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29/3/17

¡SI ELLOS QUIEREN QUEMARLO, USTED DEBE LEERLO!


La historia judía es una cadena de desastres: inquisiciones, holocaustos y pogromos. Una y otra vez, a lo largo de su historia, los judíos son objeto de discriminación, perseguidos y expulsados. Y este continuo de tragedias es en gran parte un misterio para los mismos judíos. Sin embargo cabría esperar que ellos, pueblo inteligente a ciencia cierta, miren su pasado, lo comprendan y tomen las medidas necesarias para cambiar su destino.

Nací y crecí en Israel y muchos años antes tomé conciencia de que Israel era Palestina. Cuando era un joven muchacho israelí, el Holocausto y el sufrimiento de los judíos eran, de alguna manera, extraños para mí y mis compañeros. Era la historia de un pueblo diferente, los judíos de la diáspora y a nosotros, los jóvenes israelíes no nos gustaba mucho ese pasado judío. No queríamos identificarnos con esa gente, tan odiados por tantos pueblos, tantas veces y en tantos lugares diferentes. Borrando dos mil años de "exilio" imaginario, no nos veíamos a nosotros mismos como los hijos e hijas de nuestro bíblicos "antepasados". Éramos jóvenes orgullosos y sentíamos asco por las víctimas.


De manera que el sufrimiento de los judíos ha sido, en muchos sentidos, un enigma para mí. Pero ayer, en la London School of Economics (LSE), fui testigo de un espectáculo de fanatismo judío tan increíble, que mucho de lo que hasta ahora había sido poco claro, de repente se volvió tremendamente diáfano.

Ayer, en una conferencia pronunciada por uno de los más grandes humanistas de nuestra generación, el profesor Richard Falk, un conocido "defensor" de Israel, Jonathan Hoffman apenas necesitó sesenta minutos de puro vandalismo para ser expulsado de la sala. Mientras Hoffman y sus cómplices eran echados fuera del edificio, la sala entera expresó sus sentimientos gritando "Fuera, fuera, fuera". Hoffman no era más que un auténtico matón. Agitando los símbolos nacionalistas judíos, estaba actuando abiertamente como un activista étnico-judío. Más tarde supe que está asociado a muchas instituciones judías y sionistas: el comité de parlamentarios judíos de Gran Bretaña, la Federación Sionista y otras.

Richard Falk

El comportamiento de Hoffman fue de una total falta de respeto a una institución académica como la LSE a la que confundió con un local de yeshiva o una sinagoga local. Así me lo parece. Mi conjetura es que Hoffman sólo supone que, como tantos espacios en nuestro país hoy en día, la LSE fue simplemente "ocupada". Parece que la mera presencia en un recinto de un solo sionista es suficiente para transformar esa habitación en territorio ocupado.

Nunca en mi vida he visto un recinto entero tan unido en su indignación y si alguien dentro de la comunidad judía cree que el vandalismo a lo Hoffman y compañía va a hacer populares a los judíos, se equivoca. A juzgar por la reacción que he visto ayer en la LSE, en la actualidad la fatiga del control sionista del pensamiento, la quema de libros y la brutalidad, es total.

Jonathan Hoffman

Pero también me gustaría aprovechar esta oportunidad para emitir una disculpa sincera. Ayer, en la presentación del libro de Falk, sugerí a un partidario palestino que en lugar de leer al historiador judío David Cesarani sobre el Holocausto, quizás querría intentarlo con David Irving. 

Algunos estudiantes judíos se mostraron indignados por mi comentario, así que me gustaría corregir aquí mi comentario, para que sea más inclusivo y categórico. No se limite a leer a David Irving. Si realmente quiere entender el mundo a su alrededor, asegúrese de escuchar todas las voces que esta gente quiere suprimir y lea todos los textos que estas personas tratan de quemar.


Si quieren quemarlo, ¡debe leerlo! 


Una vez que lo haya leído, decida si el texto debe llegar a sus estantes o a la pira.

Así que para los controladores de pensamiento judío y quemadores de libros, tanto sionistas y "anti": ustedes han iniciado claramente una guerra contra la libertad académica conectada con el control del pensamiento y la quema de libros. Ustedes han comenzado una pelea contra los valores occidentales fundamentales: la apertura, la tolerancia y la creatividad. Todas esas cosas afines, no con Jerusalén, pero sí con Atenas. No tengo ninguna duda de que en esta guerra ustedes pueden ganar algunas batallas, pueden arreglárselas para cancelar una charla aquí y allá, incluso alguna quema de un libro o dos. Pero perderán la guerra.


La libertad prevalecerá, porque las ansias de libertad

están grabadas en el alma humana.
Insto a los judíos y a las instituciones judías a considerar cuidadosamente si su comportamiento realmente sirve a los intereses judíos. Como el autor del libro más leído en la política de identidad judía, puedo ver un desastre en el camino de la realización de esos objetivos.

Tengan cuidado.


Gilad Atzmon
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.Fuente: http://www.gilad.co.uk/writings/2017/3/21/if-they-want-to-burn-it-you-want-to-read-it

23/11/16

EL MINERO ANARQUISTA AL QUE QUEMARON SU BIBLIOTECA

 
Fusilamiento

“Pedro Masera Polo. Fusilado por Consejo de Guerra. Causa de la muerte. Hemorragia interna. Lugar de fallecimiento. Huelva, cerca de la Soledad. Cargos: Auxilio a la rebelión*”. La historia de este minero anarquista nunca descansó en paz para los suyos. María Luisa Masera, su nieta, tiene ahora sesenta y nueve años y pide justicia desde hace siete meses ante el Ayuntamiento de Huelva capital, gobernado por el PP. “Era una de aquellas niñas de la posguerra que vivió el trauma del silencio de sus padres. Nadie contaba lo que había pasado hasta que tuve la edad suficiente”, aclara en conversación a Público.

El pasado mes de abril tramitaría en el Ayuntamiento de Huelva capital, la primera petición de exhumación de un fusilado de la guerra, de las casi 4.000 víctimas que descansan en este camposanto. “Todo fueron buenas intenciones por parte del alcalde, Gabriel Cruz, pero poco hicieron para buscar una solución al trauma de las víctimas de estos crímenes de estado hace ochenta años”.

Jésús Maeztu, Defensor del Pueblo Andaluz

El silencio del gobierno local llevó a María Luisa a acudir a la oficina del Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, para tramitar una reclamación. Siete meses después de escritos y ruegos y gracias a la ayuda del grupo de CGT de Memoria en Andalucía, la historia de este minero ha vuelto a salir a la luz. La Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía ya ha iniciado los trámites pertinentes para realizar las catas con las coordenadas indicadas por el forense, que certificó la muerte de Masera el 10 de febrero de 1938. Con 61 años, fue fusilado de madrugada junto a un grupo de compañeros, traslados desde la vieja cárcel de Huelva, declarada lugar de memoria de Andalucía, aunque en estado de ruinas y absoluta dejadez.
 
La biblioteca de Masera

Cerro de Ándevalo - Huelva

El abuelo de María Luisa era minero en el pequeño municipio de Cerro de Andévalo, con apenas dos mil habitantes. “En el pueblo lo apodaban Pedro Palillo y tenía una biblioteca en su casa que aún hoy los más ancianos recuerdan”. Schopenhauer, Nietzsche, Voltaire, la enciclopedia completa de Rousseau… “Estaba suscrito a revistas como Solidaridad Obrera desde Barcelona y mandaba hasta artículos para que se los publicaran, además de recibir publicaciones de divulgación científica de la época como la revista Estudios o la revista Blanca”. Pedro trabajaba por jornales en la mina y era autodidacta. María Luisa no olvida como sus apellidos figuraban en muchas “listas negras”, a causa de su actividad política.

“Le costaba conseguir trabajo en la mina de Río Tinto y se tenía que ir a otras compañías más pequeñas en la zona por su vinculación a la CNT”, recuerda su nieta. La actividad de Masera, con sesenta años ya en aquella época, se centraba en llevar sus libros hasta el conocido casino del pueblo del Cerro, donde muchas veces hacía reuniones sobre política y leía “en voz alta” para todos los asistentes en la sala de arriba.

Restos de la antigua mina "La Joya"

Desde el inicio del golpe había permanecido escondido en la sierra. Su hijo Pedro, padre de María Luisa, habría marchado a Madrid a luchar como miliciano. 

Quemaron todos los libros de la biblioteca en medio de la calle, lanzando todos los ejemplares por la ventana y haciendo una hoguera pública”. En aquel incendio también destrozarían la importante correspondencia que Masera Polo mantenía con importantes intelectuales de aquella etapa como Francisco Ferrer Guardia, precursor de la Escuela Moderna.

 
 Quema de libros

No fue el único familiar represaliado para María Luisa. Su padre, llamado también Pedro Masera, sería internado en 1939 en el campo de concentración de los Almendros, Alicante. 

El joven Masera pasaría por cárceles de toda la geografía hasta llegar a su ciudad, Huelva, donde sería internado en la antigua prisión provincial. “Mi padre recordaba a compañeros muriendo de hambre con la espalda negra por las chinches que les cubrían el cuerpo y tendidos cada noche sin llevarse nada a la boca”. Hasta 1945, Pedro Masera estuvo encarcelado. “No conoció la triste noticia de la muerte de mi abuelo hasta que salió años más tarde”.

Mineros apresados de la sierra de Huelva en la zona de la Pañoleta (Archivo Serrano)

La casa del Cerro, donde Pedro Masera Polo guardaba su biblioteca, fue destrozada y posteriormente abandonada. “Hasta principio de los 60, mis padres no me llevaron al Cerro para intentar vender la casa que estaba en malísimas condiciones. Yo tenía ya quince años y fue cuando nos enteramos por los vecinos cómo quemaron todas sus pertenencias y sus libros. Aquel recuerdo ha sido un gran trauma en mi vida”, apunta.
 
Una pista clave, las coordenadas

Zona de fosas comunes en el cementerio de La Soledad

El forense que certificó, al pie de la fosa del cementerio de la Soledad, la muerte de Masera dejó por escrito las coordenadas exactas del enterramiento. “Gracias a estos datos tengo más esperanzas de que podrán encontrar a mi abuelo”, aclara. La Dirección General de Memoria Democrática iniciará los trabajos antes de finalizar el año. Si el resultado es positivo, la administración andaluza se hará “cargo de las labores de exhumación e identificación del minero”, según han destacado en una nota.

FUENTE: publico.es
María Serrano
Sevilla - 10/11/2016

COMENTARIOS:

Citizen Plof
(*) ¿Auxilio a la rebelión? Pero... ¿quiénes fueron los que se rebelaron y llevaron el país a una guerra fratricida, pasándose por el forro de los cojones la voluntad popular, legalmente refrendada en unas elecciones libres?

Juan Prieto
Quemaban libros y mataban a todos los maestros que intentaron enseñar a los desheredados. Así se empezó a construir la España "grande y libre" del Cristofascismo.

Francisco Pérez Vives
La Iglesia, AQUÍ Y ALLÍ, ha sido la gran valedora del franquismo y del fascismo, salvo honrosas excepciones, que las hubo.

Magyanes
Todo lo que huela a cultura les apesta.