Mostrando entradas con la etiqueta Sinvergüenzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sinvergüenzas. Mostrar todas las entradas

5/5/17

EXPLOTACIÓN LABORAL


Antiguamente (es palabra que me encanta utilizar a menudo) cuando uno se enfadaba mucho, se decía aquello de "me voy a cagar en algo negro y peludo... y no es un gato". Lo que, en román paladino venía a ser una frase que, ahora, por mor de "la ensura y la uta ey ordaza de los ojones" habrá que reducir, para que no lo empuren a uno, a "agarse en el oño de la adre de lguien", aunque algunas señoras no se lo merezcan en absoluto, porque existen "ijos de uta", "abrones", "varos" e "invergüenzas", que nadie sabe como se han formado en vientres honrados y gentiles, pero "haberlos haylos"

-Que mal gusto tiene este ciudadano, sé que dirán algunos. -Que lenguaje tan soez utiliza este tipo, aducirán otros, pero cuando a uno se le calientan las pelotas (y no son de golf, tenis, fútbol o baloncesto - fíjense que van "in crescendo") al contemplar la explotación laboral a la que son sometidos nuestros hijos por parte de algunos carroñeros insaciables, se impone dejarse de mariconadas y llamar al pan, pan, al vino, vino y al coño, coño. Así que... ¡amárrense los machos que vienen cuernos!


Hace poco leí que existen en España unos 70.000 becarios, y el 60% de ellos, no recibe ninguna remuneración por su trabajo. Son esclavos modernos con su disfraz de obreros del siglo XXI. ¡Inadmisible!

Sé por mi "alter ego", que lo tuvo que sufrir en carne ajena (chicos y chicas jóvenes laborando a su lado sin cobrar una perra), que esa mierda de los contratos en práctica es un vergonzoso y lucrativo invento que beneficia solo al empresario y tima al trabajador que, aunque es cierto que está aprendiendo, genera, a través de ese trabajo no remunerado, pingües beneficios para el explotador. Hay que dejar claro que "trabajo realizado ha de ser trabajo pagado".


Lo puñeteramente grave de este asunto, es que existe porque los sindicatos mayoritarios lo quisieron así.  Firmaron lo que no habían de firmar y se tragaron unas ruedas de molino como no estaba escrito. Y ahora, con ese peso en sus orondos vientres, quieren alzar el vuelo. ¡Ja!

"¡Vaíganse p'al carajo!" de una puñeter vez. Sigan con sus subvenciones y sus mamandurrias (me refiero a los dirigentes) y dejennos en paz, a ver si teniéndolos lejos, recapacitamos y logramos unirnos y organizarnos desde de las bases no contaminadas aún por la avaricia, e intentamos gestar un nuevo sindicalismo, ajeno por completo a líos y enrededos, a la dependencia de partidos políticos, a la connivencia con los empresarios y a ese tufo a traición a la clase trabajadora que arrastran tras de sí como una estela.


Miren...mejor decirlo con la rotundidad de la frase de siempre: ¡¡¡váyanse a tomar por culo!!! aunque, desamparado, todas las noche tan solo cené té, porque quizá sea ésa la bebida sagrada, hecha con tristes hojas mágicas, el germen del que brote, ácrata y libertario el sindicato asambleario del futuro.

Con unas rodajitas de anarquía y algunos terrones de fuerza y de valor, quedaría perfecto.


 El agua ya está hirviendo.

¡Ah!... Y no se ofendan por el vocabulario. Sólo son frases hechas.

Citizen Plof

16/3/17

LA TRAMA DE LAS ÉLITES: EL SAQUEO DE LOS SECTORES POPULARES


Asistimos a diario en nuestro país a una injusticia tras otra que, por habitual, corre el riesgo de ser tomada por algo inevitable y no es así. Ni de lejos. A diario, muchos ciudadanos se encuentran sin prestaciones, sin vivienda digna, sin luz, padecen más recortes en sanidad, unos raquíticos servicios sociales y estamos muy lejos de que se ponga fin al crimen de la pobreza infantil. Este panorama no es casual: los derechos de la mayoría y las instituciones están secuestrados por una trama destinada al saqueo de las arcas públicas a través de mecanismos legales y otros que no lo son, como la corrupción. El único objetivo de estas élites políticas y económicas es seguir aumentando sus beneficios a costa de los sectores populares que, como siempre, pagan la factura del festín.


Es necesario que pongamos nombre a los responsables de esta trama destinada al saqueo permanente, atrincherada para evitar cualquier atisbo de cambio que recorte sus privilegios: hablamos de la triple alianza política que forman PP, PSOE y Ciudadanos, de entidades financieras, de los fondos-buitre, de las grandes corporaciones … La corrupción, un mal endémico en nuestro país, es parte de los mecanismos de control de las élites sobre el poder político, nos cuesta cada año millones de euros y la consecuencia de todo ello son recortes que constatamos a diario en derechos básicos de la ciudadanía en materia de vivienda y luz, pensiones, infancia, medicamentos, sanidad o servicios sociales, entre otros.


Este es el motivo por el que desde Podemos, en la II Asamblea Estatal de Vamos!, el pasado 21 de enero, acordamos ampliar nuestras reivindicaciones y no sólo referirnos a la pobreza energética, sino abordar la pobreza y la precariedad como una violación del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En el que se afirma que toda persona tiene derecho a un nivel de vida que le asegure la salud y el bienestar, en especial la alimentación, pero también el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios, además de seguros en caso de desempleo, invalidez o vejez. También la maternidad y la infancia están reconocidas en esta Declaración.


No se cumple porque el saqueo al que la trama somete a los sectores populares se concreta en la violación de los DDHH. Como no se cumple vamos a movernos, a salir a la calle y a señalar a quienes impiden que esto sea posible mediante el saqueo en forma de recortes, el secuestro de las instituciones, los tarifazos, las privatizaciones y una política general de apropiación de los bienes comunes. Por eso, el próximo día 25 de marzo, en una jornada de movilización estatal, gritaremos con fuerza que tenemos la determinación de hacer realidad la máxima nadie sin derechos como un elemento esencial para la democracia.


Vamos a recordar una vez más para qué nacimos: hacer posible la justicia social en este país de países. Volveremos a hacer nuestro aquello de: allí donde hay una necesidad nace un derecho y allí debemos estar para conquistarlo.


FUENTE: publico.es
Quien quiera oir que oiga
Rafael Mayoral
11/03/2017