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18/10/18

LAS CLOACAS SON EL ESTADO


El asunto no es que los ministros de Pedro Sánchez dimitan o desdimitan. Todo eso pertenece al reino de lo fugaz y contingente. Las grabaciones del comisario Villarejo, que estos días están fecalizando España, tienen más valor histórico o literario que político. Y en eso se repara poco. El dedo del tonto nos impide ver la luna. La luna terrible de España.

Lo que más brilla en las grabaciones de Villarejo no son los posibles delitos o faltas que se puedan destilar de ellas, sino el paisaje que retratan. El paisaje del poder.
 

Como novelista, jamás hubiera escrito una escena como la que adivinamos detrás del audio de aquella comida en un restaurante gallego de Madrid el 23 de octubre de 2009. Todos los personajes aparecen allí cual malos malísimos o cual gilipollas, o las dos cosas a la vez, como en una narración maniquea e infantiloide. Son narrativamente inútiles, salvo para una comedia de sal gorda.

Pero que no se nos pase por alto que son personajes reales, y que de ellos, en parte, depende y dependió nuestra seguridad y nuestra convivencia. Son la élite del Estado. Jueces, fiscales y altos cargos policiales. Los mismos que a los postres nos multan y encarcelan por nuestras más o menos justificables bellaquerías o escraches.


Jueces y fiscales allí sentados escuchan con naturalidad cómo Delgado acusa a sus homínimos de irse de putas con menores, y uno de sus colaboradores más eximios narra la creación de un servicio de inteligencia “vaginal”

Se ríen con alegría en lugar de taparse la nariz. Apuntalan con chascarrillos la narración de su honorable comisario: “¿Sabes lo que hice para llevarme al huerto a todo el mundo? Montar una agencia de modelos. ¡Qué gilipollez! Pero gente dura, correosa, en los consejos de administración, le ponías una ‘chorbita’, se la tiraba y a ese tío que iba a tomar (…) y muerto. Pero la gente es más simple… No he visto gente más tonta. Además, es lo importante, contaban las cosas para que las chicas se sintieran cautivadas. Y claro (….) de verdad, de verdad, fíjate qué cosa tan tonta: era la información vaginal que yo decía. Era una cosa absurda”.


Lo cual que a nuestros jueces y fiscales les resulta normal que un miembro de la policía española monte una casa de putas de lujo para sonsacar información económica y política a diputados y empresarios del Ibex-35: “No he visto gente más tonta”, que diría el comisario.

 A la ahora ministra de Justicia, Dolores Delgado, entonces fiscal de la Audiencia Nacional, le parece un modo de informarse de lo más efectivo: “Éxito garantizado”, aclama el plan. El adalid de la justicia universal, Baltasar Garzón, ríe desde el fondo del audio las gracias del policía putero. Qué le importan a nadie las modelos prostituidas. Las chicas Bond de este arrabal. Qué le importa a jueces y fiscales el relato de un delito de chantaje manifiesto. Lo cuenta tan gracioso el comisario.

 

En El País de hoy, mi admirado Julio Llamazares también mira el dedo sin reparar en su propia luna de lobos: “Nos cuesta creer que el verdadero motivo que lleva a Ciudadanos y al PP a pedir la dimisión de un ministro tras otro sea la defensa de la honradez y la limpieza de las instituciones después de ver cómo se oponían a que el Parlamento investigue al Rey emérito, acusado por una amiga de corrupción en una conversación con el mismo personaje que grabó a la ministra de Justicia, por considerarlo entonces un delincuente”

Se olvida del retrato de famiglia, que para mí es lo importante.

 

Lo mismo hace Luis Ventoso en ABC, a quien le parece hilarante el hecho de que la ministra, “siendo fiscal, le ría las gracias a un policía gansteril cuando alardeaba de que él tenía una red de lumis“

Tiene más morbo llamarle “maricón” a Grande-Marlaska. “Elecciones ya. Por caridad”, clama.

 

La Razón pone el tema en manos de Ángela Vallvey, que apunta más fino pero sin disparar de verdad: “Pasma, conmociona, esa manera tan natural y fluyente, afluente, en que coadyuvan las cloacas del Estado”. Lo que hay que decir, mi querida Ángela, es que las cloacas son el Estado.

Lucía Méndez, en El Mundo, también desprecia la luna. Para ella, las grabaciones son un “retrato al muy natural de las cloacas del Estado”.

 

Las cloacas no son solo Villarejo. Todos los personajes presentes en aquella comida del Rianxo son cloaca. Cloaca son los jueces y fiscales que prostituyen a menores. Los empresarios y políticos que revelan secretos entre polvo y polvo, en vez de echarse un pitillo como todo el mundo. Cloaca son los padres de la patria, la patria. Y nosotros aquí abajo, pobrecitos españoles, mirando, inocentemente, la luna. La otra. La bella.

FUENTE: publico.es
El repartidor de periódicos
Aníbal Malvar
29/09/2018

Con el permiso de Irene, Jevi, Carlos y Mijeño, voy a utilizar el nombre de su grupo musical, para dar mi opinión sobre el estado español:

"¡¡¡¡¡PESTE Y MIERDA!!!!!" 


26/7/18

ESE EMPRESARIO "MODÉLICO"

Villar Mir y el reflejo de esa España a extinguir


Juan Miguel Villar Mir
Juan Miguel Villar Mir, el fundador y expresidente de la constructora OHL (Obrascón Huarte Lain), vuelve a saltar a las primeras páginas por haber falsificado un certificado médico para no declarar en la causa Lezo, a la que acudía como imputado. Una trama más ligada al Partido Popular y, como sucede con los papeles de Bárcenas o Púnica, que salpican de pleno a este empresario.

Villar Mir ilustra a la perfección una de las caras de la España de los últimos tiempos; esa España oscura, rancia, que te estrecha la mano derecha y te roba con la izquierda, que besa un extremo de la bandera mientras con la otra punta se limpia el trasero. Esa España cosmética, donde los que presumen o son reconocidos como más patriotas son los que más hunden al país.
 
Villar Mir y Juan Carlos I

En 2011, el entonces rey Juan Carlos I le otorgó el título de marqués por su “destacada y dilatada trayectoria al servicio de España y de la Corona”, mostrándole su “Real aprecio”. Imagino que el Borbón se refería a esa España de la que hablaba en el párrafo anterior, a esa Corona que, como se ha encargado de confirmar Corinna, ha hecho uso tan legítimo de la Monarquía como el PP y sus secuaces de la Democracia.

Se da la circunstancia añadida, en estos días a vuelta con el debate por la Memoria Histórica, que buena parte de las empresas que hoy cotizan en el IBEX-35 tienen un pasado vergonzante, unos orígenes tan ligados al Franquismo que a uno se le revuelven las entrañas. Tal y como nos recordó hace tiempo Alejandro Torrús, la constructora Huarte y Cía, que se unió a las obras del Valle de los Caídos en 1952, dispuso de mano de obra semiesclava (centenares de presos republicanos) para sus negocios privados por concesión del régimen de Franco.

Valle de los Caídos

Por todo ello, ver entre rejas a un personaje como Villar Mir sería un pasito más hacia adelante, dejando atrás esta España rancia, correosa, inhumana. Son muchísimos más los pasos que quedarían por dar, pero como dicen los ingleses, hay que comerse al elefante bocado a bocado… y sacudirnos de una vez por todas las dentelladas que tanto indeseable nos ha dado.

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
23/07/2018

31/7/15

LA AMORALIDAD DEL PP


Como Manuela Carmena, yo creo en la reinserción. El delincuente puede y debe ser reinsertable. Con el inmoral, por lo general, sabemos a qué atenernos. Cuando alguien se comporta de manera indecente, sus cartas están ya sobre la mesa… pero el problema son los AMORALES.

Con los amorales, el común de los mortales nos encontramos en inferioridad de condiciones. Como es bien conocido, “amoral” significa carente de moral, persona sin principios que, como parodiaba Groucho Marx, en el caso de tenerlos no encuentra ningún inconveniente en cambiarlos apenas entiende que eso es necesario.


En el mundo de los negocios, el amoral suele estar dispuesto a pagar el precio de su actitud ante la vida. Sabe que se la juega a cara o cruz y muchas veces sale cruz, mala suerte. Pero en el mundo de la política, en cambio, el amoral tiene muchas posibilidades de salir airoso. A costa de los ciudadanos a quienes roba, miente y empobrece.

A mí, sinceramente, se me caería la cara de vergüenza si estuviera implicado en la Púnica, Gürtel, Pokemon, Nóos, Malaya, Palma Arena, Campeón, Edu, Tarjetas black, Eres… y mi careto estuviera día sí y día no en los informativos, en los periódicos… mi nombre en los boletines de radio y televisión, en twitter y en facebook porque un juez me ha llamado a declarar, porque han registrado mi casa o mi oficina, porque me han metido en la cárcel, porque me han imputado, porque me van a juzgar, porque me pueden condenar…



¿Qué les deben decir todos estos prebostes otrora poderosos e intocables a su hijos, a sus vecinos, a sus amigos para explicar su situación? ¿Viven escondidos o salen a comprar el pan, el periódico y el cuarto y mitad de filetes como si no pasara nada?

Lo que cada uno de ellos pueda contar en su círculos privados lo desconozco, pero sí sé la actitud que mantienen en público. Y me da vergüenza. Vergüenza ajena. Intentas adivinar su pensamiento tras sus forzadas miradas sonrientes, tras sus caras de circunstancias, y lo único que te imaginas es que han conseguido llevarse tanta pasta que todo lo demás se la suda, que les da igual, que ya pasará el chaparrón y entonces ellos continuarán con el yate a punto y el riñón cubierto.


Tras las municipales y autonómicas del 24-M, muchos de esos presuntos delincuentes se han visto de súbito despojados de las cuotas de poder que hasta entonces detentaban ¿Serán conscientes de la satisfacción que existe en la ciudadanía tras haber conseguido arrebatarles tantas alcaldías de primera división, tan importante cuota de poder municipal y autonómico?


Este fin de semana estuve en Valencia y pude comprobar el aire de alivio que hay en el ambiente. Es mucha la gente que sonríe satisfecha y que te cuenta que tiene la sensación de haber conseguido quitarse un enorme, y desde hace tiempo insoportable, peso de encima.



-Ya era hora, me dice la dueña de un restaurante. Llevábamos mucho tiempo deseando que esto ocurriera, que los del PP perdieran la Generalitat y la alcaldía de Valencia. Parece un sueño, por fin lo hemos conseguido. Sabe que estamos de visita y que hemos venido de Madrid.Y por cierto, añade, felicidades también a ustedes, los madrileños, por los resultados en el ayuntamiento. Cómo me hubiera gustado poder votar a Manuela Carmena.

Escucho estas cosas y no puedo evitar preguntarme qué estarán sintiendo tanto los defenestrados como muchos de quienes aún les votan ¿Serán conscientes de la necesidad de aire fresco que existía y continúa existiendo en el ambiente? ¿No se les ocurre preguntarse por qué hay tantos ciudadanos que experimentan esa sensación de alivio?



¿Cuando llegará la hora en que, gobiernen unos u otros, se pueda afrontar un resultado electoral con la deportividad de un partido de tenis, por ejemplo, y estrecharse la mano sin más al final de la contienda? ¿Qué tiene que suceder en este país para que, cuando acudamos a las urnas, lo hagamos para elegir la papeleta que nos parezca mejor y punto? ¿Cuándo dejaremos de votar por miedo a unos, por odio a otros, por ganas de revancha a unos terceros…?

Las cosas empezarán a cambiar cuando vayamos a votar y elijamos entre ofertas y no entre trincheras.



Para eso es imprescindible acabar, cuanto antes, con los comportamientos amorales en política

Como yo también creo en la reinserción, no pierdo la esperanza.

FUENTE: público.es
Juan Tortosa
Las carga el diablo
29 jul 2015