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2/12/18

EL SENADO

¿A quién se le ocurrió que tuvieramos un Senado?


La Cámara Alta fue una imposición previa que la oposición al franquismo tuvo que aceptar como tantas cosas a cambio de que llegaran de una vez a España unas elecciones democráticas

Junta Preparatoria del Senado, 1977.

El Senado ha vuelto a aparecer en la discusión pública y no precisamente por su inutilidad. Políticos, expertos y académicos empujaban cada cierto tiempo al Senado al centro de la pista de las reformas institucionales reclamando que la segunda cámara se convirtiera en una representación de los intereses de los territorios. En la calle este debate nunca caló y el Senado servía para hacer chistes por la nula visibilidad de sus trabajos. Ciudadanos cogió al vuelo esos chistes y proponía en su programa electoral su desaparición. UPyD lo hizo antes. Cosas del populismo.

Últimamente, en cambio, el protagonismo del Senado está marcado por su acento autoritario y su carácter conservador tirando a reaccionario. Y no estoy hablando de la escena más estelar desde su nacimiento, la suspensión del autogobierno de Cataluña disparando con el 155. Sino de la amenaza de aplicar su único veto irreversible al techo de gasto que le permite imponer su ideología al modelo económico por encima de los acuerdos del Congreso y que tiene al Gobierno de Pedro Sánchez en el disparadero por sus planes para saltar esa valla legal.

Esa mayoría absoluta conservadora del Senado para frenar las indeseables ocurrencias de la mayoría del Congreso nos recuerda la motivación de su nacimiento que voy a resumir brevemente en las siguientes líneas.

Uno de los presuntos padres de la Constitución de 1978, el comunista Jordi Solé Tura, se quejaba amargamente de la fealdad del Senado que estaba contribuyendo a crear antes de que naciera.

Jordi Solé Tura
(1930 - 2009)

Decía literalmente en el interior de las Cortes Constituyentes, en el verano de 1978, "que una Cámara de esas características no iba a resolver ningún problema y que los complicaría todos. Añadía que no serviría para luchar contra las desigualdades existentes ni para reequilibrar los desequilibrios".

Remataba su visión pesimista con el anuncio de que "solo serviría para contrarrestar el principio de proporcionalidad y para frenar la posible iniciativa de la Cámara fundamental, el Congreso de los Diputados". El Senado, como la Monarquía, estaban ya impresos en nuestra Constitución de 1978 antes de las primeras elecciones democráticas.

El pescado del bicameralismo estaba ya vendido mucho antes de que empezaran sus trabajos los parlamentarios de la primera legislatura que acabó siendo constituyente.

La utilización de una segunda cámara para limitar los efectos de la incertidumbre electoral estuvo siempre presente en los diseños institucionales del poder que tenía la capacidad de creación constitucional, los herederos del franquismo.


Aunque finalmente la composición del Senado se abrió en mayor medida a los resultados electorales, no dejó de ser una creación previa a los debates constituyentes que no era querida por ninguno de los partidos de la oposición democrática.

El establecimiento del Senado no sólo iba a servir para controlar en mayor medida el proceso constituyente, sino que iba a servir también para garantizar su continuidad en la nueva Constitución. Las asambleas constituyentes bicamerales tienden a crear constituciones bicamerales.

A la muerte del dictador, los reformistas del franquismo apostaron por la creación de dos cámaras como suele ser característico de las transiciones que dirigen los reformistas del antiguo régimen. La estructura bicameral incluida ya en los primeros proyectos del gobierno de Carlos Arias se mantendría hasta su inclusión definitiva en la Constitución. Según el primer borrador conocido, ambas cámaras estarían dotadas de idénticos poderes.

Cuando desde la sala de mandos del postfranquismo comenzó a diseñarse el control de las  primeras elecciones, las preferencias eran todo lo claras que podían ser en un momento en el que no se sabía qué partidos iban a concurrir a las elecciones: 

La larga mano del franquismo

Por un lado, controlar la futura Asamblea Constituyente con un contrapeso corporativo en forma de segunda cámara, una mínima representación por provincia para contrarrestar la fuerza de los partidos de la oposición democrática en los grandes centros urbanos y un  congreso  pequeño  como  techo  a  la  representación  demográfica  y,  en  menor medida, por el temor al parlamentarismo de la Segunda República.

Estas tres medidas continuarían prácticamente inalterables hasta la publicación de la primera ley electoral, en la que no intervino ningún miembro de la oposición democrática. La intención inicial de que fuera una cámara compuesta en su totalidad por la élite proveniente de las estructuras del poder franquista es evidente. 

En abril de 1976 se planteó la eliminación de los cuarenta senadores permanentes y la de los miembros del gobierno. Los autores de estas propuestas, defendidas por Adolfo Suárez, estaban posicionándose ante la ya previsible caída del presidente del Gobierno Arias por la falta de confianza del rey Juan Carlos.

Como se buscaba un espacio de reforma mínima que fuera tolerada por la oposición, un Senado de esas características hubiera resultado inaceptable para las fuerzas políticas antifranquistas. Por lo que la vía para controlar el proceso de creación constitucional, que ya se anunciaba que habría de pasar necesariamente por unas elecciones, debía de incluir un Senado cuya composición fuera mayoritariamente democrática.

Interior del Senado

El bicameralismo como herramienta de control fue puesto en marcha finalmente por el segundo Gobierno regio de Adolfo Suárez.

Su intención de convocar elecciones libres se materializó con su declaración programática de gobierno del 16 de julio de 1976. El mismo día que anunciaba la convocatoria electoral, adelantaba que su diseño parlamentario incluía la existencia de dos cámaras de las que la segunda no dependería en exclusiva del sufragio universal. Con estas ideas previas presentó el borrador de la Ley Para La Reforma Política. 

El primer Senado que apareció en el borrador que Adolfo Suárez presentó en el Consejo de Ministros de agosto de 1976 estaba en la misma línea antidemocrática que el defendido por el Gobierno Arias, incluso todavía eran menos los senadores que deberían su elección al sufragio universal. Solamente dos por provincia y uno por Ceuta y otro por Melilla.

De sus 250 senadores, 40 serían designados por el Rey en cada mandato, dieciocho por el Gobierno, cincuenta elegidos por sus corporaciones profesionales y cuarenta por las universidades y corporaciones culturales. Únicamente 102 de los 250 senadores podían escapar al control total del poder con capacidad de creación constitucional.


Esto resultaba inaceptable para que la oposición legitimara con su participación las elecciones. De los cuarenta de Ayete y la cámara completamente corporativa que se había diseñado al principio de la transición acabaron quedando los cuarenta senadores que serían designados directamente por el Rey.

Todos los partidos de la oposición habían reclamado una Asamblea Constituyente unicameral. El Gobierno de Adolfo Suárez y su partido, la UCD, se aseguraba con la elección del mismo número de senadores en todas las provincias tener aún mejores resultados que en el Congreso. Y además, para reforzar su mayoría, siempre tendría a su disposición los cuarenta senadores designados por el Rey sin pasar por las urnas.

Hay que recordar que el nombre de los senadores reales sólo se hizo público tras conocer los resultados electorales, por lo que era una herramienta de gran utilidad para equilibrar la balanza, en el caso de que los resultados electorales hubieran dado una mayoría a la oposición política.

Para las elecciones del Senado se utilizó otro mecanismo que beneficiaba de forma sutil los intereses del poder convocante. Una de las medidas que contenía la ley electoral determinaba que las papeletas para el Senado debían incluir a todos los candidatos a senador ordenados alfabéticamente, sin tener en cuenta el partido por el que se presentaban. 


Interior del Congrso de los diputados

El Gobierno de la UCD pensaba que sus candidatos eran lo más conocidos y que los electores que buscaran nombres familiares, en lugar de siglas, tenderían a situar la cruz en la casilla correspondiente a sus senadores.

La imposición de una segunda cámara con idénticas competencias para elaborar la Constitución fue aceptada como un mal menor por la oposición democrática. Eran contrarios a esta división del Parlamento pero ante la legitimidad popular obtenida por la Ley Para la Reforma Política tras el Referéndum no tenían ninguna posibilidad de defender una Asamblea constituyente unicameral.

Comenzaron a cambiar sus argumentos sobre el Senado y el enfoque viró hacia la transformación del Senado en Cámara de nacionalidades y regiones. Y anunciaban que una vez que comenzaran sus trabajos las Cortes Constituyentes harían todo lo posible para subordinar el Senado al Congreso de los Diputados y acabar con la designación directa de senadores por parte del Rey.

Su estrategia política consistía en aplazar cualquier intento de liberación de los controles establecidos previamente por los herederos del franquismo hasta la puesta en marcha de las futuras Cortes. 


Eso es lo que hicieron. Dentro de la cámara intentaron liberarse de las zonas de exclusión previas, pero no consiguieron cambiar el sistema de elección del Senado, con un sesgo conservador todavía más pronunciado que el del Congreso ni replicar el modelo alemán de una segunda cámara para representar los intereses de los territorios.

Espero no haber reabierto ninguna herida con este artículo recordando la correlación de fuerzas que había durante la transición y que explican el origen de nuestro Senado. Bastante hizo la oposición democrática con rebajar las atribuciones menos democráticas que se pretendían institucionalizar con la segunda cámara.


Cuarenta años después, sigue siendo más relevante para la calidad de nuestra democracia denunciar el sesgo conservador del Senado que su inutilidad. 

FUENTE: ctxt.es
Análisis
Braulio Gómez Fortes
05/09/2018
¿Saben ustedes, queridos lectores, por qué al Senado se le llama "Camara Alta"y al Congreso "Cámara Baja"

Pues ni más ni menos que por una cuestión de estamento social: la "Cámara Alta" reunía a la aristocracia y a la burguesía española, emulando a la británica "Cámara de los Lores", mientras que la "Cámara Baja"compuesta por los representanes del pueblo llano, se equiparaba a la "Cámara de los Comunes".

Esto ocurrió en 1834 al crearse en España el primer sistema bicameral durante la minoría de edad de la reina Isabel II, cuya madre, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, asumió la regencia del reino tras enviudar de Fernando VII.
 

23/11/18

¡SORPRESA!


PP y Ciudadanos se abstienen en la condena al franquismo
por parte del Senado, un día después del 20N




Tenemos 97 senadores demócratas y 136 senadores que,
oye, bueno, el hombre hizo embalses.
Ahora ya sabemos para qué sirve el Senado.



Si el PP condenase el franquismo se produciría un desajuste espacio-temporal que impediría que su partido llegase a existir.


Por Tremending
22/11/2018

18/5/18

PIDEN, PERO PIDEN POCO

Unidos Podemos pide abaratar los gastos de los senadores en viajes oficiales


A diferencia de los diputados del Congreso, los senadores siguen cobrando 150 euros en concepto de dieta por cada día que pasan en el extranjero y 120 si el desplazamiento es dentro de España.

Los miembros de una comisión en el Senado. REUTERS/Sergio Perez

Como informó Público recientemente, cada senador ha gastado en el extranjero entre 1.000 y 2.000 euros al día, una cuantía a la que hay que sumar los 150 euros en concepto de dietas que los representantes de la Cámara Alta reciben por cada jornada que pasan en el extranjero. El grupo parlamentario Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea se ha propuesto "racionalizar y abaratar" estos dispendios astronómicos y ha solicitado a la Mesa del Senado que los gastos de sus representantes en los viajes oficiales sean transparentes y se ajusten a los principios constitucionales del Gasto Público.

El Congreso, de hecho, ya ha empezado a trabajar en esa línea: hace un año suprimió el sistema de dietas para los viajes oficiales de los diputados con el fin de "racionalizar el gasto y aumentar la transparencia y el control sobre el mismo". Hasta entonces, además de tener cubiertos los gastos de transporte y alojamiento, los parlamentarios en desplazamiento diplomático recibían una dieta de 150 euros si el viaje era internacional, y de 120 euros si era en territorio nacional.

A iniciativa de la presidenta, Ana Pastor, se canceló este sistema y, desde entonces, los diputados tienen que aportar facturas debidamente justificadas de sus gastos para su reintegro por parte del Congreso. Aunque no se cuantifican detalladamente, los diputados no pueden pasar gastos que superen los 150 euros diarios.


Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea pide a la Mesa del Senado que "se equipare el procedimiento de abono de dietas con el acordado en la Cámara Baja". Para Concepción Palencia, la senadora que firma la petición, el sistema actual "es un escándalo y no tiene ninguna lógica" porque en los viajes oficiales los representantes del Senado están invitados a prácticamente todo. "Yo nunca cojo el dinero de las dietas porque no gasto nada", explica a Público esta senadora, cuyo último viaje oficial fue a Tenerife para asistir a unas jornadas con colegios farmacéuticos como portavoz de la comisión de Sanidad.

El grupo morado también reclama medidas para que "los gastos de transporte (categoría y precios de los billetes), hospedaje (categoría y precios de los hoteles) y dietas se ajusten a los principios constitucionales del Gasto Público", es decir, a los criterios de eficiencia y economía. Las directrices del Senado establecen desde julio de 2016 que, "como criterio general, las reservas de vuelos se realizan en clase preferente, salvo que la compañía aérea no disponga de esta clase; y las reservas de tren, en clase Club o similar". Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea pide viajar siempre en clase turista. "Al principio tuvimos algún problema, pero ahora ya nos dejan", relata Palencia.

Las mismas directrices establecen que las habitaciones que se reservan son siempre de categoría "standard, dobles para uso individual y con desayuno incluido, salvo que las condiciones especiales del país de destino aconsejen otro régimen de alojamiento". Aunque el Senado no concreta en qué tipo de hoteles se hospedan los representantes de la Cámara Alta, Palencia asegura que suelen ser de cinco estrellas. "Nunca se buscan opciones más asequibles", lamenta.


Aunque la página web del Senado ofrece datos sobre el importe total de los viajes, no refleja el gasto detallado de cada uno en transporte y alojamiento. Por eso, el grupo morado reclama que el portal de transparencia incluya "quiénes son los representantes que viajan y el coste total de los desplazamientos de forma individualizada", tal y como recomienda el Consejo de la Transparencia y Buen Gobierno.

Además,  el Pleno del Senado aprobó en una reforma del Reglamento que supuso la atribución de la Mesa de la función de "aprobar las normas y adoptar las medidas que resulten precisas para garantizar la transparencia de la actividad de la Cámara y el derecho a la información pública del Senado".

FUENTE: publico.es
Anna Flotats
Madrid - 13/05/2018


Hay que ver cómo se han ido descafeinando estos muchachos; en un principio pedían la supresión del Senado y ahora sólo de las dietas. Esta izquierda ya no es la que era.

30/1/18

ALA DE MOSCA

Existen pocas cosas que muestren con mayor claridad la hipocresía de la sociedad actual que nuestra forma de afrontar el tema de la droga. Y es que todos sabemos que la droga es el hijo de la del portal 3, el pobrecillo, con lo buen chico que parecía. Aquella chica tan parada que se fugó de casa por no sé qué con el padre. O el tipo del chándal de los dos paquetes de Kleenex por un euro. Ellos son la droga. Los otros, la gente decente con las vestiduras recién rasgadas, no, nunca.

Pero la verdad sigue siendo verdad aunque nadie la reconozca. La droga está sentada en los despachos de los grandes ejecutivos, en las redacciones periodísticas, se encierra en los cuartos de baño del Congreso y del Senado, corre por las mesas de los juzgados, asiste a las bodas, Reales y plebeyas. No se pierde ni una de nuestras fiestas populares, ya sea el Rocío, las Fallas o los San Fermines. Sale con su hijo todos los fines de semana y conduce el coche.
 

Según el Observatorio Europeo de la Droga, España sigue a la cabeza en consumo de cocaína y cannabis. Porque en nuestro país el consumo de droga está tan normalizado como el de gin tonics. En Madrid es más fácil encontrar cocaína que un restaurante vegano.

Aníbal Malvar, mi vecino de arriba con su columna en Público, habla de la droga en su novela Ala de mosca, editada por Akal. De los clanes gallegos, de cómo todo el mundo sabe pero nadie reconoce, de guerras de poder entre narcos de uno y otro lado del Atlántico.

Aníbal Malvar

Un ex miembro de los servicios secretos recibe la llamada del actual marido de su ex. La hija de ambos ha desaparecido y quiere que la encuentre. Tirará de sus antiguos contactos para encontrar a la chica. Pero la aparición de un cadáver en una playa de Vilagarcía complica las cosas. La víctima era el hijo de uno de los capos gallego de la coca.

Ala de mosca habla de la droga, pero, como no podía ser de otra forma tratándose de una novela de Aníbal Malvar, la novela nos cuenta mucho más: Del papel de los servicios secretos españoles durante el 23-F, ese momento tan nebuloso de nuestra historia, de su degradación, de cómo las manos que mueven los hilos siempre están tan altas que nadie puede verlas.

Intento de golpe de estado el 23 de febrero de 1981

Ala de mosca está escrita con un estilo personal, duro y hermoso a la vez. Es una novela negra que contiene muchas otras en su interior, como uno de esos libros desplegables para niños. Las páginas van creciendo a medida que las pasas.

Una noche, caminando por la Plaza Mayor de Madrid, un tipo me ofreció marihuana. Le dije que no fumaba. Se echó a reír. Nunca me creyó.

Plaza Mayor - Madrid

FUENTE: publico.es
La oveja negra
Carlos Augusto Casas
28/01/2018
Las drogas: duras, blandas y blanditas, están imbricadas en el tejido social desde que el hombre comenzó a vivir en comunidad. En el pasado cumplían una función de vínculo litúrgico que, hoy en día ha sido sustituido por puro consumismo, desacralizándolas y convirtiéndolas en un inmenso negocio internacional, y en un gravísimo problema para la sociedad.

En cuanto al paripé del "golpe de estado del 23-F", está más claro que el agua clara, que fue orquestado por los Servicios Secretos Españoles (CESID) y dirigido desde la sombra (elefantiásica) por "su majestad" Juan Carlos I de Borbón, en un claro intento por reforzar la imagen de la monarquía que, en aquellos momentos se hallaba en sus horas más bajas, erigiéndose en "salvador de la patria".

¡Ah! Mi felicitación a Aníbal Malvar por su nueva obra, Prometo leerla.

6/9/16

600.000 EUROS EN VIAJES

Congreso y Senado gastaron 600.000 euros en viajes internacionales en seis meses de legislatura fallida

Diputados y senadores realizaron un total de 39 viajes internacionales. Diez de ellos tuvieron lugar con el Congreso ya disuelto. 

Perspectiva del Congreso de los Diputados

Las Cortes Generales han gastado algo más de 600.000 euros en los 39 viajes internacionales que realizaron diputados y senadores durante la XI Legislatura, que acabó con la disolución de las Cámaras por falta de investidura.

Según este balance económico la actividad internacional del Congreso y de las delegaciones españolas en las distintas asambleas parlamentarias de la que forman parte diputados y senadores durante estos seis meses ha costado un total de 600.386,83 euros, a falta de facturar uno de esos 39 viajes.

El mayor desembolso (104.999,33 euros) se hizo para sufragar el viaje de la delegación española de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa a Estrasburgo para asistir a entre el 18 y el 22 de abril a la segunda sesión de su plenario. Viajaron cuatro senadores, ocho diputados y una letrada.

Vista hemiciclo del Senado

La participación de dos senadores, seis diputados y una letrada en la primera parte de esa misma reunión, que había tenido lugar entre el 25 y el 29 de enero en la misma ciudad francesa, costó 95.925,99 euros, convirtiéndose así en el segundo desplazamiento más caro.

En tercer lugar de este ranking, con 58.331,95 euros, se sitúa un viaje a Lusaka (Zambia) para acudir durante cinco días de marzo a la 134 Asamblea Parlamentaria de la Unión Interparlamentaria (UIP). España estuvo representada por dos senadores cuatro diputados los secretarios generales de ambas Cámaras y una letrada.

Un total de 49.493,14 euros costó la visita a Nueva York de una delegación oficial del Congreso que participó durante cinco días en la 60 Reunión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer y que estuvo compuesta por seis diputadas y una letrada.

Nueva York (EE.UU.)

La visita de siete diputados y una letrada a Tokio (Japón) para acudir dos días a la Reunión de la Red Parlamentaria Global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ascendió a 44.302,33 euros.

También destacan los 29.576,18 euros abonados por la asistencia de dos miembros de la Mesa y dos letrados a un curso de técnica legislativa y administración parlamentaria en Montevideo (Uruguay) que duró tres días, o los 27.107,32 euros que costó enviar a principios de julio a la delegación española de la OSCE a Tiflis (Georgia) a su 25 Sesión Anual.

Con el Congreso disuelto tuvieron lugar otros diez desplazamientos fuera de España, como la asistencia en Amán (Jordania) al Foro Global de Mujeres Parlamentarias de los días 4 y 5 de mayo (10.533,10 euros), la sesión de primavera (finales de mayo) de Asamblea Parlamentaria de la OTAN (21.500 euros), o la Conferencia Mundial sobre Parlamento electrónico que tuvo lugar en Valparaíso (Chile) a finales de junio y que costó 16.505,10 euros

Tokio (Japón)

FUENTE: publico.es
Madrid - 27/08/2016

17/5/11

NO VOY A VOTAR



No voy a votar porque no me da la gana. ¿Está claro? En eso estriba la libertad del individuo. Pero  tengo poderosas razones para no hacerlo y las voy a exponer:

No voy a votar...

porque esto no es una verdadera democracia; fue malparida y nació viciada por el régimen anterior, empezando por su injusto sistema electoral, hecho a modo y medida de los partidos mayoritarios;

porque en este sistema de representación proporcional por listas cerradas, al valorarse las circunscripciones, no se cumple la máxima de "un ciudadano, un voto", lo que genera una evidente desigualdad que, ni PP ni PSOE, desean solucionar;


porque me parece un despilfarro para la economía nacional el mantenimiento de dos cámaras: parlamento y senado. Con la primera ya tendríamos suficientes e incluso podría reducirse su número a un representante por provincia. Imaginen qué ahorro y cuántos chupópteros menos;

porque me he ido desencantando con los años (cosas de la edad) al ver que, cuando gobernó la derecha, los trabajadores perdimos, como era de esperar, pero cuando gobernó la izquierda, que suponíamos era la opción que nos beneficiaría y nos iba a permitir levantar cabeza… ¡nos quitaron hasta los calzoncillos!;


porque no quiero ser partícipe de esta pantomima, en la que una pila de políticos vagos y sinvergüenzas, sólo contribuyen a empobrecer el país, enriqueciéndose ellos, sus familiares y amigos;

porque es una inmoralidad que, con tal de "agarrar cacho", las distintas fuerzas políticas pacten entre sí, y con el voto de un ciudadano, termine gobernando la opción contraria a la que él votó. Y de los tránsfugas... es tal su descrédito que mejor ni hablar; 


porque me da lo mismo que gobierne la derecha, la izquierda, el centro o la madre que parió a Paneke, ya que, gobierne quien gobierne, son simples títeres en manos del capital. Bancos, multinacionales y grandes ricachones son los que cortan el bacalao. Nos echan la piel y las espinas y ellos se comen los lomos; no nos dejan ni la cabeza para hacer un caldo;


porque mientras sus hijos tienen el futuro asegurado y estudian en universidades de Gran Bretaña, Alemania o Estados Unidos, los nuestros pasan a engrosar las listas del paro, o como mucho, consiguen empleos basura, después de que los hayan exprimido bien con el invento ese de los contratos en prácticas;

porque se ha subvertido el orden de los valores esenciales para una correcta convivencia. Ahora sólo prima la imagen y el hacerse rico cuanto antes, por encima de todo y de todos, caiga quien caiga;


porque es inadmisible que un centenar de políticos, imputados en casos de corrupción, se presenten alegremente a estas elecciones, y parezca lo más normal del mundo;

porque estoy de ellos… ¡hasta los mismísimos! Y he decidido que, en esta “Mamocracia”, nadie más va a seguir forrándose a mi costa, al menos no con mi voto.

Por eso… ¡¡¡NO VOY A VOTAR!!!