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13/6/17

ANARQUISTAS

El extraño caso de la organización terrorista anarquista sin terroristas ni organización

El reciente archivo del caso Pandora pone en tela de juicio las macrooperaciones de los Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional para desactivar una presunta organización terrorista anarquista que estaba en condiciones de atentar en España.

Detención de uno de los anarquistas.- EFE

Madrugada del 16 de diciembre de 2014. Exactamente 5:30 a.m. Cientos de agentes de los Mossos d'Esquadra (alrededor de 500) se despliegan en 14 locales y casas de Barcelona, Manresa y Sabadell. Los registros también llegan a un domicilio de Madrid. La operación está dirigida por la División de Información de los Mossos y está coordinada por la Audiencia Nacional. Es la Operación Pandora I. Once personas son detenidas y siete de ellas entran rápidamente en prisión incondicional. Los cargos son durísimos.

El magistrado de la Audiencia Nacional Gómez Bérmudez les atribuye la comisión de delitos de constitución, promoción, dirección y pertenencia a organización terrorista en relación con delitos de tenencia y depósito de sustancias o aparatos explosivos y daños y estragos con finalidad terrorista. La nota de prensa que los Mossos d'Esquadra remiten a los medios hablan de la desarticulación de "una organización terrorista de cariz anarquista a la que se le atribuyen varios atentados con artefactos explosivos”.

Javier Gómez Bermúdez

Se trata de la primera operación a gran escala contra este presunto terrorismo anarquista implantado en España. Después vendrá la Operación Piñata, en la que serán detenidas 15 personas y cinco entrarán en prisión; y la Operación Pandora II, en la que serán detenidas otras nueve personas. Los cargos y la base de la acusación son prácticamente idénticos: pertenencia a organización terrorista, daños y tenencia ilícita de armas para uso terrorista. En total, 33 personas fueron detenidas y 12 encarceladas en apenas un año acusadas, en su mayoría, de participar de uno u otro modo en una presunta organización terrorista a la que se acusa de ser el brazo operativo en España de la FAI-FRI (Federación Anarquista Informal-Frente Revolucionario Internacional) y actuar bajo el nombre de Grupos Anarquistas Coordinados (G.A.C.).

Esta organización terrorista tendría, según describe el auto de la Operación Piñata que envía a prisión a cinco personas, unos 17 miembros activos aunque habría muchos más en su órbita y sería una especie de coordinadora de células terroristas que habrían actuado ya en explosiones como las que tuvieron lugar en la catedral de la Almudena de Madrid y en la basílica del Pilar (Zaragoza) en 2013.


Estas células -describe el auto- estudiaron "ejecutar un acto delictivo con finalidad terrorista en las fechas próximas al Acto de Coronación de Felipe VI. Asimismo, se señala que estas organizaciones están movidas por "motivos puramente ideológicos" y pueden "atacar todo lo que representa al Estado español, así como a símbolos religiosos o financieros (empresas, entidades bancarias), y con ello, ejecutar los hechos con el afán de subvertir el orden constitucional instaurado en España". Una clara muestra de ello, dice el auto, es la lectura de la obra titulada Contra la democracia.

En noviembre de 2015, además, llegará otra operación relacionada con las dos anteriores. Arrestan en Madrid a seis jóvenes acusados de formar un peculiar grupo terrorista anarquista y vegano, que rechazaba las drogas y el alcohol, llamado Straight Edge. Uno de los jóvenes, de hecho, pasó hasta 14 meses en prisión de máxima seguridad con la acusación de haber participado en la quema de cajeros.


Las operaciones policiales ponían fin a una larga lista de advertencias de las autoridades. Apenas unos meses antes, algunos de los principales responsables del país en materia de seguridad advertían de los peligros del anarquismo. El que era director general de la Policía, Ignacio Cosidó, anunciaba que "el terrorismo anarquista se había implantado en España" y que había "riesgo de atentados", mientras que el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, culpaba a los anarquistas de los disturbios de Gamonal. Incluso el diario El País publicó por aquellos tiempos unos informes policiales que señalaban que "el terrorismo ácrata" había copiado (aunque "a otro nivel") la forma de actuar y organizarse de Al Qaeda. El diario de Prisa, de hecho, tituló la información así: El terrorismo anarquista copia a Al Qaeda.

El auto habla de "posibles ilícitos penales relacionados con el tráfico de sustancias estupefacientes o psicotrópicas"; sabotajes bancarios o de la colocación de explosivos en templos religiosos con la finalidad de alterar gravemente la paz pública. La alarma policial se dejó ver en los medios de comunicación. La palabra anarquismo se situó entre las principales noticias del día cada vez que hubo novedades en los casos y siempre asociada a la idea de violencia y terrorismo.


Dos años y medio después del inicio de estas operaciones, absolutamente ninguno de los acusados e investigados ha sido condenado por estas acusaciones. Muy al contrario, la Audiencia Nacional ha dado serios varapalos a las operaciones y a las tesis policiales.  

En junio de 2016 fue sobreseída la Operación Pandora II y hace apenas una semana sucedió lo propio Pandora I. En los dos autos se especificaba que "pese al tiempo transcurrido no se han averiguado hechos nuevos que puedan ser estimados como indicios suficientes".


Asimismo, la última persona encarcelada por la Operación Piñata, por la que entraron en la cárcel 11 activistas anarquistas, fue liberada en mayo de 2015. El auto de puesta en libertad, además, fue muy duro con las medidas de prisión provisional decretadas anteriormente. Así, el documento critica que la decisión de encarcelar a cinco de los detenidos se realizó sin reflejar en el texto "indicios racionales de la comisión de una acción delictiva" ni "la "comisión de acciones terroristas de ningún tipo, y en concreto con el GAC, no constando esos supuestos ataques indiscriminados ni se ha producido una situación de grave alteración".

El auto además resaltaba que ninguno de estos presuntos ataques, además, había imposibilitado la normal convivencia de los ciudadanos ni había provocado una grave alteración de la paz pública. "La escasa intensidad de los hechos atribuidos por la Policía impide hablar de la existencia de una organización terrorista ya que no existe un grupo coordinado, jerarquizado y estructurado; ni las acciones que se les atribuyen tienen finalidad terrorista, sino que, normalmente, suelen responder a protestas concretas", queda reflejado en el documento.



Por otro lado, no deja de ser curioso que el manual Contra la democracia, descrito en los autos prácticamente como un manual terrorista, no dice nada de nada relacionado con el terrorismo. "El texto contiene la palabra “violencia” 9 veces y en ninguna de ellas haciendo un llamamiento expreso a la misma sino que reflexiona sobre la violencia del Estado o la no-violencia del ciudadano medio o para reflexionar si existiría violencia o no en caso de desaparecer los ejércitos del mundo.

La palabra “armada” aparece 3 veces: una para referirse a la Armada Invencible, otra para los zapatistas y otra sobre “la época en que había más lucha armada”. En ningún momento se refieren a acciones violentas o lucha armada. “Sabotaje” no aparece ni una sola vez", señala el abogado Daniel Amelang.

Daniel Amelang

Asimismo, el auto también ataca la presunta integración de estas personas en una organización terrorista. "La vinculación que se lleva a cabo de estos grupos es absolutamente gratuita. (...) No se ha acreditado la existencia de tales grupos (GAC) y mucho menos la pertenencia a los mismos del ahora recurrente. Sus actividades eran absolutamente legales y no tenía nada que ocultar, como lo demuestra el hecho de que conocía que eran objeto de investigación policial", prosigue.

Una película de ficción con el GAC

Los Mossos d'Esquadra detienen a varios anarquistas acusados de terrorismo - EFE

¿Pero cómo es posible que hayan pasado por prisión cautelar sin fianza varias personas acusadas de terrorismo y que la Justicia no haya encontrada nada contra ellas? ¿Qué buscaba la Policía? La tesis policial consiste en que los G.A.C. son la rama española de FAI-FRI, organización que sí que está reconocida como terrorista por las autoridades europeas, y que diferentes grupos anarquistas del Estado español sin una relación formal entre sí, sin conocerse, sin adiestramiento previo de ningún tipo, aprendiendo cada uno por su cuenta, sin consignas y sin jerarquías integran esta organización siendo todos ellos responsables de las acciones de los otros.

¿Cómo comenzó esta historia? Las operaciones policiales contra el anarquismo nacen en el año 2013 tras la explosión de dos artefactos pirotécnicos en La Almudena y la basílica del Pilar. Los dos ataques fueron reivindicados por el autodenominado Comando Insurrecionalista Mateo Morral y dos ciudadanos chilenos fueron detenidos como responsables de estos hechos: Franscisco Javier Solar y Mónica Andrea Caballero.

Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013. EFE
Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo 
en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013 - EFE

A partir de ahí, la Policía comienza una labor de seguimiento de las personas que los visitan en prisión y con los que han podido mantener lazos o compartir información. La tesis es que este Comando Insurrecionalista Mateo Morral junto con el resto de organizaciones o colectivos anarquistas con los que tienen relación forman parte de una misma organización terrorista que tiene como fin la "subversión del orden constitucional". La única prueba es que sus miembros mantenían relación entre ellos, establecían contactos y, de vez en cuando, realizaban acciones conjuntas.

La Audiencia Nacional dicta el fin


La película de ficción de los servicios de inteligencia de la Policía duró hasta que la Audiencia Nacional, en una sentencia ratificada por el Supremo, condenó a los dos ciudadanos chilenos en marzo de 2016 por sendos delitos de lesiones y daños terroristas, pero los absolvió del delito de integración en banda armada.

La Justicia estableció que la descripción que la Policía hacía de los GAC y de los FAI/FRI no encajaba en ni uno solo de los requisitos establecidos en el Código Penal español para que alguien sea condenado por integración en organización terrorista ni para que la organización descrita, los GAC, pueda ser considerada como terrorista.


"Si se considerase a la FAI/FRI-GAC organizaciones terroristas, serían tan defectuosas, incapaces y objetivamente disfuncionales que ni siquiera tendrían relevancia penal. Y es que una organización horizontal no es una organización", establece la sentencia de la Audiencia Nacional, que también recrimina que "no se ha practicado prueba alguna tendente a acreditar que los procesados (...) estuvieran integrados en alguno de los llamados grupos de afinidad de FAI/FRI-GAC", dicta la sentencia. Con ella, los cargos contra los anarquistas comienzan a diluirse cual azucarillo en vaso de agua. Los acusados van saliendo de prisión y las operaciones Pandora I y Pandora II ya han sido cerradas. Los que ayer, según los cuerpos de seguridad del estado, eran una amenaza real para el terrorismo en España, hoy están en la calle, absueltos por la justicia.

¿Pero cómo es posible?

Fuentes de la Audiencia Nacional, consultadas por Público, sobre esta sentencia explican de la siguiente manera las razones por las que pudo ocurrir el extraño caso de una organización terrorista sin organización ni terroristas:

"Hay varias causas explicativas: Una, las categorías imprecisas de la ley que propician la intervención anticipada y sin actos, basta la personalidad o peligrosidad de los sospechosos. Dos, la existencia de aparatos burocráticos entrenados en la persecución de delitos de terrorismo local o doméstico, el de ETA, que se han quedado inactivos. Tres, la voluntad de presencia de esos aparatos. Cuatro, el carácter paranoicos propio de los investigadores, que les lleva a construir una realidad desde prejuicios o conjeturas de partida: existe el anarquismo con tendencia a la práctica del terror".

Eduardo Gómez Cuadrado

El abogado Eduardo Gómez Cuadrado, que defendió a parte de los acusados de la Operación Piñata, ofrece una explicación alternativa:

"No parece baladí que esta 'causa general' contra el movimiento anarquista haya comenzado su andadura tras unas elecciones europeas que quebraron el bipartidismo y continúe a escasos meses de un nuevo periodo electoral que parece acentuar esa tendencia. Tampoco parece descabellado pensar que se hayan decidió rescatar el viejo fantasma del 'terrorismo anarquista' en un ciclo político como el que estamos viviendo en un Estado español que viene marcado en los últimos cuatro años por un rechazo frontal a la "cultura de la Transición", un cuestionamiento radical de las estructuras políticas tradicionales y de una constatación incuestionable de que vivimos desde hace décadas, si no en un Estado fallido, si al menos en uno útil sólo para una minoría instalada en la corruptocracia.


FUENTE: publico.es
07/06/2017
Poner un petardo en un banco de una iglesia no pasa de ser una gamberrada, una falta de respeto o un simple despropósito, pero de ahí a considerarlo un atentado terrorista, dista un trecho. A no ser que hayan contabilizado víctimas y heridos entre la población de carcomas que, posiblemente, habiten la madera. Entonces sí.


Estado fallido, follado, folludo...

30/10/14

OPERACIÓN "PÚNICA"

El juez envía a prisión al alcalde de Parla y a otros tres imputados


La medida es eludible bajo fianza. Otros seis interrogados salen en libertad
Eloy Velasco Núñez

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco califica la red desarticulada en la Operación Púnica como una “trama organizada con perduración temporal y reparto de roles” que logró obtener de manera irregular la adjudicación de “numerosos” contratos públicos que en algunos casos alcanzaron los 100 millones euros. Así consta en un auto dictado anoche por el magistrado, en el que ordena el ingreso en prisión bajo fianza de cuatro de los 12 detenidos en la redada que comparecieron ayer, entre ellos los alcaldes de las localidades madrileñas de Torrejón de Velasco (PP), Gonzalo Cubas Navarro, y de Parla (PSOE), José María Fraile. 

En el auto —resolución razonada— emitido a las 22.30 del 28/10/2014, el instructor considera que “el origen de los fondos” descubiertos en cuentas de bancos suizos a nombre de Francisco Granados, exconsejero de la Comunidad de Madrid, y su esposa, Nieves Alarcón, y de su socio David Marjaliza y la mujer de este “pueden proceder de conductas delictivas vinculadas a la promoción urbanística la contratación administrativa”.
Cuadro de detenidos en la operación policial:


El magistrado afirma en su resolución que la investigación, iniciada en febrero de 2014, ha confirmado “la existencia de nuevas cuentas en Suiza”. En ellas “constan numerosas operaciones de compraventa de activos financieros, divisas, transferencias internacionales de capital a otros países en América, tanto en euros como en dólares”. Y añade: “Las investigaciones realizadas han permitido cerrar el círculo de operativa de blanqueo, en la que el dinero colocado en Suiza retorna después a España tras pasar por varios países bajo la apariencia de diversas operaciones de exportación”.

El magistrado asume que Granados, con su “trama organizada” de “relaciones personales e influencias políticas”, consiguió la adjudicación irregular de contratos públicos en su beneficio. “En diversos Ayuntamientos se han instrumentado procedimientos de contratación pública concertados con empresas de la órbita de los investigados”. La red de Granados influía “a lo largo de todo el expediente de contratación (...) desde su preparación y redacción hasta la valoración de las ofertas y la adjudicación”.

Francisco Granados

Velasco destaca que en algunos casos dichos contratos “han alcanzado los 100 millones de euros”. Según el magistrado, los alcaldes imputados “se han plegado a los intereses de los investigados hasta el punto de incurrir en facturación falsa, falsear informes técnicos que reflejarían actuaciones que en realidad no se han realizado o adjudicar trabajos sin contrato previo”.

La sesión de interrogatorios de ayer, que se inició sobre las doce de la mañana (con tres horas de retraso sobre el horario previsto) y se prolongó más allá de las 22.00, estuvo centrada en imputados que no pertenecían al núcleo duro de la trama corrupta, pero cuyas gestiones fueron claves para que los principales encausados —Granados y el constructor David Marjaliza, amigo de juventud de este— amasaran una fortuna gracias al amaño de contratos públicos.

José María Fraile

En el caso del regidor de Parla, el socialista Fraile, que ayer durmió en prisión, el juez ve indicios de que cobró una comisión por adjudicar a Cofely un contrato de eficiencia energética de 54 millones. El dinero de la supuesta mordida se camufló en una empresa auditora vinculada al conseguidor Marjaliza.


David Marjaliza

Gonzalo Cubas, alcalde del PP de Torrejón de Velasco y también encarcelado, permitió que su cuñado David Marjaliza influyera en su municipio “hasta el punto de que el alcalde sigue sus instrucciones sobre cuándo y a quién facturar”.

Gonzalo Cubas

La Operación Púnica sobre la trama de comisiones ilegales encabezada por el exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados y su socio constructor David Marjaliza, tuvo ayer sus primeras consecuencias penales. El juez Eloy Velasco envió a última hora a prisión provisional eludible bajo fianza de 60.000 euros al alcalde de Parla, José María Fraile, del PSOE, y su jefe de Gabinete, Antonio Borrego, así como al regidor de Torrejón de Velasco, Gonzalo Cubas, del PP. Además también decretó prisión eludible bajo fianza, en este caso de 25.000 euros, para Antonio Cándido Ruiz, administrador de una empresa del constructor David Marjaliza, uno de los cerebros de la trama.

Tras una larga jornada de interrogatorios, el magistrado acordó también libertad bajo fianza de 40.000 y 20.000 euros respectivamente para Agustín Juárez, alcalde popular de Collado Villalba y Avelino Pérez, cargo de confianza de IU del Ayuntamiento de Parla. Estos dos imputados disponen de diez días para depositar la garantía y eludir la cárcel.


Para los otros seis imputados que declararon ayer, el magistrado decretó libertad sin medidas cautelares, aunque siguen imputados. Se trata de José Martínez Nicolás, consejero delegado de la Agencia Informática de Madrid; David Rodríguez Sanz, alcalde de Casarrubuelos; Alejandro Utrilla, concejal adjunto de Medio Ambiente de Móstoles; Jesús Norberto Galindo, del Instituto de Turismo de Murcia; Marco Durán, técnico municipal de Serranillos del Valle; y Francisco Eduardo Ruiz Valenzuela, empresario.

Otros cinco imputados fueron enviados por el juez para que pernoctaran en la prisión al no haber tenido tiempo para tomarles declaración. Se trata del consejero delegado y el director comercial de la empresa de servicios Cofely, filial del gigante francés GDF Suez y principal beneficiaria de los contratos que se investigan en la Operación Púnica, y tres empleados de Marjaliza. Se trata de Didier Maurice, director general de Cofely y Constantino Álvarez, director comercial de esta firma, así como los empresarios Eduardo de la Peña, Antonio Serrano y José Luis Huerta.


FUENTE: elpais.com
Política
Fernando J. Pérez
Madrid - 29/10/2014