2/6/12

XTANTOS

Una amiga, sensiblemente indignada, me escribe para comentarme que, desde hace varios días, en su perfil de Facebook aparece una afirmación que reza (y nunca mejor dicho): "a mí me gusta la página: XTANTOS de la Iglesia Católica"


Me explica qué se apresuró a escribirles en su muro, indicando que ella, en ningún momento, había manifestado tal cosa, ni autorizado dicha afirmación. Pero no le hicieron ni puñetero caso.

Lo cierto es que sigue apareciendo allí como si apoyara dicha página, al igual que otra amiga suya a la que le ocurre lo mismo.

- ¿Qué puedo hacer?, ¿no hay manera de borrar eso? Me pregunta.

Y le respondo:

¡Je, je, je...! Me temo que esa vaya a ser una especie de venganza pírrica de la institución religiosa, para con aquellos que no nos alineamos con sus postulados, pero que tenemos familiares, amigos y conocidos que sí. Tal vez, a través de ellos (con su permiso o no) obtengan nuestros datos. ¿Qui lo ça?

Desconozco la manera de borrar esa información de su muro, pero procuraré enterarme. De todas formas, en los tiempos que corren, es muy saludable estar indignado, sobre todo con algunos.

He podido averiguar que esa página XTANTOS, forma parte del Programa del Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia, y que detrás está la Conferencia Episcopal Española, o lo que es lo mismo: "Don Rouco". Así que es cuestión de amarrarse los machos para entrar en brega.


Todo viene a colación de la famosa X en la declaración de la Renta y el intento, por su parte, de que la población se decante a favor de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, en vez de por otras opciones, en vista de que la aportación de los contribuyentes mengua año tras año.

Me parece bien que los que se consideren creyentes la apoyen económicamente; es más, creo que debería mantenerse sólo con la aportación de sus fieles (digo lo mismo para los sindicatos, aunque no venga a cuento) pero la campaña desatada en prensa, radio y televisión, clama al cielo. Haciendo gala de su poder de convicción y de manipulación, relatan desgracias sin fin caso de que la Iglesia Católica llegara a desaparecer; pero me parece a mí, que el asunto está en renovarse o morir. O cejan en su fanatismo, en su intransigencia, y en su posicionamiento político (hablo del estamento oficial) y se adaptan al ritmo de los tiempos, o se irán quedando no sólo sin contribuyentes.


Reconozco que soy contrario a todo adoctrinamiento religioso, sea del signo que sea. Considero que el ser humano ha de pensar por si mismo en función de lo vivido y de lo aprendido, sin necesidad de premisas que coarten de antemano su libertad  y su conciencia, para no dejarse arrastrar por la marea; y aquí prima la educación y la cultura, porque si hay un dios (o lo que sea) y nos hubiera querido borregos, nunca nos habría puesto de pie, ni nos habría dado la inteligencia, ni el don de la palabra.

Yo, como mi amiga, bastante respetuoso para con los demás, pido lo mismo para con nosotros. Jueguen limpio ¡eh!... No se apoderen de nuestros datos sin permiso, no nos lleven a rebotarnos cada día más con la institución y, de paso, con sus seguidores.

Sé que le darán la vuelta a todo lo que he dicho, como hacen siempre, asi que voy a finalizar con la famosa frase de Don Quijote a su escudero:

 
  
"¡Con  la Iglesia hemos topado, amigo Sancho!"

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