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1/12/18

UN IMPRESENTABLE DE CAMPEONATO






Echo en falta un segundo tuit del mismo tipo, algo así como “no votar al PP es dar de lado a los herederos del franquismo, la derecha más extrema, más caduca y casposa... ah, no, q está tb Cs o VOX”... será q se quedó sin batería y se lo pensó una vez (2 es un gran esfuerzo)





 
Rafa Hernando es un personaje "maravilloso"; siempre abogando por la concordia y la fraternidad universal.

Citizen Plof



Magyanes

29/7/18

ADIÓS AL EQUIPO DE RAJOY

Rafael Hernando, el perro del presa del PP


El portavoz parlamentario de Rajoy cae en desgracia tras el triunfo de Pablo Casado en las primarias. Ahora toca hueso, pero antes afiló su colmillo y mordió a todo contrincante que osó adentrarse en la finca popular

Pablo Casado ha destituido a Rafael Hernando como portavoz del PP en el Congreso. 
KIKO HUESCA (EFE)

Cuando Rafael Hernando comenzó a escarbar la moqueta de los pasillos del Congreso y los diputados de la oposición vieron refulgir en el callejón los pitones del morlaco, advirtieron las intenciones del diestro Mariano Rajoy. La corrida iniciaba la temporada 2015 después de que el presidente del Gobierno mandara a su portavoz parlamentario, Alfonso Alonso, a curar las heridas en la enfermería de Sanidad y buscase un repuesto con casta y bravura entre la ganadería popular para afrontar las elecciones municipales, autonómicas y generales. No era el momento de moderar las formas y afinar las palabras, sino de abrir la puerta de chiqueros para dejar salir al temido Hernandodiputado cunero por Almería desde 1993, el último mohicano del aznarato—, quien alzó los ojos hacia el tendido para dejarle claro a rojos, amarillos y medias tintas que él pisaba la arena no sólo para marcar el territorio, sino también para demostrar que era el soberbio portavoz de la torada conservadora.

No sorprende que el presidente del Gobierno eligiese a un político tan poco telegénico para representar a los suyos, porque en él no buscaba votos ni consenso, sino guerra, descartando otros perfiles más empáticos y negociadores. La faena que tenía preparada no era otra que el estatuario, un pase característico de José Tomás y, tiempo atrás, de Manolete, que lo servía de aperitivo en sus corridas. Rajoy, sin embargo, no ha recurrido a otro lance desde su investidura como presidente hasta la embestidura de Pedro Sánchez: el torero se coloca de perfil, permanece inmóvil, levanta la muleta y deja pasar la legislatura. Hasta el almohadillazo sociopodemita, el gallego permaneció rígido, levantó el engaño y, cuando vio que hace tres años iba a tener que lidiar en demasiadas plazas, espoleó a Hernando para que levantase la polvareda en la Cámara Baja.

 Hernado durante una de sus polvaredas dialécticas

Cuando Rajoy dejaba la muleta muerta bajo sus belfos, el hasta ahora vocero del PP perfilaba una mueca que podría ser interpretada como una expresión de asco o como un gesto de estreñimiento, reflejo del menosprecio hacia el otro y de su propio engreimiento. Está claro que si usted, si fuese rey, no mandaría a tal emisario para firmar la paz en territorio extranjero, pero si fuese jamonero tampoco lo contrataría como viajante para vender paletillas por los pueblos de España. Tampoco puede imaginarlo presentando el telediario o despachando navajas de Taramundi detrás de un mostrador. Quizás ni el propio Hernando se veía como la imagen del PP en el Congreso, porque cuando se enteró del anuncio del presidente del Gobierno —lo supo apenas unos minutos antes que sus compañeros—, recurrió a la ironía para reconocer su sorpresa: “Rajoy maneja los tiempos como los maneja y algunos padecemos de úlcera de estómago”.

Aunque estudió Derecho en Alcalá y un máster en administración de empresas en Icade, Rafael Hernando (Guadalajara, 1961) siempre ha vivido de la política. Concejal, parlamentario autonómico, senador y diputado, lo acunó la Alianza Popular de Manuel Fraga, fue el cachorro que lideró a la manada de Nuevas Generaciones y ejerció de coordinador de Comunicación con José María Aznar. Hijo de cirujano, divorciado y con tres hijos, desde 1983 ha alternado las diversas familias populares, si bien cuando Rajoy fue desplazado del poder tras la moción de censura del PSOE mantuvo la equidistancia entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. En realidad, Hernando había sido un apparátchik de la vieja guardia que Rajoy supo aprovechar en beneficio —o hieratismo— propio, pese a que Luis Bárcenas llegó a acusarlo de traicionar al pontevedrés en el Congreso del PP celebrado hace una década en Valencia: "Gracias al apoyo que tuvo de Javier Arenas y arrastrándose mucho, como una culebra, ha conseguido llegar al puesto al que ha conseguido llegar".

Luis Bárcenas 

El extesorero del PP, condenado por el caso Gürtel, también comentó aquello de que “todas las expresiones que salen de su boca son lavar con lejía, caca y similares”. No iba tan desencaminado, porque el rictus facial de Hernando parece el resultado de la ingesta de las citadas sustancias, o tal vez de una boñiga macerada en jugo de limón. Por ejemplo: "Algunos se han acordado de su padre cuando había subvenciones para encontrarlo", vomitó en referencia a los familares de las víctimas del franquismo; "Las consecuencias de la Segunda República llevaron a un millón de muertos"; “España tiene que dejar de ser el paraíso de la inmigración ilegal”; "El resultado de 31 años de Gobierno socialista andaluz es que los niños no tienen para comer tres veces al día"; "A Elena Valenciano lo que le molan son los dedos de los condenados por acoso sexual"; “Hay casos puntuales de malnutrición infantil, pero la responsabilidad es de los padres”...

El etcétera es largo. Cuando el incendio forestal de Guadalajara, intentó calzarle una hostia en plena M-30 del Congreso al portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, un arreón que evitaron los subalternos Acebes y Zaplana. Llamó “pijo ácrata” al juez Santiago Pedraz, y “payaso ilustrado” a Baltasar Garzón. También acusó a UPyD de financiarse ilegalmente “mientras la señora Rosa Díez va por ahí dando lecciones”, cuando tiene “el pañal muy sucio”: la gracia le costó ser condenado a pagar 20.000 euros. Luego, cuando el magenta se diluyó en la paleta de colores, cargó contra el naranja de Albert Rivera, tildando a Ciudadanos de desleal por espolear una moción de censura que no llegó a apoyar.

 
Albert Rivera

También recibió lo suyo Podemos: "Usó el nombre de España para ponerse a la venta de dictadores y de regímenes extranjeros como el de Venezuela o el de Irán”, le espetó a Pablo Iglesias. Durante la moción de censura, señaló al líder morado por querer “rescatar las checas y las cárceles del pueblo” y sacó a relucir su machismo cuando lo comparó con la portavoz de Unidos Podemos: "No diré que Irene Montero estuvo mejor que usted, porque no sé qué provocaría a esa relación". Ni la prensa se libró de su cólera, pues justificó que su partido le había pedido a la exalcaldesa valenciana Rita Barberá que renunciase a su acta en el Senado para evitar su “linchamiento” mediático, pues la habían convertido en "un pimpampum al que golpear permanente", aunque "las hienas siguieron mordiéndola" hasta su muerte.

Los exabruptos venían de lejos: en 1999, tomó carrerilla y acusó a Felipe González de ser el Gran Hermano del socialismo obrero y español por reescribir su historia y, de paso, la de España. El jarrón chino-sevillano habría ordenado que se borrasen unas cintas de la televisión pública en las que supuestamente unos universitarios lo abucheaban en un coloquio al que había acudido con Luis Roldán, entonces director general de la Guardia Civil. El material gráfico nunca apareció —Roldán, un pieza, sí que desapareció: unas vacaciones con billete de vuelta desde Bangkok, previa escala en Laos, que terminaron con un retiro en la cárcel de Brieva, la misma en la que sestea ahora Iñaki Urdangarin— y Hernando pasó página, “la más sórdida y negra de TVE", según el entonces coordinador de Comunicación del PP.

 Cárcel de Brieva (Segovia)

Pasados los años, cuando la gaviota comenzó a chapotear en la ciénaga popular y las corruptelas salpicaron la sede nacional del partido, Hernando forzó el bufido. Así, mientras Génova trataba de blindar a sus presuntos o condenados corruptos, algunos de ellos inquilinos del número trece, él simulaba blandir el látigo contra la podredumbre. Su partido no mostraría “ninguna complacencia” con uno de los pecados capitales —ora Valencia, ora Madrid—, porque “a todos nos indigna”, dejaba claro el portavoz popular en el Congreso, al tiempo que el partido ponía palos en las ruedas del caso Gürtel. “Y a nosotros más, porque nos hace más daño que a nadie”, insistía, como si la corrupción fuese una avispa velutina y el PP, una riquiña Abeja Maya víctima de la especie invasora.

Cuando los jueces sentenciaron que la caja b no era un cuento, Hernando cambió su desenlace y se apresuró en presentar su director’s cut: el fallo reflejaba “con absoluta claridad” que el partido no sabía nada, por lo que lo exoneraba de cualquier delito penal. Los seriófilos, impresionados por el spoiler de la versión del popular director, se quedaron tan pasmados como los fans de J. J. Abrams cuando asistieron al capítulo final de Perdidos. Básicamente, no habían entendido nada, pero allí estaba Hernando para explicarnos lo del humo negro y otras vainas. En el fondo y, sobre todo, en la superficie, Hernando es la cortina de humo con la que el PP trata de difuminar lo trascendente y enmarañar el hemiciclo con la boutade; la machada escapista que convierte la pista de baile parlamentaria en un hooliganismo humeante de fondo sur.

 Rafael Hernando, exportavoz parlamentario del PP

Ese fue el papel que le otorgó Rajoy para no pringarse los dedos de tinta: defender al partido con sus colmillos afilados de perro de presa, el dóberman que vino a sustituir a Francisco Álvarez Cascos en el siglo XXI. Un trabajo sucio que alterna con su incansable labor de abanderado del tuit narcisista, porque no hay comentario sin foto suya, como si el artilugio social fuese un espejo —que lo es—. Para qué negarlo: ese empleo grasiento, quizás ingrato para sus colegas, contrasta con su carácter afable en la distancia corta, pues quienes se han relacionado con él en el Congreso —desde periodistas hasta rivales políticos— lo consideran atento y agradable en el trato, así como hábil en las negociaciones. ¿Altivo y arrogante de cara a la galería, acogedor y cercano lejos de los flashes?

Tras su posición aparentemente neutral durante el proceso de primarias, la victoria de Pablo Casado lo ha desplazado del que parecía su hábitat natural: el Congreso visto a sus ojos como un ring. El flamante líder conservador ha anunciado que será el nuevo presidente del Comité de Derechos y Garantías del PP, lo que podría interpretarse como una victoria pírrica de Cospedal —candidata inicial a la sucesión, quien tras ser derrotada inclinaría la balanza a favor del diputado palentino— sobre la continuista Sáenz de Santamaría. Recordemos la profecía de Hernando cuando asumió la portavocía en la Cámara Baja: "Yo soy así, no me van a cambiar". Un augurio que tres años y medio después no se ha cumplido, pues al final terminaron cambiándolo por Dolors Montserrat.
  
Dolors Montserrat, actual portavoz del PP en el Congreso

FUENTE: publico.es
Henrique Mariño

3/10/17

HERNANDISMO PE... PERO...


 
La huelga general de hoy en Cataluña no es laboral sino política, de corte nazi.

Rafael Hernando

"¿Eso es que la apoya o que no?”


Los huelguistas son nazis; los que cantan el Cara al Sol, demócratas.

¿Tú eres Rafael Hernando? ¿El que ha dicho que la huelga de hoy en Cataluña es de corte nazi? Tengo trabajo para ti.

No Abras Paz

7/8/17

RAFAEL Y LA VERGA

Rafael Hernando y la verga de un caballo

Caricatura de Rafael Hernando - Autor: Luis Grañena

A/A Rafael Hernando Fraile

Muy señor mío: 

Sepa usted que, tras un curso sin duda movido en el que sus dentelladas quedaron algo nubladas por los bocaditos entre Susana y Pedro, al final consiguió volver a llamar mi atención. Se lo cuento ahora que se encontrará, imagino, descansando –¿descansa usted, señor Hernando?–. Y lo hago por esta voluntad mía de servicio para con sus señorías.


Comprendo que su altruista dedicación a los asuntos venezolanos, por otra parte la misma de todos los medios de comunicación españoles, le impide prestar el necesario cuidado a nuestro diccionario. A nuestro diccionario y a la verga de los caballos, si se me permite.

Lo comprendo todo y por eso he decidido enviarle la presente.

Sabrá por experiencia, señor Hernando, lo tristísimas que transcurren las sesiones parlamentarias. Tediosas. Pues debo informarle que, desde que los partidos impusieron esa práctica llamada recitado de “argumentarios”, peores aún resultan las declaraciones a la prensa. De ahí mi regocijo al oír de sus labios, ya al borde de las vacaciones, el término “mamporreros”.


Esta fue exactamente su frase:

"El pleno que están esperando los españoles es aquel en el que el señor Iglesias explica a cambio de qué recibió 7,7 millones de dólares de la dictadura chavista. Ese es el pleno que están esperando los españoles y que deberían explicar los mamporreros del chavismo".

¿Estaba de verdad la cópula en su mente cuando la pronunció, señor Hernando? ¿Pensaba usted acaso en la erección equina, diputado?


Conste que a mí el trabajo del mamporrero me ha despertado siempre curiosidad y admiración a partes iguales, sin duda un ejercicio de fuerza, equilibrio y tino como pocos. Lejos de mí la burla. Sin embargo, le imagino en aquella rueda de prensa, con la atención de los medios de comunicación concentrada en sus expresiones, le imagino pronunciando la palabra “mamporreros”, con todas sus emes y todas sus erres y vuelve a mí el regocijo.

Sé que conoce su significado, el único significado de dicho término según el diccionario de la Real Academia Española. Pero se lo recuerdo:

mamporrero, ra
De mamporro.
1. m. y f. Persona que dirige el miembro del caballo en el acto de la cópula.


En agradecimiento por ese buen momento, bestial momento, que me hizo pasar, he decidido recomendarle una lectura estival que creo le va a resultar útil.

La verdad es que al principio pensé aconsejarle el Manual de zoofilia de Wilson Bueno. Sin embargo, he visto que resulta difícil, si no imposible, dar con él.

Así que he preferido un relato corto de Juan Rulfo incluido en su magnífico El llano en llamas. El cuento se titula No oyes ladrar a los perros. Más allá de lo adecuado del título, se trata de una pieza conmovedora y brutal capaz de sacudir el alma incluso de quienes no la tienen. Dos hombres y una sola sombra negra.


No me lo agradezca, señor Hernando. Es solo por los mamporreros y su ejemplar labor.

Un saludo.
Cristina
FUENTE: ctxt.es
Cristina Fallarás
Madrid - 03/08/2017



Acuciado por la curiosidad, recurrí al diccionario de la lengua española de la Docta Casa, para averiguar de dónde provenía exactamente la palabra mamporro. Hela aquí:





mamporro
De mano1 y porra.
1. m. coloq. Golpe, coscorrón, puñetazo.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados

O sea que, efectivamente, mamporrero es el que dirige "la porra" con la mano para introducirla donde sea menester.

25/6/17

PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS DE LA CONCORDIA


“Tras el premio Princesa de Asturias a la UE, 
el jurado debate si concede el de la lucha antidroga 
al Chapo Guzmán” 

Citizen Plof

24/6/17

DESMONTANDO MENTIRAS (VÍDEO)


El vídeo de Podemos “desmontando, una a una, las últimas 14 mentiras de Rafael Hernando en el Congreso"

Citizen Plof

14/6/17

EL PERDONAVIDAS

Rafael Hernando, el hombre que nos permite vivir



 Rafael Hernando (caricatura de Luis Grañena)

Se observan muchos detalles inauditos en Rafael Hernando. Para empezar, se toma en serio a sí mismo. Hasta hoy nadie ha emitido una sola explicación con solidez científica que ayude a comprender cómo puede suceder una cosa así. Al diputado del PP se le echa en falta un collar de pinchos. Es el único guardián que no se limita a proteger la finca, sino que sale a la calle a repartir mordiscos preventivos. Más que ningún otro, nos ha descubierto el cometido oculto del cargo de portavoz parlamentario del partido de Gobierno: ser un portero ideológico. Machacar debates o ponerlos a la cola (y ralentizar la cola), pedir carnets, repasarte de arriba abajo, resoplar, perdonarte la vida.

Los españoles que aún vivimos y respiramos seguimos haciéndolo porque Rafael Hernando nos lo permite. Ni más ni menos. Se ha hablado mucho de esta faceta, pero deconstruyamos, ¿en qué consiste ser un perdonavidas? Se trata de sentir que el otro te pertenece y te cabe en la mano. A esto hay que sumar un impulso natural (y un gusto) por aplastar. No cerrar el puño, esto es, no machacarte, constituye, dentro de la escala ética de un perdonavidas, un acto más de desprecio que de aprecio.

No obstante, lo cierto es que Hernando es un hombre hecho a sí mismo: ha necesitado años para convertir toda esta displicencia en un rostro acorde. Unos párpados superiores predominantes, perfectos para fingir pereza; en esa ambición, se estructuran también unas cejas cansadas de antemano que le han acabado delineando unas arrugas en la frente propias de quien anda siempre con un par de graditos de fiebre. Posee, por otra parte, un belfo retráctil que acentúa todavía más esos empujones de mandíbula que usa para dispensar reproches: se construye así un bufar muy taurino, muy español, que al final es lo que cuenta. Por supuesto, se las compone para que todo esto se articule con una dosis suficiente de sobreactuación. La idea es que cualquier argumento contrario, al llegar a su cara, quede ridiculizado. Hay otro rasgo que refuerza la performance hernandista: su juego de brazos. Necesitamos verlo en la tribuna del Congreso. La mano izquierda apoyada en la madera, el codo levantándose, acangrejando el brazo al estilo de Gandía (shore). Mientras tanto, el índice de la mano derecha alecciona; señala sin demasiadas ganas porque lo principal es dejar claro que el interpelado, a pesar de su ineptitud (o precisamente por ella), no merece la más mínima tensión de ligamentos por su parte. 

 

Cree que faltan hostias en el mundo, que se dan muy pocas, y así está el patio, claro: cualquier piojoso grita y hasta reivindica derechos cuando lo primero que debería hacer es ducharse. Cuando Hernando mira muy serio a un adversario político, cuando parece que escucha y se concentra y se le pone un gesto tierno, casi modoso y placentero; cuando sucede esta anomalía de que le hablen y él se calle, en realidad, lo único que está pensando podría resumirse de la siguiente forma: “A ver, en qué lado de la cara preferirá este hombre que le suelte una galleta”.

Su forma de hablar arraiga en esta certidumbre. En los años treinta, por ejemplo, o en la inmediata posguerra (en definitiva, en cualquier época en la que soltar una mascáde tanto en tanto no implicara denuncias ni desprestigio y, encima, se recibieran aplausos por ello), Rafael Hernando habría sido un tipo silencioso. Seguramente tomaría té soplando muy despacito sobre la taza. Acaso por esa frustración, pasea un rictus como de haberse metido en la boca, sin darse cuenta, un trozo de rábano podrido.


Al final, tantas limitaciones lo han llevado por el camino de la superstición. Piensa que si cuando habla no ofende a nadie, dejará de existir, lo cual le aterra. Por eso, buenamente, el hombre intenta que salgan de sus intervenciones un par de sentimientos heridos (los de un diputado, los de las víctimas de una dictadura; esas cosillas). Se puede percibir el momento exacto en que cree haber hecho daño: se le entornan los ojillos y se le ríen los pómulos, que no la boca.

A Rafael Hernando han debido de aplaudirle mucho en la intimidad, su hombro debe figurar entre los más palmoteados de Génova. Es normal. En el PP, cumple funciones estrictamente pornográficas: dar rienda suelta a unas pasiones y a unos temperamentos que muchos (por el cambio de los tiempos y ya tal) prefieren mantener en secreto.



FUENTE: ctxt.es
Fauna ibérica / Caricatura literaria 
Esteban Ordóñez
13/06/2017

24/3/17

¿LA JUSTICIA?... IGUALITA, IGUALITA

La Fiscalía no ve delito en la burla de Rafael Hernando a las víctimas del franquismo

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica denunció ante la Fiscalía General del Estado las declaraciones de Hernando en el Congreso en las que señalaba que "esto de estar todos los días con los muertos para arriba y para abajo" es el "entretenimiento de algunos".

El portavoz del PP, Rafael Hernando, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces 
celebrada en el Congreso de los Diputados. EFE/Mariscal

La Fiscalía General del Estado considera que no hay indicio de delito alguno en las declaraciones de Rafael Hernando. El portavoz del Grupo Popular en el Congreso se burló de las víctimas de la dictadura franquista asegurando que “esto de estar todos los días con los muertos para arriba y para abajo" es el "el entretenimiento de algunos".

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) había presentado un escrito ante la Fiscalía General del Estado para indagar si esas declaraciones habían sido constitutivas de un delito penado por el artículo 510 del Código Penal, que castiga con una pena de prisión de uno a cuatro años a quienes fomenten, promuevan o inciten al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias.


El presidente de la ARMH, Emilio Silva, considera que "la Fiscalía, en una clara coincidencia con la política del Partido Popular, actúa como si existieran victimas de primera y de segunda clase". Y añade: "Si un político hubiera dicho de las víctimas del terrorismo se entretienen con sus muertos para arriba y para abajo, nadie puede dudar de que la actuación de la Fiscalía hubiera sido muy distinta y no se hubiera ido de rositas".

La ARMH ha denunciado en numerosas ocasiones, igual que lo ha hecho el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, que el gobierno español discrimina entre diferentes víctimas de hechos graves y violentos: "Como si hubiera muertes que duelen menos o violaciones de derechos humanos que se pueden consentir", sentencia Silva.
Emilio Silva

"Lo lamentable es que en el Congreso de los Diputados haya políticos capaces de humillar y burlarse de personas que tienen un familiar desaparecido en una cuneta y quieren darle una sepultura digna. La cultura democrática de alguien así está bajo mínimos", remarca el presidente de la ARMH, un colectivo que lleva más de dieciséis años ayudando a familias de desaparecidos a saber qué ocurrió con sus seres queridos y a darle una sepultura digna

FUENTE: publico.es
Madrid - 21/03/2017

COMENTARIOS:


Viendo este caso y el de la tuitera... que gracia tiene el chiste ese de "la justicia es igual para todos", ¿eh?

¿Cómo va a pensar la fiscalía del estado distinto que este individuo, cuando son lo mismo?


Perro no come perro.

¿No saben ustedes lo que significa Fiscal del Distrito? Pues es un señor o señora que es elegido/a por el pueblo y va a los juicios a fiscalizar. AllÍ se encuentra el juez, que tambien es elegido por el pueblo y junto con el jurado, que es el propio pueblo, llegan a sus conclusiones. Todo lo que se aparte de este mecanismo no es un sistema judicial. Esto de aquí no sé lo que es pero, ciertamente, no es un sistema judicial.

Una país cuyos jueces no ven delito en que un portavoz del gobierno -hablando públicamente desde la visibilidad y la responsabilidad que tiene como representante del pueblo- se mofe de unas victimas, pero si ven delitos en chistes de humor negro que ciudadanos de a pie hacen en las redes sociales, no es una democracia.

31/10/16

CASUALIDADES DEL DESTINO

Hasta ahora, hablo de los tiempos anteriores a esta "Nueva España" que ha surgido a golpe de traición y puñalada trapera, permitiendo la "nueva" investidura de Mariano Rajoy como presidente de Gobierno; hasta ahora, digo, se me hacía la picha un lío cada vez que oía hablar de un tal Hernando, y es qué, casualidades del destino, ambos portavoces parlamentarios, tanto el del PSOE como el del PP, se apellidan igual.

 

 
Pero en esta nueva legislatura, la de la "communionis spiritualis" entre ambos partidos políticos, no voy a tener ese problema, ya que, dará lo mismo que se haga referencia a un Hernando que a otro porque, la infinita sabiduría de alguien los ha unificado tiernamente.

Iba a escribir, santamente, pero me pareció que podía faltarle al respeto a alguien.

Citizen Plof

28/10/16

TODOS CONTRA PODEMOS

 
Miembros de Podemos abandonando sus escaños en señal de protesta

Este ciudadano que, por enésima vez, confiesa ser un ácrata contumaz, a pesar de no entrar en el juego, se hace eco del  ensañamiento hacia Podemos por parte de la mayoría de las fuerzas políticas españolas: PP, PSOE, Ciudadanos y otros adláteres; lo que indica, bien a las claras, que le tienen más miedo que a una "lancha moros".


Al parecer y según cuenta la prensa, en la jornada de ayer, el líder de la formación naranja, Albert Rivera, insultó por bajines a Pablo Iglesias tachándolo de "capullo" y "gilipollas".

Albert Rivera

Algo que, de inmediato, aprovechó la derecha más rancia, representada por Eduardo Inda y su insufrible periódico digital "OK Diario", para abrir la edición de hoy con el siguiente titular: Rivera define perfectamente a Iglesias: "Vaya gilipollas", y a continuación con otra de sus típicas perlas: "Los podemitas son como niños; se van porque Ana Pastor no les da la palabra".

Eduardo Inda

Déjenme que, por una vez y sin que sirva de precedente, me solidarice con él: con Iglesias, no con Inda (líbreme su dios) y exponga unos sencillos razonamientos al respecto:

Aunque no comulgue (¡Jesús!, el verbo que me ha salido sin querer) con todas sus ideas, y lo considere culpable en gran medida de haber creado otro partido político a la vieja usanza, contribuyendo con ello a adulterar el espíritu del 15-M (no era esa la idea) así y todo, voy a romper una lanza por él. 

Movimiento 15-M

No me parece a mí que Pablo Iglesias tenga nada de "gilipollas", aunque es una apreciación muy personal y podría equivocarme; si acaso, un puntito de vanidad y de prepotencia sí que tiene, pero el "capullo" no se lo veo. Puede que sea por mi falta de vista o quizá porque se me van los ojos a otro sitio: esa bancada socialista que está llena de ellos, de esa nueva variedad de "capullos traidores".
 

En cuanto al abandono del hemiciclo después de que la presidenta no les permitiera la réplica ante la acusación del portavoz popular, Rafael Hernando, de "usar el nombre de España para ponerse a la venta de dictadores", en clara referencia a la querella presentada por Manos Limpias sobre las supuestas subvenciones de los gobiernos de Venezuela e Irán a miembros de Podemos, algo que ya el Tribunal Supremo había dictaminado como falso. En cuanto al abandono de la sala, repito, me parece una actuación lógica y coherente por parte de los miembros de la formación morada ante la imposibilidad de defenderse.

  Rafael Hernando

Determinados parlamentarios explicaron que durante el discurso de Iglesias, hubo diputados del PP que le gritaron "¡vete a Cuba, terrorista!"; y lo que es peor, la presidenta de la Cámara no se atrevió a llamarlos al orden en ningún momento.

Eso da una idea de la calidad democrática de la ínsula Barataria. Perdón, quise decir, de España.

  
"Con Iglesias hemos topado amigo Hernando".

Permítanme la paráfrasis.

Citizen Plof


23/4/16

HUMOR MUY NEGRO


La justicia española no ceja en su infatigable cruzada contra el humor negro. Primero fue Guillermo Zapata, el ex concejal de Cultura en Madrid, que tuvo que dimitir por unos chistes de mal gusto sobre el Holocausto. Después, unos titiriteros a quienes nadie había explicado que no es lo mismo representar una obra bajo una alcaldía del PP en Granada que la misma obra en el Madrid de Carmena, donde miran el aire con lupa. A los titiriteros les aplicaron la ley antiterrorista mientras los responsables de las cinco niñas muertas en el Madrid Arena siguen ahí, a su bola.
 
La tragedia del Madrid-Arena (01-11-2012)

El último afortunado en esta lotería de imputaciones ha sido Facu Díaz, por un tuit  muy malvado que escribió en 2013 donde decía que quemar una iglesia le parecía una barbaridad si no había gente dentro. Desde el incidente Zapata, la fiscalía ha tenido muchos blancos contra los que descargar el peso de la ley: contra Jiménez Losantos, sin ir más lejos, que hace unos meses declaró por la radio que es ver a Errejón, a Bescansa o a Maestre y le sale el monte que lleva dentro, “si llevo la lupara disparo, menos mal que no la llevo”. Se ve que a la fiscalía este chiste no le hizo tanta gracia como el de la iglesia quemada. Tampoco pueden estar en todo.
 

Al establecer sus prioridades sobre determinado humor negro, la fiscalía deja claro que Losantos, Rafael Hernando, Pablo Casado y otros humoristas de la caverna tienen barra libre. Por eso Gila pudo contar tantas veces aquel chiste de la guerra civil que decía “me fusilaron mal”, porque no era ningún chiste. Seguramente Facu Díaz habría tenido mucho más éxito si su tuit, en vez de sobre hipotéticas iglesias quemadas, hubiese ido sobre cunetas. Pablo Casado forjó su brillante carrera de Cuñado Portavoz con un gag sobre los fusilados del franquismo y sus familiares para partirse de risa, porque en una cuneta no sólo caben muchos más muertos que en una iglesia sino que además son muertos de verdad. Como lo demuestran los cinco cadáveres del Madrid Arena o la libertad por peteneras de Rato y Blesa, en este país la justicia no se toma tan en serio la realidad como la ficción. Por eso aquí tiene mucho más riesgo dedicarse al humor negro que al dinero negro.
 

No menos curiosa -y no menos negra- ha sido la sentencia que deja en la calle a un profesor de religión que violó a nueve niños en un colegio católico concertado. El tribunal no vio ningún peligro en que esta polla a pie salga a pasear por el parque, pero si llega a contar chistes de la ETA en una asamblea de Podemos, me lo fusilan. Es una modalidad de justicia que está haciendo furor en toda Europa, por ejemplo en Noruega, donde han fallado a favor de Anders Breivik, asesino de extrema derecha, por considerar que su régimen carcelario viola los derechos humanos. Breivik, que puso una bomba en el centro de Oslo y luego mató a 77 jóvenes socialistas como si fuesen conejos, calificó de “tortura” los platos precocinados de la prisión. El sesgo ideológico del humorista, como se ve, es fundamental. Se junta con Losantos y hacen un dúo cómico: Cruz y Lupara.

Anders Breivik haciendo el saludo fascista

FUENTE: publico.es
Punto de Fisión
David Torres - 21/04/2016
Permítanle a este ciudadano una pizca de humor, no sé muy bien si negro o gris oscuro, sobre el  viaje del Papa a la isla griega de Lesbos*:

- Santidad: tenga mucho cuidado, no vaya a volverse lesbiano como quien suscribe. Aunque a mí no me hizo falta llegar al Mar Egeo para descubrirlo; me bastó leer que una mujer a la que le gustan las mujeres era lesbiana, para darme cuenta de mi lesbianismo...

¡A mí tambien me gustan!
                                          Está clarísimo que soy lesbiano.

(*) El gentilicio de los habitantes de Lesbos es "lesbianos".