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13/2/18

UN ENEMIGO INVISIBLE

Días atrás puede ver por televisión una curiosa película titulada como el famoso LP de The Alan Parsons Project, "Eye in the sky". Traducida al castellano como "Espías desde el cielo", es un film sobre la utilización de drones por parte de los ejércitos de diversos países, y sus terribles consecuencias tanto militares como políticas y humanas.


En este caso en concreto, una unidad de drones, coordinada desde Nevada (EE.UU.) y Londres (Gran Bretaña) intenta acabar con unos terroristas suicidas que se encuentran en el interior de una casa de Nairobi (Kenia) pero se topan con un problema inesperado, una niña que se cruza en la línea de fuego.


De repente, en mitad de una población cualquiera, se produce una tremenda explosión que nadie sabe quién la ha provocado. Todo se va a hacer puñetas y mueren no solo aquellos a los que iba dirigido el misil, sino también los que se encontraran en las inmediaciones: ancianos, mujeres, niños... ("daños colaterales" los llaman). Es entonces cuando yo me cago en todo lo cagable.


Así actúan a distancia los drones militares, desde el cielo, con una precisión milimétrica y sin que nadie se entere de quién ha sido realmente el autor de la matanza.


Y yo me pregunto: ¿Cuántas veces habrá ocurrido esto y le echarán la culpa a supuestos terroristas?

Citizen Plof

23/12/16

TRAGEDIA EN MÉXICO

México: al menos 35 muertos, 12 desaparecidos y decenas de heridos en la terrible explosión del mercado de pirotecnia de San Pablito en Tultepec


"Oímos la explosión y nos echamos a correr y falta mi nieto, mi yerno... Por favor, ayúdenme a buscarlo, por favor", dijo una mujer a la televisión local sobre la explosión de este martes en el mercado de pirotecnia de San Pablito, en la localidad mexicana de Tultepec, que dejó al menos 35 personas muertas. 

Angustia, dolor y confusión es el sentimiento entre las personas que se encontraban el lugar, los vendedores y vecinos del popular mercado especializado en la venta de fuegos artificiales, ubicado 45 kilómetros al norte de Ciudad de México. 

Hasta ahora se desconocen las causas de lo ocurrido. La Procuraduría General de la República es la encargada de investigar qué provocó el siniestro.


Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, describió la escena diciendo que "el mercado entero desapareció".

La "fuerte explosión" se produjo este martes sobre las 14:30 hora local (20:30 GMT), según informó el ayuntamiento de Tultepec en su cuenta de Twitter.

Al lugar se desplazaron emergencias médicas así como personal de la Policía y Bomberos, que lograron controlar el fuego 3 horas después de haberse iniciado. 


Distintos videos publicados en redes sociales muestran el dramático instante en que se inicia el incendio, con una serie de explosiones en cadena de los propios fuegos de artificio, al tiempo que la gente huye en pánico del lugar, envueltos en una nube de humo.

"Primero escuchamos un sonido muy fuerte, que se diluyó, entonces pensamos que solo había sido un taller de pirotecnia cercano", le dijo a la agencia de noticias AFP Alejandra Pretel, quien vive cerca de la zona. 

Sin embargo, de acuerdo a su relato, pronto se dio cuenta que todo el mercado estaba en llamas. "Mis vecinos me contaron que todo comenzó a temblar, pero yo no me di cuenta porque empecé a correr para alejarme de allí", relató Pretel.


Mientras tanto Angélica Coss dijo que la explosión se escuchó "como si un avión se hubiera estrellado o como si dejaran caer varias bombas a la vez". 

"Subí al techo de mi casa para ver lo que había pasado y vimos cómo el mercado explotaba y el humo comenzaba a cubrirnos", narró Coss. 

En el momento de la explosión había una fuerte presencia de familias y revendedores, quienes habían concurrido al popular mercado para comprar juegos de pirotecnia de cara a las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la época de mayor volumen de ventas en San Pablito. 
 

Tras confirmarse el reporte de víctimas, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, tuiteó: "Mis condolencias a los familiares de quienes perdieron la vida en este accidente y mis deseos de pronta recuperación para los lesionados".

Capital de la pirotecnia

 

Tultepec es la capital mexicana de la pirotecnia. El 60% de los fuegos pirotécnicos que se venden legalmente en el país se elabora en el municipio, de unos 100.000 habitantes.

En particular, el mercado de San Pablito es el más grande de México en venta de pirotecnia. 

El mercado, que se extiende por unas 10 hectáreas y alberga 300 locales -de los cuales 290 quedaron destruidos- funciona todo el año y cuenta con las autorizaciones oficiales, confirmó Armando Portuguez, alcalde de Tultepec.


Legalmente en México no se pueden comercializar productos elaborados con pólvora sin la autorización y vigilancia de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la entidad que regula el uso, compra y venta de material explosivo en todo el país.

Pero de acuerdo al corresponsal de BBC Mundo en México, Alberto Nájar, "el país tiene un serio problema con la venta de artificios de pirotecnia importados ilegalmente desde China, sin cumplir con requisitos de seguridad para su uso sin riesgo". 

Varias tragedias


La explosión en San Pablito no ha sido el más grave en el país. 

En 1988 en el mercado de La Merced, en el centro de Ciudad de México, ocurrió una explosión de artesanías y otros juguetes elaborados con pólvora. Más de 60 personas murieron en el percance y otras 200 resultaron heridas.

Pero de acuerdo a la agencia EFE, al menos en los años 1997, 1998, 1999, 2005, 2006, 2010 y 2012 se registraron incidentes similares sólo en Tultepec.


En 1997, una explosión en un taller pirotécnico en el municipio dejó tres muertos. Un año después la escena volvió a repeterise en un depósito de pólvora, provocando al menos una decena de fallecidos, medio centenar de heridos y cuantiosos daños materiales.

Luego, informó EFE, en 1999, hubo otro muerto en un accidente similar en el mismo municipio.

En los años 2005 y 2006 el mismo mercado de pirotecnia de Tultepec se incendió, provocando daños materiales en sectores del lugar. 


Según EFE, en 2010 el municipio fue otra vez escenario de una explosión en un taller de juegos pirotécnicos, en este caso con un saldo de tres muertos y dos heridos graves. 

En 2012 hubo una nueva víctima mortal en el municipio por las mismas razones.

A pesar de estos incidentes,  se consideraba el mercado de pirotecnia más seguro de América Latina, porque desde el accidente en 2010 se establecieron estrictas medidas de vigilancia para la venta de fuegos pirotécnicos.


FUENTE:
21 diciembre 2016

Mis más sinceras condolencias para el hermano pueblo mexicano, principalmente para los familiares y amigos de las víctimas. 

"Cuánto dolor se agrupa en mi costado, 
que por doler me duele hasta el aliento..." 
                      
                       (Del poema "Elegía" de Miguel Hernández)

1/12/14

LA EXPLOSIÓN EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS

"El que nos entregó a Franco llegó a ocupar un cargo en el Gobierno de Felipe González"

Los siete condenados en el consejo de guerra por la explosión en el Valle de los Caídos en 1962. P. CAMPELOLos siete condenados en el consejo de guerra por la explosión en el Valle de los Caídos en 1962 - P. CAMPELO

Los siete supervivientes de un consejo de guerra franquista se reúnen en el aniversario del juicio sumarísimo con el que se les hizo pagar las consecuencias de un acto que no habían cometido: la explosión de un artefacto en el Valle de los Caídos.


La militancia antifranquista les unió, en los años 60, y un Consejo de Guerra sin garantías que concluyó con dos penas de muerte y condenas de cárcel selló definitivamente sus destinos. Los siete supervivientes del juicio sumarísimo celebrado en Burgos el 20 de octubre de 1962 se reúnen cada año desde hace 30 para rememorar los hechos que cambiaron sus vidas.

El último encuentro tuvo lugar este sábado en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, residencia de uno de ellos, y sirvió de homenaje a Paquita Román, la única mujer detenida y juzgada en el mismo expediente, que falleció el pasado agosto. Congregados con sus familias, compartieron recuerdos y entregaron a las hijas y nietas de Paquita poemas y otros escritos en recuerdo a la luchadora antifranquista.

En este viaje reparador a través de la memoria, el episodio de la explosión en el Valle de los Caídos en el verano de 1962 cobra especial importancia para este grupo de hombres. A principios de los años 60, todos eran unos jóvenes de izquierdas con actividad sindical y de propaganda contra el régimen franquista. Algunos concretaron su militancia política en la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL). Sus acciones se limitaban a reuniones y a la edición de panfletos que copiaban por las noches y después repartían por Madrid. Papeles que denunciaban los abusos de la dictadura. Pero la explosión de un artefacto en la basílica del Valle de los Caídos en agosto de 1962 provocó la búsqueda de posibles sospechosos y les colocó en el punto de mira de la policía, que seguía sus pasos desde hacía meses.


Aquella bomba casera apenas ocasionó daños en el recinto de Cuelgamuros, pero empañaba la imagen de un régimen que pretendía dar apariencia de bienestar en el extranjero.  Se trataba, para Franco, de "actos de terrorismo que tenían como objetivo frenar el creciente desarrollo de nuestra economía y debilitar el prestigio de nuestra país en el exterior", según el comunicado del Ministerio de Gobernación publicado en ABC.

Los verdaderos autores de la explosión, Antonio Martín Bellido -fallecido el pasado agosto- y Paul Denais, huyeron a Francia y, sin más pruebas que la sospecha, Lucio de la Nava, Alejandro Mateo, Elio Salas, José Martin Rodríguez, Ricardo Metola, Eugenio Cordero, Rafael Asenjo, Paquita Román Aguilera, Francisco Sánchez Ruano, Julio Moreno  y  Antonio Astigarraga  fueron detenidos las semanas siguientes a la explosión y convertidos en cabeza de turco.

Hoy, los siete supervivientes, De la Nava, Salas, Mateo, Martín, Metola, Cordero y Asenjo, tienen edades comprendidas entre los 74 y los 80 años. Los episodios de detención,  palizas en la Dirección General de Seguridad [DGS], Consejo de Guerra y posterior cárcel los padecieron a sus veintitantos. "Hoy justo se cumplen 52 años del día que nos trasladaron de la cárcel de Carabanchel a la de Burgos", advierte Lucio de la Nava a Público.  "Sí, recuerdo que cayó una nevada e íbamos en mangas de camisa, ¡qué frío!", apostilla José Martín.

 Antigua cárcel de Carabanchel

En Burgos cumplieron los primeros 40 días de aislamiento en celdas individuales. "Nos castigaron con unos días de más porque nos negamos a ir a misa en Carabanchel", puntualiza Martín. "Salimos de aislamiento dos o tres días antes de Nochebuena; recuerdo que teníamos sabañones en las manos del frío que hizo aquel noviembre", añade.  "Las celdas tendrían unos tres metros cuadrados; yo me pasaba el día tratando de correr como podía", explica De la Nava.

El Consejo de Guerra dictó para ellos penas de entre 8 y 30 años y dos sentencias de muerte conmutadas por años de reclusión. Les acusaron de asociación ilícita, bandidaje y terrorismo. Ninguno de estos extremos pudo probarse.

Al poco, las condenas se vieron rebajadas gracias a las tres amnistías generales concedidas tras la muerte del papa Juan XXIII, por los llamados ‘XXV años de paz' y por el año Jacobeo.

 

Palizas en la Dirección General de Seguridad

La cárcel fue la última parada de un itinerario que comenzó con las detenciones y con el paso por los calabozos del edificio del reloj de la Puerta del Sol, la antigua Dirección General de Seguridad. "Allí te metían el tiempo que la policía quisiera. Yo estuve encerrado siete días sin que nadie me dirigiera la palabra. Cuando me sacaron a declarar y vi el ventanal con la luz que entraba pensé que estaba en el paraíso, me quedé como tonto y desperté con un guantazo que me tiró al suelo. Ahí me di cuenta de dónde estaba y de lo que estaba pasando", relata Alejandro Mateo. 
 
"Yo estuve unos seis días. Por el día te tenían sin decir nada, y cuando llegaba la noche te subían y empezaban las presiones y los palos", aclara Martín. "Y a las mujeres les hacían unas perrerías..., era brutal. Les descubrían los pechos y les daban con una regla", cuenta Elio Salas sobre el calvario de su compañera de expediente y amiga Paquita, que fue recluida en las cárceles de Ventas y de Alcalá de Henares. "Ella siempre estuvo muy dolida con aquello. El trato en la DGS hacia las mujeres era aún más vejatorio", apostilla De la Nava.

 Antigua sede de la Dirección General de Seguridad y de la Brigada Político-Social

Por aquellos calabazos desfilaron cientos de presos políticos. Alejandro Mateo coincidió con uno que le avanzó "ellos ya saben todo lo que tú les puedas decir". Después, Mateo supo que se trataba del escritor Luis Martín Santos, autor de Tiempo de Silencio.
 
"Lo mejor fue cuando a Alejandro le hicieron las fotografías; cuando acabaron, él preguntó a los policías ‘¿cuándo tengo que venir a recogerlas?', ¡y le soltaron una ‘hostia'!", relata De la Nava entre risas. "Eso era para que vieran que, a pesar de las palizas, no les teníamos miedo", explica Mateo, el mismo que mantuvo ocupada a la policía toda una noche picando en un descampado de Madrid buscando la propaganda que, según él, había enterrado en lugar de repartirla por la ciudad. "Era mentira, claro, allí no apareció nada", concluye.


El juez instructor que les deseó la ejecución

Finalizado el rosario de palizas en la DGS, el grupo fue llevado ante el juez instructor.  "Pensábamos que al fin íbamos a contarle lo que nos habían hecho, pero nos dijo que iba a ver si podía conseguir que nos fusilaran a todos", recuerda Salas. "Yo le dije que me habían pegado y él cogió un flexo que tenía en la mesa y me dio en la cabeza diciendo que tenían que haberme matado", lamenta De la Nava.

"El que nos entregó llegó a ocupar un cargo en el gobierno de Felipe González, que le protegió", revela Salas. "Fue un espía de los servicios de información de Carrero Blanco y luego pasó a serlo de Felipe González y a las órdenes de Corcuera", remacha De la Nava.
 
Felipe González Márquez

Hasta la fecha, lo único que han logrado es una carta del que fuera ministro socialista de Justicia Francisco Caamaño afirmando que "lamentan" lo ocurrido y que se trató de un juicio "ilegal e ilegítimo".  "No guardamos ningún rencor, pero es difícil olvidar el daño. Sólo quiero que se haga justicia y que pasen por un tribunal todos los que intervinieron en aquello" para que se conozca "toda la verdad".

FUENTE: publico.es
Memoria Pública
Patricia Campelo
Madrid - 24/11/2014