24/12/10

EL CERDO QUE SE VOLVIÓ LOCO


En su último libro Fernando Sánchez-Dragó le cuenta a Albert Boadella que dos crías de 13 años se turnaban para trajinárselo, una detrás de otra, y que lo volvieron loco.

Él, que es un tipo prudente, se ve que ha hecho números y le cuadran las fechas, así que ha constatado que el delito ha prescrito.

Lo peor de estos culturetas cagalindes es que se ven muy dignos ellos, y este además se ve con absoluto derecho y razón de haber penetrado, sí, penetrado a dos niñas pequeñas y enloquecer de placer con tales hechos.

Este amasijo de sinapsis fallidas explica que fueron ellas, las muy felonas, las que se lo follaron a el ya que vestían como zorritas, con los labios pintados, carmín, rimel, tacones, minifalda.

Que una mujer se acerque por su propia voluntad a semejante cara ya me resulta dudoso, que se deje tocar por semejantes pellejos difícil, que acceda a mantener sexo con él foco de semejante hedor impensable y que en vez de una, fuesen dos…no se lo cree ni él.

¿Qué hubo?, quizá prostitución infantil, trata de niñas, ¿con quién contactó para acceder a dos menores?


¿Nadie le va a preguntar eso?, me da a mí que no, otro golfo que se pasa la ley por el forro.

Tras un denso silencio por parte de los medios, los comités de empresa del EP RTVM han solicitado formalmente a la Dirección la inmediata anulación del contrato con semejante individuo.

Solo nos faltaba tener que soportar el careto de un apólogo de la pederastia en nuestras casas, las babas de un tipo que presume de haber mantenido relaciones sexuales con niñas de trece años en el salón de nuestra casa.

Y aquí, en este punto en el que nos encontramos a un ser lo suficientemente abyecto como para lanzar esa piedra con las fechas calculadas.

Un elemento que hoy legalmente impune puede jactarse de haber follado con dos niñas preadolescentes, niñas sin terminar de formar sus cuerpos; y hacerlo con un brillo triunfal en los ojos, sin un solo atisbo de arrepentimiento, ¿de verdad puede salir de rositas?
 

Me cuesta muchísimo creer que un delito semejante tras un número determinado de años se de por “prescrito”, como si no hubiese ocurrido.

¿Ustedes permitirían que se vendiera en la calle las memorias de un terrorista que orgulloso de sus actos contase relamiéndose como un puerco entre su propia mierda que mató a dos transeúntes con una bomba lapa y que alucinó viéndoles saltar en pedazos?, ¿podría prescribir tal crimen en este país?

Lo peor de todo es que este asunto ha logrado lo que su escaso talento y su verborrea estúpida y petulante no habría conseguido jamás: vender libros.

 Así somos, comemos mierda, siempre y cuando nos la pinten de colores.

Esta vez viene aderezada por unos tonos rojo carmín, unas azules sombras de ojos y unas miradas infantiles, ¿quién da más?


Pasen y vean.

Cada día comprendo más que haya gente que no quiera ser española, y si este tipo queda impune también, yo añadiré mi nombre a la lista de avergonzados de este país.

FUENTE: elsopazax.wordpress.com
26/10/2010


Mejor me callo.

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