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26/2/18

EMPRESAS EN UN MUNDO GLOBAL; ¿SIN CONTROL?


Fueron 197, como mínimo. 197 activistas ambientales que el pasado año perdieron la vida en la defensa de su territorio, como poco. Las cifras son de la organización Global Witness y aunque parecen muchos seguramente serán muchos más. Desde una conocida organización guatemalteca, UDEFEGUA, hablan de 55 asesinatos sólo en su país de defensores de derechos, así que no salen las cuentas. Oficialmente, casi nunca se llega a saber quién les mata, quién les amenaza, quién les acosa…. Pero la inmensa mayoría se oponían a grandes proyectos de no menos grandes empresas.

Destrucción de la cuenca del río Cahabón (Guatemala)

Luego están los que pierden la libertad. Como el líder maya q´qechí Bernardo Caal Xol, en prisión por defender el río Cahabón, también en Guatemala, concretamente en Alta Verapaz, la región más pobre del país y botín codiciado de compañías con mega-proyectos hidroeléctricos. En uno de ellos está implicada una empresa española, el Grupo Cobra (ACS), un caso de vulneración de derechos de los pueblos indígenas que desveló Alianza por la Solidaridad y al que no dan repuesta. Bernardo cogió la bandera de esa lucha, como también lo había hecho contra la hidroeléctrica OXEC en el mismo río, y lo hizo pese al acoso mediático, a la criminalización, a las falsas denuncias… Hoy está entre rejas.

Bernardo Caal Xol, encarcelado

Lo mismo ocurre en Perú, en Brasil, en Colombia. En Buenaventura (Colombia), el pasado 27 de enero fue asesinado a tiros Temístocles Machado, otro héroe que aquí nunca apareció en las noticias. Don Temis, como era conocido este líder afro y comunitario, llevaba años luchando en la defensa de unos barrios levantados por desplazados del conflicto, gentes que huyeron de las balas desde selva adentro hasta orillas del Pacífico. Don Temis luchaba, entre otras batallas, por unos recuperar terrenos de los que se apropió la empresa que amplía el puerto de Buenaventura, TCBuen, cuyo socio mayoritario es la compañía catalana TCB.

Temístocles Machado, asesinado el 27 de enero de 2018

Cada vez son más las empresas que explotan la RSC (Responsabilidad Social Corporativa), que tan bien les viene como política de márketing, pero a la vez son más los casos de persecución a las comunidades en las que implantan sus negocios. En el caso de España, sin embargo, apenas hay ningún mecanismo oficial o legal que permita denunciar a empresas españolas que vulneran los derechos humanos y ambientales fuera de la UE, apenas hay salidas para quienes a miles de kilómetros se enfrentan a ellas. En sus países acaban entre rejas. Fuera de sus fronteras, no hay más salida que la protesta.

Esquema de la Responsabilidad Social Corporativa

En estados como Francia, Suiza e incluso Panamá se han aprobado leyes de “debida diligencia” para obligar a cumplir con esos derechos humanos y ambientales allá donde sea que una compañía nacional expanda su negocio. Aquí no, tienen las manos muy libres. En España, tras muchos dimes y diretes, en junio de 2017, siguiendo el compromiso adquirido en la OCDE años antes, por fin se aprobó un Plan Nacional de Derechos Humanos y Empresas en cuyo texto se habla más de lo que los primeros significan para la reputación y la buena competitividad de las segundas que de las vulneraciones que pueden producirse y sus impactos. Además, este plan, al igual que la RSC, no es obligatorio, como ni siquiera lo son los Principios Rectores sobre este asunto que Naciones Unidas aprobó en 2011. Por más que Ecuador y Sudáfrica hayan tratado de que hubiera un tratado internacional que fuera vinculante, no ha habido forma. Hasta ahora, la economía del bien común es una quimera que queda bien en algunos discursos, mientras los ‘Bernardo’ son encarcelados, mientras otros ‘Don Temis’ y ‘Berta Cáceres’ acaban asesinados.

Berta Cáceres, asesinada el 3 de marzo de 2016

El otro compromiso con la OCDE adoptado por España fue la creación de un Punto Nacional de Contacto en el que poder denunciar a las empresas que incumplen con los derechos. Ese punto se creó dentro del Ministerio de Economía, en lugar del Parlamento, como reclamaron algunas ONG. Basta hacer una rápida búsqueda para comprobar su escasa actividad: en su web sólo figura el caso de una denuncia contra Prosegur (http://www.comercio.es/es-ES/inversiones-exteriores/punto-nacional-contacto-lineas-directrices/Paginas/punto-nacional-de-contacto-espanol.aspx ) en todo 2017 y fue desestimada.



Pero, como señalaba, en Naciones Unidas el panorama no es mejor. El Global Compact es el mecanismo que, en teoría, vigila que si se cumplen los 10 principios rectores que las empresas deberían seguir a rajatabla, eso si también voluntariamente. Pues bien, en realidad su secretaría no investiga posibles denuncias, sino que se limita a pedir a la empresa que conteste sobre las reclamaciones, sin entrar a valorar la respuesta ni el propio caso denunciado. Tampoco hay sanciones. Aún recuerdo la reunión, en 2003, en la que se presentó en España esta ‘bien intencionada’ iniciativa de la ONU. Allí estaban todas las grandes multinacionales españolas, muchas de las cuales desde entonces han salido en las noticias porque no les importa subcontratar empresas que contaminan, emplear menores, desplazar poblaciones o secar ríos allá donde la población no tiene como defenderse.


Es más, hoy si alguien de estas comunidades quisiera denunciar fuera de su país –dentro ya vemos lo que pasa- a una empresa española que está destrozando su tierra, sus bosques, sus cauces… le quedaría únicamente la inalcanzable Audiencia Nacional. Ni eso, pues posiblemente los jueces adujeran que no son españoles y el ‘presunto’ delito se comete fuera de nuestro territorio.



Llegados a este punto, es el momento de exigir instrumentos jurídicamente vinculantes a nivel internacional, como el que se está tratando de elaborar en el marco del Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, pero que no acaba de llegar. Y, por supuesto, crear mecanismos para un mayor control a nuestras empresas allá donde estén, una responsabilidad con el medio ambiente y las personas que vaya más allá del ‘voluntarismo’ y una legislación que permita sancionarlas cuando no cumplan con algo tan básico como es el disfrute de las comunidades de sus recursos naturales y la obligación de que sean consultadas al respecto. Mientras no sea así, esos líderes anónimos de los rincones de este planeta seguirán luchando solos contra Goliats sin ninguna posible defensa.

Las grandes multinacionales que controlan el mundo

FUENTE: publico.es
Ecologismo de Emergencia



Los humanos tenemos un gravísimo problema que me recuerda la historia del rey Midas: 

"Todo lo queremos convertir en dinero" 

Quizás, cuando lleguemos a las últimas consecuencia de esta avaricia desmedida, vengamos a caer en la cuenta de que el dinero no se come; pero ya será tarde.
 

7/10/14

PRIMER CONTAGIO DE ÉBOLA EN EUROPA

El contagio de la enfermera española revela el "descontrol total" frente al ébola


  • Trabajadores del "desmantelado" hospital Carlos III de Madrid denuncian que el protocolo de seguridad establecido para atender a los pacientes infectados era insuficiente

     

  • Aseguran que muchos compañeros sentían miedo porque apenas recibieron 15 minutos de formación para aprender a ponerse el traje de aislamiento y que no hubo seguimiento de su estado de salud

     

  • Sindicatos denuncian que Sanidad no actuó con cautela y que se puso en riesgo la seguridad de los sanitarios 

     


15 minutos. Ese es el tiempo que duró el "cursillo exprés" que recibieron los profesionales sanitarios encargados de atender a los sacerdotes españoles infectados de ébola que fueron trasladados desde Liberia y Sierra Leona al Hospital Carlos III de Madrid este verano. Responsables de sindicatos y algunos de los compañeros de la auxiliar de enfermería que resultó afectada por el virus tras haber estado en contacto con Manuel García Viejo y Miguel Pajares denuncian que el protocolo de seguridad establecido por el Ministerio de Sanidad era, por esta y otras razones, insuficiente.

Todos califican la situación de "descontrol" y "caos" y culpan al "desmantelamiento" del hospital Carlos III —que ha dejado de ser centro especializado en enfermedades infecciosas y tropicales— de lo ocurrido.

 
Para atender a ambos religiosos se habilitó y aisló toda una planta del centro y se movilizó a personal de La Paz para cubrir la emergencia. Pero de un día para otro no se aprende a tratar con un virus tan peligroso como el ébola, altamente infeccioso y sin cura conocida, algo de lo que ya advirtió un trabajador en su propio blog el pasado mes de agosto.

"Puede que se intentaran tomar las medidas pertinentes, pero sin ninguna preparación", lamentan ahora fuentes muy cercanas a los trabajadores del Carlos III. "La sexta planta estaba totalmente abandonada, sin laboratorio, sin banco de sangre, sin nada", añaden. "La planta estaba en obras y se montó deprisa y corriendo, con un laboratorio de juguete que era un paripé", afirma un trabajador del centro que prefiere no dar su nombre real por miedo a represalias. "Desmontar ese hospital fue una locura", resume, por su parte, Antonio Gómez, portavoz de CAS-Madrid.  

 
"Desmantelaron un centro preparado para este tipo de contigencias y cuando llegó el primer infectado no había ni camas", recuerda también la presidenta de la Asociación Madrileña de Enfermería (AME), Victoria Trujillo. "Ya se denunció desde un principio que no había protocolos ni formación realista para atender tal situación porque son procedimientos para los que hay que entrenarse: no se puede enseñar a una persona a calzarse un traje que cuesta tanto ponérselo en 20 minutos", agrega.

AME: "Ya se denunció desde un principio que no había protocolos para atender tal situación porque son procedimientos para los que hay que entrenarse" En la misma línea se expresa también Francisco [nombre ficticio], auxiliar sanitario que lleva más de 20 años en el Carlos III y, por tanto, experto también en trabajar en el servicio de enfermedades infecciosas. "Nosotros sí estábamos especializados, pero había gente sin formación ninguna a la que se le dio un cursillo de 15 minutos para que aprendieran a ponerse los trajes y nada más", confirma.


FUENTE: publico.es
Paula Díaz
Madrid - 06/10/2014

COMENTARIOS


Deben dimitir todas las mentes maravillosas que optaron por repatriar a 2 moribundos, a sabiendas de que iban a morir en España y los riesgos que esto conllevaba.


A lo que ustedes llaman descontrol, yo lo llamo INEPTITUD, NEGLIGENCIA, DESPROPÓSITOS, IMPROVISACIÓN, FALTA DE MEDIOS, FALTA DE PREVENCIÓN, MINIMIZACIÓN DE LAS CONSECUENCIAS EPIDÉMICAS. Todo ello en la clase política, no en la médica, que se están batiendo como jabatos.





Y para mas INRI, resulta que el gobierno español no dedica ni un solo euro a buscar la cura del ébola.