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8/8/18

EL ABARATAMIENTO DEL DESPIDO

Despedir a un trabajador es hoy un 64% más barato que hace seis años


El avance del empleo temporal, la congelación de los salarios y el recorte de las condiciones económicas de los ceses provocan una caída en picado de los resarcimientos a los trabajadores


Echar a la calle a un trabajador cuesta cada vez menos dinero en España:

La reforma laboral que el Gobierno de Mariano Rajoy impuso con su mayoría absoluta en 2012 y la intensificación de la precariedad, pese a los niveles de récord de algunas variables macroeconómicas, han provocado un desplome del coste de las indemnizaciones por despido. En solo seis años se han reducido a una tercera parte de lo que suponían antes de esa medida.

La Encuesta de Coste Laboral del INE (Instituto Nacional de Estadística) revela cómo entre diciembre de 2011, dos meses antes de la reforma, y el mismo mes de 2017, el coste laboral de las indemnizaciones por despido cayó de una media de 530,37 euros por trabajador a 197,87, un 63,1% menos.


Cuando finaliza la relación laboral de un trabajador con una empresa, esta debe abonarle el finiquito, con los conceptos retributivos como salario no recibido, horas extra no cobradas, vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de las pagas extraordinarias y dietas y gastos pendientes de percibir, entre otros, y la indemnización por despido; salvo que se trate de una baja voluntaria, obviamente. 

La indemnización, libre de impuestos, se calcula con base en tres factores: el salario (sueldo base, pluses y gratificaciones), la antigüedad en la plantilla, con independencia de que entrara como eventual o como indefinido, y el tipo de despido. Una vez determinado el salario diario, esa cifra se multiplica por los años que ha trabajado, incluyendo el sobrante de meses como decimal (seis = 0,5, ocho = 0,75), y por la cuantía que marca la normativa para cada tipo de cese.

El abaratamiento de la reforma


La reforma laboral tuvo efectos determinantes sobre este último factor al reducir de 45 a 33 días de salario por año trabajado las indemnizaciones por despido improcedente y rebajar de 42 a 24 el máximo de mensualidades que podía recibir el despedido.

Al mismo tiempo se ampliaba las causas en las que el empresario puede optar por el cese objetivo, que recorta el salario por año a 20 días y el tope de mensualidades a doce.

La primera de esas medidas abarataba la indemnización mínima por cese improcedente un 26,7%, mientras la segunda, caso de tramitarse como objetivo, lo hacía en un 57,6%. Su combinación desplomaba la máxima un 87,3%: de 1.890 jornadas de salario a 240.

 

No obstante, el Tribunal Supremo determinó hace dos años que al calcular el resarcimiento debía diferenciarse el tramo anterior al 12 de febrero de 2012, en el que se aplicaban las normas anteriores a la reforma, y el posterior.

En el abaratamiento del despido ha influido también la congelación ‘de facto’ de los salarios, que en esos seis años han subido menos de un 1% (de 22.775 a 22.806 euros anuales) según la misma Encuesta de Coste Laboral.

Cada vez más eventuales


Ese desplome del coste de las indemnizaciones por despido coincide en el tiempo con otras dos tendencias que han alterado el mercado laboral.

Por una parte, la intensa destrucción de empleo, principal pero no exclusivamente mediante EREs, que en los primeros cinco años de aplicación de la reforma se llevaron por delante 235.914 contratos, además de suspender 733.747 y reducir la jornada de otros 228.085, y otros 20.813 el año pasado. 

Por otra, la paulatina sustitución de esos empleos por otros más precarios: prácticamente dos tercios de los puestos de trabajo asalariados creados en ese sexenio (495.300 de 772.100) son eventuales, sin indemnización por despido cuando finalizan.


La evolución del empleo asalariado desde el inicio de los llamados ‘brotes verdes’ deja patente, más si cabe, esa tendencia precarizadora. En esos seis años se crearon en España dos millones de puestos de trabajo asalariados (de 13,9 a 15,9 millones repartidos prácticamente a medias entre temporales e indefinidos, si bien con una pequeña ventaja de los segundos, que han pasado de suponer el 23,1% del total (3,22 millones de 13,92) al 26,7% (4,25 de 15,92) y cuyo ritmo de crecimiento prácticamente cuadruplica al de los indefinidos (35,9% por 9%).

Es decir, que las empresas imponen la tendencia a contratar personal sin derecho a indemnización por despido mientras mantienen, con una ligera tendencia al alza, la parte fija de sus plantillas, cuyas condiciones de salida se devaluaron hace seis años.

La industria de energías fósiles quintuplica las indemnizaciones


Por sectores, los costes laborales por despido cayeron en esos seis años un 52% en la industria (de 612,57 a 294,33) y más de un 63% en la construcción (de 689,91 a 152,34) y en los servicios (de 497,19 a 180,72).

Los descensos han sido también considerables en los escasos sectores que mantienen elevadas indemnizaciones, caso de la Banca, en pleno proceso de reconversión tras el rescate y por la transformación digital, cuyos 978,45 euros por trabajador son menos de un 37% de los 2.666 euros que percibían en 2011.

En la industria extractiva, que agrupa a las empresas que trabajan con combustibles fósiles (minería, gas y petróleo), la caída de más del 50% de los cuatro primeros años del periodo (de 737 a 309 euros por trabajador) se ha recuperado en los dos últimos, en los que este indicador se ha quintuplicado para alcanzar los 1.578.


FUENTE: publico.es
Eduardo Bayona 
Zaragoza - 06/08/2018

Una falsa crisis, creada por las élites económicas, les ha permitido enriquecerse más aún a costa de estrujar a la clase trabajadora. Lo que deja claro que todo el dinero que en el mundo se mueve, sale del trabajo de los pobres; los ricos no generan nada, solo nos explotan.

22/7/17

DETENCIÓN DE ÁNGEL MARÍA VILLAR

Sobresueldos, contratos, indemnizaciones, desvío de fondos y favores a su hijo Gorka, en el auto de la detención de Villar


El diario 'AS' difunde el escrito en el que se detallan los supuestos delitos cometidos por el presidente de la RFEF

Villar, con un agente de la Guardia Civil en la sede de la RFEF. REUTERS/Juan Medina

El auto de la detención de Ángel María Villar, presidente de la RFEF se ha hecho público tras la información que cuenta hoy el diario AS. Este medio deportivo ha tenido acceso al escrito.

Según las informaciones, Villar habría autorizado la contratación futura de dos personas que le han ayudado durante las elecciones, a cargo de la Federación. Además, el auto recoge que Villar está acusado de establecer estrategias futuras para que su secretaria sea indemnizada en fraude de ley.

Se tienen indicios de que el presidente autorizó a su hijo Gorka Villar, sin relación laboral ni prestación de servicios en la RFEF a que utilice medios humanos y materiales de la entidad, según el AS. Villar habría concedido beneficios a algunos presidentes de Federaciones Territoriales como compensación condición en la campaña electoral.

Gorka Villar

El auto de la detención del que habla AS, cuenta que los detenidos estarían disponiendo de fondos destinados a clubes de fútbol para fines distintos relacionados con la ocultación de una administración negligente de la RFEF. Además, incluye que Villar había permitido otras actuaciones que han supuesto perjuicio económico para el patrimonio de la RFEF.

Las informaciones también cuentan que Villar consentía que ciertos presidentes de las Federaciones Territoriales tuvieran de manera encubierta un sueldo de la RFEF incompatible con su condición de miembros de la Junta Directiva, desviando fondos de las federaciones que presiden a sociedades de su titularidad.

El detenido habría adjudicado contratos relacionados con la cesión de derechos comerciales al Grupo Santa Mónica con unos márgenes de ganancias muy elevados para la empresa.

En febrero de 2013 acordó la resolución de los contratos con dicha entidad con cláusulas muy favorables a la misma, que según la intervención general del Estado ocasionó un perjuicio injustificado de varios millones de euros a la RFEF, librando al Grupo Santa Mónica de obligaciones inherentes a su posición deudora. En estas condiciones leoninas puede subyacer motivos de gratitud hacia el Grupo Santa Mónica.

También se habría extralimitado en sus funciones de gestión de patrimonio de la RFEF utilizando el mismo para otorgar altos salarios y sobresueldos a determinados directivos con el consiguiente perjuicio económico para el patrimonio administrado.

Según el periódico AS, los indicios que se recogen en el auto de detención de Ángel María Villar son: denuncias presentadas en la Fiscalía contra la Corrupción y la criminalidad organizada, análisis de documentación diversa e intervención de comunicaciones telefónicas.

Ángel María Villar

FUENTE: publico.es 
Madrid - 19/07/2017 

¿Y qué esperaban?... Un individuo que ha estado casi 30 años (fue reelegido en 8 ocasiones) al frente del mismo organismo, llega a pensar que es suyo, y genera a su alrededor una red de nepotismo, corruptelas y demás "vicios" del sistema. Algo que se podría minimizar si se aplicara una norma democrática: "que nadie pueda estar en ningún estamento público, sea el que sea, durante más de 8 años". Y cuando digo nadie, es nadie, incluidas las "vacas sagradas" del estado.

En ese aspecto los estadounidenses nos dan por las narices. Ni siquiera el presidente del país puede repetir más de dos legislaturas. 

Al individuo en cuestión, prepotente donde los haya y mal avenido con la prensa, solo le faltó que lo pusieran "A PERPETUIDAD", como los nichos. 

25/8/16

MUERTE AL LOBO O LA RAZÓN DE QUIEN MÁS GRITA


La Junta de Castilla y León acaba de autorizar la matanza de 429 lobos en el territorio regional situado al norte del Duero, entre 2016 y 2019. Además, continuarán los "controles excepcionales" al sur del gran río, que de tan regulares, con alrededor de 50 lobos abatidos al año, ya no tienen nada de excepción; y seguirán presionando a la Unión Europea, con el apoyo decidido del Gobierno estatal, para lograr que el lobo deje de ser especie estrictamente protegida por la Ley al sur del Duero. Estas acciones se suman a las autorizaciones y controles de lobo, incluso durante la época de cría, dados por el Gobierno asturiano, y de cuya cuantía y resultados no se ofrece apenas información pública; las batidas autorizadas por el Gobierno de Cantabria; los "controles poblacionales" ordenados por la Xunta de Galicia; y la persecución de la única manada de Euskadi impulsada por el Gobierno vasco. A todo ello hay que añadir que según estimas de reconocidos expertos en la especie, por cada lobo abatido con autorización se matan ilegalmente otros seis ejemplares. Así pues, las verdaderas dimensiones del acoso al lobo en España son realmente abrumadoras.


¿La razón oficial de esta persecución? Los daños al ganado. Sin embargo, según muestran los estudios al respecto, no llegan a afectar ni al 1% de la cabaña ganadera. Además, se ha demostrado científicamente que las batidas de lobos en realidad fomentan los ataques al ganado, ya que al eliminar ejemplares de la manada la desestructuran socialmente y merman su capacidad y estrategia de caza, de modo que tienen más difícil la captura de las presas silvestres y no les queda más remedio que buscar presas fáciles como el ganado. Los resultados muestran una relación directamente proporcional: el aumento de las batidas va seguido de un incremento de los ataques al ganado.


También se ha puesto de manifiesto, como sucede desde tiempos inmemoriales en las zonas donde el lobo siempre ha estado presente, que una serie de medidas de gestión tradicional del ganado, como el pastoreo con la protección de mastines, con presencia del pastor y estabulando a las reses por la noche (que hoy día se pueden complementar con tecnología como los pastores eléctricos) los riesgos de ataques se minimizan o incluso de eliminan. Además, se han establecido desde las Administraciones compensaciones económicas para cubrir los daños que puedan ocasionar los lobos. Otra cosa es que con la picaresca muchos de los daños ocasionados por perros, que son mucho más frecuentes que los causados por lobos, así como otras muertes accidentales o por enfermedad se estén atribuyendo a sabiendas al lobo con intención de cobrar cuantiosas subvenciones, como se ha comprobado en casos de fraude en que hay implicados tanto ganaderos como personal de la propia administración.
 

Toda esta información obra en manos de las Administraciones, así como también la relativa al papel fundamental del lobo en el equilibro de los ecosistemas como predador apical o superpredador, que influye decisivamente y es necesario para la regulación de aspectos clave como la densidad, movilidad, distribución, estado sanitario y adaptación de numerosas especies aparte de las propias especies-presa, e incluso influye en la estructura de la vegetación y del paisaje, contribuyendo a la creación y mantenimiento de hábitats. Unas funciones de tal calibre que con la eliminación del lobo se produce una auténtica cascada de graves alteraciones encadenadas en los ecosistemas. Por todo lo cual, como en el caso de otros predadores apicales, se hace del todo necesaria su protección estricta en todo el territorio para una adecuada gestión del medio natural.


A pesar de ello, el estado actual de la gestión del lobo en España pone en evidencia que continúa la connivencia entre gobernantes y administraciones con los intereses de quienes persiguen la eliminación del lobo. Y que las razones que argumentan nada tienen que ver con supuestos males irreparables provocados por el cánido. Son meras excusas. Al interés de cazadores por contar con el lobo entre sus trofeos y que no les "quite" alguna pieza (y el del guarda o celador que se lleva sus buenas propinas por acompañar y guiar al cazador), se suma el interés del ganadero que no quiere perder la comodidad de no hacer el trabajo que corresponde al buen pastor para guardar adecuadamente al ganado. Junto con la mencionada picaresca del ganadero con la colaboración de algunos funcionarios que para cobrar la indemnización carga al lobo todas las pérdidas que puede de reses muertas por otras causas o por el ataque de perros asilvestrados. Más una prensa desinformada y desinformante, cuando no directamente manipuladora en torno a los ataques al ganado. Todo eso, junto con el miedo irracional al lobo, es manejado hábilmente por las estructuras caciquiles locales y comarcales para reforzar con una cuestión más su caudillismo, abanderando "la defensa" de la comarca o del sector también con la lucha contra ese demonio que es el lobo. Y claro, esas estructuras caciquiles, tan propias de las regiones en que todavía quedan lobos, son las que, a cambio de contrapartidas inconfesables para sus cabecillas, aúpan y sostienen mediante la captación u "orientación" del voto local a alcaldes, diputados y gobiernos regionales.
 

La convivencia con el lobo es perfectamente posible, pero mientras existan resquicios que den tanto juego como la caza legal de la especie o mediante excepcionalidad,  todo ese cúmulo de intereses económicos, de estructuras arcaicas de poder y electorales mantendrán vivo el conflicto. Les conviene y saben manejarlo. Y además lo avivan las patadas al avispero que llegan de vez en cuando desde un ecologismo urbano bienintencionado pero que entra, no pocas veces, como elefante por cacharrería.


FUENTE: http://www.vientosdelbosque.net
Víctor J. Hernández
22 agosto 2016