14/11/17

NO MALEABLE


Tomando el cafelito matutino en el bar de costumbre, surgen circunstanciales diálogos que derivan hacia lo social, lo económico, lo deportivo, lo político y hasta lo religioso, y que, a veces, terminan como el rosario de la aurora; como hoy qué, contemplando por la televisión las imágenes del terremoto acaecido en la frontera irano-iraquí, di en razonar que, a dios (en todas sus versiones) los humanos le importamos un carajo. Ante lo cual, uno de los parroquianos, dijo:

- ¡Usted es un hereje!

- ¡Y a mucha honra! -contesté - El problema estriba en que, desde pequeños, la Iglesia nos convenció de que esa palabra identificaba a lo más reprobable del género humano, formando parte de una larga colección entre las que incluye, blasfemo, injurioso, apóstata... todo aquello "malo y negativo" que pueda cuestionar lo establecido. Pero ¿sabe usted cuál es el verdadero significado de la palabra herejía?



- ¿Cuál? - respondió. 

- Pues ni más ni menos que la controversia o rechazo de determinados dogmas y postulados. De donde podemos inferir que, el hereje, es aquel individuo  que no se deja convencer ciegamente y que, afianzado en la lógica y en la razón, busca la verdad por si mismo... contra viento y marea.

Tengan por seguro que si los ciudadanos no fuéramos tan maleables, tan dóciles y tan sumisos...


Citizen Plof
 

13/11/17

¡CORRE, MARIANO, CORRE!



¡Joder, la UDEF! (Unidad de Delincuencia Económia y Fiscal)
¡¡¡AGUA, AGUA!!!

Javier Durán



¿A dónde iba con tanta prisa?...Y otra duda que me surge: ¿lo de la bandeja? Es que parecen billetes de 20€, y estos son capaces de tener una llena para ir cogiendo, como las que ponen en algunos sitios con caramelos para la tos.

FamilyAB



Quien iba a pensar que: -M.Rajoy era Mariano Rajoy. -Ciudadanos era PP. -El País era el ABC. -Rosa Díez era facha. -La Justicia era esto.

Javier Durán

12/11/17

UN PAÍS DE IDIOTAS


En el país de los ciegos, el tuerto es rey. Dichoso refranero, qué sabio es. El dicho que arranca este artículo bien se podría aplicar a un país y a sus gobernantes. Los ciegos, claro está, sería la ciudadanía, el tuerto, los poderes fácticos y gobernantes -¿acaso no son lo mismo?


Imaginen un país en el que la corrupción campa a sus anchas. Una nación que sufre una profunda crisis de Estado, evidenciada en una región en la que buena parte de sus habitantes quieren separarse. Piensen en un país donde la desigualdad bate récords, donde las empresas son unas privilegiadas, fiscalmente hablando, frente la ciudadanía es la que asume la práctica totalidad de la carga fiscal.

Dibujen en su mente un país en el que mientras los brotes violentos de la ultraderecha se multiplican, las fuerzas del orden no intervienen, aún con la resaca de una represión policial brutal e injustificada. Una patria en la que la violencia de género se ha llevado ya por  delante más vidas que el terrorismo.


Un país en el que el partido político que lo gobierna normalizó la corrupción hasta el punto de financiar con ella sus campañas electorales… un Estado cuyo presidente, según apunta el instructor de una causa judicial, cobró dinero en B…


¿Han conseguido tener en la cabeza el dibujo de un país así? Bien, pues ahora piensen en que diseñan una camiseta oficial para la selección de fútbol y se para el mundo, se genera una polémica que eclipsa todo lo que les he enumerado previamente.


¿Es o no es fácil gobernar a un pueblo tanto simple como ese? No podrán negarme que el tuerto, sí, ese que cobró en B, se lo pasaría en grande, viendo cómo l@s tont@s discuten y no hablan más que de una camiseta mientras el país se va a pique. El tuerto, viendo la escena con su único ojo, seguro que pensaría que para cuando al atajo de idiotas se les pase la discusión por la camiseta no habrá más que lanzar otro trapo al aire, éste con tres franjas bicolores y ya está, de nuevo la distracción está servida.

Los toros no pueden distinguir el color rojo; acuden al engaño solo porque se mueve. 
Algo así le pasa al  pueblo español.

¿Para qué hace falta ser honesto? ¿Para qué tener mente de estadista y gobernar para el interés general si el pueblo vive sumida en la más absoluta estulticia? ¿No es más sencillo robar a manos llenas y, además, reírse a la cara de los que roban porque están dándole vueltas a esa maldita camiseta?


Me alivia pensar que no puede haber un pueblo como el descrito, tan sumamente estúpido y manipulable, ¿verdad? … ¿verdad?

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
08/11/2017


La gran valedora de esta "ierda de emocracia" es la tele-basura, adoctrinadora de gran parte de la ciudadanía que, en el fondo, solo aspira a ser como sus personajes: mayoritariamente unos seres vagos, incultos, bastos, vividores... pero que ganan dinero a espuertas diciendo sandeces, criticando a quien pueden y aireando, sin pudor alguno, intimidades propias y ajenas a través de las ondas televisivas.


¡Qué "curtura", caballeros... qué "curtura"!


¡Pís!

11/11/17

CORES E CHEIROS

He escrito el título de la entrada en galego porque en castellano lo de "colores y olores" me resultaba disonante, incluso existía cierta redundancia con relación a un cercano título anterior. Y no lo he hecho en català porque (aparte de la que está cayendo) "colors i olors" resulta igualmente cacofónico.


Dicen personas de muy fino olfato, que España huele a ajos y a aceite, aunque la ácrata pituitaria del amigo "Hijo de perra" apunta a algo más cercano al olor de huevos y gallinas. Y tal vez (tal vez - digo) se acerque más a la puñetera realidad de este "pís", porque, políticamente hablando, un acre olor a gallinaza y a prendas íntimas en descomposición, sobrevuela el ambiente patrio en las últimas semanas.

 
Y ahora, para más inri, la caverna mediática desata una polémica con los colores de la camiseta de la futbolera "sedición nacional". Voy a terminar pensando que el "pís" no tiene puñetero remedio. Permitimos que los medios nos meen a su antojo haciéndonos creer que está lloviendo patriotismo, y totalmente convencidos, dejamos de lado cosas serias e importantes para ocuparnos de verdaderas mariconadas (con perdón de los maricones).

Juzguen sí no:


A Don Hermann Tertsch del Valle-Lersundi ​no le ha gustado demasiado la nueva camiseta que la selección española lucirá en el Mundial de Rusia de 2018, así que ha dicho:


"¡Pero qué basura de camiseta es esta! Esperen a tener implantada la república soviética para estrenar la roja y tricolor."

La camiseta ha despertado la polémica por sus colores, que a algunos le recuerdan a los de la bandera republicana. A pesar de que se ha aclarado que el color empleado es el azul rememorando el mundial del 94, aunque sobre fondo rojo pueda parecer morado. Así que otro cavernícola de pro, Don Ildefonso María Ciriaco Cuadrato Ussía Muñoz-Seca, ha aprovechado para subirse al carro de las críticas, diciendo:


"Con perdón y sin ánimo de molestar. ¿Quiénes son los gilipollas de la RFEF que han admitido esa camiseta?"

Alfonso Ussía



Y claro, no podía faltar la opinión cualificadísima de Eduardo Inda, a quien al parecer los colores le han provocado profundas arcadas, hasta el punto de decir que:


"La camiseta es repugnante."  


Ante las amenazas de Inda de no asistir a ningún partido si los jugadores llevan esta camiseta y la incitación a los aficionados a no comprarla, a los tuiteros les han entrado unas ganas locas de tenerla.
 

"Si me sobrara el dinero, las compraría todas e iría por ahí regalándoselas a la muchachada, con tal de llevarle la contraria a semejante impresentable."




"Que dice Hermann Tertsch que la camiseta de la selección española debería ser como a él le salga de sus santos cojones..."

 

A ver si a alguno le va a producir urticaria lo jodida camiseta.

 "¿Y Franco...

 

digo, Sostres, qué opina de esto?"
Citizen Plof

9/11/17

TRAPOS DE COLORES

"Banderas, banderines, banderolas...*"


A estas alturas de "civilización", 2.000 años después de haberle matado a dios a "su único hijo" (los demás debemos ser hijastros) sin que haya decidido aún si tomará justa venganza o no; a estas alturas, repito, cuando la explotación, la pobreza, la sed, el hambre, la impiedad, la injusticia, campan a sus anchas en esta "ridícula bola**", ellos mismos, los de siempre: "los que dividen y matan, los que roban, los que mienten, los que venden nuestros sueños, los que inventaron un día, esa palabra, extranjero***" siguen empeñados, con sus trapos de colores, sus fronteras, sus himnos, sus marchas militares, sus gritos, sus consignas, en que los ciudadanos de a pie nos identifiquemos plenamente con ellos y peleemos como perros en defensa de sus mezquinos intereses.


Y nosotros tragamos... ¡seguimos tragándonos sus inmensas mentiras!, haciéndoles el trabajo sucio, enriqueciéndolos a destajo, mientras el futuro de nuestros hijos se deshace como un azucarillo en el dorado tazón de su avaricia.


La época de las banderas, de todas las banderas salvo una, "ese trapo blanco cual paloma****", hace tiempo que debería haber pasado, porque solo sirven para dividirnos... por países, regiones, comunidades, provincias, municipios, equipos, grupos, ideas, organizaciones... 


Pero los humanos, cada día más maleables por mor de los "medios de atontación", no hemos sido capaces de razonar esto detenidamente, asumirlo y desprendernos de esas rémoras que lastran nuestro espíritu; ese espíritu, hijastro de un dios o de muchos que, irremisiblemente, tiende hacia la unidad cósmica.
Otra cosa es el tiempo que necesite para convencer a nuestra adormecida conciencia.


* Pequeño manual del reprimido (Rafael Amor)
** Desde lejos, muy lejos (José Agustín Goytisolo)
*** No me llames extranjero (Rafael Amor)
**** Con hebras, casi plumas (Miguel Ángel G. Yanes)

Citizen Plof

7/11/17

EL CIRCO ESPAÑOL Y SUS TERRITORIOS AUTOCÓMICOS

¡Hola don Pepito!... ¡Hola Don José!

Los políticos nos divierten. No quiero decir que sean graciosos como los hermanos Tonetti, aunque los tortazos se oyen más fuertes que el bombo de Manolo. Lo que digo es que dirigen nuestra atención a otra parte para dividir y debilitar nuestras fuerzas. A ver si usáis más el diccionario de la RAE, que es esa especie de ladrillo verde oliva que tenéis en el estante debajo del altavoz del surráun.

Tanto el catalanismo independentista como el unionismo español nos divierten:

--Es evidente que están intentando dividirnos. Cataluña es el más claro ejemplo. Un territorio autocómico donde han viviseccionado al pueblo por mitades casi iguales. En mi barrio las banderas abundan. De uno y otro pelaje. También he puesto yo una, pero es la enseña pirata. Mis vecinos me miran raro, pero me siguen saludando desde las dos hinchadas. La piratería está bien vista.


También nos debilitan. Ahora gastamos nuestras fuerzas en discutir con nuestros semejantes, a veces con nuestros propios familiares, sobre cuestiones que ayer nos importaban un panchito. ¿La independencia? Mi hija, por ejemplo, dice que es republicana. Pero, como es madre de un niño pequeño, es simplemente conservadora. Cigarrea sobre si las cargas de la policía han sido esto o aquello, pero no me deja claro si su quimera republicana es unionista, federalista o catalanista. Mi nieto no me da problemas porque prefiere ser pirata como yo, aunque lo que piensa de verdad es en llevarse la bandera que tengo colgada en el mástil del jardín.

En estos momentos en los que la diversión nos pone en peligro, lo importante es recordar dónde estábamos antes de que la casta política empezara con su circo mediático de tres pistas. Joder, es lo mismo que cuando cogemos una cogorza hasta caernos redondos: al despertar hay que recordar dónde estamos,  quiénes somos y dónde están nuestros pantalones.

Aún recuerdo en qué andábamos hace un par de años: Pidiendo justicia, luchando activamente.


Empujando a meter en la cárcel a los ladrones institucionales (casualmente, a los chorizos del PP y del PdeCat/CiU, ahora sindicatos de payasos); exigiendo medidas de protección a los desvalidos con leyes contra los desahucios, contra la pobreza energética, contra los recortes de derechos sociales, contra el nepotismo, contra las tasas excesivas, contra los cierres empresariales y las deslocalizaciones y contra la banca expoliadora (casualmente, CaixaBank y Sabadell son bancos heroicos para los incautos precisamente por deslocalizarse, ¡manda güebos!).

Las CUP se han mudado de camisa. Parece buena cosa, dicen que a Anna Gabriel le cantan los rincones corporales. No me lo creo, no es la misma camiseta. Es que tiene muchas iguales. La chica desorganiza el lenguaje y feminiza el género de sustantivos, adjetivos y pronombres, pero eso no quita para que sea una joven limpia y sana como sus perfectos dientes.

Hasta ahora, las CUP eran activistas de la autogestión ciudadana para lograr metas sociales. De pronto, han dejado todo eso a un lado para colaborar con la derecha catalana, investir a un presidente liante que miente más que un cura en un burdel, y aprobar presupuestos cuajados de recortes. Lo mismo han hecho las confluencias de Podemos, ejemplarizadas en Cataluña por Ada Colau. Otra mamá que se ha vuelto conservadora y abandona a las clases humildes --ha prohibido que circulen por el área metropolitana automóviles particulares de más de 20 años, aunque pasen el control de humos de la ITV--. Menudo despiste.

Carles Puigdemont

También andan perdidas las clases medias anticatalanas de Barcelona. No piensan en recuperar la maltrecha economía, sino en aplicar a la Generalitat el artículo 155 de la Constitución para afianzar la segunda restauración borbónica. Vaya postmodernos. Son la horda de los titulados culturalmente anti-catalanes, empresarios, abogados, profesores, economistas, ingenieros, intelectuales y artistas que inventaron en su día el partido de los Ciudadanos.

Lo que Ciudadanos y PSC quieren conseguir es que la denominada mayoría silenciosa catalana, esos cuatro millones de personas que viven en el área metropolitana de Barcelona, divierta también su atención sobre lo que le resulta vital para la supervivencia de sus familias, que es trabajar, aunque sea indignamente, para pagarse la manutención y un techo con los servicios básicos. Y, mira tú por dónde, eso de divertir al poso social les está siendo difícil.

Los oráculos de bolaplástico claman que despertaron en la manifestación  unionista del 8 de octubre. Y la Generalitat se parte la caja de risa,  porque sabe que la mayoría silenciosa no va nunca a manifestaciones festivas.


Lo que le pone es llegar a fin de mes. Le importa huevo y medio cuál sea la forma del Estado, monarquía, república o dictadura cesarista, amansada por el desempleo y las deudas. Sólo le interesan los garbanzos y el fútbol.

Porque el pensamiento político de las clases pauperizadas no es de salón de té con pastas. Callan y van a la suya. Y así seguirán hasta el día en que hayan que actuar empujados por alguna gravísima circunstancia inevitable. 

Ese día, los dragones de la Kalesi van a parecer tres salamanquesas que se caen del tejado. Y entonces, junto a la casta política de todos los partidos, el PSC y Ciudadanos los traicionarán y exigirán cargar contra ellos a guardias civiles, policías y mossos de esquadra. Esta vez juntos, porra con porra, más amigos que cochinos.


Resumo, que hoy tengo una gratificante visita y aún no me he cortado las uñas de los pies. No esperemos a la Izquierda de la Casta. Está en el circo, jaleando a los payasos para que se den las tortas falsas más fuertes. Las CUP pasan de nosotros, igual que Podemos, los socialistas y, no digamos ya, las derechas de toda la península Ibérica. 

La respuesta ácrata es y debe ser seguir luchando por nuestras propias metas políticas y sociales: El asunto de la independencia nos la rechifla, nos mete menos miedo que una calabaza de Halloween.

Nosotros a lo nuestro, autogestión y lucha donde sea posible, en el municipio, en la comunidad autónoma, en España o en la Península Ibérica. Por la República Constitucional preconizada por Trevijano, ¡que es y debe ser asamblearia, os lo recuerdo!, que debemos impulsarla hasta el extremo de:


-- que las asambleas de control de cada diputado, electo en el ámbito de cada circunscripción uninominal de España, sean verdaderamente democráticas, controlen con lealtad el comportamiento del electo y tengan competencias para cesarlo en cualquier momento, 

-- que al presidente del Ejecutivo tenga nulas competencias legislativas y reglamentarias, y sea elegido por todos los mayores de edad en circunscripción única nacional, a doble vuelta,

-- que las asambleas municipales estén en permanente actividad, siempre vigilantes para evitar que el diputado venda su voto, se corrompa o se ponga al servicio de una ideología de partido en vez de al del mandato imperativo de quienes lo han elegido.


Recordemos que la República Constitucional asamblearia tiene muchas ventajas respecto al resto de propuestas políticas. La más importante es que no hace falta imponerla mediante un pacto global para iniciar su singladura. Basta con que se ponga en marcha en nuestro propio municipio. Así empezaron las CUP antes de perder el norte bajo los efectos del imán secesionista filo-nazi de Junts pel Sí.

¡Esto sí que es recuperar el seny, el sentido común! Volver a los orígenes.
Despreciar olímpicamente lo que es un problema inventado por las derechas de esta España casposa que huele a polla-huevo franquista y a moho carlista revenido.


Salud.


FUENTE: acratas.net
MALDITO HIJO DE PERRA

5/11/17

¡LO SIENTO, PERO NO LO PUEDO DEJAR!

Después de estar un mes en dique seco, sin decir puñetera palabra, encabronado hasta la médula por la cerrazón de los gobiernos estatal y catalán, me puede "el mono" de la inactividad bloguera, y haciéndole caso al ciudadano anónimo que, en mi última entrada, me rogó que no me rindiera, voy a seguir dando el callo, y al que no le guste que se ...oda o que no me lea.

Y para arrancar de nuevo, este ciudadano (que no tiene nada que ver con los de color naranja. Fíjense que soy amarillo, con el alma negra y las ideas muy rojas) quiere descolgarse con este artículo de Juan Carlos Monedero que, aunque se encuentre algo a mi derecha, es un ciudadano válido y cabal.

Policías que se mofan, comisarios que delinquen, ministros que prevarican


 

Y Presidentes que mintieron, hablando hoy de la cobardía de otros. En el final del último Gobierno de Felipe González, la sensación era que los que tenían que ser buenos eran bastante malos y los malos, terribles. Daba susto que los que nos cuidaban de los enemigos de la democracia la estuvieran dinamitando desde dentro. Ese agotamiento gritaba el paso a algo nuevo. Que tampoco lo fue. González, que ahora hace bromas sobre políticos catalanes encarcelados, acompañó a la puerta de la prisión a Vera y Barrionuevo, juzgados por montar una banda criminal con resultado de muerte sufragada con dinero de todos los españoles.

 Quien fuera o fuese el máximo responsable, el Señor X, escondido en su cobardía, no entró en la cárcel. Un misterio que queda para la historia oculta. Pero todo el mundo se pregunta con qué autoridad González hace comentarios hirientes sobre el Govern catalán encarcelado. O con qué autoridad el sobresueldeado Rajoy habla de legalidad.


Puigdemont, Junqueras y demás miembros del Govern han sido unos aventureros políticos y es muy probable que no puedan explicar todas sus cuentas. ¿Rebelión? ¿Sedición? ¿A la altura de Tejero y Milans del Bosch? Ni han asesinado ni secuestrado el Parlamento ni sacado los tanques a la calle. Y les han votado los catalanes, nos guste poco o menos. Se les encarcela por lo que han hecho con sus ideas, claro (Franco no encarcelaba por las ideas, sino porque en nombre de esas ideas hacías cosas). Eso es la democracia: poder ejercer tus ideas. Aventureros porque lo han llevado a donde al final todo iba a estallar. Contaban con la necedad y la necesidad del gobierno de Rajoy.

González se ríe porque es uno de los responsables de la impunidad de la Transición, de la que se benefició. Impunidad que sigue a día de hoy vigente en el Rey Emérito, su hija y su yerno, en los más de 800 cargos del PP imputados por corrupción, en los Botín que tenían el dinero en Suiza, en la amnistía fiscal, incostitucional pero tan beneficiosa a los amigos de Montoro, en jueces que pueden hacer barbaridades sólo porque el PP los considera “uno de los nuestros”, en la Calle de Arriba España. Los lodos de la Transición son los barros de la democracia.

Felipe González

Unos policías se ríen de Oriol Junqueras y dan por sentado que el Vicepresident catalán puede ser violado en la cárcel. ¿De verdad somos la cuarta economía del euro? Uno de los elementos más terribles del modelo neoliberal es que es compatible con el autoritarismo. Ahí está Erdogán. Lo importante es que los menos cada vez tenga más. La democracia es circunstancial. Da igual que la policía, que está para hacer valer la Constitución, humille a un detenido y, lo que es peor, que esté convencida de que la cárcel es un sitio donde pueden ocurrir violaciones. ¿Ha dicho algo el Defensor del Pueblo? Dice la Constitución que las penas son para reinsertar. Es tan evidente para esos policías lo que pasa en las cárceles que hacen chistes. Estremece.

El anterior director general de la policía tenía un retrato de Franco en su casa. Hay inercias que cuesta romper. Un juez impide la vergüenza de que el callejero de Madrid siga ensalzando a los golpistas de 1936 y a los genocidas de 1939. Decían antes que África empieza en los Pirineos. Antes.

Francisco Franco

El PSOE, junto con el PP, impidieron que el Comisario Villarejo compareciera en la Comisión Parlamentaria que investigaba la policía política. La que operaba con el Ministro del Interior Fernández Díaz. Facturas falsas, cuentas falsas, agentes falsos, periodistas falsos y políticos falsos. Algo sabía Rubalcaba que no quería que lo supieran los demás. Rubalcaba, que hoy sigue siendo Ministro del Interior desde el diario El país (que pide hoy que se censuren las redes sociales, a ver si todo el mundo no tiene más remedio que leer ese elegante tabloide). Todo con el beneplácito de Pedro Sánchez, el curioso resucitado en cuerpo -mantiene el moreno- pero con el alma de Susana Díaz. Estamos como en 2011. Se empeñan en ser lo mismo que decían los cantos.

Villarejo, gracias, en no poca medida, al trabajo de Patricia López y Carlos Bayo, del diario Público, ha sido detenido. Era un intocable. La policía política tenía muy buenas conexiones con el pseudo periodista Inda. Que tiene todas las papeletas para terminar como su amigo Bernard de Manos Limpias (qué manera de ensuciar los nombres) o sus amigos de las cloacas de interior.

José Manuel Villarejo

Villarejo, el pequeño Nicolás, Manos Limpias, OK diario, Rubalcaba, Rajoy, Cosidó, Fernández Díaz, Maza, el dimitido Moix de Anticorrupción -tan deseado por los presos del PP-, Ana Mato, Dolores de Cospedal, Bárcenas, Lezo, Celia Villalobos, Gürtel, Gallardón, Cifuentes y el agua bendita del Canal de Isabel II.

Aunque lleguen a prisión todos los del PP que se lo merecen, no tiene la más mínima gracia. Con políticos tan mediocres, cada decisión empeora las cosas. Y el Rey inédito que se ha invalidado a sí mismo. Policías que se mofan, Comisarios que delinquen, Ministros que prevarican, Presidentes que mienten, periodistas que falsean la realidad. Marca España. Seguimos siendo un reino bananero.


FUENTE: publico.es
Comiendo tierra
Juan Carlos Monedero
04/11/2017




Permítanme añadir, como coletilla, una frase que reafirma la catadura moral del antaño presidente de gobierno y exlíder del Partido Socialista Obrero Español:


 
“El régimen de Pinochet respetaba mucho más los derechos humanos que el de Maduro”

Por mucho que la deriva política en Venezuela haya llevado a una situación que puede calificarse de inaceptable, no existe comparación posible con la dictadura chilena donde, golpe de estado de por medio, hay certificadas más de 40.000 víctimas entre detenidos, desaparecidos, ejecutados, torturados y presos.

¡Tío, te has meado por fuera!