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8/11/18

PELIGRO PARA LA LIBERTAD

La cita, atribuida al presidente Jefferson sobre la Banca, dice:

 
Thomas Jefferson, tercer presidente de los EE.UU.
 (1801 – 1809)

"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a ellos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron".
 

FUENTE: diarioya.es
Pedro Sáez Martínez de Ubago

7/1/18

LA RÉMORA DE LA BANCA PRIVADA

El informe del FMI que sugiere eliminar la banca privada

El informe del FMI que sugiere eliminar la banca privada

La prueba de que el sistema financiero y el comportamiento hegemónico de la banca está en la génesis de la actual crisis, comienza a emerger con fuerza desde diversos ámbitos. 

Y aunque la creación de dinero de la nada es un tema jamás abordado en los manuales y textos de economía, el hecho de que la banca privada tenga este poder comienza a ser vista como la principal culpable y generadora de los ciclos de auge y caída.

En los libros de texto y en las explicaciones convencionales se señala que los bancos centrales, como la Reserva Federal o el Banco Central Europeo, son los que controlan la creación de dinero en la economía.


Como hemos señalado aquí, los bancos centrales sólo dan origen al llamado dinero de alto poder expansivo, pero son los bancos privados los que crean el dinero real.

De acuerdo a los últimos datos de la economia de Estados Unidos, sólo un 5% del dinero ha sido creado por el banco central mientras el 95% ha sido creado por los bancos privados. 

Esto queda ahora confirmado en el informe The Chicago Plan Revisited, de Jaromir Benes y Michael Kumhof, que se ha convertido en documento de culto desde su publicación en agosto de este año, aunque parte de estos temas la adelantamos en junio y en octubre del año pasado.

Michael Kumphof                                            Jaromir Benes

Los bancos centrales solo controlan la base monetaria, dado que son los bancos privados los que crean el dinero a traves del multiplicador monetario. Como el multiplicador monetario ha dejado de responder a cualquier nivel de exigencias (del razonable 10% se ha pasado a un 100%, 200% y hasta 300%), hace ridícula la tasa de encaje (la tasa de encaje o de reservas es el inverso del multiplicador).

Esto es porque los bancos crean la máxima cantidad de dinero en virtud a los préstamos que conceden, con gran laxitud en sus exigencias y empujan a las economías a los niveles de endeudamiento que ilustra la gráfica.

Ciclos de auge y caída
 

Este despilfarro generado por la banca privada es el que crea los ciclos económicos de auge, en la expansión del crédito y de la deuda, y de caída tras su colapso (momento en que no se puede pagar la deuda).

Esto rompe el mito académico y teórico de que la banca presta el dinero depositado por los clientes. Los bancos privados van mucho más allá de los depósitos de la gente y el proceso tiende a ser el exactamente inverso, y por tanto mucho más abusivo.

Cada banco privado “crea” dinero de la nada mediante la celebración de los compromisos de préstamo con los prestatarios, y los pasivos correspondientes se crean en sus libros al mismo tiempo.

Dinero ficticio y dinero real

Cuando el banco no tiene el nivel requerido de reservas (para cumplir con los compromisos a sus clientes), simplemente le pide prestado a otro banco (préstamos interbancarios) o al banco central, que crea nuevo dinero.

Desde hace mucho tiempo se reconoce que el mayor defecto de la creación de dinero del sector privado es que no está controlado y que crea los ciclos de auge y caída, responsables del apalancamiento y desapalancamiento financiero.

La gran expansión del crédito privado en el período previo a la Gran Depresión de 1929 es un ejemplo claro de ello. El tema intentó ordenarse con el sistema de Bretton Woods, pero su brusco término en 1971 dejó al sistema financiero con el poder hegemónico de la economía.


Desde entonces, ha faltado voluntad política para reconocer los errores de un sistema que permite la creación automática de riqueza a un puñado de personajes (los bankeros, que vienen a ser menos del 1 por ciento de la población) y condena a la miseria al 50% de la gente.

Pero esto puede comenzar a cambiar tras la difusión del trabajo de Benes y Kumhof que ha cosechado grandes elogios.

Los errores que han llevado a la crisis actual se arrastran desde 1971, como he señalado, con la irrupción de las políticas que liberalizaron todo lo relacionado con el sistema financiero. Un libertinaje abusivo en el cual ni siquiera los bancos centrales tienen control sobre la oferta de dinero.


No deja de sorprender el desconocimiento masivo de este fenómeno esencial en la vida de la gente, incluso en gran parte de quienes escriben sobre ello. Esperemos que este reporte ayude instalar el tema en el centro del debate, dado que si se desconoce a tal grado el origen de los problemas, menos se pueden encontrar soluciones reales.

La creación de dinero por parte de la banca privada es una escalada que ayudó a crear una montaña cada vez mayor de deuda y a ponerse a sí mismo el timbre de “demasiado grandes para caer”.

A medida que crecía la deuda de los países, el sector financiero era el que más crecía adquiriendo una posición dominante y amedrentadora sobre el resto de la economía.


En Estados Unidos, entre 1973 y 1985, el sector financiero nunca tuvo más del 15 por ciento del total de ganancias empresariales del país; en los años 90 osciló entre el 20 y el 30 por ciento, pero aumentó al 41 por ciento en la primera década de este siglo.

Asimismo, mientras en los años 80 el sector financiero representaba el 4 por ciento del PIB del país, el año 2007 repreentaba el 8 por ciento. Se estima que el año 2007, el 6,5 por ciento de la fuerza laboral estaba empleada en el sistema financiero.

¿En que consiste el plan de Chicago?
 
Universidad de Chicago

En medio de la Gran Depresión de 1933 y el estruendoso fracaso del sistema monetario, algunos de los principales macroeconomistas estadounidenses plantearon una reforma radical del sistema monetario que se conoció como el Plan de Chicago, dado que su mayor defensor fue el profesor Henry Simons, de la Universidad de Chicago.

La idea también fue apoyada por Irving Fisher de la Universidad de Yale. En una breve síntesis, el Plan obligaba al 100 por ciento de reservas para los depósitos bancarios, y la eliminación del sistema de reserva fraccional o dinero fiduciario que existe desde hace más de 500 años.

La propuesta de Henry Simons ofrecía un esquema para la transición de un sistema de creación de dinero por parte de la banca privada, a un sistema de creación de dinero por parte del gobierno, respaldado en un 100 por ciento.

 Henry Simons (1899 - 1946)

El Plan de Chicago también eliminaba la capacidad del banco central (la Reserva Federal) para crear dinero, dado que sería nacionalizada e incorporada al Tesoro de Estados Unidos. También eliminaba otras instituciones de supervisión dado que los bancos sólo podían prestar a partir de los depósitos que en realidad tenía.

A pesar de que este plan tuvo una gran aprobación entre los economistas, nunca fue adoptado como ley. Algunos de los economistas que lo aprobaron en su momento fueron Irvig Fischer (1936), Maurice Allais (1947), Milton Friedman (1960) y James Tobin (1985).

La propuesta del Plan de Chicago murió debido a la fuerte resistencia del sector bancario, y, también a la resistencia de la Reserva Federal, que también es un banco privado.

John Maynard Keynes (1883 - 1946)

Como era de esperar, John Maynard Keynes, el padre de las políticas económicas keynesianas que permitió a los bancos del sector privado mantener el control sobre la creación de dinero, no apoyó el Plan de Chicago y se instaló de lleno en el rincón de los banqueros.

Keynes, que murió en 1946, creyó que la Gran Depresión de los años 30 había dado una buena lección de prudencia a los banqueros. Se equivocó de medio a medio.

FUENTE: elblogsalmon.com
Marco Antonio Moreno
05/11/2012
Todo es una puñetera mentira, empezando por un dinero que no existe, porque "lo fabrican" de la nada sin respaldo económico alguno.

Hace 5 años que se escribió este artículo, pero la cosa sigue igual. Nos endeudan, nos arruinan, le roban el futuro a nuestros hijos y nadie se rebela. 

¿Será que nos gusta que nos jodan?
 

3/3/16

FELIPE VI BESANDO RANAS

 
 

De todo este guirigay de la investidura, a mí quien me da más penita es el rey. Vaya trabajos y desvelos. Todo el invierno proponiendo candidatos. Su bisabuelo arreglaba esto con un general Primo de Rivera, pero es que ahora los generales se han vuelto de Podemos, y eso sí que no. La monarquía española al fin ha encontrado su razón mágica de ser, y es la de buscar a un señor que no existe. O sea, a un candidato. En los tiempos en que las monarquías habitaban lo extraordinario, esto lo arreglaba Letizia besando sapos hasta que uno se le convirtiera en presidente. Pero tampoco es posible. El monopolio de los batracios lo tienen hoy Esperanza Aguirre y Rita Barberá, con todos los íntimos saliéndoles rana gurteliana, taulesca, clepsídrica y tal. No es que España no tenga solución. 

Es que ya no le quedan ranas.

Thomas_Jefferson_by_Rembrandt_Peale,_1800 Las posibilidades que baraja Felipe VI ante este desastre ecológico las imagino difusas y atrabiliarias. Thomas Jefferson, aquel presidente americano un poco rojo que hubo hace dos siglos, escribió duras palabras contra los sistemas dinásticos cual el nuestro: “Yo era bastante enemigo de la monarquía antes de ir a Europa; pero desde que he visto lo que son las monarquías, lo soy diez mil veces más. No hay un mal en estos países europeos cuyo origen no pueda atribuirse a su rey, ni un bien que no se derive de las pequeñas fibras de republicanismo que entre ellos existen”. Otra de las sentencias más desafortunadas de aquel demócrata de los albores del XIX rezaba: “Si los pueblos permiten un día que los bancos privados controlen su moneda, los poderes e instituciones que florecerán en torno a ellos privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.

Pues bien: España goza de ambos cánceres. Por un lado su monarquía, y por otro el gobierno de los bancos. Quizás estas sean las causas, precisamente, de que no seamos capaces de formar gobierno. Sobre todo desde que emergió de una plaza céntrica de Madrid un partido jeffersoniano que amenaza ambas instituciones. El Congreso de los Diputados no está de vigilia por buscar un presidente, sino por evitar con alguna fórmula patafísica que Podemos no se siente en ningún ministerio. En eso están Felipe VI, el Ibex 35, los miembros del PP que aun no han ingresado en prisión, Ciudadanos (por supuesto) y los más cariñosos enemigos de Pedro Sánchez.

Me asombra escuchar estos días a mis colegas barajar la opción de que nuestro atribulado rey acabe proponiendo a Albert Rivera como posible candidato muñidor del gran pacto, previa depuración de Mariano Rajoy y de lo que quede de Pedro Sánchez después de su cabriola aritmética. Todo es posible, salvo Podemos. Ni se le nombra. El tercer partido de España, que debería ocupar en la baraja espacios de gran comodín, ha sido degradado por decreto a la categoría de jocker batmaniano. Felipe VI y el viejo orden cortan el traje de España intentando desnudar de las costuras a casi siete millones de votantes (P´s, IU, ERC, PNV, etcétera). Pero, como en todos los cuentos, es el rey el que se queda desnudo. 


España ha cambiado. Pobre Felipe VI. Ya no le quedan ranas para besar, y se ha puesto a besar tortugas. Cuanto más lento sea el futuro, más futuro tendrá lo viejo, señor Borbón, señores del Ibex, viejos partidos negadores del ahora. Pero no nos pongamos pesimistas y psicosomáticos: como esto tiene fácil arreglo, ya nos esforzaremos en estropearlo del todo. A Thomas Jefferson, Felipe VI tampoco lo propondría como candidato. Jamás. Ni siquiera como vicepresidente, no fuera a meter las narices en el CNI o en el Banco de España. Difícil arranque tiene el motor, si olvidamos encajar la única pieza con vocación de carburar que nuestra descocada democracia se ha inventado.

FUENTE: publico.es
Rosa y espinas
Aníbal Malvar
02/03/2016

2/10/14

EL GRAN ESCÁNDALO

El gran escándalo de la banca privada

Blesa, Spottorno y Moral Santín

Una de las principales causas de la crisis de la banca privada es la actividad especulativa de las instituciones financieras, consecuencia de la desregulación del sistema financiero, resultado de la aplicación de las políticas neoliberales llevada a cabo por gobiernos a los dos lados del Atlántico Norte, es decir, EEUU y la Unión Europea (y muy en especial en los países de la Eurozona). La paralización de la actividad crediticia (es decir, que los bancos dejaran de prestar dinero) contribuyó enormemente a la crisis económica. Las pequeñas y medianas empresas, que son las que producen más ocupación en la mayoría de países, dejaron de poder acceder al crédito, no consiguiendo dinero prestado. Y lo mismo ocurrió con las familias. Estas no pudieron obtener crédito, con lo que tuvieron que disminuir la demanda de productos y servicios, paralizando la economía.

De ahí que hubiera una movilización de los Estados, asesorados por economistas próximos a la banca, para salvar al sistema financiero, es decir a la banca, a fin de reavivar la economía, utilizando la imagen de que el sistema financiero es el sistema circulatorio del cuerpo económico, permitiendo que la sangre circule a través del organismo. Y se dieron millones y millones de euros públicos a la banca privada (solamente España, entre 2009 y 2012, comprometió unos 108.000 millones de euros públicos en ayudas según el Tribunal de Cuentas, lo que representaba casi un 10% del PIB de 2012). Puede que la expresión “se dieron” sea un pelín exagerada. Pero el Banco Central Europeo (BCE) ha estado prestando a los bancos privados europeos, a unos intereses irrisorios, cientos de miles de millones. Solo este año ya hay previsto inyectar 400.000 millones de euros a la banca para intentar que fluya el crédito.


Y a pesar de ello, el crédito ni está ni se le espera. Los bancos recibieron el dinero y lo utilizaron para otros propósitos, como por ejemplo, comprar deuda pública a unos intereses elevadísimos del 4 ó el 6% (en el caso de Grecia, 13%, cifra que se alcanzó en 2011), lo que ha significado uno de los negocios más redondos que uno pueda imaginarse. Suponga que usted recibe millones de euros a unos intereses más bajos del 1%, y compra bonos que le generan unos intereses del 4 ó el 6% con solo apretar un botón. Pues bien, se lo crea o no, esto es lo que la banca privada ha estado haciendo.

La pregunta que debería hacerse el lector es: ¿por qué el BCE le presta dinero a la banca privada y no a la banca pública y a los Estados para que estos no tengan que pedir prestado dinero a los bancos privados, que les exigen unos intereses elevadísimos, creando una enorme deuda? El hecho de que el Estado tenga que pagar unos intereses tan elevados es porque no tiene otra manera de poder conseguir dinero en la UE que no sea a través de la banca privada. El BCE dice que las normativas que lo regulan no le permiten prestar dinero a los Estados. Y para mayor escarnio, la banca privada tiene unas agencias de evaluación de la deuda pública (es decir, de la supuesta viabilidad de los Estados) que mienten y manipulan la calificación de esa deuda, de manera que a peor “rating” le dan las agencias, mayores son los intereses que tiene que pagar el Estado. Es un escándalo que se permita que esto continúe debido a que la banca tiene una enorme influencia en el BCE (que en realidad es un lobby de la banca privada, y cuyo Presidente fue directivo de Goldman Sachs) y en la Comisión Europea, que es, por cierto, la Comisión más liberal que haya existido en su historia. La banca también ejerce una gran influencia en el gobierno presidido por la canciller Angela Merkel y otros gobiernos de la misma sensibilidad neoliberal, como lo es el español.

Otra alternativa es posible: la banca pública

Rodrigo rato

La situación actual es insostenible. El BCE continúa “regalando” (400.000 millones de euros solo este año), es decir, prestando, dinero a la banca privada a unos intereses bajísimos (0,05%) y, sin embargo, se continúa sin generar crédito. Pero hay una alternativa fácil de ver: que todo este dinero que se ha gastado el BCE vaya a un banco público en cada Estado, garantizado por el Banco Central Europeo, que debería tener como misión facilitar el crédito. Esto es lo que ocurre en muchos países como, por ejemplo, EEUU, el cual tiene un Banco Central (el Federal Reserve Board) que ejerce tal función: garantizar el crédito al Estado federal y a los Estados. Este Banco Público Central podría incluso ir más allá, y crear bancos públicos a base de los depósitos del Sector Público. Por ejemplo, el Estado de North Dakota, en EEUU, tiene un banco público en el que el Estado invierte, por ley, todos sus ingresos públicos. No es un banco de accionistas. Fue fundado en 1919 por inmigrantes escandinavos (noruegos en particular), que eran muy críticos con la banca privada y con Wall Street, el centro financiero de aquel país. Su función principal es ofrecer y garantizar el crédito a las instituciones del Estado. Y así se ha conseguido que sea el único Estado que no ha tenido un problema grave de crédito en EEUU durante la crisis. Ha podido así permanecer en un equilibrio fiscal (con superávit en sus cuentas), siendo North Dakota uno de los Estados con menos desempleo. Pero North Dakota no es una excepción en el mundo. El 40% de todos los bancos en el mundo son públicos, incluidos los bancos de los altamente exitosos BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Y en Europa y en la UE, el sector bancario público es extenso y juega un papel clave en el sector financiero de los países.


En realidad, varios estudios recientes escritos por los profesores Von Mettenheim y Andrianova han mostrado que, en general, aquellos países que tienen un sistema bancario público han crecido más rápidamente que los países con sistemas bancarios privados. Y lo que es incluso más importante es que tales bancos públicos han sido, en general, menos corruptos y especuladores que los bancos privados, y han tenido mayores beneficios. En base a esta experiencia, sería de desear que el BCE se convirtiera en un banco público que prestara a los Estados a través de los bancos centrales de cada país, y que estos también ofrecieran crédito a las pequeñas y medianas empresas. Los bancos públicos podrían complementarse con cooperativas de crédito, banca ética y otras formas de instituciones financieras que no tienen la usura como objetivo central. Que ello es posible queda demostrado con esta experiencia internacional. ¿Por qué, pues, no se hace? Pues porque la banca privada domina hoy el poder político de los Estados. Si no se lo cree, vea la reacción de los políticos y de los medios a la muerte del mayor banquero de España, el Sr. Botín. La cobertura y homenaje a su figura fue la apropiada casi para un Jefe de Estado. ¿Se da cuenta?

Como siempre, los mayores escándalos ocurren en los países periféricos y, en especial, en España 

España es hoy uno de los países del mundo con un menor tamaño de la banca pública. Los gobiernos Zapatero y Rajoy se han cargado la banca pública, llegando a ser el país en la Eurozona que tiene menos bancos públicos. El gran dominio del espacio bancario corresponde a la banca privada, que además está sumamente concentrada, con quince bancos dominando dicho espacio, siendo tres -Banco de Santander, BBVA y CaixaBank- los que dominan el sector. El sector cooperativo (cooperativas de crédito) representa un espacio enormemente reducido (un 6%), en contraste con otros países europeos que alcanzan el 30%, como Austria, Holanda, Francia, Italia y Suiza. Alemania, por cierto, es uno de los países con mayor espacio público en el sistema bancario.

Y, no sorprendentemente, la banca privada española es de las que tiene mayor número de sucursales en paraísos fiscales. La privatización de las Cajas se debió, única y exclusivamente, a razones ideológicas, pues muchas de ellas, como La Caixa, eran altamente eficientes y rentables. Y no eran las únicas. Fue el enorme dominio de la banca privada sobre las instituciones del Estado el responsable de la eliminación del sistema de Cajas, entidades de ahorro colectivo.


Y cuando se ha invertido mucho dinero para salvar algunas cajas, controladas políticamente por el Partido Popular (por un total de 120.000 millones de euros, como señala Andreu Missé en su editorial de Alternativas Económicas, una de las revistas económicas más interesantes en España), creándose Bankia, que se ha querido privatizar a un precio que significa una gran ganancia para la banca privada y una enorme pérdida para el contribuyente, todo ello innecesario si se hubiera mantenido como entidad pública, con el mandato de garantizar el crédito. Así estamos. Y es que... 

"¡Spain is different!"

FUENTE: publico.es
Dominio público

 
Vicenç Navarro (Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University)
02 oct 2014



Hay algo que me desconcierta tremendamente:

Por contraposición a lo privado, parece que intentaran convencernos de que lo público no es de nadie. Craso error creerlo.

¡Lo público es nuestro!... ¡de todos los ciudadanos!

¡¡¡DEFENDÁMOSLO!!!

21/6/14

EL PRÉSTAMO PÚBLICO A LOS BANCOS

Cada español ha prestado a los bancos 1.300 euros y sólo ha recuperado 37


La ayuda pública que el Estado ha destinado al sector financiero desde mayo de 2009 asciende a 61.495 millones, de los que únicamente 1.760 millones han sido devueltos


Según un comunicado hecho público por el Banco de España, del total de las ayudas, 7.942 millones han sido aportadas por el sector mediante el Fondo de Garantía de Depósitos; en tanto que otros 14.475 millones han correspondido al FROB, el fondo de rescate.

Otros 1.135 millones han sido préstamos de dinero público concedidos mediante la compra de bonos convertibles contingentes (cocos, en el argot financiero), y otros 37.943 millones, inyecciones directas de capital por parte del Estado.

El organismo recuerda que estas ayudas, que han sido aprobadas por la Comisión Europea, se han acordado "conforme a los criterios" del órgano ejecutivo europeo.


Además, dichos datos actualizados este jueves por el Banco de España no hacen referencia a los procesos privados de recapitalización y reestructuración que se han llevado a cabo por parte de las entidades mediante ampliaciones de capital.

Los mismos datos indican que de las ayudas que han sido destinadas a la banca española entre 2009 y 2013, BFA Bankia se ha llevado la mayor parte, 22.424 millones de euros.

FUENTE: publico.es
EFE - Madrid 
12/06/2014

26/10/13

ESTO SÍ ES UNA INMORALIDAD

Por favor, lean con detenimiento este titular de prensa, y luego, si lo creen conveniente, actúen en consecuencia:

BBVA gana un 85% más que en 2012
La entidad, que obtuvo entre enero y septiembre un beneficio neto de 3.077 millones de euros, explica que ha logrado mantener este trimestre la fortaleza de los ingresos "gracias al modelo diversificado y al impulso de los mercados emergentes".

Y mientras tanto, nosotros, ciudadanos de a pie, debido a la "crisis económica" que los bancos generaron, nos vamos empobreciendo a la misma velocidad que ellos se enriquecen.

Entrecomillo lo de crisis porque no ha sido tal, sino una profunda estafa. Unas entidades privadas, cuya desmedida avaricia las llevó a operaciones de alto risgo que resultaron fallidas, generando un agujero económico monstruoso que, el gobierno de turno se apresuró a tapar con dinero público, ¡¡¡nuestro dinero!!!, dejando hecha unos zorros la sanidad, la cultura, la educación... y no digamos ya las pensiones, en cuya alcancía apenas quedan telarañas.

La frase final no tiene desperdicio. Es del Sr. Botín, presidente del Banco de Santander, que dice abiertamente que:

 "El dinero está entrando a espuertas en España" 

Será en sus cuentas corrientes, porque lo que es en las nuestras, ya me dirán.

¡Podría tener la decencia de callarse!