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30/11/17

EL ESTADO COMO ENEMIGO DE LA NACIÓN

Diferencia entre acracia y anarquía



Un anarquista procura la destrucción de todo orden social. Un ácrata no acepta la autoridad impuesta, exige poder decidir el orden en el que quiere vivir, que no se lo den hecho, enlatado y listo para su consumo como sucedió en 1978, cuando, a la muerte de Franco, el franquismo decidió que éste era el régimen que nos iba a imponer, nos gustase o no, porque era el que les permitiría expoliar España entera y todos sus recursos naturales y humanos.

Vamos a repetir una vez más los pocos conceptos básicos que animan nuestra labor a fondo perdido:



--El Régimen del 78 es un fraude miserable contra el que luchamos con todas nuestras fuerzas desde enero del 2006. Un fraude que inexorablemente deriva hacia la fragmentación del territorio español en pequeños estados independientes partitocráticos.

--La NACIÓN no es el Estado. El Estado español no puede apropiarse de la Nación Española por mucho que lo intente. En un sistema democrático, la NACIÓN LEGISLA y el ESTADO EJECUTA lo legislado, pues se trata de un cuerpo meramente funcionarial.



--Abominamos del BISAGRISMO, que es el exceso de poder que se otorga en partitocracia a las facciones capaces de dar el Gobierno a uno u otro candidato. Es el pueblo español el único que tiene derecho a designar al Presidente, cuyo mandato queda circunscrito a la ejecución de las leyes que se dé a sí misma la Nación Española.

--El poder, cuanto más lejos, mejor. Por eso estamos en contra de las autonomías, que son delegaciones de proximidad del Estado opresor que asfixian la economía y a la Libertad de los individuos.



--Las autonomías son agentes destructivos de la Nación. La prueba de su perniciosidad es que no satisfacen a nadie: En Cataluña no quieren la autonomía los españoles que allí viven, porque la han sentido siempre como un instrumento de opresión lingüística y laboral. Y los catalanes tampoco, porque les parece poca cosa. Las "autonomías históricas" no sirven más que para dividir a los españoles y para expoliar las arcas del Estado.

--Los cargos políticos incrustados en el Estado son agentes del Estado contra la Nación. Estamos en contra razonadamente de que todo partido se represente únicamente a sí mismo, ni siquiera a sus votantes, en el Parlamento.




--Propugnamos una República Asamblearia Constitucional. La República Constitucional de Trevijano se adapta a nuestras pretensiones, sobre todo tras su depuración sobre el control del diputado, convertido en un recadero del voto ciudadano de su pequeña circunscripción. La teoría política nos ampara. Y la razón. Pero estamos dispuestos a estudiar cualquier propuesta si se nos permite rechazarla.

--Propugnamos la Democracia Representativa, no la filfa partitocrática. Cada 60.000 españoles, independientemente de su ideología, sean independentistas, monárquicos o internacionalistas, tendrá un diputado al que ordenar lo que debe votar en Madrid en cada momento. Ese diputado tienen que ganarse el sueldo: Asistir a cuantos encuentros sectoriales le ordenen, laborales, ecologistas, mancomunados o lo que sea oportuno.



Y EL SUELDO SE LO PAGARÁ SU CIRCUNSCRIPCIÓN ELECTORAL, no el Estado.

--Cada español tendrá como representante político sólo a un alcalde y a un diputado. Ambos electos a poca distancia. Con el poder ejecutivo MANIATADO a la observación estricta de la legislación de la Nación.




--Debe abrirse un Período Constituyente para informar a la Nación Española antes de decidir el sistema político que prefiere. Hacerle entender que tiene derecho a ello: que la Nación no es el Estado. El Estado no puede legislar. Es antinatural y oprobioso. Es la Nación, el pueblo que la constituye, el que debe legislar a su libre albedrío. Todo sistema que no sea representativo es un enemigo de la Libertad.

--Cualquier reforma de la Constitución del 78 será un fraude
perpetrado por los partidos de espaldas a la Nación.



--Aún en una República Constitucional quedará mucho trabajo por hacer:

1. Dotar a las asambleas diputacionales de poder imperativo sobre sus diputados respectivos, incluyendo su destitución y sustitución por el segundo clasificado en la elección a doble vuelta, que actuaría como diputado suplente.
2. Impedir que los partidos infiltren consignas en las asambleas. Las propuestas deben estudiarse prestando atención al debate. Y ser votadas en conciencia por todos los electores en defensa de sus intereses .
3. Lograr que las circunscripciones electorales se adapten al territorio comarcal --la comarca es una circunscripción natural--, aún al precio de que el peso del voto de cada diputado en el Parlamento Español sea diferente.
4. Lograr que el número de diputados no se reduzca a 350, sino al número necesario. En España hay un cuerpo electoral de unos 36 millones y medio de personas. Las circunscripciones podrían ser unas 600 con un número de electores promedio de algo más de 60.000 personas cada una. Es una cifra razonable para que todos los electores conozcan bien a los candidatos, sus trayectorias personales, y poder elegir a gente honrada, sea o no de un partido político.
5. Lograr que las grandes ciudades se dividan en circunscripciones por barrios con problemáticas diferenciadas.
Este es nuestro diseño acrático. Ésta es nuestra República.


Como es muy peligrosa para el statu-quo partitocrático, esperamos que nos llamen de todo: desde fascistas a españolistas por un bando hasta revolucionarios marxistas o utópicos por el otro.

Eso no nos importa. No estamos aquí para incorporarnos al juego político partidario, sino para ganar la Libertad. Y os pedimos a todos los españoles que pongáis en ello todo vuestro empeño.



Salud y acracia.

FUENTE: acratas.net


¡Ah! Que no se me olvide una cosa: 

la libertad no se pide, no se mendiga... 

¡¡¡SE TOMA!!!

5/10/17

ÁCRATA


¡Soy ácrata!

Pero suelo definirme como anarquista porque entiendo que la mayoría de la gente desconoce lo que dicha palabra significa. Sin embargo, sí creen saber lo que es el anarquismo, aunque no conozcan ni a sus principales teóricos (Bakunin, Godwin, Kropotkin, Malatesta, Proudhon...), ni sus postulados. Y es que ellos, "los buenos", siempre los van a identificar con " los malos"

"Esos hijos de puta que se atreven a ir contra el orden establecido y contra los mandatos de la Santa Madre Iglesia"


Desde su óptica, los anarquistas son una especie de demonios empeñados en la desaparición del Estado (entendido como monopolio de la fuerza) y de sus organismos e instituciones representativas, defendiendo la libertad individual por encima de cualquier autoridad.

Todo ello es cierto: el anarquista aboga por una sociedad basada en la libertad y la igualdad  (llámenlo demonio*, si quieren) y reniega, por tanto del gobierno y de la estructura represora del Estado.


Así que voy a intentar aclarar ambos conceptos, porque aunque acracia suele considerarse como sinónimo de anarquía, la raíz no es la misma, ya que, mientras anarquía supone la ausencia de gobierno o Estado, acracia es la ausencia de coerción, es decir, de la acción mediante la cual se impone un castigo o pena (legal o ilegal) con el objetivo de condicionar el comportamiento de los individuos.

¿Queda claro?


(*) demonio.- En religión, ocultismo y folclore, un demonio o daemon, demon (del griego δαίμων daimôn,​ es un ser sobrenatural descrito como algo que no es humano y que usualmente resulta malévolo. Sin embargo, la palabra griega original δαίμων es neutral y no contiene una connotación necesariamente negativa en sus inicios para los antiguos griegos. Esto sucedió por la aplicación de la koiné (en el helenístico y en el Nuevo Testamento en griego) del término daimonion (δαιμόνιον)​ y más tarde se atribuyó ese sentido maléfico a cualquier palabra afín que compartiera la raíz, cuando originalmente fue previsto para denotar simplemente a un "espíritu" o un "ser espiritual". También se dice que puede referirse a personas con un conocimiento elevado como los filósofos.
WIKIPEDIA - La enciclopedia libre.

Citizen Plof

4/10/17

MANIFESTACIÓN ANARQUISTA

Gente intentando decidir su futuro.


El Anarquismo es el único sistema político que nunca se ha permitido instaurar en ningún país del mundo, porque reniega de la estructura del estado: jerarquía, gobierno, autoridad...

Mira que si funciona.
Citizen Plof

18/6/17

LUCHA DE CLASES


El único mundo que consideramos justo es aquel en el que no exista la explotación. Explotar consiste en tomar la energía física o intelectual de un trabajador a cambio de un salario mucho menor que la riqueza que su esfuerzo produce. Por lo tanto, explotadores son los empresarios de cualquier nivel, los financieros que viven de explotar al propio dinero y, lo que es peor, el Estado. Todos ellos extraen riqueza del esfuerzo de la clase trabajadora.

Muchos explotadores trabajan también: organizan su empresa, negocian y venden bienes y servicios. No es por eso por lo que siguen siendo explotadores. Lo son cuando, aparte de su propio salario, obtienen beneficios empresariales.


¿A qué viene esta obviedad? Pues viene a que, si algún concepto ha desaparecido del léxico común político, es el de "clase trabajadora".

La lucha de clases es un concepto marxista cuyo objetivo era y sigue siendo desclasar a la sociedad, convertirla en una única clase y forma de vida. Un concepto que, en su consecución final, acabaría con la necesidad de la existencia del propio Estado, al desembocar como todo río, por bravo que sea, en el océano de la paz social: la Acracia. Aclaro para los trolls y espías, que acracia no es anarquía, sino respeto por una clase de orden pactado inter pares.


Los estados de socialismo real, como la URSS o China, han triturado el marxismo, víctimas de la burocracia frente a un capitalismo de medios infinitos --los capitalistas de la élite mundial fabrican el dinero de la nada--. La caída de la URSS a causa de la corrupción de sus altos funcionarios, ahora magnates capitalistas, ha desembocado no en el océano de la paz social, sino en un mar muerto pestilente en el que la clase trabajadora no ha desaparecido, sino que se ha convertido en una clase esclavizada. El proletariado ha devenido en precariado al aceptar recortes de derechos y sueldos de miseria.

Es muy fácil averiguar quién pertenece o no, aquí y ahora, a la "clase trabajadora". Quien vive de una nómina de la que se detraen impuestos por IRPF es clase trabajadora. Si tienes dudas de si perteneces o no a la clase trabajadora, mírate los brazos. Si detectas en ellos la huella de un pinchazo de Hacienda cada mes, perteneces a la clase trabajadora.


Pero hay personas que pertenecen también a la clase trabajadora, aunque el sistema intente convencerlos de que no es así:

Si eres un autónomo sin empleados, perteneces a la clase trabajadora.

Si eres un jubilado de la clase trabajadora, sigues perteneciendo a tu clase hasta que fallezcas.

Si eres un parado en busca de empleo, perteneces también a la clase trabajadora.

Si eludes a Hacienda trabajando en negro, perteneces a la clase trabajadora, aunque te creas que te entiendes "cara a cara" con el empresariado.



La ancestral "lucha de clases" ha sido siempre el objetivo a batir por el Capital. Hoy día, la lucha de clases es ya casi delictiva, con la aquiescencia de los sindicatos estatales y del propio Estado que legisla contra los trabajadores.

El melifluo canto de sirena que el Capital te propone es que trabajes y ahorres para la vejez comprando acciones de compañías multinacionales o invirtiendo en algún producto bancario. Así serás una mezcla de trabajador/capitalista. Pertenecerás a la clase trabajadora durante tu vida laboral para pasar directamente a la explotadora capitalista a tu vejez. Esa solución ya ha mostrado sus vergüenzas. Las estafas de los bancos y las falsas cotizaciones de las multinacionales, que detraen el beneficio a paraísos fiscales te arruinará. Morirás rebuscando en los contenedores de basura.


Aquí no hay más solución que la de hacer acto de contrición, reconocer que has sido engañado durante muchos años y volver a las trincheras de la lucha de clases. Porque tu enemigo es tan poderoso que te aniquilará si no lo haces.

Te lo vuelvo a recordar: tu enemigo, que tiene muchos tentáculos, como el Kraken: es el capitalismo financiero; es el empresariado aristocrático, es el Gobierno de la nación, son los partidos políticos (todos, sí, incluso IU o Podemos) incrustados es el Parlamento del Estado; es la alta judicatura que te criminaliza; es la burocracia que te ahoga y son las fuerzas represivas que te espían.


¿Y cuál es la solución? Si te afilias a un sindicato estatal serás vendido como carne de cañón. Si militas en un sindicato anarquista y te señalas como disidente, estás perdido. Si te manifiestas colectivamente, serás fichado. No hay privacidad en Internet ni en la telefonía mundial. Todo se filtra en monstruosos ordenadores que tratan los big data.

La solución, tras la aparente derrota total de de clase trabajadora es radical: que significa regresar a la raíz. La lucha de clases la realizan individuos concienciados e irreductibles que, siguiendo las teorías de La Boètie, saben que NO DEBEN COLABORAR CON EL PODER de ninguna forma.


Individuos que no escuchan cantos de sirena, que se informan fuera de los circuitos de la masa media, que aprenden porque leen. Y que jamás se sienten vencidos, sino a lo sumo derrotados en alguna batalla. Individuos que se retiran, curan sus heridas, se pertrechan y vuelven orgullosos a las trincheras para seguir combatiendo.

FUENTE: acratas.net

21/4/17

AUROVILLE

La ciudad sin dinero, religión ni gobierno

Existe una ciudad donde es posible vivir ajenos a la religión, al dinero y a la existencia de un gobierno. Su nombre es Auroville y se encuentra en la India.


Existe un lugar donde es posible vivir ajenos a la religión, al dinero y a la existencia de un gobierno. Esta ciudad, que a muchos parecerá mera utopía, se encuentra en la costa Coromandel, 10 kilómetros al norte de Puducherry y 150 kilómetros al sur de Chennai (Madrás), al sudeste de la India. Su nombre es Auroville.

Aunque podamos encontrar a lo largo del planeta otras comunidades cuya organización se basa en la eliminación de esos tres pilares, Auroville es la única que cuenta con el reconocimiento internacional, un gran centro urbano y un apoyo total por parte del país en el que se encuentra, así como con numerosos premios internacionales a lo largo de su historia que respaldan sus proyectos. Estas son las claves para conocerla.

El nacimiento de la Ciudad de la Aurora

Auroville
Fuente: Auroville

La creación de Auroville se inspiró en los escritos del yogui Sri Aurobindo (1872-1950) y la labor de su compañera espiritual, la francesa Mirra Alfassa (1878-1973), conocida como La Madre. Su proyecto consistía en construir una ciudad en la que hombres y mujeres de todas las naciones y razas pudieran vivir en paz y en armonía, al margen de cualquier creencia religiosa y política, sin que el dinero interfiriera en la convivencia.

La idea tomó forma y fue presentada en la Asamblea General de la UNESCO en 1966. Contra lo que muchos hubieran podido imaginar, fue todo un éxito. Se refrendó por unanimidad y, dos años después, Auroville fue inaugurada.

Se eligió para su ubicación una meseta cercana a la costa. En cuanto a su diseño, el plano urbanístico se realizó en forma de espiral con sectores radiales, divididos en cinco áreas: internacional, cultural, industrial, residencial y de paz, además de contar con un gran cinturón verde. En su centro, se construyó una enorme estructura circular denominada Matrimandir (el alma de la ciudad), un lugar ideal para la meditación, pero que no se encuentra vinculado especialmente a ningún tipo de culto.

 

A la hora de edificar se tuvo en cuenta tanto el impacto y la regeneración medioambiental como la deforestación del terreno, por lo que se plantaron decenas de miles de árboles y se crearon numerosas zonas verdes. Posteriormente, se ha mantenido esa misma línea de desarrollo, gracias al reciclaje de residuos, la utilización de tecnología no contaminante y el uso de energías renovables.

La UNESCO refrendó de nuevo en pleno la creación de esta ciudad experimental, y volvió a hacerlo en 1970 y 1983. Cinco años después, el gobierno indio aprobó en el parlamento el establecimiento de la Fundación de Auroville, constituida por el Consejo Directivo, el Consejo Consultivo Internacional y la Asamblea de Residentes, formada por los aurovilianos mayores de dieciocho años censados en la conocida como la Ciudad de la Aurora.

A partir de la década de los noventa, los reconocimientos a las labores realizadas en este lugar comenzaron a llegar. Se les concedió, entre otros, el galardón We the Peoples 50 Communities award in the category of Human Settlements (1995),  otorgado con ocasión del 50º Aniversario de las Naciones Unidas; y se eligió, por parte de la institución Indian Renewable Energy Development Agency – IREDA, al Auroville Centre for Scientific Research como la mejor ONG en el sector de Energía Renovable en la India  (1997).

Organización y funcionamiento de Auroville

Auroville
Matrimandir. Fuente: Auroville

Si bien es cierto que el diseño con el que fue creada aspira a albergar a 50.000 personas, y puesto que todavía sigue en fase de desarrollo, los últimos censos apuntan que Auroville cuenta con unos 2.400 residentes, procedentes de 50 países.

Su administración carece de gobierno. El funcionamiento y organización de la ciudad es asunto de todos. Los órganos Auroville Council y Working Committee, formados por voluntarios, se eligen cada dos años, y es imposible perpetuarse en sus cargos.

Además de tales tareas administrativas, los aurovilianos se dedican a todo tipo de actividades de voluntariado, como la agricultura, la educación, la sanidad, el comercio, las artes y las energías renovables. Colaboran siempre que pueden con las poblaciones locales, a través de instituciones como Auroville Institute of Applied Technology (AIAT), una escuela de formación para estudiantes de la región. También son frecuentes eventos culturales, como proyecciones cinematográficas, representaciones teatrales, conferencias, exposiciones y espectáculos de danza. La mayoría de ellos son interpretados por sus habitantes, pero ocasionalmente también los realizan extranjeros, como en las ocasiones en las que se celebran seminarios y festivales interculturales.


La ciudad cuenta con cinco fuentes de ingresos para su gestión y desarrollo: donaciones de particulares, el porcentaje de beneficios correspondiente a las actividades de sus habitantes y las aportaciones de las organizaciones no gubernamentales, del gobierno de la India y de los centros Auroville International (AVI), a través de sus oficinas de representación en todo el mundo.

Entre estos últimos se encuentra AVI España, asociación no gubernamental sin ánimo de lucro, creada en Pamplona en 1991. Algunos de sus miembros viven en la Ciudad de la Aurora, donde residen en la actualidad alrededor de 38 españoles.

Viajar a Auroville

Centro de Visitantes (Auroville)
Centro de Visitantes. Fuente: Auroville

Si queremos viajar a Auroville necesitaremos un visado para visitar la India. La ciudad de 25 kilómetros cuadrados, que se encuentra en continuo crecimiento, cuenta con varias casas de huéspedes, que ofrecen, entre otros, servicios como comidas, lavandería y alquiler de bicicletas.

Lo mejor para conocerla es dirigirse primero al Centro de Visitantes, galardonado con el Hassan Fathi International Award for Architecture for the Poor (1992) por la Society for the Revival of Planning and Architectural Heritage de El Cairo (Egipto). En él, nos entregarán el mapa de la ciudad y una guía práctica, nos informarán sobre las actividades que podremos realizar, tendremos la opción de adquirir artesanía local y visitar las exposiciones sobre la historia y desarrollo de la Ciudad de la Aurora.

Se solicita a los viajeros que contribuyan económicamente al mantenimiento y desarrollo de la localidad, por lo que han de efectuar un pago diario, siempre y cuando sean mayores de 12 años. A continuación, se les expide una tarjeta de visitantes que es la que les sirve para moverse por la ciudad y utilizar sus servicios.


Tanto si se desea ir como turista, voluntario o residente, se recomienda acudir para informarse lo más completamente posible a cualquiera de los centros Auroville International que existen en la actualidad en 32 países del mundo.

Casi medio siglo después de su establecimiento, la Ciudad de la Aurora sigue manteniendo la aspiración básica por la que fue creada: cubrir en el futuro, de la forma más justa, solidaria y ecológica posible, las necesidades culturales, medioambientales, sociales y espirituales de la humanidad. Para ello, se otorga más importancia al valor individual de cada uno que a la posición social o a la situación económica, para que el trabajo se convierta en un medio de autoexpresión y realización personal que beneficia a su vez a toda la comunidad.

A muchos parecerá una nueva utopía, pero su historia comenzó hace décadas.


FUENTE: publico.es
Viajes - Silvia Pato
29/03/2017

Lo que comenzó como un experimento sociológico, lleva 50 años autegestionándose y funcionando perfectamente; prueba palpapable de que la Acracia no es algo utópico. 

¡Se puede, claro que se puede!

1/2/17

LA ROSA NEGRA


La rosa negra es un símbolo anarquista muy rara vez usado. Black Rose Books es el nombre de una importante librería anarquista en Montreal (Canadá)  y ahora es el nombre de un pequeño sello editorial de prensa encabezada por el filósofo anarquista Dimitrios Roussopoulos. Black Rose fue el título de una respetada revista sobre las ideas anarquistas publicada en el Área de Boston durante el decenio de 1970, así como el nombre de una serie de conferencias sobre anarquismo dirigidas por destacados anarquistas como Murray Bookchin y Noam Chomsky en el decenio de 1990.

Datos tomados de Wikipedia, La enciclopedia libre (símbolos anarquistas)

14/12/16

CREYENTE

Esta entrada va dedicada a todos aquellos que creen estar en posesión de la verdad absoluta, y piensan que el resto somos unos impíos descreídos.

Una de esas conversaciones que se suscitan, de improviso, en la barra de un bar:


- Es que, escuchándole hablar, aunque no peque de irreverencia, se nota que no es creyente.

- ¿Quién le ha dicho a usted que no? Soy profundamente creyente; lo que ocurre es que no creo en las mismas cosas que usted.

- ¿Y en que cree?... Si puede saberse.

- En la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Y en la bendita y santa Acracia*.


Punto pelota.

Citizen Plof

(*)Acracia (del griego α-, a "no", y κράτος, kratos "poder") designa una concepción que niega la necesidad de que exista cualquier clase de autoridad. Usada ampliamente como sinónimo de anarquía, la raíz del concepto no es la misma: mientras anarquía alude a la ausencia de un gobierno o Estado que dirija la sociedad, acracia supone la ausencia de coerción.
En el sentido etimológico, la palabra acracia amplía la idea de anarquía, señalando no solamente una sociedad organizada antiestatalmente, sino además un orden social basado en el principio de no agresión, en que las normas sociales de convivencia sean resultado de acuerdos voluntarios, y donde se rechaza la legitimidad de cualquier imposición por la fuerza.
Datos tomados de la Wikipedia - La enciclopedia libre

10/12/16

EL ESTADO COMO AGRESOR


La acometida central del pensamiento libertario es oponerse a todas y cada una de las agresiones a los derechos de propiedad individuales, a la persona y los objetos materiales que haya adquirido en forma voluntaria. Por supuesto, los criminales, sea en forma individual o en bandas, se oponen a esto, pero en este sentido no hay nada de distintivo en el credo libertario, dado que todas las personas y escuelas de pensamiento rechazan el ejercicio aleatorio de la violencia contra el individuo y la propiedad.

 

No obstante, incluso en esta cuestión universalmente aceptada de que es preciso defender a la gente del crimen, hay una diferencia de énfasis en la postura libertaria. En la sociedad libertaria no habría “fiscales” que enjuiciaran a los criminales en nombre de una “sociedad” inexistente, actuando incluso contra los deseos de la víctima del crimen. Ésta decidiría por sí misma si presentar cargos o no. Además, y como otra cara de la misma moneda, en un mundo libertario podría iniciar un juicio contra un malhechor sin tener que convencer al fiscal para que procediera. Más aun, en este sistema penal no se pondría el acento, como sucede ahora, en el hecho de que la “sociedad” mande a prisión al criminal sino, necesariamente, en obligar a éste a  restituir a la víctima por su delito.


El actual sistema, en el cual la víctima no es compensada sino que además tiene que pagar impuestos para sufragar el encarcelamiento de su agresor, sería un evidente desatino en un mundo centrado en la defensa de los derechos de propiedad y, por ende, del damnificado.
 

La diferencia fundamental entre los libertarios y otras personas no está en el área del crimen privado, sino en su visión del rol del Estado, o sea, del gobierno. Para los libertarios el Estado es el agresor supremo, el eterno, el mejor organizado, contra las personas y las propiedades del público.


Lo son todos los Estados en todas partes, sean democráticos, dictatoriales o monárquicos, y cualquiera sea su color.
 

¡El Estado! Siempre se ha considerado que el gobierno, sus dirigentes y operadores están por encima de la ley moral general. Los “Pentagon Papers” son sólo una reciente instancia, entre una innumerable cantidad de instancias en la historia de los hombres, la mayoría de los cuales son perfectamente honorables en sus vidas privadas, pero mienten en su actuación pública. ¿Por qué? Por “razones de Estado”. El servicio al Estado excusa todas aquellas acciones que serían consideradas inmorales o criminales si fueran cometidas por ciudadanos “privados”. La característica distintiva de los libertarios es que aplican serena e inflexiblemente la ley moral general a todos aquellos que forman parte del aparato estatal, sin excepciones. Durante siglos, el Estado (o, más precisamente, los individuos que actúan como “miembros del gobierno”) ha encubierto su actividad criminal con una retórica altisonante. Durante siglos, ha perpetrado asesinatos en masa y ha dado a esto el nombre de “guerra”, ennobleciendo así el crimen masivo que la guerra implica. Durante siglos, ha esclavizado a los hombres en sus ejércitos denominando a esta esclavitud “servicio militar obligatorio” para el “servicio nacional”. Durante siglos, ha robado a la gente a punta de bayoneta y ha llamado a esto “recaudación de impuestos”. En realidad, si se desea saber cómo ve el libertario al Estado y a cualquiera de sus actos, basta con pensar en el Estado como en una organización criminal, y la actitud libertaria resultará perfectamente lógica.
 


Consideremos, por ejemplo, qué es lo que distingue claramente al gobierno de todas las demás organizaciones de la sociedad. Muchos politólogos y sociólogos han oscurecido esta distinción vital y se refieren a todas las organizaciones y grupos como jerárquicos, estructurados, “gubernamentales”, etc. Los anarquistas de izquierda, por ejemplo, se oponen del mismo modo al gobierno y a las organizaciones privadas como las corporaciones, sobre la base de que ambos son igualmente “elitistas” y “coercitivos”. Pero el libertario “de derecha” no se opone a las desigualdades, y su concepto de “coerción” se refiere sólo al uso de la violencia. Para él existe una distinción crucial entre el gobierno, sea central, estatal o municipal, y todas las demás instituciones de la sociedad. O, mejor dicho, dos distinciones cruciales. La primera es que todas las demás personas o grupos reciben sus ingresos por pagos voluntarios: sea por una contribución voluntaria o por obsequio (por ejemplo, los fondos de beneficencia comunitarios o el club de bridge), o mediante la adquisición voluntaria de sus bienes o servicios en el mercado (es el caso del dueño de un almacén, del jugador de béisbol, del fabricante de acero, etc.). Sólo el gobierno obtiene sus ingresos mediante la coerción y la violencia, es decir, por amenaza directa de confiscación o prisión si no se realiza el pago. Este gravamen coercitivo es la “recaudación de impuestos”. Una segunda distinción es que, exceptuando a los criminales, sólo el gobierno puede utilizar sus fondos para cometer actos de violencia contra sus ciudadanos o contra otros; únicamente el gobierno puede prohibir la pornografía, imponer un culto religioso o enviar a prisión a quienes venden bienes a un precio mayor que el que él juzga adecuado.


Ambas distinciones, por supuesto, pueden resumirse así: en la sociedad, sólo el gobierno tiene el poder de agredir los derechos de propiedad de sus ciudadanos, sea para extraer rentas, para imponer su código moral o para asesinar a aquellos con quienes disiente. Además, todos y cada uno de los gobiernos, hasta los menos despóticos, han obtenido siempre la parte más importante de sus ingresos mediante la recaudación coercitiva de impuestos. A lo largo de la historia ha sido el principal responsable de la esclavitud y la muerte de innumerables seres humanos. Y puesto que los libertarios rechazan de modo fundamental toda agresión contra los derechos de la persona y de la propiedad, se oponen a la institución del Estado por ser inherentemente el mayor enemigo de esos preciados derechos.


Existe otra razón por la cual la agresión del Estado ha sido mucho más importante que la privada, y que va más allá de la mayor organización y movilización central de recursos que sus dirigentes pueden imponer. Esa razón es la falta de control sobre la depredación estatal, un control que sí existe cuando se trata de los ladrones o la mafia. Podemos acudir al Estado o a su policía para que nos protejan de los criminales privados, pero ¿quién puede preservarnos del propio Estado? Nadie, dado que otra distinción crítica es que monopoliza el servicio de protección; el Estado se arroga el virtual monopolio de la violencia y de la toma de decisiones definitivas en la sociedad.


FUENTE: http://www.miseshispano.org
Murray Rothbard