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16/6/18

PEDRO SÁNCHEZ NO SE ATREVE A DEROGAR LA REFORMA LABORAL


La decisión del nuevo Gobierno de orillar la derogación de la infame reforma laboral del PP, apelando a la “aritmética parlamentaria”, no puede haber cogido por sorpresa a nadie.

Pedro Sánchez hizo bandera de este asunto en su primera vida como secretario general del PSOE, pero se cuidó de incluirlo en los programas electorales de 2015 y 2016. Tampoco figuraba en el fallido pacto de investidura con Ciudadanos, que hablaba genéricamente de “recuperar el equilibrio de las relaciones laborales”. Y la actitud del ahora presidente durante el debate de la moción de censura fue muy resignada, pese a la insistencia de algunas fuerzas políticas, en especial Unidos Podemos, para que adquiriera un compromiso claro al respecto.

Pedro Sánchez

Con estos antecedentes, era poco probable que Sánchez diese un paso al frente y aprovechara el estado de gracia que asiste a los nuevos inquilinos de la Moncloa para proponer al Parlamento la liquidación inmediata de la ley más dañina para los trabajadores en cuarenta años de democracia.

Una ley que fue una auténtica trituradora de empleo en los peores momentos de la crisis, cuando los empresarios usaron y abusaron de ella para aligerar sus plantillas a bajo precio. Pero cuyas catastróficas consecuencias persisten aún hoy y explican en buena medida la desorbitada precariedad y los bajos salarios que caracterizan al mercado laboral.


Hubiera sido un gesto de valentía que el recién investido presidente del Gobierno pusiera la derogación de la reforma laboral de febrero de 2012 entre sus prioridades, incluso a costa de ganarse con ello su primer gran revés parlamentario. Habría dado cauce así a una reclamación clamorosa de la clase obrera, a la vez que obligaba a retratarse inequívocamente a los partidos que prefieren dejar las cosas como están, incluida alguna facción de suyo propio.

Sánchez, sin embargo, ha optado por refugiarse en una malentendida prudencia, como el perro apaleado que rehuye la pelea.


Para disimular su falta de atrevimiento, Sánchez ha hecho anunciar a la ministra de Trabajo que impulsará algunos retoques de la ley, siempre que previamente obtengan el suficiente respaldo de los agentes sociales y de las formaciones políticas representadas en el Congreso.

Entre ellos figurarían la recuperación de la ultractividad de los convenios y de la supremacía de los sectoriales sobre los de empresa, que permitiría a los trabajadores recuperar parte del terreno perdido en la negociación colectiva frente a los empresarios. Bienvenidas sean esas mejoras, si es que llegan; pero no dejarían de ser parches inspirados por el “pragmatismo”que tantas esperanzas ha truncado a una sociedad que valora también a quien toma riesgos. Para llegar al poder y una vez en él.


FUENTE: publico.es
Opinión - Aquí no se fía
Vicente Clavero
15/06/2018

Recordemos que el Congreso rechazó, en abril de 2016, la propuesta de Podemos de derogar la reforma laboral, merced a la abstención del PSOE.

Lo del nuevo presidente del gobieno no sé bien si es acojone o cinismo, pero ya tenemos la primera promesa incumplida: una pedrada en la frente para los trabajadores, la primera de la nueva etapa socialista.


4/7/17

PRECARIEDAD LABORAL EN ESPAÑA

El trabajo parcial forzoso camufla la tasa de paro


El Banco de España sugiere que el desempleo aumentaría hasta casi el 30% si se incluyera a los trabajadores a tiempo parcial que desearían trabajar más horas en la definición oficial


Cada vez son más los trabajadores que se ven obligados a trabajar con contratos parciales aun estando dispuestos a hacerlo a jornada completa. Así se desprende el Estudio Medidas Alternativas de desempleo para la economía española del Banco de España en el que se establece la categoría de “subempleo estructural” para referirse a los “trabajadores a tiempo parcial que desearían trabajar más horas [involuntarios]”. Según el regulador, la tasa de paro se incrementaría hasta casi el 30% si en la definición oficial se incluyera a estas personas. De acuerdo con la definición oficial, la tasa de paro se situó a finales de 2016 en el 18,6%.

Del informe se desprende que las sucesivas reformas laborales, lejos de favorecer unas condiciones para mejorar la calidad del empleo, han propiciado la situación inversa. Antes de la crisis la posibilidad de pasar de un empleo a tiempo completo era superior entre aquellos con contrato a tiempo parcial involuntario. "Todo parece indicar que el reciente incremento de trabajadores con contrato a tiempo parcial involuntario tiene un componente estructural que no parece estar revirtiendo con la recuperación", señala.

 Fuente: Banco de España
Fuente: Banco de España

A partir de 2008 se incrementan notablemente las entradas al empleo a tiempo parcial involuntario no solo desde una situación previa de paro, sino también desde una situación previa de empleo a tiempo completo, sugiriendo que, con la llegada de la crisis, las empresas redujeron su demanda de trabajo y una cierta mayor proporción de los puestos de trabajo pasaron a ser a tiempo parcial, a pesar de que quienes los ocupan deseaban trabajar más horas.

Lo peor es que, tras la denominada por el Gobierno recuperación económica, no hay síntomas de que la tendencia vaya a revertirse y el responsable, según el Banco de España, son las reformas laborales. En concreto, el estudio se refiere a la posibilidad que introdujo la reforma de 2012 de hacer horas extraordinarias en los contratos a tiempo parcial y al Real Decreto Ley 16/2013 que incorporó la flexibilidad adicional en el uso de estos contratos por parte de las empresas “fomentando así la demanda de este tipo de empleos”.


El empleo parcial ha sido uno de los sostenes de la contratación en los últimos años, sobre todo en la primera fase de la recuperación. El porcentaje de trabajadores con este tipo de jornada ha pasado del 14% en 2012 al 15,6% en el inicio de este año, aunque si se compara con el comienzo de la crisis en 2008 el incremento es de casi cuatro puntos -del 11,8% al 15,6%-, según el INE. En números absolutos, el mercado de trabajo español ha ganado en estos diez años 450.000 trabajadores a media jornada, mientras que ha perdido 2,6 millones de puestos de trabajo a jornada completa.

Y no es la única mala noticia. En el campo de la remuneración, según la última encuesta de estructura salarial del INE, en 2015 el salario medio anual en la jornada a tiempo parcial fue un 56,4% inferior al salario medio total (un 50,9% menor en el caso de las mujeres y un 59,5% en el de los hombres). Salarios por tipo de jornada. Este mismo año, la ganancia media anual a tiempo completo creció un 0,3% y la de tiempo parcial aumentó un 2,8%.

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Fuente: INE

Estas comparaciones, aunque son válidas desde el punto de vista de los ingresos de los trabajadores, no resultan pertinentes si comparamos salarios como "precio de la mano de obra" puesto que los salarios a tiempo completo corresponden a más horas de trabajo que los de tiempo parcial. Por este motivo, la ganancia por hora se convierte en la variable relevante. La ganancia por hora de los trabajadores a tiempo parcial fue inferior a la ganancia media por hora, tanto para el total de los trabajadores como para cada sexo. En el caso de las mujeres, llegó a ser un 32,2% más baja. La ganancia por hora de los hombres a tiempo completo estuvo un 9,3% por encima de la media, mientras que la de las mujeres fue un 1,3% inferior a la media.

Espacio de información realizado con la colaboración del Observatorio Social de “la Caixa”. 

FUENTE: ctxt.es

Cuando se llegan a acuñar términos como "subempleo estructural", no podemos cerrar los ojos ante lo evidente: se  está explotando a la ciudadanía, y el Estado lo permite. 

¿Qué vamos a hacer al respecto?

21/2/17

"ERE QUE ERE"

La gran empresa dispara y endurece los ERE por temor al fin de la reforma laboral del PP

Aumentan los despidos en las plantillas de más de 250 trabajadores, mientras se reducen tanto en las pymes como en términos globales, desde que el PP perdió la mayoría absoluta

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
 

Los ERE (Expediente de Regulación de Empleo) en las grandes empresas arrecian, y se endurecen, por el temor de sus responsables y asesores a que la reforma laboral del PP sea modificada: la cifra de despidos en empresas de más de 250 empleados superó entre enero y noviembre del tormentoso pasado año de Gobierno en funciones y ensayo de coaliciones a la cifra final de todo 2015, en el que el volumen de ceses de esas sociedades lastró, mientras las encuestas vaticinaban un cambio político que no llegó a producirse, la reducción que comenzaba a registrarse en las pymes.


“A finales de 2015 y en 2016 aumentaron los ERE en empresas de más de 250 trabajadores, y también en sectores como la banca, que hasta entonces apenas había utilizado esa figura y optaba por fórmulas como las bajas incentivadas”, señala Rita Moreno, de la Secretaría de Acción Sindical de CCOO. 

Y la tendencia vuelve a despuntar en las últimas semanas, cuando el debate parlamentario constata de nuevo que solo el PP respalda la reforma laboral del PP: Deoleo plantea despedir a entre 45 y 90 de sus 335 empleados, C&A se propone cerrar 23 tiendas y echar a 300 trabajadores y la constructora OHL estudia rescindir hasta 200 contratos.

"Tienen potencial económico y adelantaron las decisiones"


El peso de la gran empresa entre las que impulsan ERE se ha duplicado, de manera progresiva y con creces, desde la entrada en vigor de la reforma laboral. Las 491 de más de un cuarto de millar de empleados que en 2012 presentaron expedientes supusieron el 1,7% del total mientras las 139 del año pasado representaban un 3,7%, casi el doble del 2% de 2014.

La tendencia es más acusada en aquellas cuya plantilla supera los 500 empleados: el peso del 2,25% que registraron en 2016 -83 sociedades- prácticamente duplica el 1,14% de 2014 y el 1,4% de 2015. De hecho, la tendencia descendente de los últimos cuatro años se quebró el pasado al repuntar –de 80 a 83- pese a que, en el conjunto del tejido empresarial, el número de empresas que impulsaron ERE se redujo un 35,4%.

Grandes empresas españolas

“Se trata de empresas que disponen de potencial económico para acometer las regulaciones y que adelantaron sus decisiones por temor a que un cambio político modificara la reforma laboral y las reglas del juego”, señala la sindicalista, que mantiene la tesis contraria a la que hace unos meses defendía el presidente de la CEOE, Joan Rosell 

Menos acuerdos y más despidos en general


En cualquier caso, y pese a la tendencia general a la baja de los ERE y de los afectados por ellos, más de 22.000 despidos, 7.500 reducciones de jornada y 44.000 suspensiones de contratos en casi 5.000 expedientes entre enero y noviembre de 2016, después de que otros 5.675 procedimientos afectaran a 100.022 trabajadores el año anterior, ponen en tela de juicio, o al menos matizan, el discurso oficial de la recuperación económica y la creación de empleo que mantiene el Gobierno en el quinto año de vigencia de una reforma laboral que ha arrollado a más de un millón de trabajadores.

En los dos últimos años hubo otros cambios significativos entre los que destaca el aumento de los desacuerdos. En 2015, los ERE no pactados entre empresa y trabajadores bajaron un 46% -de 892 a 568-, aunque su peso sobre el total de procedimientos aumentó al elevarse al 7,7%, en una tendencia que se mantuvo el año pasado -7,4%- y que suponía casi un punto de avance sobre los dos ejercicios anteriores -6,6% en 2014 y 6,3% en 2013-.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el ministro de Economía, Luis de Guindos.
 La ministra de Empleo, Fátima Báñez, con el ministro de Economía, Luis de Guindos.

También se intensificó la dureza de las medidas laborales: la tasa de despidos se disparó el año pasado al 29,9% -22-240 ceses de 74.283 afectados-, cinco puntos y medio por encima del año anterior -24,4%, 24.572 de 100.522-, siete y medio más que en 2014 -22,4%- y más del doble que en 2013 -14,4%-. De hecho, a falta de que el Ministerio de Empleo haga públicos los datos de diciembre, el volumen de despidos vía ERE del año pasado llevaba camino de superar el del anterior cuando la cifra de expedientes ha caído casi un 27% y la global de afectados por estos, un 6%.

Llama la atención cómo la gran empresa, pese a cubrir una cuota de empleo mucho menor, se quedó el año pasado cerca de generar la mitad de los despidos del país vía ERE. Concretamente, sumó de enero a noviembre 10.830 ceses de un total de 22.240 que representan un 48,6% y que superan el acumulado de 10.689 en todo 2015. Hace dos y tres años esa tasa se mantenía en el entorno del 40% y en 2012, el ejercicio de mayor dureza de los ERE con 82.876 ceses, se quedó en el 31,%.

Un reguero de dos años


El año 2015 incluyó algunos de los principales ERE de los últimos años, entre ellos los de Indra con 1.750 despidos; CatalunyaCaixa que alcanzó a 1.557; Vodafone que redujo el volumen de afectados de 1.297 a 1.059 tras una conflictiva negociación en la que su plantilla se movilizó, o Repsol en el que, por el contrario, la cifra final creció de 600 a 871 aunque primando las salidas voluntarias. También fue el año en el que el Supremo avaló las 1.427 bajas incentivadas de Iberia  para los dos años siguientes, nada más acabar otro de 3.114. En el sector público, Renfe y Adif añadían 1.100 ceses a una lista en la que, finalmente, no entrarían los 300 de Tragsa.

El periodo entre las convocatorias electorales de diciembre de 2015 y junio de 2016, en el que las encuestas apuntaban hasta mediada la campaña la posibilidad de que una coalición PSOE-UP desalojara al PP de La Moncloa, supuso otro reguero de despidos: 250 en la empresa navarra TRW medio millar en Orange y Jazztel un tercio de la plantilla de Altadis con prejubilaciones y recolocaciones y recortes de empleo en sectores como la construcción -317 en Sacyr y 610 en FCC la automoción -540 en Delphi o la banca -1.090 en Liberbank 

Empresas populares


Ese rosario de ceses afectó a empresas populares de menor tamaño como la cadena de tiendas de electrodomésticos Miró que ejecutó 119 despidos; la de cosmética Bodybell que suprimió 315 empleos y cerró 32 tiendas; Bimbo que clausuró con 34 bajas su planta de Palma, o Mondelez Internacional fabricante de caramelos como Halls y chucherías como Dulciora, que acumula 600 ceses en cinco años.

La tendencia se mantuvo desde el 26-J hasta final de año, periodo en el que destacan ERE como los de la empresa de energía e infraestructuras Isolux -435- y el Banco Popular 2.592-, y en el que se conocieron planes como los del BBVA que prepara 2.000 despidos; Segur Ibérica que baraja ejecutar 4.000, y Abengoa que cerró con 72 bajas y 220 suspensiones un anuncio inicial de 500. En realidad, la cifra de afectados por los expedientes en este grupo es mayor al haber ejecutado otras 194 bajas en enero en dos filiales y sumar otras 72 este mes de febrero.


FUENTE: publico.es
Eduardo Bayona
Zaragoza - 19/02/2017


Una puntualización para los que, todavía, no lo tengan claro: Un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) no es, ni más ni menos, que un despido encubierto, aprobado "legalmente" por el estado.

15/6/16

¡VIVE LA FRANCE!

Miles de personas protestan en toda Francia contra la reforma laboral de Hollande

Los sindicatos afirman que la manifestación en París, donde hubo violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías, es la mayor demostración de fuerza desde que comenzaron las protestas contra las medidas del Ejecutivo francés.


El presidente François Hollande asegura que la reforma laboral   "no se retirará" 
pese a las protestas en toda Francia

Tal y como estaba previsto, Francia vivió este martes una jornada masiva de protestas en todo el país en contra de la reforma laboral que quiere sacar adelante el Gobierno francés  que facilitará y abaratará el despido.

La protesta fue especialmente multitudinaria y violenta en París, donde bajo una fuerte presencia policial, decenas de miles de personas se manifestaron en el centro de la ciudad.

La Torre Eiffel custodiada por el ejército

La Torre Eiffel cerró por el día debido a que el personal dejó de trabajar para unirse a la protesta, lo que hizo poco segura la operación de la mayor atracción turística de Francia, informó la empresa encargada de su gestión.

Tras violentos enfrentamientos entre policías antimotines y jóvenes enmascarados durante manifestaciones previas, se prohibió la entrada al centro de París a cerca de 130 potenciales provocadores para limitar el riesgo de reyertas, dijo el jefe de la policía de la ciudad, Michel Cadot.

Los gendarmes y policías franceses se han empleado con brutalida durante los enfrentamientos en la manifestación contra la reforma laboral del Gobierno francés. REUTERS/Philippe Wojazer
Los gendarmes y policías franceses se han empleado con brutalidad durante los enfrentamientos.
REUTERS/Philippe Wojazer

El sindicato de trabajadores CGT afirmó que la marcha en París sería la mayor demostración de fuerza desde que comenzaron las protestas contra la reforma laboral a inicios de marzo. "Esto no es el fin. La lucha está lejos de haber terminado", declaró el líder de la CGT, Philippe Martínez.

Unos 700 autobuses transportaron a manifestantes a la capital desde todo Francia para participar en la marcha, sostuvo, y agregó que se estaban realizando protestas menores en otras ciudades.

Miembros del sindicato francés CGT durante una manifestación en París, Francia.REUTERS/Jacky Naegelen
Miembros del sindicato francés CGT durante la manifestación en París, Francia.
REUTERS/Jacky Naegelen
 
Al mismo tiempo, los trabajadores de la empresa ferroviaria estatal SNCF paralizaron su trabajo, pero la firma dijo que pese a ello las interrupciones en el servicio eran mucho menores que hace dos semanas u otros parones ocurridos este año.

Los sindicatos CGT y Force Ouvriere afirman que la reforma minará los estándares de protección laboral.
El Gobierno y el sindicato CFDT argumentan lo contrario, pues los cambios ayudarán a enfrentar una tasa de desempleo del 10 por ciento y también a desarrollar la representación laboral.
  

Varios sondeos de opinión demuestran que hasta un 80% de la población está descontenta con la reforma, pero también sugiere que el movimiento de protesta ya no goza del respaldo de la mayoría de los franceses.

París - 14/06/2016

Hollande baila al son que Alemania le marca a la UE, e intentar implantar, sí o sí, su reforma laboral, pasándose por los forros los derechos de sus propios conciudadanos, tanto de los que le votaron como de los que no.

Pero está claro que los franceses no están dispuestos a que les den por culo sin más, como a nosotros. Ellos van a pelear por lo que consideran justo; por eso grito:

¡Vive la France!
                                                 
                                                      ...Y no sé hablar francés.
Citizen Plof

29/3/16

HUELGA GENERAL

Francia afronta una huelga general en estado de emergencia

La impopular reforma laboral de Hollande ahonda la ruptura en el Partido Socialista francés y recrudece el conflicto callejero

Estudiantes de secundaria y universitarios durante una protesta contra la reforma laboral del Gobierno francés en París.- REUTERS/Benoit Tessier
Protesta contra la reforma laboral del Gobierno francés en París
REUTERS/Benoit Tessier

La reforma laboral propuesta por el Gobierno francés ha generado un marzo caliente que culminará con una huelga general el día 31. El proyecto de ley de nuevas libertades y nuevas protecciones para las empresas y los activos, conocida como la ley del trabajo o ley El Khomri, por la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, ha causado la respuesta de los sindicatos y de estudiantes. El objetivo del Gobierno es “favorecer la competitividad y el empleo, apoyándose en el diálogo social, en beneficio de los derechos de los trabajadores”.

Esta reforma laboral llega tras años de presiones y peticiones de organizaciones internacionales como la Comisión Europea o el Gobierno alemán para realizar un ajuste en la legislación laboral similar al de otros países europeos como España, en la que el primer ministro, Manuel Valls, admite haberse inspirado.

Manuel Valls

La ministra El Khomri defiende esta reforma que propone “a la vez nuevas flexibilidades a las empresas para mejorar la competitividad de nuestra economía y nuevas protecciones, nuevos derechos para los asalariados” y la considera “un verdadero impulso para la democracia social de nuestro país”. La nueva ley permitirá que las empresas puedan despedir a trabajadores si reduce beneficios sin entrar en pérdidas y las bajas laborales por enfermedad dependerán exclusivamente de los convenios colectivos y dejarán de estar garantizadas por ley. Las indemnizaciones por despido improcedente también se verán reducidas: pasarán de un mínimo de doce meses de salario a seis meses y solamente si el trabajador llevaba al menos dos años en la empresa.

La reforma permite despedir a trabajadores si la empresa reduce beneficios


La ley del trabajo ha generado semanas de movilización en las calles, con manifestaciones multitudinarias en todo el país. El 9 de marzo se manifestaron entre 200.000 y 450.000 personas contra este proyecto de ley. El 24 de marzo fue otra jornada de lucha, con manifestaciones menos masivas a lo ancho y largo del país. En París, la violencia policial contra un adolescente de 15 años de raza negra que se manifestaba contra la reforma gubernamental generó gran indignación y nuevas protestas, llegando a ser atacadas dos comisarías de policía.

En respuesta a la movilización en contra del proyecto, el pasado 24 de marzo el Consejo de Ministros francés aprobó una versión modificada respecto al borrador inicial. Algunas de las medidas más duras finalmente retiradas incluían no garantizar la baja por muerte de un familiar cercano o aumentar de 12 a 16 el número de semanas consecutivas con 44 horas de trabajo pero la filosofía de la ley no varía.

El CFDT, sindicato con más afiliados, apoya la reforma
 

La modificación del proyecto original ha logrado que la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), el primer sindicato por número de afiliados, deje de oponerse a la ley El Khomri pero ha supuesto que la patronal Medef no apoye a esta reforma laboral reformulada. CFDT considera que “las numerosas modificaciones posibilitan avances para los trabajadores y los jóvenes”.

La huelga general de este jueves está convocada por cuatro sindicatos interprofesionales y tres organizaciones estudiantiles, incluyendo a la Confederación General del Trabajo (CGT), el primer sindicato por número de representantes sindicales. “Ofrece una libertad total a la patronal y supondría un retroceso histórico de derechos para los trabajadores” denuncia CGT. El Movimiento de Jóvenes Socialistas, organización autónoma del Partido Socialista, también se opone.

Trabajadores y estudiantes franceses en una manifestación contra de la  laboral francesa, en Marsella, Francia.- REUTERS / Jean-Paul Pelissier
Manifestación contra la reforma laboral en Marsella - Francia.
REUTERS / Jean-Paul Pelissier

Según un sondeo del periódico Le Parisien, el 71% de los franceses está en contra de la nueva ley del trabajo. Los votantes del Frente Nacional, con un 83%, son los más reacios a esta reforma, seguidos por los de izquierda (70%). Aquellos que se consideran de derecha también están mayoritariamente en contra de esta reforma (55%). Una recogida de firmas online contra esta reforma laboral ha alcanzado cerca de 1.300.000.

Tras la huelga está la playa


"Seus les pavés, la plage"

El colectivo informal Convergencia de luchas, llama a permanecer en las calles tras la manifestación del 31 de marzo. “No volveremos a casa después del 31 mientras sigan empecinados en construir un mundo contra nosotros”. La conocida como Nuit debout (noche en pie) o Nuit rouge (noche roja) aspira a ser un 15-­M mediante ocupaciones y acampadas en espacios públicos y una “Asamblea Ciudadana Permanente”.

Los organizadores invitan “a todos aquellos que, más allá de su oposición al destructivo Código de Trabajo, aspiran a construir un ambicioso proyecto político, progresista y emancipador, a unirse a nosotros al final de la manifestación del 31 de marzo”. ¿Qué ocurrirá a partir del 1 de abril? Sólo el tiempo lo dirá pero una intensificación en las luchas sociales parece una posibilidad.

Deriva liberal

 El primer ministro francés, Manuel Valls (izq); la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri (C) y el ministro de Economía, Emmanuel Macron, tras una conferencia de prensa para dar a conocer el proyecto de reforma laboral.- REUTERS / Charles Platiau
El primer ministro francés, Manuel Valls (izq); la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri
y el ministro de Economía, Emmanuel Macron
REUTERS / Charles Platiau

La deriva socioliberal del Gobierno, denunciada por el sector más a la izquierda del gobernante Partido Socialista, la ha marcado Manuel Valls. Su nombramiento como primer ministro en 2014 tras la derrota electoral de los socialistas en las elecciones municipales supuso la remodelación del gobierno. Tres ministros del ejecutivo anterior decidieron no continuar bajo el mando de Valls. Arnaud Montebourg, elegido ministro de Economía, criticó la política económica del nuevo gobierno de Valls, lo que supuso la formación de otro gabinete y su expulsión del Ejecutivo.
Arnaud Montebourg

Su sustituto, Emmanuel Macron, es considerado como liberal por sus críticos y autor de una ley liberalizadora de la economía. Macron, exbanquero, prometió mantener las prometidas rebajas fiscales de 41.000 millones de euros a las compañías en la universidad de verano de la patronal francesa Medef. Allí fue aclamado por los grandes empresarios de Francia y dijo que el Gobierno actúa “a favor de las empresas”.

La propuesta se debatirá en la asamblea nacional a principios de mayo. Un grupo de 10 parlamentarios socialistas rebeldes ha redactado un contraproyecto de reforma laboral que incluye aumentar las cotizaciones de las empresas destinadas a financiar el desempleo en función de la cantidad de personas que despidan y reforzar las sanciones administrativas para castigar a las compañías que abusen del trabajo precario, entre otras medidas.

 Manifestación estudiantil en mayo de 1968 (París - Francia)

FUENTE: publico.es