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15/11/17

A LA REINA NI TOCARLA

El Ayuntamiento de Candem, al norte de Londres, borra dos murales a cargo del artista urbano Loretto aduciendo que se trata de una “deshonra a la reina”. Un caso más dentro de ese nutrido historial de supuestas afrentas a la corona.

Los murales de la discordia: la reina Isabel vista por el grafitero Loretto.- TWITTER

Un ajado muslamen con la A de Anarquía tatuado no supondría un problema para ningún grafitero que se precie. Ahora bien, si el pernil en cuestión pertenece a la insigne reina de Inglaterra ahí ya podemos tener un percance. Si hasta la fecha parecía tener Banksy la potestad de la sátira callejera, un nuevo artista urbano se le ha subido a la chepa a base de irreverencia y mala leche.

Se llama Loretto y dos murales suyos —el ya mencionado y otro en el que la monarca posa en corsé y actitud buscona— le han valido convertirse en el nuevo enfant terrible del grafiti con tintes injuriosos. El autor, que mantiene el anonimato al estilo Banksy, viene pergeñando de un tiempo a esta parte asociaciones disparatadas y un tanto malévolas. Imaginen, por ejemplo, a toda una primera ministra, la hierática Theresa May, caracterizada como Marilyn Monroe y su ya legendario vuelo de falda metropolitano.

Theresa May, caracterizada como Marilyn Monroe

No se libra tampoco el líder laborista Jeremy Corbyn, representado por Loretto como un piadoso San Francisco de Asís provisto de una aureola europeísta. La cosa subió de tono cuando el grafitero se atrevió con la princesa Diana, a la que pintó sentada en una acera como mendiga.

Y así hasta llegar a Isabel II, mural —este sí— que debió tocar la fibra de algún vecino que tuvo a bien elevar su queja al Ayuntamiento de Camden al considerarlo “injurioso”.


La protesta cuajó y a primera hora de este lunes varios trabajadores del ayuntamiento procedieron a recubrir la obra —situada al norte de Londres, en la calle Gray’s Inn— con sendas capas de pintura. En un comunicado el consistorio adujo que se trataba de una “deshonra a la reina”. El propietario del local cuya fachada amaneció convertida en lienzo asegura que “no hubo ni carta, ni llamada de teléfono” antes de proceder al rectificado consistorial. Y añade: “Me dijeron que era una deshonra para nuestra reina. Fueron muy hostiles”.

“Dios salve a la reina”. Un historial de afrentas

Auténticos paradigmas del humor inglés: Yootha Joyce y Brian Murphy,
intérptretes de la serie televisiva de los años 70, Los Roper.

El humor inglés presume de saber reírse de uno mismo, pero la fina línea entre la chanza y la injuria no siempre es bien encajada por los de arriba. Pocas monarquías han sido tan ridiculizadas por su propio pueblo como la inglesa. Piensen, sin ir más lejos, en la profusión de sketches que hicieron escarnio del conocido como Camillagate, aquella conversación subida de tono entre el príncipe Carlos y su amante Camila Parker Bowles. Ocho minutos de una lubricidad extrema que abrieron la veda a un sinfín de bromas y parodias televisivas.

La literatura y la música pop, uno de los principales baluartes de la industria británica, no ha sido ajena al vilipendio. Siglo y medio separa la sátira proletaria de Dickens del compromiso pop de Billy Bragg. Dos extremos de una fértil cultura de clase que se forjó a sí misma a base de hambre y alienación.

Camilla Parker Bowels

“Dios salve a la reina, su régimen fascista. Dios salve a la reina, no es un ser humano”. Quizá sean estas líneas extraídas de la mítica God Save the Queen (1977) de los Sex Pistols el mejor exponente de esa ira contra la corona. Una canción que sembró la discordia e hizo que el sencillo fuera vetado de la radio pública y que ciertas tiendas de discos prohibieran su venta.

Otro hijo pródigo de la Gran Bretaña que recoge ese legado de irreverencia contra la monarquía es Morrisey, autor de aquella mítica The Queen is Dead, un auténtico zarpazo a la yugular de la reina y su cohorte.


También épico fue el guantazo melódico que le propinaron a la monarquía The Stone Roses en Elizabeth my Dear, contenida en su disco homónimo de 1989. Los de Manchester se sirvieron de la meliflua Scarborough Fair para cargar las tintas contra su reina y todo lo que representa, lo hacen además en menos de un minuto.

"¿Por qué no se calla?"

La portada de 'Público' dedicada a la reina.
La portada de 'Público' dedicada a la reina.

En nuestro país se impuso un acuerdo tácito por el cual la corona era intocable. Empezó a meterle mano la revista satírica El Jueves con aquellas portadas memorables en las que miembros de la Casa Real aparecían ridiculizados.


Es el caso, por ejemplo, de la edición de julio de 2007, en la que se mostraba una caricatura de los entonces Príncipes de Asturias manteniendo relaciones sexuales con el texto: “¿Te das cuenta si te quedas preñada?… ¡Esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!”.


La respuesta no se hizo esperar. La Audiencia prohibió la venta del número por un presunto delito de injurias a la Corona. La policía estuvo recorriendo los quioscos de todo el país retirando la revista. En la redacción de la revista no daban crédito: "Somos humoristas gráficos y trabajamos conscientes de que nuestra obligación, lo que nos piden los lectores, es que exploremos el límite de la libertad de expresión.

Podemos aceptar que, incluso, en alguna ocasión, lo podamos traspasar. Gajes del oficio. Si nos pasamos para eso están los tribunales pero… ¿Un secuestro?, ¿la policía recorriendo los quioscos de todo el país retirando nuestra revista?, ¿de verdad escribimos esto el 20 de Julio del 2007?"


No es para menos. La censura latente siempre estuvo ahí aunque imagináramos lo contrario. Nada como poner contra las cuerdas a la monarquía y sus salidas de tono para reconocer un tabú impuesto en nuestra joven democracia. En ese sentido, la polémica mediática en torno a las palabras de la reina en el libro de Pilar Urbano supusieron una vuelta de tuerca. Sus reflexiones retrógradas en torno a la actualidad política y social de nuestro país generaron un cierto revuelo mediático, pese a que todos los medios generalistas optaron por portadas más bien taimadas. Todos excepto Público, que salió al paso con una primera plana memorable de tintes punk.

FUENTE: publico.es
Juan Losa
Madrid - 05/11/2017



¡Ues aya na ierda e ensura!

13/12/15

"EL REY" SE REÚNE CON VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO

La obra de teatro, dirigida por Alberto San Juan, celebra una sesión especial con víctimas de la dictadura entre el público, quienes tras el espectáculo expusieron su experiencia
en la lucha antifascista y reflexionaron sobre la Transición y el presente

Alberto San Juan interpreta a Francisco Franco, entre otros personajes, en la obra 'El Rey'.- IRENE LINGUA
Alberto San Juan interpreta a Francisco Franco, entre otros personajes, 
en la obra 'El Rey'.  - IRENE LINGUA

En homenaje y recuerdo de Yolanda González, asesinada por un grupo ultraderechista; de Germán Rodríguez, que murió de un tiro en la frente durante una manifestación en los San Fermines; de Luis Javier Benavides, abogado de Atocha asesinado aquel fatídico 24 de enero de 1977; de Mariluz Nájera, que falleció ese mismo día debido al impacto de un bote de humo lanzado por la policía cuando se encontraba pidiendo justicia por el asesinato de otro joven estudiante, Arturo Ruiz, en otra manifestación.

En recuerdo de todos ellos, pero también de los 188 asesinados por violencia de origen institucional durante aquel cuento de hadas llamado Transición, y también en recuerdo de los más 114.000 personas que aún continúan en fosas comunes; el equipo de la obra El rey, encabezado por Alberto San Juan y acompañado de Willy Toledo y Luis Bermejo, celebró el miércoles pasado una sesión especial en el Teatro del Barrio de Madrid, con víctimas de la dictadura franquista entre el público, quienes intervinieron ante el auditorio al término de la misma, para exponer su experiencia en la lucha antifascista y reflexionar sobre la Transición y la situación actual.


Juan Carlos I de Borbón

La obra realiza una retrospectiva de la historia reciente de España, desde 1948 a 1982, a través de un rey Juan Carlos I atormentado, que sufre alucinaciones en la soledad de su trono, con una diminuta corona y con sed de continuar con la vida de privilegios, lujos y poder disfrutada hasta el momento. Pero todo tiene su fin. Y el suyo parece cercano y los fantasmas del pasado no le dejan descansar en paz.

"El rey representa la cúpula del artificio institucional del que nos hemos dotado para nuestra convivencia. Por tanto, es obligatorio reflexionar a qué fines sirve esta monarquía, para qué ha servido y para qué se pretende que siga sirviendo. Si realmente sirve para hacer mejor la vida de todos o para cubrir intereses privados", señala Alberto San Juan, que intenta lanzar estas preguntas al público a través de las obra que dirige. 

 

Almirante Carrero Blanco

Con esta reflexión en el horizonte, la obra recupera a personajes como Don Juan, padre de Juan Carlos I; Henry Kissinger, exsecretario de Estado estadounidense; Salvador Puig Antich; luchador antifranquista asesiando por garrote vil; o el propio Carrero Blanco, presidente del Gobierno de la España franquista y asesinado por ETA en diciembre de 1973. 

Con un claro afán didáctico, de hecho Alberto San Juan pretende poder llevar el proyecto a institutos y colegios, la obra recoge conversaciones literales de los personajes claves de nuestra historia con la conclusión de que si bien durante la Transición "no todo fue una estafa" sí que se robó al pueblo "la acción política". "Se hacen acuerdos por arriba y eso no es un método democrático. Además, esos acuerdos preservan lo esencial de la dictadura franquista y protege los privilegios de una minoría y que la riqueza se mantenga en pocas manos", reflexiona Alberto San Juan. 

Obra de 'El rey', dirigida por Alberto San Juan.- IRENE LINGUA
Willy Toledo, Luis Bermejo y Antonio San Juan. - IRENE LINGUA

Con el recuerdo en Salvador Puig Antich, cuyo asesinato se recrea en la obra, pero también de los cinco últimos fusilados (que no asesinados) por el franquismo, saltaron al escenario Pablo Mayoral y Manuel Blanco Chivite, supervivientes de aquellos consejos de guerra de septiembre de 1975 cuando hasta el papa Pablo VI pidió clemencia, sin suerte, para los cinco condenados. "Este régimen está edificado sobre la sangre de tantos y tantos luchadores como hubo durante aquellos años. Se instauró sobre muertos como Salvador y como nuestros cinco compañeros asesinados el 27 de septiembre", recordaba Mayoral en la escena.

FUENTE: publico.es
Alejandro Torrús
Madrid - 09/12/2015