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18/10/14

ALGO HUELE MAL EN LAS ALTAS INSTANCIAS DEL ESTADO

Absueltos los dos antidusturbios acusados de agredir a una periodista durante el 22-M


La jueza estima que las pruebas presentadas por la reportera agredida son insuficientes. Entre esas evidencias se encuentran tres vídeos que acreditan el ataque y muestran el número de identificación de los agresores

Plaza de Colón - Madrid (22 de marzo de 2014)

Los dos agentes de la Policía Nacional (UIP) que fueron juzgados por agredir a una periodista durante las Marchas de la Dignidad han sido absueltos por el juzgado de instrucción número 41 de Madrid. 

En el juicio celebrado el pasado 16 de septiembre la acusación pidió una compensación por lesiones consistente en 94,29 euros por los tres día en los que estuvo de baja la periodista y una multa de 10€ al día durante dos meses para los agentes. El total de la compensación pedida por la acusación se aproximaba a los 700€, cifra que los antidisturbios finalmente no tendrán que pagar.


Susana Sanz, la reportera agredida, presentó como pruebas tres vídeos que acreditaban el ataque, la declaración de otros dos periodistas testigos del suceso y un parte de lesiones en el que se incluían 30 fotos de los daños causados por los antidisturbios. 

En la sentencia, a la que Público ha tenido acceso, la jueza estima que esas pruebas son insuficientes y que, por lo tanto, prevalece la presunción de inocencia de los agentes. La sentencia dice que los vídeos no eran lo suficientemente nítidos y que en ellos no se puede apreciar ni el incidente ni el numero de indentificación de los agentes. 


Durante el juicio, la fiscalía y los abogados defensores de los policías llegaron a insinuar que los vídeos estaban manipulados. Esta sospecha estaba fundamentada en que se había realizado un montaje de los mismos para hacer zoom en los números de identificación de los agentes y que se percibieran con mayor claridad. También pusieron en duda que existiese una agresión policial ya que, según declararon, la periodista podría haber sufrido las lesiones en cualquier otra circunstancia.

Por su parte, los dos antidisturbios admitieron haber participado en el dispositivo policial del 22-M con el número de identificación aportado por la acusación aunque aseguraban "no recordar" haber agredido a la periodista. La sentencia tambien expone que uno de los antidisturbios recibió un golpe en la cabeza durante los disturbios que le impide recordar con claridad lo que pasó.

 Hubo evidencias de que individuos encapuchados iniciaron los disturbios del 22-M: 
uno de ellos arroja objetos a la policía antes de las cargas en Colón. 
Más adelante ayuda a esposar a un detenido.

La periodista agredida asegura que "va a seguir dando guerra" y que recurrirá la sentencia ante la Audiencia Provincial. Podra hacerlo gracias a que la organización holandesa Free Press Unlimited, que se dedica a luchar por la libertad de prensa a nivel internacional, se hará cargo de los costes judiciales si el recurso es desestimado.

A pesar de que se muestra decepcionada por la absolución, Susana Sanz celebra que esto sirva para retratar la impunidad con la que se permite ejercer la violencia a las fuerzas del orden. "No tenían como excusarles y se agarran a un clavo ardiendo", declara la periodista. A su modo de ver, este caso da buena cuenta de las carencias democráticas que sufre España tanto en materia judicial como a la hora de proteger la libertad de prensa y garantizar el derecho a la información.


FUENTE: publico.es
Daniel Martín
Madrid 16/10/2014





¡Sí!... Porque no huele a justicia,          huele a podrido.

2/4/13

LA IDENTIFICACIÓN


El número que los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos como antidisturbios, llevarán en el futuro en la espalda para facilitar su identificación no se corresponderá con el número de carné profesional del agente y podrá cambiar cada día que el policía sale a la calle. Según fuentes policiales, con esta medida se trata de evitar que los policías sean objeto de “marcajes” y “persecuciones” en la calle o en las redes sociales por su actividad.

En su último informe, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, recomendó que la identificación de los agentes antidisturbios fuera más visible de lo que ha sido hasta ahora. La institución había recibido numerosas quejas de que muchas veces los policías no podían ser identificados porque llevaban oculta su placa bajo el chaleco antitrauma o el número estaba escrito en caracteres muy pequeños.


A partir de ahora, para cumplir con la ley, los agentes llevarán en el chaleco y a la espalda un número visible que ocupará 30 centímetros de largo por 10 de ancho y que irá pegado con velcro. Según fuetnes policiales, “el número indicará el grupo de la UIP al que pertenece el policía, el coche en el que está destinado y el puesto que ocupa en el equipo”. La identificación quedará garantizada, según las mismas fuentes, por un registro de los números en la secretaría de la UIP. Bastaría con que los mandos cambien al policía de puesto en el grupo para que tenga que cambiar el número de identificación, movimiento que quedaría consignado en el registro, afirman fuentes policiales.

Si un agente es denunciado por su actuación en la calle, el juez podrá disponer de los datos del policía que portaba ese número, que ya no volverá a utilizarse, han precisado las fuentes.


Datos tomados del diario El País - Política
01-ABR-2013 - EFE / F.J.P.

Nuestra identificación, como ciudadanos, siempre será la misma: la que canta nuestro DNI, pero la de ellos como policías, variará a diario... eso se llama "igualdad" o algo así ¿no?
 
Entiendo que los números de identificación de los agentes han de ser siempre los mismos e ir bien visibles. Lo único necesario, para que la gente no se rebote y tome represalias contra ellos, es que no se porten como unos energúmenos salvajes y desalmados, haciendo gala de una violencia gratuita injustificable, como algunos que "se ponen las botas" ensañándose con jóvenes y ancianos. A esos habría que denunciarlos y apartarlos de sus funciones; pero claro, ahí están las nuevas normas que los protegen.

Hay que ver lo que inventan, y lo bien que se lo montan, para jodernos y coartar nuestras precarias libertades. Si no fuera por qué, diria que suena a chiste, tan bueno como para "partirse el culo de la risa.", aunque lo que vayan a partirnos sea la cabeza, para después irse de rositas.
 

En fin, luego... cuando ellos necesiten echarse a la calle a defender sus derechos, pretenderán que los apaleados, los apoyemos.  

Yo creo que, por lo solidarios que son con nosotros, en vez de apoyarlos deberíamos "agüevarlos".

¿Y ustedes?