30/10/11

ANTONIO GONZÁLEZ RAMOS

Antonio González Ramos

Un fatídico 29 de octubre de 1975 se conmocionó la sociedad tinerfeña cuando supo que, en los sótanos del edificio del Gobierno Civil de Santa Cruz de Tenerife, de la calle Méndez Núñez (hoy Subdelegación del Gobierno), un hombre detenido e indefenso, presuntamente, encontró la muerte a consecuencia de los golpes infligidos por un conocido y muy temido policía de peculiar bigote, José Matute Fernández, muy aficionado al judo, que al parecer practicaba en los detenidos que interrogaba, como fue el caso del periodista Julio Trujillo.


Se cumplen ahora 33 años de la muerte de Antonio González Ramos y, una vez más, Julián Ayala revive que Antonio era un hombre sencillo, un campesino tinerfeño emigrante a la Alemania en los años 60, que allí, en los círculos de la emigración española, conectó con el Partido Comunista, al que unos años más tarde, a su regreso a esta isla, buscó entre los obreros y el pueblo tinerfeño. Entró a trabajar en la fábrica de tabacos Philip Morris, y con otros compañeros como Chicho Montesinos y Luis Molina, fue despedido por reclamar mejores condiciones de trabajo, reencontrándose con los suyos en el OPI, Partido de la Oposición de Izquierda, germen del PUCC (Partido de Unificación Comunista de Canarias), del que Antonio era militante cuando fue detenido el 29 de octubre de 1975 por la entonces Brigada Político-Social, destacando en La Laguna por la lucha pacífica dentro del movimiento vecinal. Con ocasión de un registro en casa de un amigo suyo donde Antonio había llevado una maleta con propaganda y documentos del PUCC, la Policía encontró unos cartuchos de dinamita que dicho amigo usaba para la pesca clandestina. Una policía entonces ansiosa de desarticular bandas de comunistas y apuntarse el tanto trasladó a Antonio González Ramos al Gobierno Civil, y allí el jefe Matute lo interrogó pretendiendo de él lo inconfesable, hasta que, posiblemente por el exceso de fuertes golpes y brincos sobre su maltrecho tórax indefenso, llegó la muerte, dejando viuda y cuatro huérfanos. Cuando me lo contó una persona que conocía a Matute porque también practicaba el judo, me estremecí y perdí el sueño.


 Matute y algunos colaboradores intentaron ante la Justicia simular que el fallecimiento de Antonio fue debido a que se tiró del coche policial mientras era trasladado. El dictador agonizaba por entonces, y un joven fiscal que no se creyó la versión de Matute insistió en una investigación ante la actitud pasiva del gobernador civil. El hoy ministro de Justicia, Manuel Fernández Bermejo, logró convencer al juez Luis Paricio Dobón. Matute huyó a Venezuela, de donde regresó sabedor de la inmediata amnistía, y en 1977 se reincorporó a sus tareas de policía nada más y nada menos que en la Dirección General de Seguridad en Madrid.

Una calle de Taco recuerda ahora a Antonio González con su nombre, y los demócratas de Tenerife permanecemos unimos a su viuda e hijos en la memoria de un hombre honrado y trabajador, inocente y desconocedor de delito alguno.


Datos tomados del periódico
EL DÍA"RECUPERANDO LA MEMORIA"
José Vicente González Bethencourt
5/oct/08


Me he permitido ilustrar el artículo con estas tres fotos bajadas de la Red para, humildemente, poner mi granito de arena en el mantenimiento de su recuerdo.

No olvidemos nunca que, en muchas ocasiones, la libertad de los pueblos se ha cimentado sobre los cadáveres de los inocentes.


1 comentario:

  1. Thanks for sharing, nice post! Post really provice useful information!

    Giaonhan247 chuyên dịch vụ chuyên dịch vụ mua hàng Mỹ uy tín, dịch vụ đặt hàng mỹ tại Việt Nam và vận chuyển gửi hàng đi Mỹ giá rẻ tại TPHCM, Hà Nội và toàn quốc.

    ResponderEliminar