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1/10/18

CAGARSE EN DIOS Y EN LORCA

Dios

Luis Buñuel cuenta en sus memorias que, en plena guerra civil, cuando cruzaba la frontera hacia Francia, un guardia anarquista lo detuvo y le pidió los papeles. Como los que llevaba encima no bastaban, y como temía que lo echasen para atrás, Buñuel improvisó a voz en grito una blasfemia acojonante, un reguero de barbaridades escatológicas que englobaba a Dios, a Jesucristo, a la Virgen María y a todos los santos. El guardia lo miró, impertérrito, asintió con la cabeza y lo dejó seguir adelante como si hubiese dado una contraseña.

  Luis Buñuel

Seguramente, de encontrarse en la misma situación, Willy Toledo se hubiera quedado a pescar truchas en un pueblo de Gerona. Hoy blasfemamos muy mal, muy tibiamente y muy poco. 

Willy Toledo

En 1967 un joven le pidió una dedicatoria a Fernando Arrabal y se encontró con esta frase: “Me cago en Dios, en la patria y todo lo demás”. Escandalizado, el joven le enseñó la dedicatoria a su padre, que era capitán de la marina y que consideró que en la generalización final iban incluidas goletas, velas y anclas. De mano en mano, la dedicatoria llegó hasta Franco (que probablemente también estaba en el lote) y aunque el tribunal pedia doce años de prisión, Arrabal,  gracias a las presiones internacionales, solo fue condenado a tres meses de prisión.

Fernando Arrabal

Ahora no hace falta un capitán de la marina ni un dictador con mala leche: basta un grupo de leguleyos meapilas para procesar a un señor por soltar ante micrófonos y cámaras una simple blasfemia, elemental y muy española, la típica de cuando te pegas en el dedo un martillazo. 

leguleyos meapilas

Cagarse en Dios casi debería estar considerado excepción cultural typical spanish, como la paella, los toros o el Valle de los Caídos, que es una blasfemia monumental de varias toneladas que ofende a cualquier agnóstico con sensibilidad y a cualquier católico con dos dedos de frente.

Valle de los Caídos

Por esas casualidades del calendario judicial, esta vuelta a la Edad Media ha coincidido con la condena de un año de cárcel y 1.080 euros de multa a otro señor por el delito de decir gilipolleces. En concreto, el buen hombre escribió en un tuit: “El asesinato de Federico García Lorca está justificado desde el minuto uno por maricón. He dicho”.  

  Federico García Lorca

Y al peregrino argumento de que, con ese mensaje, el buen hombre estaba difundiendo una ideología homófoba, podría responderse a los jueces si en la libertad de expresión no va incorporada así mismo la difusión de ideas nocivas, equívocas y retrógradas. O si no, de qué iban a vivir Salvador Sostres, Arcadi Espada y Jiménez Losantos.

Una trinidad "santísima":
Arcadi Espada, Jiménez Losantos y Salvador Sostres

No se puede prohibir el Mein Kampf por la misma razón que no se pueden prohibir el racismo, el machismo o la homofobia. Porque, por mucho que nos joda, ése es el principio fundamental de la libertad de expresión y de pensamiento: que se pueda decir y pensar cualquier cosa. 

"Mi lucha"

Escribir que Lorca merecía la muerte por maricón o que los homosexuales son enfermos no añade una sola verdad sobre los homosexuales o sobre Lorca, pero sí que descubre muchas cosas sobre la mente del pobre idiota que sostenga tales patrañas. 

Manifestación de homosexuales

También hay gente que cree que la Tierra es plana. Y sostener que los comentarios homófobos o los chistes machistas y xenófobos normalizan la violencia contra ciertos colectivos es dar argumentos a esos jueces medievales que consideran que una blasfemia es delito. 

El absurdo de la Tierra plana

Porque en la actualidad son miles los musulmanes, budistas y cristianos que son asesinados en virtud de sus creencias religiosas. Lo dijo Jesucristo con implacable lógica: “Si tu ojo derecho te escandaliza, arrancátelo”. El tuyo, no el de Willy Toledo ni el de ese pobre lerdo que ni siquiera habrá leído un verso de Lorca.

Eso le pasa por cagarse en dios
y no reparar en sus servidores

FUENTE: publico.es
Punto de fisión
David Torres
26/09/2018

16/10/16

ME TIRASTE UN LIMÓN (POEMA)


Me tiraste un limón, y tan amargo,
con una mano cálida, y tan pura,
que no menoscabó su arquitectura
y probé su amargura sin embargo.

Con el golpe amarillo, de un letargo
dulce pasó a una ansiosa calentura
mi sangre, que sintió la mordedura
de una punta de seno duro y largo.

Pero al mirarte y verte la sonrisa
que te produjo el limonado hecho,
a mi voraz malicia tan ajena,

se me durmió la sangre en la camisa,
y se volvió el poroso y áureo pecho
una picuda y deslumbrante pena.
 
Federico García Lorca
(1898 - 1936)

4/7/16

EN LA CAJA NEGRA DEL FRANQUISMO

Federico García Lorca


En octubre de 1937, un corresponsal argentino del diario La Prensa, que estaba informando de la guerra de España, tuvo la oportunidad de encontrarse con el dictador Francisco Franco. La entrevista está recogida en el libro Palabras del Caudillo, editado en 1939 por Falange Española Tradicionalista y de las Jons, y recoge discursos y entrevistas en medios de comunicación internacionales al mejor estilo guebeliano.


El periodista tuvo la “osadía” de preguntarle al Caudillo si habían “fusilado a escritores españoles de fama mundial”. La referencia al asesinato de Federico García Lorca fue respondida contundentemente por el general Franco: “Se ha hablado mucho en el extranjero de un escritor granadino; se ha hablado mucho porque los rojos han agitado este nombre como un señuelo de propaganda. Lo cierto es que en los momentos primeros de la revolución en Granada, ese escritor murió mezclado con los revoltosos; son los accidentes naturales de la guerra. Granada estuvo sitiada durante muchos días, y la locura de las autoridades republicanas, repartiendo armas a la gente, dio lugar a chispazos en el interior, en alguno de los cuales perdió la vida el poeta granadino”. 


Durante cuatro años, la Asociación para la
Recuperación de la Memoria Histórica guardó un informe que llevaba años escondido en los sótanos del Ministerio del Interior, rodeado de centenares de secretos documentales que nunca han podido salir a la luz. La persona que lo entregó pidió que fueran respetados sus plazos y que ya avisaría cuando el documento pudiera hacerse público. Se trataba del informe generado en España por una petición de información de una historiadora francesa, Marcelle Auclair, que estaba investigando y escribiendo sobre la muerte del poeta Federico García Lorca. Su solicitud generó un informe policial que nada tiene que ver con la manipulación histórica del Caudillo. El informe enumera algunas de las razones por las que Lorca fue “pasado por las armas”. Se dice que era socialista, masón y se añade que “estaba tildado de prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser “vox pópuli”…

Siendo evidentes las causas de su asesinato; su opción sexual, su colaboración con los gobiernos progresistas de la Segunda República, su Barraca llevando la cultura a donde nunca estuvo, su lucha contra la ignorancia, es curioso cómo la democracia lo ha despojado ese significado hasta reducirlo a una especie de autor folclórico, que simplemente supo captar esencias de la vieja, profunda y peculiar España. Incluso uno de los investigadores que está tratando de buscar sus restos, Miguel Caballero, aseguraba recientemente: “Se han apropiado indebidamente de Lorca, que para nada era de izquierdas”; una afirmación que recuerda a la frase del Caudillo en la que afirmaba que los rojos agitaban “este nombre como un señuelo de propaganda”.

¿Qué pasaría en Chile si un historiador dijera que la oposición a Pinochet ha utilizado la figura de Víctor Jara que para nada era de izquierdas? ¿O que Antonio Machado o Miguel Hernández nunca se definieron políticamente? Pues  posiblemente lo mismo que ha pasado con las palabras de este historiador: nada.

La cultura franquista, el éxito sociológico de la dictadura, el atado y bien atado, es el triunfo de la despolitización. La famosa frase del dictador: “haga como yo,  no se meta en política”, es una orden que obedientemente sigue vigente en nuestra democracia, tan necesitada de significados políticos como de acabar con sus insignificancias históricas.

Sólo desde esa perspectiva se puede entender que su intensa vida y su trágica muerte, no se hayan convertido en un símbolo de la lucha contra la intolerancia,  en una referencia permanente entre quienes denuncian la homofobia, entre quienes han hecho del “orgullo gay” una celebración que festeja “el fin de las aberraciones”. Lorca víctima de la intolerancia, Lorca poeta universal, ha vivido apartado de su tragedia personal durante décadas, escondido en la caja negra del franquismo, despojado de su compromiso personal, arrojado a las cunetas de la historia como muerto por un accidente.


Pero este 2 de julio, el mismo día que se celebra en Madrid la gran marcha del Orgullo Gay, Federico recibirá un homenaje que trata de convertirlo en un símbolo que siempre debió ser; el de una vida que nunca debió terminar y el de un asesinato que nunca debió ocurrir. La cultura de los derechos humanos se construye sobre las violaciones de los derechos humanos. El asesinado de Federico García Lorca y de todas y todos los 114.226 federicos que permanecen desaparecidos por la represión franquista debe servir para construir valores contra la intolerancia, conocimiento de nuestra historia, cultura democrática y politización del pasado. Ni Lorca “perdió la vida” como dijo el dictador, ni quienes hoy sufren agresiones homófobas “pierden su tranquilidad”. Nuestra recuperación de la democracia se ha sostenido sobre el olvido y la ignorancia y la ciudadanía ha perdido un pasado repleto de referencias para  construir un presente certero. Hagamos como Lorca, metámonos en política. 


FUENTE: publico.es
Otras miradas
Emilio silva- 01/07/2016

17/2/16

DESEO (POEMA)


Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.

Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.

Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.

Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
Nada más.

Federico García Lorca
(1898 - 1936)

8/1/11

A UN POETA MUERTO (POEMA)


 (Dedicado a Federico García Lorca)

Así como en la roca nunca vemos
La clara flor abrirse,
Entre un pueblo hosco y duro
No brilla hermosamente
El fresco y alto ornato de la vida.
Por esto te mataron, porque eras
Verdor en nuestra tierra árida
Y azul en nuestro oscuro aire.
Leve es la parte de la vida
Que como dioses rescatan los poetas.
El odio y destrucción perduran siempre
Sordamente en la entraña
Toda hiel sempiterna del español terrible,
Que acecha lo cimero
Con su piedra en la mano.

Triste sino nacer
Con algún don ilustre
Aquí, donde los hombres
En su miseria sólo saben
El insulto, la mofa, el recelo profundo
Ante aquel que ilumina las palabras opacas
Por el oculto fuego originario.

La sal de nuestro mundo eras,
Vivo estabas como un rayo de sol,
Y ya es tan sólo tu recuerdo
Quien yerra y pasa, acariciando
El muro de los cuerpos
Con el dejo de las adormideras
Que nuestros predecesores ingirieron
A orillas del olvido.
Si tu ángel acude a la memoria,

Sombras son estos hombres
Que aún palpitan tras las malezas de la tierra;
La muerte se diría
Más viva que la vida
Porque tú estás con ella,
Pasado el arco de tu vasto imperio,
Poblándola de pájaros y hojas
Con tu gracia y tu juventud incomparables.

Luis Cernuda