido recortes”, aunque admite que “puede haber habido problemas de organización”. El consejero se muestra desconcertado con la ola de críticas y dice desconocer “qué quieren los manifestantes y por qué protestan exactamente”.



Doctor Jesús Candel, alias "Spiriman"

La presión sobre él es tal, que hace dos días fue Presidencia quien anunció a la prensa que Alonso “sería recibido” por uno de los médicos que encabeza las movilizaciones, el doctor Jesús Candel, que se ha hecho famoso en las redes sociales bajo el sobrenombre de Spiriman, quien denuncia la “precariedad” del sistema sanitario andaluz, desmonta el “discurso triunfalista” de Susana Díaz, además es miembro de una ONG que ayuda a niños en exclusión social a través del deporte. Se ha convertido en un héroe popular y la Junta no ha podido ni querido encasillarle junto a partidos políticos o sindicatos con intereses particulares. Spiriman se reunirá con el consejero de Salud este jueves por la tarde en un intento desesperado de frenar la crisis.

La otra opción que baraja el gabinete de crisis de Díaz es agilizar el proyecto de Ley de Sostenibilidad de la la Sanidad Pública Andaluza, una norma más discursiva y política que práctica, que promete el blindaje del presupuesto sanitario, plantilla incluida y recursos. Pero el borrador de esta norma lleva un año en el cajón, el anteproyecto se aprobó hace meses y aún no ha iniciado su tramitación parlamentaria. Algunos en el Ejecutivo de Díaz dudan de que ésta sea la respuesta adecuada para apagar un incendio de la magnitud que se ha originado. Está en riesgo la estabilidad del Gobierno andaluz, porque Ciudadanos ha empezado a endurecer las condiciones a su apoyo, pero también están en riesgo los gobiernos municipales donde se están produciendo las protestas.

Liderazgo en el PSOE


Susana Díaz

La presidenta de Andalucía, líder de facto del PSOE federal y virtual líder de la oposición al Ejecutivo de Mariano Rajoy, defiende su gestión como una aldea gala irreductible que preserva las políticas de izquierdas y mantiene la estructura del Estado de Bienestar mientras todos los demás recortan gasto social y privatizan. Con ese relato aspira a convertirse en secretaria general de los socialistas, reunificar un partido que ella misma ha contribuido a dividir, recuperar la credibilidad de los suyos y la fidelidad de su electorado y convertirse en la primera presidenta del Gobierno del país.

Su discurso como líder del bastión más sólido de la izquierda en España se ha mantenido firme y sin fisuras, incluso coaligándose con una formación de derechas como Ciudadanos, por tres razones fundamentales: porque en la comparación de los grandes números macroeconómicos, es cierto que Andalucía no ha minado el gasto social ni privatizado servicios tanto como otras comunidades gobernadas por el PP, sea Madrid, Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana; porque tiene en frente una oposición parlamentaria deslavazada, más cómoda en la acción opositora que en plantear una alternativa creíble de Gobierno tras 38 años de preeminencia socialista; y porque su Administración no se ha enfrentado a mareas de ciudadanos indignados. “En Andalucía no hay mareas ni blancas ni verdes ni moradas”, dijo la presidenta en el Parlamento a principios de octubre. Ahora sí las hay.

Susana Díaz ha culminado un mes jalonado de actos institucionales y entrevistas en medios nacionales que dibujan su carta de presentación a las primarias socialistas.
Algunas voces dentro del partido aseguran que anunciará oficialmente su candidatura a liderar el PSOE en el acto con la militancia que ha convocado el próximo 16 de diciembre en Jaén, en el que estará arropada por el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.


José Luis Rodríguez Zapatero

Esta semana ha viajado a Bruselas para dejarse ver con altos mandatarios de la Comisión Europea, y hace sólo unos días proclamó, para quien tuviera dudas, que “se puede compatibilizar” la presidencia de Andalucía y la secretaría general del PSOE federal “si se ponen por delante los intereses de las personas”. El mayor freno que existe ahora en su hoja de ruta son precisamente las personas que abarrotan las calles y ponen en cuestión su capacidad de liderazgo.