No obstante, lo suyo tiene más mérito porque la lupa de la fiscalía, e incluso la del Tribunal Supremo, ya está enfocada directamente sobre ella y sobre su entorno personal y familiar: su hermana Asunción, su cuñado José, su cajera Mari Carmen, su vicealcalde Alfonso, en fin, unas fallas completas de las cuales Rita, de momento, es el ninot indultado. Entre las 400 facturas de gastos sin justificar que acumula la Alcaldía de Valencia (viajes en avión, noches de hotel) hay un ticket verdaderamente curioso emitido por el restaurante “La Muñeca” en el que figuran 1.444 euros por 38 menús a 38 euros el día del cumpleaños de Rita, sin que conste en su agenda política ningún acto oficial. Hay dos hipótesis al respecto: o bien el cumpleaños de Rita Barberá es en sí mismo una efeméride del consistorio o bien Rita se merendó ella sola los 38 menús. Hay que tener en cuenta que esta mujer una vez defendió la partenogénesis como argumento contra el derecho al aborto: “Creo que si una célula, al ser fecundada, es capaz de desdoblarse en dos, cuatro, ocho, es porque tiene vida”. Tiene vida, sí, y también un hambre de lobo. Rita se ha desdoblado en tantas versiones de sí misma que los jueces ya no saben donde mirar. Pero a Mariano ya no le tiembla el pulso a la hora de combatir la corrupción. Le tiembla el párpado.
Punto de Fisión
David Torres
12/02/2016



