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21/7/16

LA TERCERA RESTAURACIÓN BORBÓNICA

Felipito y Arturito

Parece que la jugada va asentándose. La Gran Coalición debía tomar, poco a poco, sus contornos hispánicos -diferentes de los germánicos-, que no necesariamente iba a configurarse como un gobierno formal entre el PSOE y el PP. Para llegar a esos acuerdos la democracia española necesita tiempo y desnazificación (algo para lo que el tiempo se está pasando). Aún así, no estaría claro que funcionase. Si el PSOE no ha terminado como el PASOK o el Partido Socialista Italiano es porque el PP, al tener dentro a la extrema derecha, le da siempre oxígeno para que siga pareciendo que es de izquierdas. Aunque sea responsable de haber abierto la puerta a todos los desmanes que ha culminado después el PP:

Privatización de la sanidad
Reforma laboral
Especulación inmobiliaria
Corrupción
Uso de las instituciones en provecho propio
Privatización de las pensiones
Cesiones a la Unión Europea 


Al PSOE le fue dado cumplir con las exigencias de un país en lucha que desde los finales del franquismo presionaba en una dirección democratizadora. Articuló de una manera cicatera esas exigencias ciudadanas -tenemos el Estado social más débil de nuestro entorno, como ha demostrado Vicenç Navarro- y en cuanto hubo la ocasión, dirigió el desmantelamiento. Alemania siempre ha mandado mucho en el PSOE. Desmantelamiento que nunca se le hubiera permitido a la derecha. Ya vale de decir, pues, que el PSOE trajo el estado social: lo trajo el pueblo y lo perdió también el pueblo cuando dejó de defenderlo delegando la política con el argumento de que habíamos mejorado mucho. El PSOE puso en marcha el estado social con el pueblo apoyando ese cambio, y lo empezó a desmantelar con el pueblo en la calle en su contra, haciendo al PSOE la huelga general que no le había tenido que hacer a la derecha.
 

El 15-M lanzó el mensaje de que la Constitución del 78 ya no daba más de sí. Bastaron dos preguntas: ¿por qué no me representas? y ¿por qué me excluyes? Porque somos una democracia representativa y, según el artículo 1 de la CE78, un estado social. El “no nos representan” fue tomando en Cataluña cuerpo como  “derecho a decidir”. El pueblo en la calle y la periferia empujando son sinónimos de cambio.


Una vez más, como con Carlos IV, con Fernando VII, con Isabel II y con Alfonso XIII, con una corte corrupta, rodeada de cortesanos ladrones y ociosos, y una ciudadanía expulsada e indignada, presionó para que la Constitución diera cabida a las nuevas exigencias democráticas. Como con la Constitución de Cádiz se recordó al Rey que la monarquía era un depósito de la nación, como con Isabel II y Alfonso XIII se recordó que la monarquía podía dejar paso a una república (la primera vez que el constitucionalismo español es democrático es en 1931). Como con Fernando VII, los 100.000 hijos de San Luis de la Troika solventaron las cuitas europeas en suelo hispano, y presionaron para que las cosas permanecieran en su sitio mientras el pueblo reclamaba soberanía nacional y popular. Somos, como dice Pérez Royo, el único país que restaura monarquías. El Rey Juan Carlos I tuvo que abdicar, pero ni el PSOE ni el PP quisieron que la jefatura del Estado pasara por un referéndum. Felipe VI sigue esperando entrar en escena con algo que le permita justificar en el siglo XXI ser rey solo porque pertenece a la familia de los Borbones. Si su padre lo obtuvo con la farsa del 23-F, el hijo lo va a intentar haciendo un tinglado de la nueva farsa en Cataluña.
 
Juan Carlos I abdicando

La única pieza que rompió los planes (los planes en política se hacen siempre, pero no significa que se cumplan) fue el surgimiento de Podemos. La primera reacción fue de sorpresa (tan grande ha sido la impunidad del turnismo bipartidista). La segunda, impulsada por la banca, la creación de Ciudadanos como muleta nueva de lo viejo. Han sido meses de confusión donde las bolas de cristal estaban desajustadas. Tanto que se han repetido unas elecciones.


Pero el poder presiona para que las aguas vuelvan a su cauce. Más sucias y con menos caudal pero a su monárquico cauce. Y vuelven a marcar el futuro con su precisión material. Y los norteamericanos, por fin, contentos. Ya hay nuevo gobierno. El PP se apoya, obviamente, en Ciudadanos. Rivera, que es un mandado, se traga sus palabras gruesas sobre Rajoy, porque Rajoy nunca ha sido solo Rajoy sino una parte del PP enfrentada con otra parte, y obtiene, de momento, una presencia en la Mesa del Congreso que no se corresponde con su magro resultado electoral. El pacto PP-Ciudadanos estaba escrito en las estrellas porque, de no ser así, a Ciudadanos le pasaría lo mismo que a UPYD cuando no entendió que no podía personarse en la querella de Bankia sin que la banca le castigara. El PP necesita igualmente apoyarse en los viejos social nacionalistas de derechas mientras se ve qué ocurre con las mayorías absolutas (que parecen cosa del pasado). Para ello, da presencia al PNV en la Mesa del Congreso y garantiza grupo parlamentario también al maltrecho PDC, antigua Convergencia; esos que ayer eran tan malvados, tan independentistas y con los que nadie quería pactar.

Aquí unos burros

Pero ahora deciden un acuerdo con el PP porque Unidos Podemos les ha ganado en votos tanto en Euskadi como en Cataluña. Qué flexible es la vieja política. Les ayudan a salir de su deriva independentista y pactan un nuevo acuerdo fiscal (que es la medalla que se apuntará Felipe VI, el pacificador del Ensamble) como solución constitucional falsa a la petición desde abajo del derecho a decidir. Y, seguramente, intentan, en la medida de lo posible, aliviarle los problemas penales que arrastran los Pujol, Mas y compañía. De momento, se cargan al Ministro de la Brigada Político y Social Fernández Díaz.


¿Y qué pinta el PSOE en todo esto? Pues que, por fin, la vieja guardia ejecuta a Sánchez por desobediente y por haber llevado al partido al peor resultado de su historia. Carga con las culpas de que gobierne Rajoy, apela a la responsabilidad nacional para salvar la cara (de aquella manera) y su partido empieza su camino al turnismo -para cuando le toque, que en ese marco siempre termina tocándole-  con su peculiar forma de empezar de nuevo, esta vez con la recién llegada Susana Díaz. 

Susana Díaz

Al final, lo que tenemos es una nueva restauración borbónica, después de la de 1876 y la de 1978 (posibilitada por Franco al nombrar en 1969 a Juan Carlos de Borbón su sucesor a título de Rey siguiendo las leyes franquistas), que acalla el movimiento popular que nace del 15-M y que sigue exigiendo una España que deje de ser posfranquista. Una España más joven, urbana, formada, feminista, que se mueve con soltura en internet, que no ve lo de fuera ni con miedo ni con devoción. y que ve a la España de Rajoy, Rita Barberá, Granados y los reyes de refilón en el salón comedor a través de un televisor en blanco y negro con el sonido distorsionado.

Rita Barberá

Pero eso es solamente el plan de las élites. Porque estamos en una fase final del ciclo económico y queda mucha batalla para no perder todos los derechos sociales ganados desde hace más de medio siglo. Queda por ver si Unidos Podemos completa su conversión en un Frente Amplio que confronte esta conspiración fatigada de lo antiguo y le permita tanto recuperar el millón de votos que se quedó en casa este 26-J como ganar otros dos millones demostrando que tiene un plan diferente, realista, comprometido, audaz y desobediente para España y sus mayorías. Para que la tercera restauración borbónica, vendida como una segunda transición, tenga, por fin, los elementos necesarios de ruptura para que no volvamos a comernos los gatos que quieren poner en nuestros platos los señoritos que quieren quedarse, otra vez, con todas las liebres. Como en el 18 de julio que hoy, algunos, no solo no quieren condenar , sino ni siquiera recordar.


FUENTE: comiendotierra.es
Juan Carlos Monedero
19/07/2016
Dicen que "a la tercera va la vencida"
A ver si esta vez nos lo enjaretan de manera que jamás lo vayamos a poder desatar.

Recuerden aquello de "atado y bien atado". Los franquistas lo amarraron tan concienzudamente que, 40 años después, sigue igual de prieto. 

27/7/15

LA GRAN ESTAFA (BIS)

La gran banca europea 'trasvasa' beneficios a paraísos fiscales para evadir cientos de millones a Hacienda

El informe de la consultora Richard Murphy FCA para el Grupo Verde/ALE del Parlamento Europeo, al que ha tenido acceso 'Público', revela que gigantes como el Deutsche Bank, el Royal Bank of Scotland o el holandés Rabobank Group declaran buena parte de sus beneficios en Malta, Finlandia o Curaçao para defraudar impuestos en sus países de origen

Vista de la sede de Deutsche Bank en Fráncfort. EFE/Christoph Schmidt
Vista de la sede de Deutsche Bank en Fráncfort. EFE/Christoph Schmidt

Los mismos grandes bancos europeos a los que Grecia ha de pagar principal e intereses religiosamente, porque la Troika prohíbe hacer quitas de la deuda pública, se dedican a trasvasar cientos de millones de euros de sus beneficios a paraísos fiscales para evadir los impuestos correspondientes a las Haciendas de sus respectivos países. Y los cinco primeros del ránking de esa elusión fiscal internacional (Royal Bank of Scotland, Deutsche Bank, Rabobank Group, Standard Chartered y Barclays) están entre los mayores beneficiarios de las descomunales primas de riesgo que se le han aplicado al Estado griego durante la crisis financiera global, en la que alguno de ellos tuvo que ser rescatado con decenas de miles de millones de las mismas arcas públicas a las que ahora defrauda.

Estas son las conclusiones del informe encargado a la consultora Richard Murphy FCA por el grupo de Los Verdes/ALE, tras una larga investigación efectuada por el Comité Especial sobre Impuestos del Parlamento Europeo (TAXE Committee), a cuyo contenido ha tenido acceso Público.

Maniobras de la 'Gran Coalición' para socavar el control a la banca europea


 
 Composición actual del Parlamento Europeo

Los primeros indicios sobre estas prácticas defraudadoras, que detraen de las arcas públicas de cada miembro de la UE cantidades gigantescas en impuestos impagados, surgieron del escándalo LuxLeaks, filtración por la que salió a la luz que el Gobierno de Luxemburgo –cuya jefatura ostentaba entonces el actual presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker– cerró acuerdos secretos con más de 300 grandes multinacionales para que transfiriesen sus beneficios al Gran Ducado a cambio de abonar tipos impositivos incluso inferiores al 1%, frente al 20% o 30% que deberían abonar por impuesto de sociedades en los países donde en realidad hacían esos beneficios... incluida España, por supuesto.

A raíz de ese escándalo, los grupos de izquierda y ecologistas de la Eurocámara trataron de impedir la designación de Juncker como presidente de la CE (el ejecutivo de la Unión Europea) y de crear un Comité de Investigación sobre Impuestos para desentrañar esas maniobras secretas de ingeniería fiscal en Luxemburgo, Holanda e Irlanda que esquilman las haciendas públicas del resto de los países. Pero la Gran Coalición (populares, socialistas y liberales) impuso a Juncker al frente de la CE y "sólo permitió crear una comisión especial, que tiene muchas menos atribuciones que un comité de investigación", recuerda Ernest Urtasun, eurodiputado de ICV y uno de los 45 europarlamentarios de todos los países que trabajan ahora en ese comité.

 
Jean Claude Juncker

"En realidad, tuvieron que acceder a que se crease un comité especial porque ocurrió algo parecido a lo del TTIP", el tratado de libre comercio UE-EEUU, explica Urtasun. "Hubo muchos socialistas que se descolgaron [de las órdenes de la cúpula de sus partidos], nos firmaron la propuesta y al final se logró formar el comité. Pero ahora hemos pedido las actas del grupo de trabajo sobre información fiscal, en el que los Estados miembros intercambian información a puerta cerrada, y no nos la quieren dar".  

De hecho, muchos países no están colaborando con el comité, como la misma España, subraya Urtasun: "Los Estados que nos han pasado información son Finlandia, Luxemburgo, Reino Unido, Eslovaquia... y no todos los documentos. Por ejemplo, España aún no nos han mandado nada de lo que le hemos pedido. Si los Estados miembros siguen poniéndonos trabas para conseguir la información, volveremos a presentar en el Parlamento Europeo una solicitud de un comité de investigación, con autoridad para reclamar el material a cada Gobierno, y esta vez la presión política será mucho más fuerte".​

 Alimentando carroñeros

No obstante, el comité especial ya ha logrado reunir el suficiente material como para encargar el citado informe European Bank's Country-by-Country Reporting de Richard Murphy FCA Tax Research LLP Report, que muestra cómo la gran banca europea "ha estado sobrevalorando sus beneficios en jurisdicciones de bajos impuestos o en lugares identificables como paraísos fiscales, al tiempo que los infravaloraban en donde tienen sus mayores centros de operación". Hasta ahora, la investigación ha identificado un movimiento de evasión de beneficios superior a los 100 millones de euros, cantidad que parece pequeña sólo porque la mayor parte de los bancos no informan sobre las transacciones dentro de su propio grupo bancario, de forma que ocultan esa fuga de capitales a lugares donde tienen oficinas operativas propias.

Según las conclusiones preliminares del Tax Research LLP Report, los 26 mayores bancos de la Unión Europea hacen transitar sus ingresos a través de al menos 39 jurisdicciones nacionales para trasvasar sus beneficios hasta paraísos como Singapur, Hong Kong, Emiratos, Jersey, Malta, Curaçao, Mauricio o la Isla de Man. Pero también se los llevan a Estados de la UE que en realidad funcionan como tapaderas, ya que tienen regímenes fiscales especiales con tasas mínimas, como Irlanda, Holanda, Bélgica o el propio Luxemburgo.
 
Oficinas del Deutsche Bank en Malta

"España no está colaborando con el TAXE Committee y debería hacerlo", insiste Urtasun, "porque los acuerdos que se han hecho en Luxemburgo y en Holanda han tenido un impacto sobre la Hacienda española que nos gustaría calcular, ya que todos esos son ingresos fiscales que España no ha recibido. Son multinacionales que venden productos aquí y que han derivado ingresos a Luxemburgo para pagar un impuesto de sociedades inferior al 3%. Es algo muy grave y tenemos presentada una moción en el Congreso que ni siquiera sabemos si dará tiempo a que se debata en esta legislatura".

Sorprende, por tanto, que los mismos gobiernos que se muestran implacables con la devolución de la deuda pública de países como Grecia, se dediquen a obstruir las investigaciones sobre las fortunas que esas mismas grandes entidades financieras, beneficiadas por dicha política económica, están defraudando a sus propias haciendas. Tal parece que los gobernantes de las potencias económicas de la UE no defiendan los intereses de sus ciudadanos y sus Estados, sino los de la gran banca y en detrimento de las arcas públicas. 


Por ejemplo, el coloso financiero germano, el Deutsche Bank, con ingresos anuales de 33.000 millones de euros, deriva sus beneficios hacia la isla de Malta –un conocido paraíso fiscal de las corporaciones alemanas– y el informe estima que puede haber evadido así alrededor del 18% de sus ganancias, que rondan los mil millones de euros anuales. Este gigante bancario, con sede en Fránkfurt (igual que el BCE) y operaciones en 70 países, tuvo que abonar el año pasado multas por valor de 2.500 millones de euros, impuestas por las autoridades reguladoras de EEUU y del Reino Unido por haber manipulado las tasas de interés de referencia.

Tantos son los tejemanejes financiero/fiscales del Deutsche Bank, que lo que tiene que pagar luego en abogados, gastos judiciales y penalizaciones por sus infracciones y maniobras ilegales está empezando a socavar sus cuentas de resultados: según Bloomberg, en sólo tres años tuvo que gastarse 7.100 millones de euros en litigios. 


Durante la crisis, el DB también engaño a los reguladores bancarios estadounidenses y europeos, ocultando pérdidas por valor de 12.000 millones de dólares en las operaciones con derivados que acabaron hundiendo el casino bursátil, según confesaron en EEUU tres exempleados del coloso financiero. Y su inmenso tamaño tampoco le salvó de la necesidad de ser rescatado con fondos públicos, ya que recibió 11.800 millones de dólares del rescate de la aseguradora AIG, hundida por el estallido de esa burbuja global. Aunque nunca se reconoció que la entrega de esa suma al Deutsche Bank constituyó un rescate del banco alemán, pese a que procedía de los más de 160.000 millones de dinero público con los que se rescató la AIG.

Pero el Deu​tsche Bank no es más que el segundo del ránking de defraudadores bancarios listados en el informe. El primero es el Royal Bank of Scotland (RBS), cuyos beneficios antes de impuestos se duplicaron hasta superar los 3.700 millones de euros sólo en los primeros seis meses de este año y que, según el informe, "redistribuye" cerca del 32% de sus ganancias en países inopinados, como Finlandia, para evadir impuestos.


Además, el caso del RBS es especialmente sangrante porque en 2008 tuvo que ser rescatado con el dinero de los contribuyentes británicos: el Gobierno de Cameron nacionalizó el 82% de la entidad pagando un precio elevadísimo por acción. Esos casi 54.000 millones de euros de dinero público están muy lejos de ser recuperados, ya que Reino Unido ha estado vendiendo paquetes de acciones a la mitad de lo que le costaron.

El tercer banco en esta clasificación de mega-evasores fiscales europeos es el gigante holandés Rabobank, que transfiere el 19% de sus ganancias a paraísos como Curaçao, donde declara altísimos beneficios que sin duda nada tienen que ver con la magnitud económica de la isla. Sus beneficios netos anuales rondan ahora los 2.000 millones de euros, pero es otra de las entidades financieras que recibieron parte del fabuloso rescate de la AIG y que fueron identificadas por una investigación del muy conservador The Wall Street Journal, que estimó en 50.000 millones lo que recibieron los bancos europeos y estadounidenses de esa operación encubierta con dinero público.
  
 

Eso sí, esas entidades financieras no pueden perdonar a los Estados ni un céntimo de los intereses que les cobran por su deuda pública. ¿Cómo pretenden convencernos de eso Merkel y Juncker?

COMENTARIOS

Paustovski 
Estos son los verdaderos dueños del sistema, los que nunca quebrarán porque son asistidos por los gobiernos de turno, los que sólo obtienen beneficios, los que mandan. Se les llena la boca de patriotismo y nación, pero se llevan fuera lo que roban.

Todo empezó cuando los partidos políticos necesitaron ingentes sumas de dinero para sus campañas electorales. 

Joanot47 
Estafa, robo y capitalismo, todo lo mismo...

FUENTE: publico.es
Tablero Global
Carlos Enrique Bayo
26/07/2015





¡Oiga!... ¿Y el verdadero problema de la "democracia" no serán los partidos políticos?