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14/4/18

LA VISIÓN DEL POLÍTICO

Citizen Plof

"ESCRIBIR COMPROMETE DE COJONES"

"La vergüenza pone en cuestión la indiferencia y el cinismo". El escritor gallego presenta 'Un manifiesto rebelde. Contra todo esto', ensayo en el que pasa revista a ese "régimen mundial de la distopía" que impera y denigra nuestra memoria.

El escritor gallego Manuel Rivas.- EFE

Las palabras se le amotinaron a Rivas. El gallego andaba peleándose con una novela cuando, de repente, no pudo más que constatar la insurgencia: "Era como si las palabras quisieran decir de forma autónoma, un acto de libertad ajeno a esa felicidad clandestina que es la literatura, como si quisieran ser escritas en las paredes". Testimonio de ese levantamiento verbal es su último ensayo, Contra todo esto. Un manifiesto rebelde (Alfaguara).

"A veces olvidamos que escribir compromete de cojones", apunta el autor, para quien el oficio de empalabrar es, también, una forma de cuestionar las propias convenciones y nuestro modo particular de mirar y acotar lo que nos duele. "En ese lento hundimiento en el bochorno que nos acuna, todo lo que escribimos —incluso lo que eludimos— se ha vuelto comprometido". Así las cosas, Rivas, que no se achica, se ha buscado el peor de los enemigos, a saber; ese "régimen mundial de la distopía" que este libro trata de desenmascarar a base de literatura.


Pero sigamos con la insurrección. Cuenta Rivas que sus palabras dijeron hasta aquí hemos llegado cuando el nivel de indignidad se hizo insostenible. "Creo que la vergüenza es un buen bioindicador de que algo falla, es como un interruptor que nos desestabiliza y pone en cuestión la indiferencia y el cinismo". De modo que no hubo un instante fundacional, ni siquiera una estrategia predeterminada, sólo la certeza por acumulación de que "alguien nos robó la línea del horizonte" y de que convenía reaccionar.

"Son tiempos en los que andan las jaulas detrás de las palabras, de manera que poder escribir, cuestionar y dar forma a esa vorágine en la que vivimos inmersos ha sido muy liberador". Todo esto es, para Rivas, la descivilización, el retroceso y el rearme, la producción de miedo al por mayor que nos atenaza y sirve de coartada para cercenar derechos y libertades. Todo esto es, también, ese surtidor de desigualdad y odio al diferente que promulgan las políticas del sálvese quién pueda.Todo esto es lo que nos duele y lo que nos separa. "Porque no espero milagros de los Gobiernos, pero detesto a quienes los utilizan como máquinas de desesperación, escribo contra Todo esto".


Se queja Rivas del paripé pepero en su convención sevillana ovacionando el fiasco. Se queja también de esa desmemoria patrocinada por el Gobierno, esa que se jacta de dejar a cero los presupuestos para la Memoria Histórica. "Ante eso no puedo mirar a otro lado, muchos intelectuales denigran la memoria pero en realidad lo que hacen es campaña por el alzheimer".

Se trata, a fin de cuentas, de honrar no sólo con el recuerdo —que también— sino con la justicia. "Parece que ahora se critica mucho el papel de Europa en el caso de los presos catalanes, pero lo cierto es que España no movió un dedo cuando una orden internacional reclamaba ante la justicia argentina a personas acusadas de victimarios".


La impunidad total convertida en impunidad moral. La memoria es un arma imprevisible, Rivas lo sabe bien, por eso se afana en no perderla de vista a sabiendas de que en ella se encuentran nuestros depósitos de esperanza. "Hay quienes se alteran por el cambio de nombre de las calles —prosigue el autor—, pero es que aquello que homenajeamos es parte del aire que respiramos, esta anormalidad institucional es una enfermedad muy dañina para la sociedad".

Rivas 'el sedicioso'
Manuel Rivas.- EFE

Corría el año el 77 y el autor de El lápiz del carpintero era por aquel entonces un intrépido "meritorio" a vueltas con uno de sus primeros reportajes. El motivo: una intoxicación alimentaria masiva en un cuartel de provincias. La exclusiva le valió un proceso por delito de sedición. Como lo oyen. Lo recuerda con guasa en el libro pero en su día no debió tener un ápice de jocoso. "Rodearon la casa de mis padres con metralletas y la Policía Militar vino a detenerme". La anécdota da pie al escritor para perfilar esa naturaleza convulsa que caracterizó la Transición. Unos años en los que se podía encausar a un niñato con ínfulas de plumilla bajo pretextos desopilantes que incluían las palabras "intoxicación", "patria" y "ejército".

En ese sentido, Rivas desmitifica la Transición pero no la deconstruye. "Me niego a comprar ese relato que la defiende como una obra de ingeniería política modélica, pero tampoco la impugno, no se puede demoler completamente". Así las cosas, Rivas se decanta por hacerle un reconocimiento personalizado: "Lo que degrada a la Transición es la enfermedad de la sombra, esa enfermedad que cercena nuestra memoria".

Madrid - 09/04/2018


Este ciudadano ya apuntó, años ha, a raíz del atentado en la ciudad estadounidense de Boston, la posibilidad de que "los sembradores de miedo" no fueran realmente los terroristas, que solo son la mano ejecutora, sino quienes se esconden tras ellos: los propios estados, manipulados por unas élites financieras que intentan, por todos los medios, que el pueblo no llegue al poder.

26/12/16

"HYPÓKRISIS"

Majestad, ahórrese la brutal e indecente hipocresía de su discurso y el año que viene tómese vacaciones

Felipe VI

No hace tanto tiempo que vivía conectado a 'Matrix' sin dudar de la realidad que se presentaba ante mí. Entonces, los ejércitos del Régimen, medios de comunicación masivos, y las industrias del Miedo y del Ocio, aplastaron cualquier intento de pensamiento crítico. A su vez, todos los individuos sometidos (incluido yo) formábamos una sociedad en la que nos oprimíamos unos a los otros con nuestro propio sometimiento. Curiosamente, lo hacíamos creyendo ser más libres de lo que jamás lo habían sido nuestros antepasados, pero siendo más esclavos que cualquiera de ellos. Tal era la opresión que vivíamos en una prisión sin grilletes. Hoy, gracias a internet y a la 'desconexión', me siento más libre que nunca y, también, más solo... Mi trabajo se resume en conseguir que muchos más sean conscientes de la realidad y se desconecten o, al menos, organizar la suficiente bulla como para que me encierren en un psiquiátrico. Cualquiera de las dos opciones sería buena dado que, al menos, alguien tiene que estar loco en este histérico mundo: o España es un psiquiátrico entero o los subversivos estamos de atar. Tal vez, lo peor de todo es que aún no sé qué sería peor, si lo primero o lo segundo...

Luis Gonzálo Segura

 

Estimada, admirada y queridísima Majestad:

Cuando creía que podía pasar unos días tranquilo, me he levantado y me he encontrado de frente con su discurso. No le voy a engañar porque no estamos ya para paños calientes: su alocución ha sido un desagradable bofetón para mí. Según lo leía me parecía tan increíble, indignante y vomitivo (no es por ofender, es que casi termino en el baño porque últimamente estoy muy sensible)…


Ya que estamos en confianza, esa que otorga el hermoso vínculo de un súbdito con su rey sucesor del atroz y repugnante franquismo, le confieso que lo primero que pensé fue: ¿No le da vergüenza? ¿Ni siquiera un poco? ¡Vaya ejercicio de cinismo e hipocresía!

La portada de ‘El País’ no podía ser más farisaica: “La intolerancia y la exclusión no pueden caber en España”. Leer esta frase cuando acabo de ver ratificada mi expulsión por ejercer la libertad de expresión me resulta de una grosería insoportable. Me hubiera gustado escuchar esto de su boca hace unas semanas para defender a quien denuncia corrupción, abusos y privilegios anacrónicos dentro de sus Fuerzas Armadas. No fue así. Calló. Y calló, Majestad, como lo hizo durante estos años mientras sus Fuerzas Armadas se fueron rellenando de acosadores sexuales, agresores sexuales, oficiales que intentaron violar a soldados, ladrones, consumidores de droga, malversadores, fascistas o torturadores. Todos ellos siguen sirviéndole y no se le percibe ofendido o preocupado. Llámeme rarito o traidor si quiere, pero yo lo estaría.

Y, ahora, habla y se descuelga con “la negación del otro o el desprecio al valor de la opinión ajena” y “exige respeto y consideración a los demás”… ¿Ahora?


Seamos sinceros, Majestad, a usted no le importa nada en absoluto “la negación del otro o el desprecio al valor de la opinión ajena” y, menos aún, exige con sinceridad “respeto y consideración a los demás”. Si lo hubiera hecho, si estas palabras fueran sinceras en su interior, no habría permitido que en este país se machacase a los denunciantes de corrupción como se nos machaca, menos habría permitido que permaneciera encerrado durante 139 días incumpliéndose los artículos 5 y 6 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos y, finalmente, no habría permitido que se nos expulsara de nuestros puestos de trabajo. Habría hecho algo, habría dicho algo, se situaría con ellos, se situaría con nosotros. Pero la realidad es que no está ni estuvo jamás con nosotros, al menos no conmigo. Los denunciantes de corrupción nunca le tuvimos junto a nosotros.

Realmente, para lo que exige respeto y consideración no es para “los demás”, sino para ustedes, para su mentalidad fascista de apología del Franquismo en la Revista Ejército de Tierra o para la exaltación de la figura de Franco como salvador del pueblo en las conferencias del CESEDEN. Porque si usted tolera estos acontecimientos dentro de sus Fuerzas Armadas sin condenarlos vehementemente los asume como propios. Y los asume sin mucha contradicción ni pesar.

Por tanto, lo que subyace en tan pomposas palabras es bastante más mísero: usted y sus acólitos no son de los de respetar la libertad de expresión y así lo han demostrado en sus propias Fuerzas Armadas.


Usted es de los que les gusta tener al teniente general Gómez de Salazar llamando yihadistas a las asociaciones militares y de los que quiere que se respete su decisión de sentirse orgulloso de su Ejército de acosadores sexuales, agresores sexuales, oficiales que intentaron violar a soldados, ladrones, consumidores de droga, malversadores, fascistas o torturadores y, también, de su Ejército de soldados abandonados a los 45 años, discapacitados expulsados o heridos y familiares de fallecidos en los tribunales.

Y, además, quiere que se respete su desvergonzado discurso en el que también afirmó: “Son tiempos para profundizar en una España de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas”. Majestad, le diré algo: de lo que es tiempo es de no continuar siendo el segundo país del mundo con más desaparecidos tras Camboya. De lo que es tiempo es de condenar el franquismo y el fascismo, algo que el resto del mundo civilizado hizo hace más de setenta años. De lo que es tiempo es de colaborar con la justicia argentina o, mejor aún, impartirla nosotros con dureza. De lo que es tiempo es de terminar con la inviolabilidad jurídica del rey (la suya) y sus privilegios (los suyos). De lo que es tiempo es de desclasificar la información que nos permita reconstruir los últimos cuarenta años con exactitud. De lo que es tiempo es de justicia. Y, después, ya si eso, abrimos los brazos y tendemos las manos, cantamos juntos en Paz, Amor y lo que le plazca.

Si de verdad quiere convivencia y respeto le aconsejo que sus Fuerzas Armadas dejen de purgar a los diferentes y que se haga justicia con los familiares de las víctimas del franquismo o de los GAL. No queda muy bien eso de pedir fraternidad mientras ustedes se pasan por el Arco del Triunfo la igualdad, la libertad, la tolerancia y la justicia… Si de verdad quiere una armoniosa convivencia lo tiene muy sencillo: Igualdad, Libertad y Fraternidad (por este orden) y si no es así, hágame un favor, ahórrese la brutal insolencia del discurso anual. Y no, no se preocupe, que seguirá cobrando lo mismo o más, que para eso se pone usted el sueldo.


FUENTE: publico.es
Un paso al frente
Luis Gonzalo Segura
25/12/2016

16/12/16

"CIFUENDAZA"

Cristina Cifuentes

Todo es susceptible de empeorar. Eso es así y, de vez en cuando, personas como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Crisitina Cifuentes, se encargan de recordárnoslo con alguna de sus tropelías. Cuando creíamos que la Ley Mordaza gestada por el exministro ultracatólico Jorge Fernández Díaz era desleznable, llega Cifuentes y riza el rizo.


La presidenta de Madrid les ha hecho a muchos ‘un Gallardón’. El que fuera su homólogo en el pasado fue considerado durante mucho tiempo un submarino en las filas de PP, un tipo mucho más progresista que sus compañeros. Recuerdo ironías de la época en las que se decía que Gallardón era al PP lo que José Bono al PSOE (ahora vemos que Bono estaba en perfecta sintonía ‘socialista’).

Bono y Gallardón

Pues esto es lo que ha hecho durante mucho tiempo Cifuentes: convencer a buena parte de la opinión pública de que ella tiene tatuajes, es motera y una tipa enrollada… nada que ver con, por ejemplo, Fernández Díaz, que destila ese tufo rancio de una época en blanco y negro.

 Concentración en la Puerta del Sol en mayo de 2011 (Movimiento 15-M)

A otros no nos engañó nunca. A los que seguimos sus pasos desde que era delegada de Gobierno en Madrid durante la eclosión del movimiento 15-M vimos su verdadera naturaleza, esa represiva, con ansias de aplastar a quienes molesten. ¿Acaso no recuerdan cómo la Policía Nacional solicitaba documentación e intimidaba a grupos de jóvenes que tan sólo charlaban en el parque del Retiro? Sin mencionar la ausencia de condena pública de los clarísimos excesos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que se hartó de  dar calor negro (como los antidisturbios llaman al hecho de aporrear).


Ese carácter represor de Cifuentes llega ahora en forma de una nueva Ley Mordaza. Una ley que todavía es peor que la promovida por Fernández Díaz. Su todavía proyecto de ley pretende vulnerar nuestro derecho a la libertad de expresión, tratando de sobrepasar, incluso, el poder judicial y actuar, incluso, en lo que el nuevo Código Penal, reformado por el propio PP, ni siquiera contempla.El proyecto de ley de Cifuentes promueve una sociedad chivata, un observatorio a lo Gran Hermano y unos criterios de qué incita o no al odio que no quedan nada claros al estar redactados al margen de la ley. Y su criterio, obviamente, no es el mío, porque mientras que para ella este post, en el que se denuncian sus políticas más propias de tiempos pretéritos, puede incitar a la violencia, lo que, no me incita, sino que me genera violencia es la hipocresía, cinismo y desfachatez de alguien como ella.


Cifuentes es de esa clase de políticos que no creen lo que dicen, que cuando homenajean a la Constitución tan solo fingen, porque si por ellos fuera, borraban unos cuantos artículos. Ese tipo de dirigentes se encuentran en todas las esferas, a todos los niveles.


A mí mismo, que edito una web de política local en Rincón de la Victoria (Málaga), supuestamente (porque no ha llegado nada) me han interpuesto una querella criminal por informar. A un ex político del PP, partido del que fue expulsado, y hoy concejal por el extinto Partido Andalucista, parece no gustarle que se muestre a la opinión pública cómo envió a los medios de comunicación unos documentos de trabajo internos del Ayuntamiento, obtenidos antes de que le expulsaran del equipo de Gobierno, borrando antes un parráfo y omitiendo una página entera.

David Bollero

Eso, hablando en plata, es manipular, y cuando lo hace alguien del que ya me he encargado de demostrar que miente, pues no sugiere ninguna buena intención. Pero este político es como Cifuentes, que parece creer más en la intimidación que en la libertad de prensa y el derecho a la información. No les servirá de nada porque... 


cuanto más nos intenten amordazar, 
más destaparemos sus trapos sucios, sus miserias y vilezas.

FUENTE: publico.es
Posos de Anarquía
David Bollero
15/12/2016
 


¡Di que sí, amigo!


16/12/14

EL CINISMO DE RAJOY

Navidades de pobreza y desigualdad, agravadas por el cinismo de Rajoy
  

Mariano Rajoy Brey

Para Rajoy, “la crisis es historia del pasado” y éstas “serán las primeras Navidades de la recuperación”. 

Feliz él, si es que se lo cree, pero la gran mayoría de los que han padecido estos tres años de su Gobierno podrán celebrar bien poco en estas fiestas, sobre todo si son mujeres, parados, pobres, desahuciados, dependientes…

Al parecer, sólo el presidente desconoce que ha gobernado (y sigue haciéndolo) a favor de los más acaudalados, multiplicando a cambio la desigualdad y las dificultades económicas de la población trabajadora. Porque mientras él se felicita de lo bien que van las cosas (quizá para él y los suyos), su propio Consejo de Ministros aprueba más ayudas a Cáritas y Cruz Roja y asume la alerta europea ante el aumento del número de españoles que no pueden pagarse la calefacción.

 
En el tercer aniversario de su mayoría absoluta, que le ha permitido imponer al Congreso cualesquiera medidas y recortes con el rodillo parlamentario de 186 escaños, Rajoy no debería alardear de descenso del desempleo porque se han destruido 508.278 empleos y ahora hay 91.654 parados más que cuando llegó al poder. Más aún, cuando él entró en La Moncloa, al menos dos de cada tres parados percibían alguna prestación por desempleo; hoy sólo la tiene uno de cada dos.

¿Va el presidente a felicitar las Pascuas con optimismo a los 3,3 millones de parados que llevan un año o más sin trabajo? ¿O se felicita de que gracias a su gestión sumen ya 716.000 desempleados de larga duración más que los que heredó de Zapatero?

También podría enviar christmas a los casi 13 millones de españoles que ahora corren el riesgo de caer en la pobreza, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida del INE… o quizá, para ahorrar y como muestra de austeridad, remitirlos sólo a los 150.000 ciudadanos que han engrosado esa cifra durante su mandato. Ya que, en ese tiempo, las familias que subsisten con lo justo han subido del 56,3% al 65%, y la renta media por hogar ha bajado a niveles de hace una década.
 

Igualmente, debería pensar en donar juguetes ­–o, mejor, comida– a los 800.000 niños más que viven hoy en España bajo el umbral de la pobreza, según UNICEF, puesto que hacer regalos navideños al total de tres millones de menores que están hoy en situación precaria, tras ese incremento durante la crisis, sería poco consecuente con su política de austeridad y recortes. ¿Ignorará también Rajoy que la tasa de pobreza infantil en España se ha disparado del 28,2% al 36,3%, un incremento sólo superado por México y EEUU?

En las Navidades de la recuperación, más de uno de cada tres niños españoles pasarán las fiestas en la pobreza. Y el motivo es que la política económica neoliberal (impuesta por la Troika, pero abrazada con entusiasmo por Rajoy) ha conseguido que España no sólo sea el país con la mayor brecha entre ricos y pobres de la OCDE, sino que el incremento de esa tremenda desigualdad haya sido astronómico durante la crisis: el número de veces que la renta media del 10% más rico multiplica la del 10% más pobre casi se ha duplicado, pasando de 8,4 a 13,8 (+64,3%).

Y en esa ampliación del abismo entre ricos y pobres sí que arrollamos a todos los demás países de la OCDE, incluidos México (un aumento del 13,8%) y EEUU (+9,27%). Por supuesto, España también es la que más crece en Europa (como no cesa de repetir Rajoy, aunque refiriéndose a sus estadísticas macroeconómicas)… pero en desigualdad.

 
Malas noticias, cuando la propia OCDE parece haberse dado cuenta por fin de que la desigualdad socio-económica ha frenado el desarrollo de los países ricos durante los últimos 30 años, un hallazgo que no hace más que ratificar los resultados de un estudio similar difundido por el FMI a principios de año.

Así que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico está instando a todos los gobiernos a reducir la desigualdad como única forma de impulsar el crecimiento. Pero ¿cómo reducir esa brecha entre ricos y pobres que no cesa de crecer? Pues “asegurándose de que los más acaudalados contribuyen” a las arcas públicas, imponiendo “tributos sobre la riqueza y la propiedad, incluida la transferencia de activos”; así como proporcionando a la población “una educación de calidad, una buena cobertura sanitaria o formación laboral”.

¿Alguien puede creerse que Rajoy ha aplicado esas recetas para su milagro económico?

 
Su reforma fiscal aprobada en octubre hace importantes rebajas tributarias a las rentas más altas, que pasan del tipo máximo del 52% al 45%, reduce la ya bajísima tasa a las rentas del capital del 27% al 23%, y deja el impuesto de sociedades en sólo el 25% (pero los incentivos y deducciones ofrecidos a las grandes empresas hacen que en realidad coticen a una miserable media del 7%). En resumen, los asalariados sufragan el 90% de los ingresos del Estado, mientras España es un paraíso fiscal para las corporaciones, multinacionales y grandes fortunas. De hecho, España es el segundo país de la OCDE –tras Israel– donde más ha caído la recaudación fiscal desde que comenzó la crisis. 

La Relatora sobre Pobreza Extrema y Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Magdalena Sepúlveda Carmona, ha sido muy contundente en su informe sobre la reforma fiscal de Rajoy: el Gobierno español incumple su obligación de destinar el máximo de los recursos disponibles para garantizar los derechos humanos, económicos, sociales y culturales.

Eso sí, como “no hay dinero en las arcas para pagar los servicios públicos” (Montoro dixit), pues Rajoy había antes recortado brutalmente el gasto en educación y cobertura sanitaria, justo lo que la OCDE advierte que hay que garantizar, hasta que la misma Comisión Europea le ha avisado de que sus “ajustes” están golpeando tan duramente a los hogares más pobres que sale perjudicado el conjunto de la economía.
 


Y no olvidemos a las familias desahuciadas de sus hogares: 82.680 el año pasado, más de 26.500 en los primeros seis meses de este año, y 13.341 en el pasado trimestre (un 7,3% más que en ese periodo de 2013).

¿A todas ellas les enviará también Rajoy sus felicitaciones navideñas?

Pocas veces ha sido tan cínico un gobernante como este presidente al hablar de “las primeras Navidades de la recuperación”.


Felices fiestas.

FUENTE: publico.es
El tablero global
Carlos Enrique Bayo
12 dic 2014

25/8/14

CINISMO SIN LÍMITES

De Guindos saca pecho por las medidas antidesahucios del Gobierno después de un año con casi 40.000 desalojos

 
El Ministro de Economía plantea prolongar la moratoria de las ejecuciones hipotecarias, y asegura que ha tenido "un impacto positivo", aunque el 2014 ha aumentado el número de desahucios.


El Gobierno valora la posibilidad de ampliar la vigencia de la moratoria de las ejecuciones hipotecarias, que acaba el próximo mes de noviembre, dado que esta medida "continúa siendo necesaria" a juicio del ministro de Economía, Luis de Guindos, para quien las medidas adoptadas hasta ahora para proteger a los deudores hipotecarios de buena fe en situación de insolvencia sobrevenida están teniendo "un impacto positivo".


En una entrevista concedida a Europa Press, el ministro de Economía asegura que el Ejecutivo está "atento" a la evolución de los desahucios que, según los últimos datos del Banco de España, cayeron un 8,87% el año pasado en relación con las viviendas habituales, aunque se incrementaron en términos generales. También se redujeron un 57% las entregas judiciales con intervención de la policía.


No obstante, durante 2013 aún se produjeron casi 40.000 alzamientos de la vivienda habitual, lo que, en opinión del ministro, hace que "continúe siendo necesario" mantener medidas como la moratoria de dos años que se aprobó mediante decreto ley en noviembre de 2012 y que, por tanto, 'caducará' en apenas tres meses. "Valoraremos la situación y si continúa siendo necesaria, que yo creo que continúa siéndolo, por supuesto se extenderá su duración", afirmó De Guindos al respecto.


FUENTE: Kaosenlared.net
Vivienda y okupación
24/08/14