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17/7/18

BORBONES SIN LEY

Borbones que se vieron obligados a abdicar:
Felipe V, Carlos IV, Fernando VII, Isabel II, Alfonso XIII y Juan Carlos I

Los estudiosos de la criminalidad parecen de acuerdo en que el delincuente no nace sino que se hace, y el factor más determinante en ese proceso no es la clase social de la que se provenga ni el entorno en el que se viva o la educación que se reciba sino la ausencia de los códigos éticos que se interiorizan en la infancia y en la adolescencia. Los amorales tienen tendencia a pasarse el Código Penal por el forro y contra eso no vacuna vivir en palacios de techos altos ni cenar con cubiertos de plata.

Viene esto a cuento de la principal revelación de Corinna zu Sayn-Wittgenstein en las cintas que le grabó el comisario Villarejo, que no es que nuestra enormidad emérita tenga el cabecero de la cama destrozado por las muescas o que pida comisiones hasta para ir al baño, algo sobradamente conocido primero como rumor, luego como secreto a voces y más tarde en forma de certificación genética de su ADN. La gran aportación de la amante alemana sobre Campechano I es psicológica: el hombre cuyo perfil ha ocupado pesetas y euros durante varias décadas no distingue entre lo legal y lo ilegal, no diferencia entre el bien y el mal, fundamentalmente porque nada de lo que ha hecho ha tenido consecuencias.

Juan Carlos I de Borbón

Ni siquiera haber matado a su hermano Alfonso de un tiro en la cabeza mientras ambos jugaban con un revólver en una de las habitaciones de su residencia de Estoril le supuso castigo alguno, más allá de que su padre le hiciera jurar de rodillas que todo fue un accidente y que un par de días después le empaquetara hacia la Academia Militar de Zaragoza, donde ya había pasado un año de instrucción militar. A los pocos meses, nuestro apuesto príncipe volvía a arrimar croqueta por los salones de la alta sociedad europea sin traumas aparentes.

Quien teóricamente había accedido a la Corona en posición egipcia, con una mano delante y la otra detrás, empezó rápidamente a llenar la hucha con comisiones de las importaciones de petróleo españolas y pasando la gorra entre las monarquías del Golfo con el argumento de que la institución debía fortalecerse y nada mejor que consumir una montaña de dólares como complejo vitamínico. Sin inquietudes intelectuales, se afincó en un páramo cultural urbanizado a todo trapo por el sexo y el dinero, sin importar su procedencia. Basta repasar la historia para comprobar que uno a uno de sus llamados asesores financieros han acabado en el banquillo o a la sombra, lo que permite intuir el tipo de negocios a los que se dedicaban.

Los amigos del Golfo

A un tipo incapacitado para sentir escrúpulos por sus actos se le concedió además la inviolabilidad, que es como dejar a un mono a los mandos de un Airbus y esperar que aterrice suavemente. Los que nos hemos tragado todos los capítulos de Barrio Sésamo y sí somos capaces de distinguir entre lo bueno y lo malo deberíamos sentirnos un poco culpables por haber facilitado impunidad absoluta a este rey de los excesos y los lupanares que ahora nos escandaliza con sus cuentas en Suiza y sus mordidas.

No tenemos derecho a quejarnos porque hubo consentimiento y hasta nos pasamos por el arco del triunfo la propia arquitectura legal del Estado para concederle aforamiento cuando un elefante se le cruzó en el camino y se vio obligado a abdicar.

El elefante republicano

No se conoce país en el mundo que reconozca privilegios judiciales a un exjefe del Estado, ya sea por causas penales como civiles, en este último caso para evitar que una cascada de demandas de paternidad incrementaran la familia de tal manera que no se cupiera en Marivent en vacaciones.

Hemos creado un monstruo y le hemos blindado. De ahí que  resulte extraño que ahora se reclamen inspecciones de Hacienda y un exhaustivo catálogo de sus bienes fuera de España, algunos de los cuales estarán a nombre de la tal Corinna, porque la chica, al parecer, se hacía la rubia para ejercer de testaferra y la morena para devolverlos, con la excusa de que eso sería blanqueo de capitales. Milagros del tinte.

Corinna zu Sayn Witt-genstein

Deberíamos asumir que quizás el héroe de la Transición, el sujeto al que dimos el papel de padre de la democracia en esa obra de ficción que tan bien nos ha locutado siempre Victoria Prego, padece eso que algunos psicólogos llaman ‘affluenza’, y que convierte al malhechor en víctima de su propia irresponsabilidad, en un niño malcriado que nunca respondió por sus malas acciones porque nadie le marcó límites y limitaciones, que diría el encantador de perros.

Someter a la ley a quien ni siquiera comprende el concepto y sigue pensando que todo el monte es orgasmo es bastante inhumano. Tendríamos que conformarnos con ampliar la condena a Urdangarin que ya tiene el cuerpo hecho a la cárcel y podría ejercer como recluso por poderes. Y ya de paso poner en cuarentena a su hijo, no fuera a ser que el virus no se transmita por el aire o el contacto sino por el apellido. De cambiar este régimen absurdo que institucionaliza el pillaje en asientos de terciopelo ni hablamos, lógicamente.

Felipe VI ¿El último Borbón?
FUENTE: publico.es
Tierra de nadie
Juan Carlos Escudier
13/07/2018

31/7/15

LA AMORALIDAD DEL PP


Como Manuela Carmena, yo creo en la reinserción. El delincuente puede y debe ser reinsertable. Con el inmoral, por lo general, sabemos a qué atenernos. Cuando alguien se comporta de manera indecente, sus cartas están ya sobre la mesa… pero el problema son los AMORALES.

Con los amorales, el común de los mortales nos encontramos en inferioridad de condiciones. Como es bien conocido, “amoral” significa carente de moral, persona sin principios que, como parodiaba Groucho Marx, en el caso de tenerlos no encuentra ningún inconveniente en cambiarlos apenas entiende que eso es necesario.


En el mundo de los negocios, el amoral suele estar dispuesto a pagar el precio de su actitud ante la vida. Sabe que se la juega a cara o cruz y muchas veces sale cruz, mala suerte. Pero en el mundo de la política, en cambio, el amoral tiene muchas posibilidades de salir airoso. A costa de los ciudadanos a quienes roba, miente y empobrece.

A mí, sinceramente, se me caería la cara de vergüenza si estuviera implicado en la Púnica, Gürtel, Pokemon, Nóos, Malaya, Palma Arena, Campeón, Edu, Tarjetas black, Eres… y mi careto estuviera día sí y día no en los informativos, en los periódicos… mi nombre en los boletines de radio y televisión, en twitter y en facebook porque un juez me ha llamado a declarar, porque han registrado mi casa o mi oficina, porque me han metido en la cárcel, porque me han imputado, porque me van a juzgar, porque me pueden condenar…



¿Qué les deben decir todos estos prebostes otrora poderosos e intocables a su hijos, a sus vecinos, a sus amigos para explicar su situación? ¿Viven escondidos o salen a comprar el pan, el periódico y el cuarto y mitad de filetes como si no pasara nada?

Lo que cada uno de ellos pueda contar en su círculos privados lo desconozco, pero sí sé la actitud que mantienen en público. Y me da vergüenza. Vergüenza ajena. Intentas adivinar su pensamiento tras sus forzadas miradas sonrientes, tras sus caras de circunstancias, y lo único que te imaginas es que han conseguido llevarse tanta pasta que todo lo demás se la suda, que les da igual, que ya pasará el chaparrón y entonces ellos continuarán con el yate a punto y el riñón cubierto.


Tras las municipales y autonómicas del 24-M, muchos de esos presuntos delincuentes se han visto de súbito despojados de las cuotas de poder que hasta entonces detentaban ¿Serán conscientes de la satisfacción que existe en la ciudadanía tras haber conseguido arrebatarles tantas alcaldías de primera división, tan importante cuota de poder municipal y autonómico?


Este fin de semana estuve en Valencia y pude comprobar el aire de alivio que hay en el ambiente. Es mucha la gente que sonríe satisfecha y que te cuenta que tiene la sensación de haber conseguido quitarse un enorme, y desde hace tiempo insoportable, peso de encima.



-Ya era hora, me dice la dueña de un restaurante. Llevábamos mucho tiempo deseando que esto ocurriera, que los del PP perdieran la Generalitat y la alcaldía de Valencia. Parece un sueño, por fin lo hemos conseguido. Sabe que estamos de visita y que hemos venido de Madrid.Y por cierto, añade, felicidades también a ustedes, los madrileños, por los resultados en el ayuntamiento. Cómo me hubiera gustado poder votar a Manuela Carmena.

Escucho estas cosas y no puedo evitar preguntarme qué estarán sintiendo tanto los defenestrados como muchos de quienes aún les votan ¿Serán conscientes de la necesidad de aire fresco que existía y continúa existiendo en el ambiente? ¿No se les ocurre preguntarse por qué hay tantos ciudadanos que experimentan esa sensación de alivio?



¿Cuando llegará la hora en que, gobiernen unos u otros, se pueda afrontar un resultado electoral con la deportividad de un partido de tenis, por ejemplo, y estrecharse la mano sin más al final de la contienda? ¿Qué tiene que suceder en este país para que, cuando acudamos a las urnas, lo hagamos para elegir la papeleta que nos parezca mejor y punto? ¿Cuándo dejaremos de votar por miedo a unos, por odio a otros, por ganas de revancha a unos terceros…?

Las cosas empezarán a cambiar cuando vayamos a votar y elijamos entre ofertas y no entre trincheras.



Para eso es imprescindible acabar, cuanto antes, con los comportamientos amorales en política

Como yo también creo en la reinserción, no pierdo la esperanza.

FUENTE: público.es
Juan Tortosa
Las carga el diablo
29 jul 2015