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25/4/18

PROTECCIÓN JUDICIAL

De cómo Espejel protegió a Billy el Niño


La presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional liberó al torturador e impidió su extradición, a la que luego se opuso también el PSOE

Antonio González Pacheco, alias "Billy El Niño"

Se llama Antonio González Pacheco (Aldea del Cano, Cáceres, 1946). Se apoda Billy El Niño y es un conocido torturador que gozaba aplicando sus tormentos en la Dirección General de Seguridad franquista. Los relatos de sus víctimas son sobrecogedores y de dominio público. Con la Transición se convirtió en inspector del Cuerpo Superior de Policía y en 1977, Rodolfo Martín Villa le concedió la Medalla al Mérito Policial.

Martín Villa fue presidente de Endesa antes de que José María Aznar lo pusiera al frente de la gestión del Prestige (2003), antes de que Jesús de Polanco lo nombrara presidente de Sogecable (2004), antes de que Luis de Guindos lo designara consejero del Sareb, el Banco malo (2012).

Pero antes, mucho antes de todos esos democráticos nombramientos, fue uno de los responsables de la Matanza del 3 de marzo (1976) en Vitoria, donde murieron cinco trabajadores y más de 150 resultaron heridos. O sea, responsable de la mayor carnicería de la Transición.

Rodolfo Martín Villa

Pero eso fue antes de tanto nombramiento. De hecho, un año antes de condecorar al sanguinario torturador conocido como Billy El Niño.

Y todo lo anterior contribuye a entender el papel de la recién nombrada presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción García Espejel –'Concha', amiga de María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP–, su responsabilidad en el hecho de que el torturador siga en la calle con todos sus derechos intactos, protegido además.

Los autos de Espejel

Mª Dolores de Cospedal imponiéndole la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafor 
a Concpeción Espejel en febrero de 2014.

El 18 de septiembre de 2013, la jueza argentina María Servini de Cubría dictó orden de busca y captura, a través de Interpol, contra cuatro torturadores franquistas: Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño; José Ignacio Giralte González, Celso Galván Abascal, y contra el guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, por torturas y crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura.

Concepción García Espejel presidió el tribunal de la Audiencia Nacional que no solo consideró que no se trataba exactamente de torturas, sino que, si había algún delito, ya había prescrito. Además, dictó un auto previo prohibiendo a los medios de comunicación fotografiar el rostro del “reclamado” y suspendió las medidas cautelares ordenadas por el juez Pablo Ruz: retirada del pasaporte, obligación de comparecer semanalmente en el juzgado y de facilitar un teléfono de contacto en el que estar permanentemente localizable.

Para prohibir la fotografía o grabación de Billy El Niño, el tribunal de Espejel argumentaba que era “esencial destacar que el reclamado ha mostrado su oposición clara y contundente a que su imagen sea grabada en la vista y posteriormente reproducida por los medios de comunicación”. Se sumaban a la petición del torturador la defensa y el Ministerio Fiscal. Asimismo, el Tribunal presidido por Espejel argumentaba que entre los derechos de Billy El Niño, “cuyo conflicto con el de información habrá de resolverse en cada caso concreto conforme a las exigencias del principio de proporcionalidad y ponderación, se encuentra el derecho a la propia imagen”.

La jueza argentina María Servini de Cubría

Finalizaba el auto: “Atendidas la ausencia de consentimiento del afectado y las razones invocadas por su defensa, en aras a salvaguardar su integridad física, se autoriza exclusivamente un barrido posterior desde el fondo de la Sala”. O sea, el cogote.

De nada sirvió que las asociaciones de víctimas denunciaran dicha decisión. El 10 de abril de 2014, la hoy presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional prohibió a los medios de comunicación difundir cualquier imagen del torturador.

Veinte días después, el 30 de abril de 2014, Espejel presidió el tribunal que tenía que conceder o no la extradición de Billy El Niño a Argentina “para ser juzgado por delitos de torturas constitutivas de delito de lesa humanidad”. Se denegó la extradición, para empezar, “al estar prescritos los hechos conforme a la legislación española del delito por el que se le reclama”.

Billy El Niño, debidamente camuflado

Pero, además, añadía: “No todo delito de tortura es, per se, delito de lesa humanidad, porque tales delitos conllevan necesariamente como presupuesto inexcusable que los mismos ‘se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil’, lo que no se aprecia en el caso”.

Y, finalmente, el tribunal presidido por Espejel ofrecía una singular clasificación de las torturas sobre la que basaba la negativa de extradición del torturador: “Algunas de las denuncias narran detenciones por motivos políticos, por manifestarse las víctimas contra hechos cometidos por la dictadura franquista en cuanto tal, y otras, por el contrario, son víctimas ajenas a la reivindicación política, tratándose de torturas perpetradas tras detenciones verificadas en una manifestación contra la carestía de la vida; otras, finalmente, en relación con personas a las que se consideraba próximas a organizaciones terroristas”. No se indicaba cuál de ellas, si es que había alguna, era considerada delito por el tribunal. 

El papel del PSOE



Además de la extradición de los agentes torturadores, la jueza Servini, en el marco de la llamada Querella Argentina, solicitaba a España la de tres ministros franquistas: Alfonso Osorio, Rodolfo Martín Villa y José Utrera Molina, acusados de crímenes contra la humanidad cometidos durante la dictadura de Franco.

En aquel momento, exactamente el 29 de abril de 2015, el PSOE se unió al ministro Rafael Catalá y rechazó la extradición. Entre otros argumentos de difícil defensa, el diputado socialista José Ignacio Sánchez Amor declaró en el Congreso de los Diputados que “en una democracia, los verdugos también tienen derechos, nosotros se los hemos dado”.

La decisión del PSOE no sorprendió a las asociaciones pro derechos humanos ni a las víctimas. Sólo cuatro meses antes, todos los damnificados habían celebrado en el Congreso un acto por los Derechos Humanos para pedir a la Cámara que colaborara con la Querella Argentina. El 10 de diciembre de 2014, ante dicha delegación, el 90% de los diputados decidió no acudir a la Cámara. Exactamente los pertenecientes a PP, PSOE, UPyD y CiU.

La amplia variedad de la derecha española

Los torturadores y asesinos de la dictadura franquista jamás han sido juzgados, ya que se beneficiaron de la Ley de Amnistía aprobada en España en 1977.Dicha estratagema, una ley de punto final encubierta, consiguió dejar impunes todos los delitos del franquismo.

En diciembre de 2016, Podemos presentó una Proposición no de Ley para que se modificara la Ley de Amnistía y se añadiera un artículo estableciendo que no se aplicaría en los casos “de torturas, desapariciones forzadas, crímenes de genocidio o de lesa humanidad”. La coalición morada se amparaba en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas, que España suscribió en abril de 1977. De hecho, el relator especial de la ONU del Consejo de Derechos Humanos, Pablo De Greiff, ya había instado al Gobierno español a dejar sin efecto la Ley de Amnistía, y denunciado su uso como herramienta política. El 20 de diciembre de 2016, el PSOE, junto con PP y Ciudadanos, vetaron dicha modificación.

Decenas de denuncias

Billy El Niño hace 40 años

Esta semana, decenas de víctimas de los suplicios de Billy el Niño acudirán a los tribunales españoles a denunciar al torturador franquista. Consideran que se trata de crímenes de lesa humanidad, y por lo tanto deben ser juzgados. Además, opinan que, mientras no se condene a los torturadores de la dictadura, no estará completa la Transición.

Teniendo en cuenta la premiada trayectoria política y empresarial de Rodolfo Martín Villa, uno de los reclamados por la jueza Servini por crímenes contra la Humanidad, se hace difícil contemplar la posibilidad de éxito de su empeño. Más, considerando que han pasado solo dos años desde que el PSOE se unió al rechazo de su extradición, algo que al PP se le suponía.

Si además se observa que la presidenta del tribunal que lo dejó en libertad es la misma que acaba de ser nombrada presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, el retrato que arrojan las mayorías políticas de este país es la cara de la cruz de dichas víctimas.

Concepción Espejel
FUENTE: ctxt.es
Cristina Fallarás
Madrid - 21/06/2017


Este ciudadano es tan primo, que creía que los delitos de lesa humanidad no prescribían nunca. Pero claro:



"¡Spain is different!"



 ¿Verdad, Antonio?
 

4/3/15

LIDIA FALCÓN DENUNCIA

Billy el Niño, mientras torturaba a Lidia Falcón: "Ya no parirás más, puta"

 
La política y escritora feminista se adhiere a la Querella Argentina con una denuncia en la que describe las torturas sufridas en la Dirección General de Seguridad. 

Lidia Falcón fue torturada hasta la saciedad en el otoño de 1974. Fue golpeada, insultada y humillada. Pero no sólo en prisión. También en los medios de comunicación del régimen. El diario ABC no dudó en publicar su foto en portada y relacionarla con el atentado que ETA había cometido en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol, el 13 de septiembre de 1974. Falcón no tenía nada que ver con aquella masacre. Pero para la Policía, para el régimen y para sus adeptos todo daba igual. Fue detenida en Barcelona y trasladada a Madrid tres días después del atentado. Llegó a pensar que no saldría de la cárcel. Que la matarían antes. Franco estaba a punto de morir y el odio de su Brigada Político y Social andaba suelto por todos los rincones del Estado. Tortura hoy que mañana ya no se podrá, debieron pensar.

La abogada, escritora, y fundadora del Partido Feminista ha tardado 40 años en recuperar aquel dramático episodio de su vida. Aquellos nueve meses que pasó en prisión y los nueve días que sufrió los interrogatorios de Billy el Niño y Roberto Conesa (fallecido en 1994). Lo ha mantenido oculto, en la medida de lo posible, no sabe muy bien por qué, dice. Cada víctima maneja como puede el trauma de la tortura. Cada persona tiene un mecanismo de defensa. El silencio y el disimulo fue el método elegido por Falcón.

Billy el Niño

Ahora, cuarenta años después, se ha decidido a poner estas torturas por escrito y presentar una denuncia ante la embajada de Argentina en Madrid para adherirse a la llamada Querella Argentina, la única causa judicial que investiga en estos momentos los crímenes de la dictadura franquista y de la Guerra Civil. 

"Me detuvieron hasta siete veces en 1960 y 1974, pero lo que viví durante aquella detención no lo he contado a nadie. Ni a mis hijos. ¿Por qué? No lo sé. Tendré que hacerme un psicoanálisis, no lo sé", relata a Público Lidia Falcón, que señala que finalmente se ha decidido a dar el paso y presentar la denuncia para "ayudar a los compañeros que tanto esfuerzo están realizando para terminar con la impunidad del franquismo". 

Nueve días en la DGS

 Antigua sede de la Dirección General de Seguridad

El 16 de septiembre de 1974, tres días después del atentado de ETA, la Brigada Político Social (BPS) acudió al despacho de Lidia Falcón para detenerla y trasladarla a Madrid acusada de participar en el atentado realizado con una carga explosiva en la Cafetería Rolando de la calle del Correo de Madrid, lugar frecuentado por policías de la BPS de Madrid. No tenían pruebas. Probablemente, incluso conocían que Falcón no estaba implicada. Pero daba igual. La subieron a un coche y la trasladaron a Madrid. También a su hija y a su compañero, Eliseo Bayo. No la dejaron ni ir al baño en las 12 horas del viaje.

Lo peor, obviamente, estaba por llegar. Falcón pasó nueve días en aquellas dependencias del terror franquista. "Allí tiraron a Grimau por la ventana. Han torturado hasta inutilizar. Una piensa que es posible que no lo cuente, que no salga", relata Falcón frente a la Embajada de Argentina en Madrid, único rayo de esperanza para acabar con el escudo de la impunidad franquista. "Estaban rabiosos y deseosos de venganza. No hay que olvidar que acababan de morir 13 policías y había 84 heridos", prosigue Falcón.


Un médico la auscultó nada más llegar. "¿Padece usted alguna afección?", le preguntó. "Acabo de sufrir una hepatitis", respondió la mujer. Billy del Niño y Conesa ya tenían el blanco perfecto para destrozar a su víctima: "Me golpeaban en el estómago y en el hígado sobre todo y me tiraban de los brazos que parecía que se salían". Así durante tres días. Sin dormir, ni comer, ni beber. Entre golpe y golpe, además, le hablaban de su hija. "Está en los calabozos. Quizá se eche novio", le dijo un policía.

Pasados las 72 horas del plazo de detención, se personó en la celda donde estaba presa la denunciante el juez instructor, el comandante del Juzgado Militar nº 1 de Jueces y Oficiales de Madrid, y después de un largo interrogatorio, Falcón firmó una declaración en la que no reconocía su participación en el atentado ni relación alguna con los terroristas. "Me llegó a preguntar que cual era la implicación de la CIA en el atentado", rememora Lidia Falcón, que describe cómo el juez se daba golpes en el pecho mientras exclamaba: "No acepto traiciones a este uniforme". 

Lidia Falcón

Después el oficial se fue y la dejaron nuevamente en su celda. Y al día siguiente Billy el Niño y Conesa volvieron a por ella. La colgaron con dos pares de esposas a dos ganchos que estaban en el techo, pero las muñecas de Falcón eran demasiado pequeñas. Sus 50 kilos de peso no daban para llenar aquellas esposas. Falcón caía una y otra vez. Finalmente, la ataron con cuerdas y comenzaron a propinarle nuevos puñetazos en abdomen, estómago e hígado.

"¿Recuerda alguna frase que le dijera Billy el Niño durante el interrogatorio?", le pregunta el periodista. "Sí. Claro. Hay una que no se me olvidará. Nunca. Mientras me golpeaba en el estómago me dijo: 'Ahora ya no parirás más, puta'", responde Falcón, que recuerda que tras aquellos interrogatorios ha tenido que operarse hasta cinco veces para tratar de paliar las consecuencias de aquellas torturas en hombros, estómago y matriz.

  Antonio González Pacheco, alias "Billy el Niño" en la actualidad

Como otras víctimas de Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, Falcón recuerda bien aquella cara. Esos ojos que chispean ante el dolor ajeno, que disfrutan infundiendo terror y ejerciendo la superioridad que otorga tener a la víctima atada y vía libre para torturar. "Era un sádico. Le gustaba. Se veía que disfrutaba de esos momentos", prosigue Falcón, que reconoce que en la mayor parte de las sesiones terminaba perdiendo el conocimiento.

Cuando de desmayaba la desataban y la tendían en el suelo. La despertaban con un cubo de agua. Después el médico la reconocía, miraba el blanco de los ojos y le tomaba la tensión. "Dejénla descansar", solía recomendar. Ella quedaba en el suelo, mojada, durante horas, hasta que la bajaban a la celda. Al día siguiente, las torturas continuaban. Al sexto día los torturadores no pudieron seguir con las mismas sesiones. Ya no podían colgarla de la pared porque perdía el conocimiento rápidamente a causa. Entonces, cuando despertaba, seguía recibiendo puñetazos y patadas tirada en el suelo.

Pacto de silencio


Al noveno día la trasladaron a la Prisión de Mujeres de Yeserías en Madrid. Tenía rotos los tendones supraespinosos de los dos brazos y rasgados la matriz y los músculos del abdomen. Estuvo nueve meses en aquella prisión. Hasta el 11 de junio de 1975 cuando le concedieron la libertad provisional bajo la fianza de 30.000 pesetas. A pesar de estar acusada, nunca fue juzgada. De hecho, nadie fue juzgado por aquel atentado de ETA. Ni ella, ni los otros 21 procesados. 

Falcón acudió años más tarde al Archivo Histórico a buscar aquellos expedientes. El de esta estancia en prisión, la anterior y las siete detenciones. No existían. Su nombre sólo aparece en documento que recoge una conversación mantenida por dos policías. "Todo ha sido eliminado. Es parte del pacto de silencio de la Transición. Todo aquello queda atrás. No hay culpables. No hay condenados. No hay investigaciones. España es un país único y el bipartidismo tiene gran parte de la culpa", sentencia Falcón.  


FUENTE: publico.es
Alejandro Torrús
26/02/2015

23/3/14

DEJAN AL ZORRO CUIDANDO EL GALLINERO

Interior destituye al hijo de Tejero por invitar a golpistas del 23-F a una celebración en su cuartel


El teniente coronel Antonio Tejero durante el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.EFE
El teniente coronel Antonio Tejero durante el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.EFE

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha cesado al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Díez, como jefe del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), número 1, de Madrid, ubicado en Valdemoro, tras invitar a su padre, el golpista teniente coronel Antonio Tejero Molina y a diversas personas implicadas en el golpe de estado del 23-F a una comida en su acuartelamiento.

Según ha adelantado el diario El País, el acto tuvo lugar pocos días antes del aniversario del golpe de Estado (el 18 de febrero) y a él acudieron "varios veteranos golpistas, entre otros, el excapitán Jesús Muñecas Aguilar, condenado a cinco años de cárcel por su participación en el 23-F".

El teniente coronel Antonio Tejero Molina, la cara más visible del golpe de Estado del 23-F, fue condenado a 30 años de prisión por un delito de rebelión militar.

El capitán Muñecas [en la imagen], por su parte, está reclamado por la justicia argentina por un delito de torturas durante la época franquista. La jueza Martía Sevini de Cubría solicitó su extradición, así como la del exinspector José Antonio González Pacheco, alias Billy El Niño, el pasado mes de septiembre.

La extradición de estos dos exmandos de la Policía y la Guardia Civil la pidió la jueza Servini tras admitir una querella contra ellos por homicidio agravado, privación ilegal de la libertad, torturas y sustracción de menores (lo que aludiría a la trama de los bebés robados) durante la época franquista.

FUENTE: Público.es
Europa Press - Madrid  
17/03/2014

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El hijo de Tejero aprobó un máster en Seguridad con una tesina sobre el uso de las pelotas de goma



Antonio Tejero Díez, en una imagen de archivo.
Antonio Tejero Díez, en una imagen de archivo.

Antonio Tejero Díez es experto en asuntos de orden público y, en concreto, en los medios de represión en manifestaciones y demás protestas ciudadanas.

El pasado curso el guardiacivil efectuó un Máster en Gestión de Seguridad, Crisis y Emergencias en la Universidad Rey Juan Carlos, según han confirmado a Público algunos de los responsables de dichos estudios. Y tal y como han asegurado fuentes conocedoras del expediente de Tejero Díez, el teniente coronel aprobó dicho máster con una tesina sobre los instrumentos para la defensa del orden público.



Explican, en concreto, que la tesina repasa los distintos métodos de represión ciudadana empleados a lo largo de la historia. Y que cuando se refiere a las técnicas que se utilizan en la actualidad se centra en el empleo y uso de las pelotas de goma, principal método de disuasión y dispersión en manos tanto de la Guardia Civil como de la Policía española.

FUENTE: Público.es
Íñigo Adúriz - Madrid  
19/03/2014

COMENTARIOS

Anarkia 
Curioso como ciertos agentes patógenos se reproducen y se multiplican. Creo que la Santa Compaña necesita unas buenas dosis de radiación, a ver si así algún día pueden acabar por descontaminar ese cuerpo.

abuelo cebolleta 
Y el iletrado Director de la Guardia Civil todavía no ha sido cesado.

torrent60
Las pelotas de goma son redondas, negras y... de goma (contenido de la tesina). 
Nota: sobresaliente cum laude.

SANTIAGOCG 
"Máster" en seguridad sobre el uso de las pe lotas de goma.
Manda c o j o n e s. Esto es de locos. Una tesina, un máster. ¿Ésto que és? ¿Cachondeo?
Aquí se ha perdido la dignidad y la VERGÜENZA.

2/2/14

LA FISCALÍA SE OPONE

La Fiscalía se opone a extraditar a Argentina a "Billy el Niño"  

Afirma que las torturas a detenidos durante el franquismo de las que está acusado ya habrían prescrito

Antonio González Pacheco 'Billy el Niño' y  Jesús Muñecas Aguilar 'Capitán Muñecas'
 Ambos de incógnito
 
La Fiscalía ha rechazado extraditar a Argentina al exinspector de Policía Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, al considerar que los delitos de torturas que habría cometido sobre detenidos durante el franquismo, de los que le acusa la jueza argentina Maria Servini, han prescrito y que, en todo caso, serían los tribunales españoles los competentes para enjuiciarle.

"Los tribunales españoles son competentes para el conocimiento de los hechos, al tratarse de hechos cometidos en territorio español, por ciudadanos españoles y las víctimas son nacionales españoles", afirma el fiscal en un escrito hecho público este viernes. 

Además, el Ministerio Público pone de manifiesto que "el plazo de prescripción, de 10 años" contemplado para estos delitos en el Código Penal de 1973 "habría transcurrido con creces". Las torturas que le imputa la magistrada argentina se produjeron entre 1968 y 1975, precisa el fiscal Pedro Martínez Torrijos.

El fiscal Pedro Martínez Torrijos (se supone)

Para explicar esto último, argumenta que a pesar de que los tratados internacionales establecen que los delitos de lesa humanidad no prescriben, la jurisprudencia del Tribunal Supremo fija que esta norma general no se puede ejecutar de forma retroactiva y, por ello, considera aplicable a este caso el Código Penal español de esa época, que fija la prescripción de las torturas en diez años.

La Fiscalía destaca, además, que González Pacheco disfruta de arraigo en España "donde convive su pareja sentimental y su hija" y, sin embargo, "no tiene vinculación alguna que se conozca con el Estado que plantea la extradición".

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz citó a declarar el pasado mes de diciembre al exinspector y ordenó la retirada de su pasaporte y la prohibición de salir de España mientras se tramita su extradición a Argentina, que les investiga por las torturas que habrían cometido durante los últimos años del franquismo.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz

González Pacheco, así como el ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, Capitán Muñecas (pendiente también de una vista de extradición) se negaron a ser entregados a Argentina el pasado diciembre ante el juez Pablo Ruz, quien impuso a ambos comparecencias semanales, la prohibición de salir de España y la retirada del pasaporte.

La extradición de estos dos exmandos de la Policía y la Guardia Civil la pidió la jueza Servini tras admitir una querella contra ellos por homicidio agravado, privación ilegal de la libertad, torturas y sustracción de menores (lo que aludiría a la trama de los bebés robados) durante la época franquista. 
 
 La jueza argentina María Servini

Billy el Niño, de 67 años, está reclamado por un delito de torturas que habría cometido sobre trece personas durante el tiempo en que estuvieron detenidas entre 1968 y 1975 en las cárceles madrileñas de Yesería y Carabachel. Se trata de José María Galante, Miguel Ángel Gómez Álvarez, Andoni Arrizabalaga, Antonia Hernández, Francisca Villar del Sanz, Luis Suárez, Silvia Carretero, Acacio Puig, Alfredo Rodríguez Bonilla, Antonio Chapera, Felisa Echegoyen, Francisco José Fernández Segura y Jesús Rodríguez Barrio.

El exinspector, que aparece hasta en 17 querellas del franquismo por delitos de torturas, fue citado a declarar en los procesos por el asesinato de los abogados de Atocha y en juicios relacionados con grupos paramilitares antiterroristas, así como condenado por malos tratos, pero se benefició de la Ley de Amnistía de 1977.
  

FUENTE: Público.es
Agencias - Madrid
31/01/2014 

COMENTARIOS

Malagente
Normal un fiscal franquista, está para defender torturadores franquistas. 

 Joser 

Los delitos contra la humanidad no prescriben.

Seneca1 
Que nos podemos esperar de esta justicia española.

Tocata 
Nueva figura jurídica en una monarquía bananera: Fiscal defensor de genocidas.


He tenido que recurrir a una viñeta gráfica porque no conseguí localizar ni una sola fotografía del fiscal de marras. Debe de ser de los que nadan bien y guardan la ropa todavía mejor.

Hay que ver cómo se protegen los "junos" a los "jotros".

¡Oiga!: la "puticia española" da penita ¡eh!